AEROSMITH – CAPÍTULO 2 (EL ÉXITO TOTAL)


Hola, Graminoleños

En la pasada edición de “La Graminola” hablábamos de una de las bandas de rock más importantes del panorama internacional como han sido Aerosmith y dejábamos su historia en un momento un tanto delicado de su carrera con la publicación de una serie de discos de éxito menor y a sus miembros casi derrotados por sus múltiples adicciones a las drogas.

Sin embargo, su punto de inflexión iba a llegarles en el año 1986 con la publicación de un tema original donde los haya y que iba a redirigir su carrera hacia cotas impensables apenas unos meses atrás. Se trataba de una canción titulada “Walk This Way” en la que la potencia de la guitarra de Perry contrasta con un Tyler que interpreta su parte a ritmo de hip hop, rapeando de una manera verdaderamente especial. La apuesta era arriesgada pero acertada, ya que con esta canción iban a auparse de nuevo a los primeros puestos de las listas de éxitos.

Podría decirse que esta canción marcaría el pistoletazo de salida del retorno del grupo al lugar del que nunca debió de marcharse. Fue el espaldarazo necesario para darse cuenta de que si se centraban única y exclusivamente en la música el volver a saborear las mieles del éxito estaba a su alcance.

Así pues, el siguiente paso a dar era el de la rehabilitación de sus diversas adicciones. Era fundamental para el futuro del grupo que su mente y su cuerpo estuviesen limpios de drogas, por lo que todos sus miembros, empezando por Tyler, irían pasando por centros especializados en rehabilitación de drogodependientes con el objetivo de dejar atrás el periodo más siniestro de su carrera. Decisión ésta que sería definitiva para la plena recuperación de la grandeza que mostraron en sus momentos lúcidos.

A sabiendas de que con el siguiente disco se la jugaban a doble o nada, todos arrimaron el hombro y trabajaron duro dando lo mejor de sí mismos. Tanto esfuerzo tendría una merecida recompensa, por lo que la publicación de “Permanent Vacation” en el año 1987 iba a significar el retorno de Aerosmith a la élite del rock mundial.

El disco se convirtió en el acontecimiento musical de ese año y tuvo una acogida excelente obteniendo unas ventas muy cercanas a la de sus primeros y más prestigiosos trabajos. No cabía ninguna duda, la desintoxicación había sido todo un éxito y había dado unos magníficos resultados.

Habían recuperado su creatividad, su sonido de siempre, su intensidad y sus buenas canciones. Hacía mucho tiempo que no publicaban material digno de convertirse en clásicos del grupo y en esta ocasión lograrían que algunas canciones obtuvieran ese calificativo, como por ejemplo este auténtico “Rag Doll”.

Otra de las canciones destacadas se colocaría de inmediato la vitola de imprescindible en sus conciertos y de esas canciones que se identificarían rápidamente con el grupo. Un auténtico clásico que, además, a mí me parece una de sus mejores canciones de siempre.

Se trata de “Dude (Looks Like a Lady)” y ese principio con Tyler casi berreando el título me parece genial.

Por si fuera poco, con una balada también conseguirían un grandísimo éxito. Se trata de “Angel”, una canción que iba a convertirse en su tema lento más emblemático hasta ese momento, luego vendrían otros que arrasarían con todo, y que se situaría también en los primeros puestos de las listas de éxitos, como ya os contaré más adelante.

El disco vendría acompañado de una monumental gira en la que contarían con la compañía de un grupo nuevo, recién salido del horno, que guardaba muchas similitudes con ellos tanto en su música como en su personalidad. No eran otros que los por aquel entonces jovencísimos y casi desconocidos Guns ‘N’ Roses, quienes siempre han manifestado su admiración hacia ellos y la grandísima influencia que supondría su música.

Una vez recuperado el tiempo perdido había que confirmar que ese salto hacia adelante que habían decidido dar, dejando atrás su época más oscura, era una realidad. Nuevamente la importancia para su carrera de su siguiente disco era fundamental y de nuevo iban a superar la prueba con nota.

El disco llegaría en el año 1989 bajo el título de “Pump” y batiría todos los records de ventas, recibiendo unas críticas muy favorables, superando todas las expectativas y certificando su total recuperación.

Se trata de uno de esos discos en los que la mayoría de sus canciones iban siendo publicadas como sencillos una tras otra y logrando un éxito rotundo. De hecho está considerado como el mejor disco de toda su carrera y uno de los mejores de la década de los 80. Vamos que es de obligada escucha, os lo aseguro.

Son muchos los temas a destacar del disco, pero si tengo que quedarme en exclusiva con uno de ellos no tengo ninguna duda, “Love In An Elevator” no solamente es la mejor de este trabajo sino que posiblemente sea sino la mejor sí una de las mejores de toda su carrera. Espectacular.

Ya en su anterior disco sentaron las bases necesarias para que, al menos, uno de los sencillos de cada nuevo trabajo fuese una balada. Y no sólo eso, sino que además, a partir de ese instante, cada una de esas baladas iba a convertirse en un grandísimo éxito y en una de las canciones más populares y aclamadas en cada momento.

En esta ocasión la balada elegida sería “What It Takes” y se situaría también en los primeros puestos de las listas de éxito. No solamente habían sabido recuperarse sino que habían conseguido triunfar en registros que apenas habían trabajado hasta entonces.

Por si fuera poco, por primera vez en su carrera, las letras de sus canciones tomarían mayor importancia, ya que en ellas tratan de asuntos espinosos, algunos de ellos relacionados incluso con la trayectoria de la banda.

Una de las canciones que cuenta con una letra de estas características, concretamente “Janie´’s Got a Gun”, vendría acompañada de cierta polémica, ya que trata del incesto y el asesinato, que metidos en el mismo paquete pueden resultar explosivos. Esos sí, la canción es una maravilla, polémicas aparte.

Como estamos comprobando, el disco presenta innumerables novedades y circunstancias dignas de destacar, por lo que no es de extrañar que obtuviera la repercusión que obtuvo. Aerosmith se presentaba como un grupo versátil, nada rígido y capaz de seguir evolucionando, algo que iba a ser fundamental con la llegada de la nueva década y de la nuevas tendencias musicales que se iban a llevar a tantos y tantos artistas por delante. Con ellos no sucedería esto.

El disco mostraba un sonido más pulido, más trabajado y unos arreglos muy cuidados. No se dejaba nada al azar y podría decirse que cada canción introducía algo novedoso con respecto al resto. Estamos sin duda alguna ante una auténtica genialidad.

Porque como tal hay que considerar la introducción de una sección de viento en una canción con la potencia de “The Other Side” y que la mezcla resulte espectacular, algo que pensaría también el público en general ya que con esta canción también llegarían al número uno de las listas.

En cuanto a las canciones cuya letra es sustanciosa hay que destacar “Monkey on my back”, ya que en ella tratan con mucha ironía sobre su época en la que las drogas estuvieron en un tris de acabar con todos ellos.

La banda estaba en un momento espectacular, pero lo mejor estaba por venir, ya que en el año 1993 iba a llegar el disco más importane y decisivo de su carrera.

Pero antes, en el año 1991, recapitularían y publicarían un triple disco de grandes éxitos, en el que además de sus mejores canciones se incluyeron algunas rarezas y versiones de algunos de sus temas. Su título sería “Pandora’s Box” y tendría entretenidos a sus fans hasta dos años después.

Mientras tanto, decidieron tomarse un pequeño descanso, ya que la intensidad de las giras había provocado cierta fatiga a los miembros del grupo que necesitaban desconectar un poco para obtener las fuerzas y las ideas necesarias para volver a meterse en el estudio de grabación.

Como ya os digo, habría que esperar hasta el año 1993 para poder paladear un nuevo disco de Aerosmith, demostrando que estaban en plena forma, dejando una obra maestra que a mi modo de entender es el mejor trabajo de toda su carrera. Me estoy refiriendo a “Get A Grip”.

El éxito del disco fue descomunal. Sus ventas batieron todos los records habidos y por haber y se convirtió en el trabajo más vendido de toda su trayectoria. Habían sabido evolucionar y esos casi cuatro años sin publicar nuevas canciones habían provocado un hambre voraz entre sus seguidores que recibieron con los brazos abiertos todas y cada una de las canciones de este trabajo.

Por si fuera poco, demostrando que lo tenían todo atado y bien atado, la estrategia a la hora de publicar los sencillos del disco no pudo ser más acertada. En primer lugar vendrían dos temas made in Aerosmith total, con el sonido contundente de sus guitarras tan habitual, para luego dar paso a tres baladones que iban a convertirse en auténticas perlas, demostrando que en las aguas de las canciones románticas eran tan geniales como en las del rock más puro y duro.

Por si fuera poco, el primer tema en publicarse como single es una auténtica genialidad. Una canción espectacular de principio a fin, con un inicio calmado para dar paso a un estruendo total. He de reconoceros que “Livin’ On The Edge” es mi canción favorita de Aerosmith.

A continuación llegaría otro sencillo con un sonido más intenso todavía si cabe. Esa intensidad es total y la voz de Tyler suena más alta que nunca. Buenos coros y, como siempre, guitarras y más guitarras. Con todos vosotros “Each The Rich”, con ese espectacular rap del princio.

Pero lo mejor, lo más sorprendente iba a venir a continuación. Ya hemos podido comprobar como en sus últimos discos siempre había alguna balada que tenía bastante peso  y aparecía como single. Pues en esta ocasión no iba a ser una, ni dos sino hasta tres las baladas publicadas como tales, cada cual más exitosa que la anterior, dejando poco menos que con la boca abierta sobre todo a los críticos especializados que acabarían entusiasmados con estas tres canciones.

La primera de estas baladas sería “Cryin’ y lograría un éxito total, apoyado en gran medida por un espectacular videoclip en el que aparecía la actriz Alicia Silverstone que iba a convertirse a partir de ese momento en la musa y el talismán para los vídeos del grupo.

Pero si espectacular fue “Cryin’”, más aún iba a serlo la siguiente balada. Como hemos visto, otra de las señas de identidad de las canciones que conforman Get A Grip es el mimo con el que se produjeron y rodaron los videoclips de acompañamiento. La palma se la llevaría el tema “Crazy”.

La canción en sí ya es espectacular, en la que la interpretación de Tyler, alternando con su voz momentos graves y momentos agudos, alcanza unos niveles superiores, pero con el videoclip echaron el resto, ya que a la participación ya habitual de Alicia Silverstone se sumaría la de la hija del líder del grupo, Liv Tyler, protagonizando una historia al más puro estilo Thelma y Louise. Por cierto, se nota que la chica ha salido a la madre y no al bueno de Steve, es una auténtica preciosidad.

Todavía llegaría una tercera balada, aunque tendría un éxito algo menor a la de las dos anteriores, pero que seguiría las mismas premisas con la aparición de Silverstone en un cuidado y trabajado videoclip y un sonido espectacular. Su título: “Amazing”.

Tras una extenuante gira y una promoción del disco como nunca antes habían realizado, volcándose totalmente por qué su carrera ya no tuviese ni un solo bache, se tomarían un pequeño descanso, apareciendo en el mercado en el año 1994 un recopilatorio con sus éxitos más recientes, titulado “Big Ones”.

Junto con los éxitos cosechados con sus últimos trabajos figuran también tres temas inéditos, entre los que destaca sobre todo este “Blind Man”.

Ni que decir tiene que este disco fue un rotundo éxito de ventas, ya que recogía los éxitos únicamente de sus últimos trabajos, es decir, de los de mayor éxito una vez superadas sus adicciones y viejas rencillas. Se trata sin lugar a dudas de un disco de obligada escucha y posesión.

Además, las canciones inéditas siguen las mismas líneas marcadas en estos últimos discos. A mi personalmente hay una de ellas que me encanta. Me parece genial ese comienzo con Tyler berreando y con esas guitarras a un ritmo que no sabes bien si se trata de un medio tiempo o una canción cañera. Geniales en este “Deuces Are Wild”.

A partir de ese instante se iniciaría una nueva etapa dentro del grupo que no estaría exenta de sobresaltos. Tras una larga época de descanso con el objeto de reponer fuerzas, se producía el cambio de discográfica y la publicación de su siguiente trabajo.

Este disco se publicaría en el año 1997 y llevaría el título de “Nine Lives” y, a pesar de que las críticas fueron menos favorables que con sus trabajos precedentes, volverían a obtener con él unos resultados de ventas espléndidos, colocando alguna de sus canciones en los primeros puestos de las listas de éxitos.

Cualquier cambio de discográfica siempre es incierto y siempre pueden surgir cuestiones imprevistas o desagradables. En su caso no sería una excepción, ya que la grabación de “Nine Lives” estuvo plagada de problemas e incidentes, con continuos cambios de producción, de músicos de acompañamiento y similares, por los que los roces entre los miembros del grupo volvieron a surgir y la continuidad de la banda volvió a correr peligro, aunque finalmente no llegaría la sangre al río.

Afortunadamente, el disco vería finalmente la luz siendo la canción escogida como sencillo de presentación la titulada “Falling in Love (Is So Hard on the Kness)”.

Las ventas del disco fueron considerables, pero no alcanzarían las cifras de “Get a Grip”, algo bastante complicado, por no decir imposible, ya que el listón que habían dejado con este disco estaba colocado demasiado alto, prácticamente inalcanzable.

Los problemas de grabación no serían los únicos que surgirían con la publicación de este nuevo disco, ya que la correspondiente gira también se vería afectada por algunos incidentes. Algunos conciertos tuvieron que ser aplazados o cancelados ya que Steve Tyler sufriría una lesión en una pierna al darse un golpe en el escenario y Joey Kramer sufriría quemaduras en una mano tras un percance con su coche en una gasolinera.

A pesar de todos estos imprevistos, tanto la gira como la publicación de sencillos exitosos continuaría adelante, no faltando, por supuesto, una balada entre los temas destacados del disco. En esta ocasión su título sería “Hole in my Soul”.

Pero lo mejor lo tenían guardado para el final, con la publicación del último y definitivo sencillo de este disco y unos meses más tarde con la participación en la banda sonora de una de las películas más taquilleras del año 1998. Vayamos por partes.

Sin duda alguna la mejor canción de este disco sería “Pink”, algo en lo que se pondrían de acuerdo críticos y fans, ya que se convertiría en el tema más popular del mismo, el más vendido y pieza fundamental en cada uno de los conciertos de su gira. Canción destacada, sin lugar a dudas.

Pero su mejor momento llegaría al año siguiente, en 1998. Una cosa estaba clara, su popularidad se encontraba en el momento más alto de toda su carrera y eso abría muchas puertas, incluso las del cine. Ese año se estrenó la película “Armaggedon”, uno de los bombazos cinematográficos del mismo y entre cuyos protagonistas se encontraba la hija de Tyler, Liv. No sería ésta la única participación familiar en el film.

El tema central de la película, titulado “I Don’t Want to Miss a Thing” correría a cargo de Aerosmith y se convertiría de inmediato en un número uno a nivel mundial. Habían vuelto a tocar techo.

No sería ésta la única incursión que el grupo haría en el mundo del cine, ya que un par de años después repetirían suerte, aunque con un éxito menor que el cosechado con su debut cinematográfico.

Sería en el año 2000 y tanto la película como la canción lograrían un éxito menor al de su anterior experiencia. La película sería “Los Ángeles de Charlie” y la canción incluida en la banda sonora “Angel’s Eye”, pero como ya os digo todo un poco más flojito.

En el año 2001 se publicaría su siguiente disco, titulado “Just Push Play”, el cual está considerado como el más cercano al pop-rock y más alejado de su esencia natural, por lo que no es de extrañar que sus ventas descendieran algo, pero no mucho, porque en aquel momento podía decirse que la “Marca Aerosmith” era garantía de calidad y éxito a partes iguales.

La canción estrella de este disco, como ya digo con un sonido bastante más “dulce” de lo habitual, sería Jaded, y su acogida sería algo más fría de lo habitual. Daba la impresión de que este disco había sido publicado simplemente como excusa para que el grupo volviera a salir de gira, donde ofrecían su cara potente de siempre y siendo éste momento el que más disfrutaban.

Por supuesto no podía faltar la balada de turno, que sin llegar al éxito y la trascendencia de las incluidas en “Get a Grip” tiene calidad suficiencte como para escucharla una y otra vez. A mí personalmente, “Fly Away From Here” me parece una preciosa canción.

Como ya os digo, este es posiblemente el disco menos rockero y cañero de Aerosmith. Los años no pasan en balde y parece que el grupo necesitaba refugiarse un poco en melodías más cercanas al pop y de menor intensidad rítmica.

Este nuevo “sonido” puede comprobarse a la perfección en “Sunshine”, una canción con una melodía más tranquila, en la que las guitarras suenan menos duras que nunca, dejando un regustillo pop bastante evidante a la par que fácil de escuchar.

Las giras resultaban tan extenuantes que los descansos se hacían imprescindibles, por lo que el tiempo que transcurría entre la publicación de un disco y otro cada vez se hacía mayor, aunque su actividad no cesaba, bien por sus colaboraciones con otros artistas, bien por sus apariciones en bandas sonoras, bien por la publicación de recopilatorios de todo tipo.

Por este motivo, en el año 2002 publicarían un disco doble con todos los éxitos cosechados en su carrera, ni que decir tiene que sus ventas serían espectaculares, titulado “O, Yeah – Ultimate Aerosmith Hits”, en el que además se incluía un tema inédito, como no podía ser de otra forma.

En cuanto a la canción inédita hay que decir que suena a los verdaderos Aerosmith por los cuatro costados. Se trata de “Girls Of Summer” y sería la excusa perfecta para el inicio de una nueva gira.

No sería ésta la única novedad que el grupo ofrecería en ese año 2002, ya que nuevamente el mundo del cine llamaría a su puerta, aunque la repercusión que tendría en esta ocasión su participación en la banda sonora de una de las películas más taquilleras de ese año no tendría un éxito tan notable.

En esta oportunidad la película sería “Spiderman” y la canción sería el tema central de su banda sonora que llevaría el título más lógico posible: “Spiderman Theme”.

No se puede decir que estuviesen de retirada o que la creatividad les hubiera abandonado, pero lo cierto es que podríamos decir que estaban un poco de vuelta de todo, tomando las decisiones que les apetecía en cada momento por muy arriesgadas que éstas pudieran ser. Su éxito y su prestigio eran tan descomunales que podían permitirse los lujos que quisieran sin que les pasaran factura.

Llevaban varios años dándole vueltas a la posibilidad de publicar un disco con el sonido más cercano a sus primeros trabajos, ese rock con reminiscencias de blues que siempre les había atraído, así que en el año 2004 se darían el capricho de grabar por fin ese ansiado disco.

Este nuevo trabajo en cuestión llevaría el título de “Honkin’ on Bobo” y contiene toda la esencia verdadera de lo que Aerosmith es al mundo de la música rock. Calidad le sobra por arrobas.

Comercialmente hablando el disco tendría una repercusión menor, pero una vez más la gira de presentación sería todo un éxito. A estas alturas de la película, el grupo no estaba pendiente de si vendía más o menos discos, el éxito de sus giras era suficiente para hacerles sentirse vivos e importantes y eso lo conseguían con creces.

De las canciones que integraban este disco, habría que destacar sobre todo “Dream On”, la cual sería utilizada en una campaña publicitaria de una popular marca norteamericana de coches.

Llegamos ya al año 2006 y nos adentramos en una época repleta de problemas de salud para algunos de los miembros del grupo. Y es que los excesos cometidos en su época de mayor desenfreno y las extenuantes giras que prácticamente se encadenaban unas con otras provocarían que los cuerpos se resintieran. Más concretamente serían las gargantas las que se resentirían.

Primero sería Steve Perry el que tendría que pasar por el quirófano para recuperar su voz y posteriormente caería Tom Hamilton aquejado de un cáncer de garganta del que afortunadamente se recuperaría. Estas dolencias ocasionarían algunas cancelaciones de conciertos, por lo que el año 2006 fue un continuo aparecer y desaparecer del grupo sobre los escenarios.

Una vez recuperados de sus dolencias, anunciarían la inminente publicación de un nuevo disco pero la cosa se demoraría un tiempo, por lo que finalmente se recurriría a la habitual fórmula de un nuevo recopilatorio con un par de nuevas canciones. En esta ocasión, el disco llevaría el título de “Devil’s Got a New Disguise. The Very Best of Aerosmith”.

Como ya os comento, el disco contiene dos temas inéditos, siendo el que más éxito cosecharía “Devil’s Got a New Disguise” que se colocaría en los puestos de privilegio de las listas de éxito norteamericanas.

El otro tema inédito, como no podía ser de otra manera, sería una balada, pero en esta ocasión con cierto toque sureño, de música estadounidense cercana incluso al country, eso sí, con su habitual potencia.

El tan anunciado nuevo disco no aparecía y los años empezaron a pasar uno tras otro con los miembros del grupo bastante distanciados, iniciando algunos de ellos pequeños proyectos al margen de la banda. Sin que se hubiese anunciado oficialmente, todo parecía indicar que el final del grupo estaba bastante cerca.

De hecho, se llegó a comentar que en el año 2009, tras la negativa de Steve Tyler a meterse en el estudio de grabación para la edición de un nuevo álbum, el resto del grupo iniciaría la búsqueda de un nuevo vocalista, habiendo fijado sus ojos en el mismísimo Lenny Kravitz, pero todo se quedaría en pura rumorología.

No pararían ahí los problemas por los que seguiría atravesando el grupo, ya que Perry volvería ingresar en una clínica de desintoxicación. En esta ocasión sería para superar su adicción a los analgésicos que prácticamente devoraba para calmar los intensos dolores de rodilla provocados por tantos y tantos años sobre el escenario. El nuevo disco y nuevas giras seguían demorándose.

La paciencia del resto del grupo se estaba agotando y se pondrían manos a la obra para buscar a un sustituto de Tyler, algo con lo que éste no estaba ni muchísimo menos de acuerdo, por lo que se iniciaría una disputa legal que finalmente terminaría en nada y con la reconciliación, una vez más, del vocalista con sus compañeros.

Por fin, en el año 2010 se embarcarían en una nueva gira, repleta de incidentes de todo tipo (escándalos, suspensiones, caídas del escenario) rememorando los peores años de su carrera. Para ese entonces el enfrentamiento entre Tyler y Perry estaba en todo su apogeo. Sus diferencias se verían amplificadas cuando el vocalista decidió aceptar la invitación para formar parte del jurado en el programa televisivo “American Idol”, algo que Perry criticaría ferozmente.

De nuevo los problemas de salud y los múltiples achaques de Tyler seguirían demorando la aparición del ansiado disco, por lo que en el año 2011 saldría al mercado un recopilatorio que contenía todas las baladas de éxito de su trayectoria, bajo el título de “Though Love: Best of The Ballads”.

La situación se parecía cada vez más a la que atravesaban los mismísimos Guns ‘N’ Roses con el continuo anuncio de nuevo disco que no acababa de llegar. Sorprendentemente en el año 2012 se publicaría un sencillo titulado “Legendary Child”, como anticipo al, ahora sí, inminente nuevo trabajo. El videoclip no tiene desperdicio con un montaje de superproducción de Hollywood total.

El tan ansiado nuevo disco llevaría el título de “Music for Another Dimension” y sin ser un mar trabajo, evidenciaba bien a las claras que la involucración de los miembros del grupo ya no era la de antaño y que, de alguna manera, se habían visto obligados a publicarlo.

La verdad es que poco hay que destacar de este disco, porque ya digo que más que un trabajo realizado con convenicimiento fue hecho más por obligación y como prueba de fuego para comprobar si el grupo tenía futuro.

Si acaso, podría destacarse esta balada titulada “What Could Have Been Love”.

Lo que estaba claro es que la fecha de caducidad del grupo estaba puesta desde hacía mucho tiempo. Solamente hacía falta que fuese oficial y en el año 2016 por fin saltaría la noticia. Steve Tyler anunciaba que la banda se disolvía para lo que se embarcarían en cuanto sus compromisos les permitan en una gira de despedida.

Esta manifestación yo la pongo en cuarentena, porque cuantas y cuantas veces hemos asistido a despedidas definitivas que simplemente son un “hasta luego”. De cualquier modo, ahí queda el legado de su estupenda música, que he intentado desmenuzar en los dos últimos artículos de “La Graminola”.

Hasta la próxima, Graminoleños. En unos días más música.

JUAN JOSÉ GOMARIZ

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