ABBA – CAPÍTULO 2 (FENÓMENO DE MASAS)


Hola Graminoleños.

Dejábamos hace unos días la historia de la carrera de ABBA allá por el año 1976, momento en el cual su éxito empezaba a ser bastante considerable más allá de sus fronteras, gracias a la publicación de su disco “Arrival”.

Como ya os comentaba en el anterior capítulo, en ese momento habían empezado a incluir en sus conciertos unos breves espectáculos conducidos por ciertas canciones que llevaban cierta continuidad. Ese espectáculo llevaba el nombre de “The Girl With the Golden Hair” y entre las canciones que lo componían figuraba otra de esas melodías que iba a convertirse en auténtico santo y seña del cuarteto.

Estoy hablando de “Thank You For The Music”, una canción que volvería a llevarles al número uno en medio mundo y que se escucharía una y otra vez en las emisoras de radio, convirtiéndose en uno más de los clásicos de su carrera.

Daba la impression de que hiciesen lo que hiciesen el éxito lo tenían garantizado. Sus canciones y sus discos se vendía multitudinariamente, las críticas que recibían ahora sí eran inmejorables y el recibimiento del público era espectacular. Así pues, en el año 1978 llegaría su siguiente disco bajo el título de “The Album”.

Este disco muestra un sonido más maduro aún con unas melodías más dulces, unos coros bastante cuidados y unos arreglos que dan a su música un tono bastante más serio. Posiblemente nos encontremos ante uno de los discos de más calidad de su trayectoria, algo que mostrarían bien a las claras con los sencillos que irían apareciendo en el mercado.

Como carta de presentación publicarían “The Name of the Game”, una canción en la que las voces de las chicas brillan como nunca, llegando a unos tonos inimaginables, aderezados con la buena instrumentación y coros de los chicos. Una auténtica delicia para los oídos.

Este trabajo está plagado de medios tiempos y baladas, con algunas excepciones como veremos a continuación, pero su mayor seña de identidad es la armonía vocal que los cuatro miembros del grupo logran en cada uno de sus temas. La compenetración de Frida y Agnetha en estas labores se acercaba casi a la perfección, pero en esta ocasión habría que añadir los grandes coros que Bjorn y Benny aportarían a algunas de las canciones.

Estas dos características, la excepcionalidad de una melodía con más ritmo y la magia de las variantes vocalistas, podemos apreciarlas perfectamente en “Take a Chance on Me”, otro número uno, otro clásico, el cual tiene un espectacular comienzo acapella.

El reconocimiento generalizado tras la publicación de este disco llevaría a los críticos que tantas y tantas veces habían dudado de ellos a cambiar de opinión. De hecho, muchos consideran que en cuanto a elaboración y calidad éste puede ser el mejor trabajo de su carrera.

En mi modesta opinión hay otro disco que supera en calidad a éste, pero eso ya os lo contaré un poco más adelante, aunque sí que es cierto que una de las canciones de “The Album” sí que me parece que es una de las mejores de toda su carrera. Ojo, no la más vendida, ni la más comercial, ni la más popular, pero sí repleta de un gran sonido.

Se trata de “Eagle” a mi manera de ver la canción estrella de este álbum.

De lo que no cabía ninguna duda es que a estas alturas de su carrera ya se habían convertido en unas superestrellas a nivel mundial y en toda una institución en su Suecia natal donde eran verdaderamente idolatrados. Sus medios eran cada vez mayores y los estudios en los que grababan sus discos en Estocolmo contaban con la tecnología más avanzada del momento, por lo que sus discos iban aumentado cada vez más la calidad de su sonido.

Sin embargo, no todo iba a ser de color de rosa. Llegaría el momento de ponerse manos a la obra a la hora de componer nuevas canciones para su siguiente disco y por momentos la creatividad de Bjorn y Benny pareció esfumarse ya que ninguna de sus nuevas composiciones acababan de llenarles plenamente. Podría decirse que la presión por seguir creando números uno estaba empezando a pasarles factura.

Los meses iban transcurriendo y el nuevo disco no acababa de estar terminado, por lo que su discográfica les presionaría para sacar al menos un sencillo al mercado. De esta manera, a finales de 1978 publicarían “Summer Night City”, un single que arrasaría como de costumbre en tierras escandinavas aunque tendría un éxito de menor intensidad en el resto de Europa y Estados Unidos.

A pesar de su retroceso en cuanto a éxito, este tema iba a convertirse en fundamental en su carrera ya que su sonido cercano a la música disco, la predominación de teclados y sintetizadores y un ritmo bailable iban a marcar las pautas que, por fin, iban a marcar las líneas de su siguiente trabajo.

Pero antes de eso iban a publicar un nuevo sencillo que iba a convertirse en la canción más popular de toda su carrera y en su mayor éxito de siempre. Su popularidad no había descendido lo más mínimo, por lo que a finales de 1978 fueron invitados por UNICEF a colaborar con una canción para un álbum benéfico en el que iban a participar, entre otros, artistas de la talla de Olivia Newton John, Earth Wind & Fire, Bee Gees o Donna Summer.

La canción en cuestión no es otra que “Chiquitita” y no solamente sería la canción más reconocida de ese álbum benéfico sino que iba a convertirse en el mayor éxito de toda su carrera y el tema que les devolvería el número uno a nivel mundial. La crisis había sido muy pero que muy breve.

A principios del año 1979 llegaría por fin el tan ansiado nuevo disco, bajo el título de “Voulez Vous”, un trabajo en el que predominan los sonidos disco aunque las dos canciones que más éxito cosecharían del mismo serían curiosamente dos grandísimas baladas.

La curiosidad en forma de canción de este disco vendría de la mano de un tema en el que rememorarían de algún modo los primeros tiempos del grupo cuando la parte principal en materia vocal la llevaban los dos chicos hasta que Agnetha y Frida tomaron el mando.

Se trata de “Does Your Mother Know?”, una canción en el que la parte principal a la hora de cantar la lleva Bjorn, con un sonido discotequero total que no desentona en absoluto con el resto del álbum.

Podría decirse que nos encontramos ante el disco más vital y frenético de su carrera, repleto de ritmos animados hechos para bailar y con un sonido cuidado, con muy buenos arreglos sin dejar de lado el habitual buen hacer de Bjorn y Benny a la hora de componer y de Frida y Agnetha a la hora de cantar. No será el mejor de su trayectoria pero sí el más “redondo”.

Retomando el mando vocal, las chicas seguirían tomando protagonismo en el resto de las canciones del disco, como por ejemplo en otro de los temas destacados del mismo: “Angel Eyes”.

Como ya digo, este disco podría considerarse como el más “dance” de toda la carrera de ABBA, algo que pillaría un tanto desprevenidos a sus fans que sin dejar de seguirles sí que mostrarían cierta reticencia a este cambio. A pesar de todo el disco cosecharía buenas ventas, aunque las críticas serían bastante variadas. Gran parte de los críticos especializados no estaban de acuerdo con esta evolución.

A pesar de todo, la canción que da título al disco, con ese nuevo estilo bastante marcado, se convertiría en otro de los clásicos de la carrera del cuarteto sueco.

Escuchando el disco en su totalidad podríamos decir que nos encontramos ante un trabajo de contrastes, ya que junto a esos temas más bailables nos encontramos algunas baladas que les llevarían a la cima de las listas de éxitos de todo el mundo, dejándonos dos canciones históricas con estos ritmos más lentos.

La primera de esas baladas ya la hemos escuchado antes es “Chiquitita”, pero hay otra que a mí personalmente me parece la mejor balada de toda su carrera. Una canción mágica en la que la voz de las chicas acarician los oídos y un coro de niños, entre los que se encontraban sus propios hijos, que nos dejan una melodía inolvidable. Una auténtica joya titulada “I Have a Dream”.

En aquel momento se produciría el fin del matrimonio que formaban Bjorn y Agnetha, por lo que los rumores sobre la posible separación del grupo empezaron a ser cada vez más frecuentes. Ellos manifestarían en repetidas ocasiones que su relación era cordial y que la continuidad del grupo no corría peligro, aunque todos pensaban que desde ese instante ABBA tenían fecha de caducidad.

A finales del año 1979 saldría al mercado un nuevo recopilatorio comprensivo de sus grandes éxitos más recientes y un tema inédito que iba a convertirse en otro de sus temas más emblemáticos. El título de este álbum sería “Greatest Htis Vol. 2”.

El tema inédito incluido en este disco y publicado como sencillo redunda en el sonido discotequero de su último álbum. De hecho, esta canción es la más bailable de toda su carrera, con un ritmo trepidante y un inconfundible inicio a base de sintetizadores que se convertiría de inmediato en un nuevo número uno en todo el mundo. Por supuesto que me estoy refiriendo a “Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)”.

Sus giras continuaban siendo triunfales aunque muchos eran los que seguían opinando que ABBA no era un grupo para ver en directo sino para escuchar sus discos simplemente, aunque la calidad con la que se empleaban sobre el escenario hacía que su sonido rozara la perfección. Como siempre digo: para gustos, colores.

De cualquier forma, su popularidad crecía cada vez más y “Chiquitita” les abriría de par en par las puertas del mercado latinoamericano y, por supuesto, también en nuestro país, por lo que decidirían grabar esta canción en español. El éxito sería tan atronador que tomarían la decisión de publicar un disco con algunos de sus últimos grandes temas en nuestro idioma.

El disco aparecería en el mercado en el año 1980 bajo el título de “Gracias por la Música” y contendría versiones en español de temas tan destacados como el mencionado “Chiquitita”, “I Have a Dream (Estoy Soñando)”, “Thank Your For The Music (Gracias por la Música” o “Gimme, Gimme, Gimme (Dame, Dame, Dame)”

El agotamiento de sus giras y esas críticas hacia su manera de desenvolverse en los escenarios llevarían al grupo a anunciar que a partir de ese instante sus conciertos iban a ser menos numerosos y sus giras más cortas, motivo por el cual los rumores de separación volverían a dispararse. Esos rumores eras más que fundados, como veremos más adelante, aunque muy pronto llegaría un nuevo disco.

Como adelanto a ese nuevo trabajo, a mediados de 1980 saldría al mercado el sencillo “The Winner Takes It All”, una melancólica canción compuesta por Bjorn, inspirándose en su recientemente rota relación sentimental con Agnetha. El sonido más calmado y una letra más elaborada evidenciarían las pautas que iban a marcar ese nuevo disco.

Una vez más volverían a conseguirlo y con esta canción se auparían de nuevo al número uno de las listas de éxito europeas, aunque en esta ocasión en Estados Unidos su repercusión sería bastante menor. Daba la impresión de que el público norteamericano estaba a otras cosas. Ya sabemos la riqueza musical que llegaría con la entrada de la década de los 80, lo que provocaría que la competencia fuese muy grande.

Así las cosas, a finales de 1980 publicarían un nuevo disco, titulado “Super Trouper”, un trabajo en el que rompían totalmente con el sonido disco y animoso de su anterior álbum para adentrarse en melodías más cercanas a los medios tiempos y unas letras más elaboradas en las que sus vivencias personales estaban más presentes que nunca.

Previamente a la aparición del disco en el mercado se publicaría otro de sus sencillos. Concretamente sería “On And On And On”, un tema menor en su carrera y que no llegaría demasiado lejos en las listas de éxitos.

Las críticas hacia este disco fueron variadas, aunque casi todas iban en la línea de aplaudir la idea de abandonar el sonido disco así como hablar de un trabajo irregular, comprensivo de buenas canciones acompañadas de otras un tanto más flojas. Podría decirse que empezaba a notarse cierto cansancio y la amenaza del declive empezaba a asomarse poco a poco.

Cierto es que nos encontramos ante uno de sus discos menos emblemáticos pero aun así se mostraba la madurez que el grupo había ido adquiriendo, dejándonos otro de sus clásicos que no es otro que el magistral “Super Trouper” en el que la compenetración vocal y los maravillosos coros vuelven a ponerse de manifiesto una vez más.

Aunque este disco se aparta del sonido bailable de su antecesor, la ruptura no es total ya que hay una canción que muestra todavía ciertas reminiscencias dance y que, curiosamente, sería uno de los temas que mayor aceptación tendría.

Se trata de “Lay All Your Love On Me”, una canción que se convertiría en una de las favoritas de los ambientes discotequeros y de las que se harían las correspondientes remezclas.

Los rumores de separación del grupo eran cada vez más insistentes y el divorcio de Benny y Frida los acrecentarían, aunque para acallarlos se volvieron a meter en el estudio de grabación para la creación de un nuevo disco, el cual aparecería en el mercado en el año 1981.

El disco llevaría el título de “The Visitors” e iba a convertirse en el último disco de su carrera, a pesar de que esa no era su intención cuando fue compuesto, como os contaré en breve.

Aunque ni sus ventas ni las críticas recibidas estuvieron a la altura de anteriores ocasiones, a mí me parece un gran disco, en el que muestran una madurez total, dejándonos un sonido cuidado, unos grandes arreglos, buenas letras y una música menos comercial que antaño pero de una indudable calidad. Es mi preferido, he de reconocerlo.

De hecho, en mi opinión muy subjetiva, en este disco se incluye la mejor canción de toda su carrera. Me estoy refiriendo a  “One Of Us”, una canción con un inicio que a mí me encanta y en el que sus voces y su sonido me parecen una auténtica joya.

Este tema es el último sencillo que llegaría a los puestos más altos de las listas de éxitos en Europa, aunque en el resto del planeta no tendría tanta repercusión. Hacía ya tiempo que su popularidad y aceptación en Estados Unidos había decrecido. La imparable década de los 80 y los nuevos movimientos que estaban empezando a aparecer se los estaban llevando por delante en aquellas tierras.

La madurez que mostraban no era solamente a la hora de componer sino también en sus letras, mucho más reposadas, más involucradas, más personales. En este sentido, uno de los temas, concretamente “When All Is Said And Done” trata sin tapujos la reciente ruptura de Benny y Frida, algo que ya sucedió en su día con la separación matrimonial de sus dos compañeros.

Las relaciones personales marcarían la composición de este trabajo, ya no solamente porque sus letras tratarían este tema, sino porque les costaría más esfuerzo crear las nuevas canciones. Estaba claro que la compenetración y complicidad había disminuido y les costaba más encontrar el equilibrio necesario.

Aun así, su talento y profesionalidad estaban por encima de todo y pese a los problemas sentimentales que habían surgido con el paso de los años eran capaces de dejarnos canciones tan destacables como este “Head Over Heels”.

Hacía tiempo que su música era más tranquila y que sus discos estaban marcados por ritmos más relajados predominando los medios tiempos. Atrás quedaban aquellos tiempos de melodías pop con mucho ritmo y sus escarceos con la música más bailable. En “The Visitors” esta tendencia más calmada cobra mayor protagonismo si cabe.

Por este motivo, las voces de Agnetha y Frida podían brillar con más claridad. La sencillez de algunas de las canciones en las que la música suena casi en un segundo plano y con unos arreglos bastante ligeros producían efectos tales como los que podemos apreciar en “The Day Before You Came”, una de las canciones más dulces del disco.

Todavía se publicaría un sencillo más de este trabajo, el tiutlado “Under Attack” que iba a convertirse en el último sencillo de su carrera, aunque por aquel entonces ni ellos ni su público eran conscientes de este extremo.

Los rumores sobre la disolución del grupo eran cada vez más frecuentas a pesar de que ellos lo desmentían una y otra vez, pero el hecho de que cada uno de ellos iniciase algunos proyectos al margen de ABBA parecía indicar que el final de su carrera juntos estaba bastante cerca.

Ese mismo año 1982, Frida publicaría un disco en solitario en el que contaría con el mismísimo Phil Collins en labores de producción. Llevaría el título de “Something’s Going On” y en él se incluiría el tema “I Know There’s Something Going On” que se convertiría en un gran éxito a nivel mundial, aunque éste sería prácticamente el único que lograría al margen del grupo.

Al mismo tiempo, Bjorn y Benny empezaron a componer algunos temas para un ambicioso proyecto que vería la luz en el año 1984, entendiéndose todas estas “maniobras” como el adiós definitivo del grupo. Sin embargo, de inmediato salieron al paso de esos rumores indicando que continuaban juntos y que en breve iban a comenzar a trabajar en su siguiente disco.

Ciertamente llegarían a volver al estudio de grabación pero no encontraron la manera de componer buenas canciones por lo que anunciarían un pequeño periodo de descanso hasta recobrar la inspiración. Ese periodo de descanso se convertiría en indefinido y el tan ansiado nuevo disco nunca llegaría, aunque oficialmente ellos nunca han anunciado públicamente su disolución. De cualquier modo, hacía tiempo que todo el mundo era consciente de que su fecha de caducidad estaba escrita.

El talento compositor de Bjorn y Benny les embarcaría en un proyecto musical llamado “Chess” que lograría un grandísimo éxito en el año 1984, destacando entre sus composiciones el mítico “One Night In Bangkok” que en la voz de Murray Heed se convertiría en uno de los temas más destacados de ese año a nivel internacional.

Desde su separación “no oficial”, todos ellos han continuado con sus proyectos propios. Tanto Agnetha como Frida han publicado varios trabajos en solitario aunque su trascendencia ha sido menor a excepción del éxito garantizado en su país.

Pero sin duda alguna, los más prolíficos y los que mayor éxito han cosechado han sido Bjorn y Benny que han continuado colaborando en sus labores de compositores, dando lugar a varios musicales entre los que destaca, y de que manera, el estrenado en el año 1999 bajo el título de “Mamma Mia”, una obra que recoge los mayores éxitos de su carrera y que daría lugar poco tiempo después a una película protagonizada por Meryl Streep y Pierce Brosnan, logrando un tremendo éxito y devolviéndoles, una vez más, a la actualidad.

Lo cierto es que a pesar de que hace ya más de 30 años que se separaron, nos encontramos ante uno de esos casos de artistas que nunca han dejado de estar de actualidad. Son varios los recopilatorios que periódicamente han salido al mercado y cada uno de ellos han obtenido unas ventas espectaculares. Si a eso le sumamos la repercusión que tendría el musical “Mamma Mia”, actualmente en cartel en nuestro país y que su versión filmográfica fue una de las películas más taquilleras del momento, es fácil entender que el cuarteto sueco sea uno de esos grupos cuya repercusión rebasa todas las barreras.

Muchos se sorprenden de que la “Abbamanía” continúe año tras año. No tenían un directo espectacular, no influyeron en ninguno de los artistas que vinieron detrás de una manera contundente, pero lo cierto es que se han convertido en indispensables e inigualables en el mundo de la música moderna.

Esto es todo por hoy, en unos días más música.

Hasta la próxima, Graminoleños

JUAN JOSÉ GOMARIZ

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