BON JOVI – CAPÍTULO 2 (ACERCÁNDOSE AL POP-ROCK)


Hola, Graminoleños.

Vamos con el segundo capítulo dedicado a Bon Jovi. En el artículo de hoy hablaremos de su reconversión como grupo tras superar su primera crisis interna, que les llevaría a evolucionar en el camino correcto para seguir siendo considerado como uno de los grupos más importantes del mundo de la música moderna. Así que sin más dilaciones metámonos en harina.

Entrábamos en la década de los 90 y musicalmente hablando venía con unos importantes cambios. Daba la impresión de que lo hecho durante los 80 no valía para nada y la correspondiente evolución hacia otra manera de hacer música se llevaría por delante a un sinfín de artistas. Las bandas de glam-rock tipo Bon Jovi parecían tener los días contados con la aparición del rock alternativo, pero Jon y los suyos supieron verlo a tiempo y realizar los cambios adecuados para que su importancia en el panorama musical no perdiese nada de intensidad.

Estos condicionantes sumados a los proyectos en solitario que habían iniciado Jovi y Sambora, así como la tardanza en aparecer un nuevo trabajo como grupo llevaron a muchos a dar por hecho que ya eran historia. Nada más lejos de la realidad, simplemente se habían tomado su tiempo para encontrar el camino para seguir siendo referentes para los aficionados al rock.

Así pues, en el año 1992 aparecería en el mercado “Keep the Faith”, un álbum que rompería totalmente con lo realizado hasta la fecha y que nos iba a mostrar a un grupo capaz de seguir logrando grandes éxitos con otra manera de hacer música.

El cambio de estilo de este disco sería tan profundo que pillaría a todos por sorpresa. Nos encontraríamos ante un grupo que dejaría atrás su etapa de hard-rock para acercarse al sonido de moda por aquel entonces como era el rock alternativo. Seguían haciendo rock, seguían siendo buenos, pero ya eran muy distintos a aquellos jóvenes que habían conquistado el mundo musical con un sonido potente y estridente.

La evolución en cuanto a sonido se apreciaría de inmediato. Basta con escuchar el primer sencillo del disco, “Keep the Faith”, para darse cuenta de que no sonaban tan duros como nos tenían acostumbrados. A pesar de todo seguían sonando bien y sus fans demostrarían que eran incondicionales porque seguirían comprando sus discos y asistiendo a sus conciertos como de costumbre.

Sin embargo, en cuanto a los críticos especializados hay que decir que su opinión difería totalmente de la de sus fans. Las críticas hacia el disco fueron bastante despiadadas considerando que habían perdido su esencia y que su música había cambiado para peor. Muchos se atreverían incluso a afirmar que su fecha de caducidad estaba próxima, pero como en tantas y tantas ocasiones con el paso del tiempo tendrían que tragarse sus palabras.

Que las cosas habían cambiado, y mucho, estaba bastante claro, hasta el punto de que el tema estrella del disco iba a estar lejos de esos ritmos trepidantes y rockeros que marcaban sus anteriores hits. En esta oportunidad una preciosa y tranquila balada iba a ser la que les proporcionara el número uno en las listas de éxitos.

Se trata de “Bed of Roses”, una balada que también se aleja de los parámetros que habían marcado las canciones más tranquilas de sus anteriores discos. Estaba claro que el cambio era radical y completo.

Los cambios no solamente afectarían a su música sino que su imagen también experimentaría profundas variaciones, algo que muchos encajarían muy mal. En algunos casos las mayores críticas las recibirían por ese cambio de imagen más que por el de estilo musical, pero lo que estaba claro es que una cosa debía conducir a la otra y que ellos supieron verlo a la perfección.

Las largas melenas darían paso a un pelo más corto y las chaquetas de cuero con hombreras, pantalones ajustados con pernera estrecha y la imagen glam de sus comienzos girarían hacia un estilo más cercano a Springsteen o los Stones. Los modelos a seguir elegidos eran los mejores posibles, estaba claro.

Por ese motivo no es de extrañar que canciones como “In These Arms” tuvieran ese aire springsteeniano que nunca pasa de moda y que ellos supieron adoptar a la perfección. A mí me encanta esta canción.

Las ventas del disco serían como siempre todo un éxito y la gira promocional volvería a lograr lleno tras lleno. A pesar de su giro en cuanto a estilo seguían teniendo el tirón de siempre y la intensidad con la que se empleaban en sus actuaciones en vivo no había perdido un ápice de espectacularidad.

Había mucha expectación por ver como se iban a desenvolver sobre el escenario ahora que no sonaban tan duros como antes, pero lo cierto es que supieron combinar y alternar a la perfección los ritmos trepidantes de anteriores trabajos con la música de su último disco por lo que canciones como “I’ll Sleep When I’m Dead” sonaban maravillosamente alternándose con sus éxitos de siempre

Una de las influencias más claras tanto en este disco como en los que vendrían a continuación sería el mismísimo Bruce Springsteen o bandas que en aquel momento se encontraban en su mejor momento como Aerosmith. Estos últimos habían sabido evolucionar también adecuadamente con la llegada de los 90.

El rock alternativo era la música con la que los críticos especializados se mostraban más identificados en aquel momento por lo que no es de extrañar que temas como “I Believe” encajaran claramente en este estilo. Pese a ello, las críticas por el cambio seguirían siendo habituales hasta que los hechos y las ventas terminaran demostrando que estaban equivocados.

Sin lugar a dudas, donde más se notaba la dulcificación de su sonido era en las baladas. No solamente porque estas abundaban cada vez más en sus discos y empezaban a ser las preferidas del público, sino porque hasta la forma de componer sus ritmos más lentos había evolucionado.

Basta con escuchar “Dry County” para darse cuenta de que las baladas de esta nueva época no suenan tan “heavys” como las de sus primeros trabajos.

Sería entonces cuando tomarían la determinación de recapitular sobre lo conseguido hasta ese instante con la idea de publicar un recopilatorio con temas grabados en directo. Finalmente se impondría el criterio de su sello discográfico que estaba de acuerdo en lo del recopilatorio pero prefería que fuese un álbum de grandes éxitos en sus versiones de estudio.

Así las cosas, en el año 1994 publicarían “Cross Road”, el disco que incluía todos los grandes éxitos cosechados hasta el momento más dos temas inéditos que de inmediato iban a pasar a formar parte de esas canciones triunfadoras.

Los dos temas inéditos no hacen otra cosa más que mostrar bien a las claras los cambios producidos con la publicación de “Keep the Faith”. Se trata de dos temas de algún modo innovadores y con unos arreglos y una presentación bastante novedosa para sus seguidores.

El primero de estos temas inéditos sería “Always”, una balada calmada y muy sentida en la que por primera vez en su carrera iban a atreverse a introducir arreglos orquestales. Otra vuelta de tuerca.

El otro tema inédito presenta como mayor novedad un sonido menos eléctrico y más acústico, sorprendiendo de nuevo a propios y extraños. Su título: “Someday I’ll Be Saturday Night”.

Sería entonces cuando se iba a producer el primer cambio en la formación del grupo. El bajista Alec John Such decidiría abandonar a sus compañeros con el objetivo de solucionar sus problemas con la adicción al alcohol, siendo sustituido por Hugh McDonald, aunque lo cierto es que a éste último no se le consideraría como miembro de pleno derecho de la banda sino más bien como un colaborador, por lo que a partir de este momento Bon Jovi pasarían a ser un cuarteto.

Sería en el año 1995 cuando lanzarían su siguiente disco bajo el título de “These Days”, un álbum en el que iban a incidir en los cambios manifestados en su trabajo precedente y con el que iban a seguir conquistando al público y, en esta oportunidad también, a la crítica.

Nos encontramos ante un disco menos optimista y más comprometido, en el que las letras de sus canciones muestran mayor madurez y llaman más la atención que las de sus anteriores trabajos. La crítica considera éste como uno de sus mejores discos, elogiando la manera de componer y el acierto a la hora de evolucionar y reconvertirse.

La presencia de canciones rockeras y animadas es bastante menor ya que la mayoría de ellas son baladas o medios tiempos. De hecho, el primer sencillo en aparecer sería una balada descarnada titulada “This Ain’t a Love Song”. Con su anterior trabajo habían empezado a mostrar sus nuevas cartas y con “These Days” confirmarían que no había vuelta atrás y que su nuevo estilo había llegado para quedarse.

Podríamos decir que éste es el disco de “las primeras veces” ya que iban a darse algunas circunstancias que antes nunca se habían producido. Era la primera vez que sacaban al mercado un disco como cuarteto, la primera vez en la que sus letras eran más serias y comprometidas levantando alguna que otra ampolla y la primera vez que conseguían mayor éxito en Europa que en Estados Unidos.

Su inmersión en las aguas del rock alternativo sería todavía más evidente en este álbum, empapándose incluso de uno de los estilos emergentes de la época y que marcarían el devenir de la música de los siguientes años como fue el grunge. Sin duda alguna, en este sentido el tema que más se acercaría a esa música sería el segundo sencillo en publicarse: “Something for the Pain”.

Que su manera de componer y de tocar se había dulcificado era palpable. Del glam-rock y el hard-rock de sus primeros trabajos no quedaba nada en sus discos y las nuevas tendencias del rock de los 90 eran su mayor influencia.

Lo que sucede es que en ocasiones se les iba la mano y más que hacer rock alternativo prácticamente mostraban un sonido más bien pop. Esto es lo que les sucedería con la canción que da título al disco, un tema que se desmarca bastante del resto pero que lograría suficiente aceptación.

Su sonido podría haber cambiado pero en lo que no había diferencias era en las ventas que cosechaban ya que se habían convertido en una de esas bandas que hicieran lo que hicieran gozaban de un grupo de incondicionales bastante importante. La única variante existente era que ahora vendían más discos en Europa que en Estados Unidos.

Además, con su evolución habían logrado captar la atención de un público más joven. Cierto era que los más puristas del heavy metal que bebían los vientos por ellos en sus comienzos se habían ido bajando del carro, pero como compensación jóvenes que escuchaban por primera vez su nueva música quedaban atrapados por ella de manera inmediata.

Como producto de su evolución sería bastante habitual que los temas más destacados de cada uno de sus discos fuesen las baladas. En “These Days” se incluye una que a mí me parece espectacular. Se trata de “Lie to Me” y cierto es que no tiene la contundencia que suelen darle a sus baladas los grupos más duros, pero tiene un sentimiento y una melodía que cautiva.

Como os he comentado hace un momento, por primera vez en su carrera Jon Bon Jovi se mostraba más involucrado a la hora de crear las letras de las canciones, mostrándose bastante crítico en algunos momentos. En muchas ocasiones la línea que separa el mostrarse crítico con ser criticado es bastante delgada.

Ya sabemos que cuando alguna canción trata sobre algún tipo de tema religioso, pues eso, lo de “con la Iglesia hemos topado”. Eso es lo que les sucedería a los chicos de Bon Jovi con el último sencillo que publicarían de este disco. Se trata de “Hey God”, una canción que no cayó demasiado bien entre los sectores más conservadores y eclesiásticos, siendo considerada escandalosa. Lo cierto es que sería el sencillo que más desapercibido pasaría por lo que la polémica quedaría realmente en agua de borrajas.

Tras finalizar la correspondiente gira, el grupo volvería a la fórmula que tan bien le vino años atrás de anunciar un periodo indefinido de descanso buscando recuperarse del tremendo agotamiento que les había producido su frenética actividad. Ya se sabe que cuando se dice lo de “indefinido” siempre saltan todas las alarmas, pero en esta ocasión no habría demasiada rumorología sobre una posible separación habida cuenta de que no era la primera vez que se comportaban de esta manera.

Como ya sucediera durante su anterior periodo de reflexión, tanto Jon Bon Jovi como Richie Sambora aprovecharían para publicar sendos discos en solitario, aunque tanto en uno como en otro caso el éxito cosechado sería bastante discreto.

Jon publicaría un disco con un sonido todavía más cercano al pop, motivo por el que posiblemente no lograra unos resultados destacables tanto en lo relativo a ventas como a popularidad. Su título sería “Destination Anywhere” y la verdad es que es un disco que creo podría haberse obviado si os soy sincero.

Sin estar “arropado” en esta ocasión por una banda sonora como sucediera en su primer álbum en solitario, Jon presentaría un disco bastante discreto, sin uniformidad y en el que el sonido pop reina sobre todo lo demás. Quien esperase encontrar algo de rock en este trabajo que busque por otro sitio.

Resulta bastante complicado destacar alguna de las canciones de este disco, pero si hubiese que quedarse con una yo apostaría por “Midnight In Chelsea”, la única que tiene cierta entidad.

No correría mejor suerte Richie Sambora con la publicación de su segundo disco, el cual pasaría bastante desapercibido. Su título sería “Undiscovered Soul” y vendría demostrar que lo que eran capaces de conseguir como grupo no estaba a la altura de sus respectivos trabajos en solitario.

En esta ocasión habría un tercer componente del grupo que publicaría también un trabajo en solitario. Sería David Bryan quien publicaría “Lunar Eclipse” su primer trabajo como solista que apenas tendría trascendencia ni repercusión, obteniendo unas ventas bastante discretas, en gran medida porque se trata de un disco totalmente instrumental.

Los meses iban trascurriendo con los chicos de Bon Jovi volcados en distintos proyectos, colaboraciones y conciertos benéficos, pero a diferencia de otras ocasiones nadie dudaba de que habría regreso y de que no habían decidido dejarlo.

Todavía habría que esperar casi un par de años más para que publicaran un nuevo disco pero para demostrar que seguían “existiendo”, en el año 1999 lanzarían una nueva canción, titulada “Real Life”, que sería incluida en la banda sonora de la serie de televisión “Ed TV”, demostrando que continuaban en forma.

De manera inmediata se pondrían manos a la obra para la publicación de su siguiente disco que inicialmente iba a tener lugar durante el año 1999, pero las cosas se retrasarían porque …. El que quiera saber el porqué del retraso y seguir disfrutando de la música de Bon Jovi no puede perderse el próximo artículo de “La Graminola”, así que os espero a todos en unos días.

Hasta la próxima, Graminoleños.

JUAN JOSÉ GOMARIZ

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