BRUCE SPRINGSTEEN – CAPÍTULO 1 (1973-1978)


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Hay artistas que necesitan un par de artículos para contar todo sobre ellos. Algunos necesitan tres o cuatro. Sin embargo, hay otros que podíamos decir que están fuera de concurso y que necesitan muchas, muchas entradas para ser justos con ellos. Bruce Springsteen es uno de éstos.

Por este motivo, y para no hacerlo demasiado monótono, las dos primeras entradas de cada mes irán dedicadas al “Boss”. Iremos desmenuzando paso a paso toda su trayectoria y gozando con uno de los más grandes de la historia de la música moderna. Así que ya sabéis, a partir de ahora y durante los próximos meses, empezaremos cada uno de ellos con nuestro querido Springsteen.

Además, el “Boss” está de actualidad con la reciente publicación de su biografía, escrita por él mismo y titulada “Born To Run”, y un nuevo disco que contiene muchos de sus éxitos y cinco canciones inéditas, del que hablaré en su momento, titulado “Chapter And Verse”.

Por cierto, “La Graminola” de hoy viene con sorpresa, porque para rematar el artículo voy a presentaros a un jovencísimo grupo que acaba de publicar su primer disco y que merece la pena conocer. Su nombre “KING & GOLIATH”. Pero eso será al final de la entrada. Ahora toca empezar con la historia del “Jefe”.

Sus comienzos musicales fueron a base de currárselo con muy pocos medios con un par de grupos juveniles llamados “The Castiles”, “Steel Mill” y “Dr. Zoom Y The Sonic Boom”. Sería entonces cuando iría conociendo a algunos de los miembros de la banda de acompañamiento que le ayudaría a ser lo grande que es, la E Street Band.

Y es que comprender la música de Bruce Springstten sin la E Street Band es imposible. Con sus miembros fundadores como fueron Gary Tallent, Danny Federici, Vini López o David Sancious a los que se fueron uniendo con el paso del tiempo Nils Lofgren, Roy Bittan o la mismísima segunda mujer de Springsteen, Patti Scialfa. Mendión especial merecen Steve Van Zandt y el fallecido Clarence Clemons que acompañaron al Boss desde el principio y son grandes entre los grandes.

De esta época le vendría el apodo de “Boss”, ya que él era el que negociaba la remuneración a percibir por cada concierto que daba con el grupo y de repartir el dinero después con sus compañeros. Como suele suceder en estas ocasiones, un cazatalentos le vería actuar en uno de esos garitos y de inmediato se percataría de su potencial, por lo que le ofrecería grabar su primer disco. Era el año 1972 y con la aparición de “Greeting For Asbury Park N. J.” se había producido el nacimiento de una gran estrella de la música.

El disco no tendría en un principio demasiada repercusión mediática pero las críticas fueron muy buenas, dejándonos muestras de lo que estaba por venir con canciones como este “Spirit In The Night”.

La grabación de este disco tuvo una peculiaridad. A su casa discográfica le interesaba él como solista más que con su banda, por lo que le comunicaron que la mitad de los temas del mismo podían llevar el acompañamiento de la E Street Band, pero la otra mitad no. Lo que no contaban es con la habilidad de Springsteen. Una vez que el disco estaba acabado con esa paridad en cuanto a protagonismo de sus músicos de siempre, decidió introducir dos canciones nuevas al objeto de que fuesen publicadas como singles. De esta manera, dos de las canciones en las que no participaba el grupo se caerían en el último momento de la lista para dar entrada a esos dos nuevos temas, por lo que a excepción de dos de ellos, todos sonaban con el puro sonido de la E Street Band. Jugada completa, jugada Comanssi.

Uno de esos sencillos era “Spirit In The Night” y el otro llevaba el título de “Blinded By The Light”. Éste último pasaría bastante desapercibido, pero unos pocos años después lograría un rotundo éxito en las voz de Manfredd Mann’s Earth Band.

Podía decirse que en los primeros momentos de la carrera de Springsteen su música era más valorada por la crítica que por el público. Las ventas de sus primeros discos no fueron demasiado grandes, aunque sus conciertos empezaban a ser bastante reconocidos. Estas premisas se repetirían con su segundo disco, el cual se publicaría a finales de 1973 bajo el título de “The Wild, The Innocent & The E Street Shuffle”.

En este disco iría dejando aparte esos pequeños toques folk de su primer disco, abrazando casi definitivamente el Rhythm & Blues que siempre le ha caracterizado y que estaría bastante más marcado en sus primeros tiempos. Este detalle puede apreciarse perfectamente en uno de los temas destacados del disco, este “4th Of July, Asbury Park (Sandy)”.

En estos primeros tiempos, Springsteen no daría con la tecla a la hora de publicar ese single que tirara de las ventas del disco y que se hiciera muy popular. Casi todos los temas de sus dos primeros trabajoshan logrado el éxito cuando el Boss se convirtió en una estrella mundial, pero su calidad era innegable. Aún así, una de las canciones incluídas en este segundo disco podría considerarse como el primer tema emblemático de su carrera.

Estoy hablando de “Rosalita (Come Out Tonight)”, una canción que se convirtió durante muchos años en el tema que cerraba todos y cada uno de sus conciertos. Evidentemente, un gran broche para sus actuaciones en directo.

Sería entonces cuando llegaría el que puede considerarse el momento más importante en la carrera de Springsteen. Él y su banda se encerraron en el estudio de grabación con el objetivo de crear un nuevo disco, el definitivo, el que les diera el impulso necesario para entrar de lleno entre los mejores. La cosa no iba a ser nada sencilla.

Fuera por la presión, fuera por puro perfeccionismo o fuera cual fuera la causa, lo cierto es que Springsteen tendría una pequeña crisis de creatividad y estuviera muy cerca de arrojar la toalla. Las canciones no fluían como él quería y la frustración se iba apoderando de él. Tardaría catorce larguísimos meses en encontrar la inspiración necesaria para sacar adelante su siguiente disco. Eso sí, la espera merecería la pena.

En el año 1975, tras ofrecer diez maravillosoc conciertos en Nueva York, llegaría la publicación del que está considerado por muchos el mejor disco de toda su carrera, “Born To Run”. Podrá discutirse sobre sí es el mejor de todos o no, pero lo que está claro es que sería el disco que marcaría a partir de ese instante una carrera ascendente hasta convertirse en lo que es hoy. Empecemos escuchando el tema que da nombre al álbum.

Simplemente con escuchar esta canción quedaba claro que éste era un disco especial. Había nacido un grande. Lo que sucede es que nadie podía sospechar que ese “grande” iba a ser mucho más que eso, iba a ser enorme.

Por primera vez desde el comienzo de su carrera, el disco iba a funcionar bien comercialmente hablando y las ventas fueron aceptables, en gran medida por las maravillosas críticas que recibió de todos los medios especializados. Ciertamente, la calidad de este disco es descomunal y deleitarse con canciones como “Thunder Road” es una gozada.

Casi todas las canciones del disco tienen una característica común, el inicio con una importante parte instrumental, en muchas ocasiones con un tono medio, para romper a continuación. Por ese motivo, algunas de ellas duran hasta nueve minutos, pero merece la pena escucharlas de principio a fin como este “Jungleland”.

Tras el gran impulso en su carrera que significó “Born To Run” había mucha espectación por conocer el contenido de su siguiente disco, pero un suceso inesperado provocaría que se produjera un considerable retraso a la hora de ponerlo en el mercado.

Un enfrentamiento legal con su representante demoraría la publicación del disco con litigios y denuncias de por medio, pero Springsteen y los suyos no perderían el tiempo. Mientras componían las canciones para ese nuevo trabajo inició una gira por Estados Unidos que sería definitiva para que su música se hiciera mayoritaria. De esta manera, tras casi tres años de espera, llegaría en el año 1978 “Darkness In The Edge Of Town”.

He de reconoceros que con este disco es con el que yo descubrí a Bruce Springsteen y quedaría cautivado por su contenido, aunque apenas tenía trece años por aquella época. Recuerdo que escuchar los primeros compases de “Badlands” y saber que éste iba a ser uno de mis artistas favoritos fue todo uno.

En este disco, Springsteen se muestra como un artista más maduro y se nota que todas sus canciones están mucho más trabajadas, introduciendo por primera vez en sus letras mensajes ciertamente comprometidos con la realidad social del momento. Esa madurez y creatividad la deja de manifiesto especialmente en el tema que da nombre al disco, una canción melancólica y lenta para escuchar con los ojos cerrados.

A estas alturas de la película ni que decir tiene que la popularidad de la E Street Band era idéntica a la de Springsteen y si bien su música empezaba a ser más conocida y sus discos cada vez vendían más, era en sus actuaciones en directo donde arrasaban con todo. Estaban muy cerca de convertirse en un auténtico fenómeno de masas.

Además, algunas de sus canciones empezaban a funcionar como sencillos y las emisoras de radio se hacían eco de ellas, logrando que su popularidad fueran en ascenso, algo que sucedería, por ejemplo, con “Prove It All Night”.

Una cosa quedaría clara a partir de este instante. Ya no había ninguna duda de que estábamos ante uno de los grandes. Un detalle que evidenciaba esta teoría era que sus canciones empezaban a triunfar en la voz de otros artistas y, ojo, no unos artistas cualquiera sino que artistas curtidos y consagrados que quedaron maravillados con su manera de componer. Como muestra dos ejemplos.

De una de esas canciones ya os he hablado en otra edición de “La Graminola”. Se trata de “Because The Night”, que en boca de la grandísima Patti Smith se convertiría en un auténtico número uno y en una de sus canciones emblemáticas. Curiosamente esa canción terminó siendo interpretada por Patti porque no acababa de convencer a Springsteen como le había quedado. Con el paso de los años, esta canción se ha convertido en imprescindible en sus conciertos y en uno de los momentos más esperados de sus actuaciones en directo.

El otro tema seguiría la misma senda. Se convertiría en todo un éxito en las voces de un presitigioso grupo de aquella época y años después sería interpretado por Springsteen en sus conciertos. Me estoy refiriendo a “Fire” en las espectaculares voces de “The Pointer Sisters”.

Aquí lo vamos a dejar por hoy. Ya sabéis que tenemos Springsteen para rato y que las dos primeras publicaciones de “La Graminola” de cada mes irán dedicadas a su obra, así que para el próximo jueves seguiremos con el capítulo 2 que promete buena música y no tener desperdicio alguno.

Eso sí, no acaba la música en el día de hoy en “La Graminola”. Lo prometido es deuda. Os comentaba al principio del artículo que íbamos a tener un aperitivo de lujo. Se trata de el disco de debut de un jovéncisimo grupo de Madrid que suena de una manera espectacular y que tienen un grandísimo futuro por delante. Su nombre es “King & Goliath” y ésta es la portada de su disco.

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Andoni Jiménez (Banyo, Guitarras y coros), Joaquín Horcajuelo (guitarra eléctrica), Rubén López Vega (batería), Adríán Ruiz (vocalista), Miguel Ángel de Miguel (piano y teclados), Raúl Rodríguez (bajo) y Raúl Dimanuel (viola y coros e hijo de mi querido amigo Julián) hacen una música folk-rock espectacular, convirtiéndose en un soplo de aire fresco a tanta música latina y poca imaginación, en líneas generales, en los grupos españoles de la actualidad.

Como muestra de su talento, de su buena música y de lo bien que lo hacen aquí tenéis el tema que abre el disco: “Tale Of The King”.

Como podéis comprobar estamos ante los “Mumford & Sons” españoles. Bueno los “Mumford & Sons” de los primeros discos porque después se han comercializado y variado su estilo en demasía bajo mi humilde opinión. Está claro que aquí en España casi nadie hace este tipo de música y ellos se han atrevido a dar el paso y a maravillar con la forma de interpretar.

Como broche de oro a “La Graminola” de hoy os dejo aquí la canción que más me ha gustado a mi personalmente de este disco. No ha sido fácil elegir una en concreto porque son todas muy buenas, pero puestos a escoger me quedaría con “Turn The Tide”. Chicos, simplemente os digo que sigáis así, que sois muy buenos y que tenéis toda una carrera musical por delante. Que sepáis que las puertas de mi blog siempre estarán abiertas para vosotros y que aparecer de “teloneros blogueros” en un artículo sobre Bruce Springsteen tiene que ser una señal magnífica.

Lo dicho, aquí os dejo “Turn The Tide” y el enlace de su página de Facebook por si queréis echarle un vistazo o contactar con ellos.

https://www.facebook.com/kingandgoliath/

Hasta la próxima Graminoleños.

JUAN JOSÉ GOMARIZ

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2 pensamientos en “BRUCE SPRINGSTEEN – CAPÍTULO 1 (1973-1978)

    1. graminola Autor de la entrada

      Efectivamente Julián. Todo se andará y dentro de unas cuantas entradas ya llegaremos a esa parte del “Sólo le pido a Dios”. Le llaman el Jefe y se quedan cortos. Por eso se merece los artículos que hagan falta.
      Un abrazo.

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