U2 – CAPÍTULO 2 – (TIEMPOS MODERNOS)


Hola Graminoleños

Vamos hoy con el segundo capítulo dedicado a la trayectoria de una de las bandas más importantes de la música moderna como son U2. Dejábamos la narración del primer capítulo hace unos días cuando acababan de conseguir el reconocimiento total a nivel mundial con la publicación de su espectacular “The Joshua Tree” y os comentaba entonces que lo mejor no había hecho más que comenzar. Así que preparados para disfrutar, como siempre, de muy buena música.

La gira promocional de este disco fue un auténtico éxito, por lo que decidirían aprovechar el tirón y publicar de manera inmediata un doble disco con algunas grabaciones en directo de la misma acompañadas de unos cuantos temas de estudio nuevos, en algunos de los cuales contarían con unas colaboraciones muy especiales. Además, el disco vendría acompañado de una película a modo de documental, aunque ésta última pasaría bastante desapercibida.

El nuevo álbum aparecería en el mercado bajo el título de “Rattle and Hum” y se convertiría en un nuevo éxito de su carrera, llegando al número uno y recibiendo unas muy críticas desiguales: unos lo consideraron un lujo, otros una frivolidad. Lo que está claro es que a los especialistas les sorprendería incursión en el mundo del blues o el soul en algunas de sus canciones. A mí personalmente este disco me parece una joya.

La mezcla de canciones nuevas de estudio y las versiones en directo de su última gira es simplemente espectacular. Los temas nuevos tienen una grandísima calidad y gracias a algunas colaboraciones entran en estilos que nunca habían trabajado antes con unos resultados excepcionales. Por su parte, las grabaciones en vivo no están elegidas al azar como veremos más adelante.

Empecemos por los temas nuevos de estudio. La carta de presentación del disco, el primer sencillo en ser publicado sería “Desire”, una canción con un inconfundible inicio con un riff de guitarra de The Edge y un “yeah” de Bono casi en un suspiro. A mí me encanta.

Por primera vez en su carrera tocarían algunos estilos que era impensable que fueran capaces de dominar, pero lo cierto es que demostrarían que su calidad como músicos era tan grande que sabían amoldarse a cualquier tipo de música, algo que seguirían demostrando con el paso de los años como ya os contaré en su debido momento.

Muy pocos podían pensar que iban a saber manejarse como lo hicieron en el mundo del soul como en esta espectacular “Angel of Harlem”. Su música aderezada con una sección de metal nos deja una mezcla que está al alcance de muy pocos. Además, esta canción está dedicada a esa grandísima cantante de jazz que fue Billie Holiday.

Su versatilidad en este trabajo es total y son capaces de pasar del soul al blues sin mayor problema. Eso sí, para ponerle todo el alma a su música contarían con la colaboración especial de un grande, de un auténtico gigante.

En “When Love Comes to Town” contarían con la ayuda de nada más y nada menos que B. B. King, creando una atmósfera única. Contrastar las manos de The Edge acariciando las cuerdas de su guitarra junto al propio King tocando su mítica “Lucille” es un momento único en la historia de la música.

Si las nuevas canciones tienen un aire especial y sorprenderían gratamente a todo el mundo, con algunas de las versiones en directo que se incluyen en el disco no se quedarían atrás.

Por poner un ejemplo se atreverían hasta con un clásico de The Beatles estando a la altura, algo bastante complicado. Su versión en vivo, intensa a más no poder, de un tema tan poderoso como “Helter Skelter” es otro de los momentos grandes del álbum.

Pero si hay un momento culminante en el disco en lo referente a los temas grabados en directo ese llega de la mano de una canción que ya de por sí es lo suficientemente grande y que versionada como ellos lo hicieron pasaría a tener el calificativo de gigante, gracias al apoyo de un coro muy especial.

Estoy hablando de la versión en vivo de “I Still Haven’t Found What I’m Looking For”, una auténtica joya gracias al coro de góspel The New Voices of Freedom. Sinceramente es imposible mejorar esta interpretación. Los pelos como escarpias.

No quiero cerrar el apartado dedicado a “Rattle and Hum” sin hacer mención a una magnífica canción que a mí me parece una de las mejores que hayan compuesto a lo largo de su carrera. Para mí una auténtica genialidad.

Como ya hemos visto, el disco está repleto de guiños al soul, al blues, al country e incluso al folk. Por supuesto que no falta tampoco algún tema con el sonido habitual, personal e intransferible de siempre.

La canción a la que me estoy refiriendo lleva el título de “All I Want Is You”, una maravillosa balada que empieza con un tono bastante bajo y el sonido de la guitarra distorsionado para dar paso a uno de los momentos más espectaculares que The Edge haya protagonizado. Para mí es el tema con el que se consagraría definitivamente como uno de los mejores guitarristas del panorama musical internacional. Maravillosa canción.

El éxito que tendría el disco sería bastante grande con unas muy buenas ventas, pero no dejaría de ser un pequeño capricho que iba a marcar el primer punto de inflexión a la hora de cambiar de estilo en su carrera, como se iba a apreciar en su siguiente disco.

Llegaría entonces el momento de tomarse un pequeño descanso. La última gira había sido larga y agotadora y necesitaban apartarse un poco de la circulación, por lo que hasta el año 1990 no volverían a reunirse para entrar en el estudio de grabación y comenzar a componer un nuevo disco.

Iba a llegar en ese instante la primera crisis dentro del seno del grupo ya que no se acababan de poner de acuerdo a la hora del camino a seguir en cuanto a estilo y estuvieron más cerca que nunca de arrojar la toalla y disolverse. La fuerte personalidad de sus cuatro miembros provocaba que ninguno acabara de dar su brazo a torcer y los enfrentamientos se harían bastante habituales.

Bono, como persona inteligente que era, se había dado cuenta de que con la llegada de los 90 la música estaba cambiando y quería adaptarse de inmediato a los nuevos tiempos, mientras que sus compañeros de viaje preferían un estilo más continuista. Las canciones que iban componiendo iban siendo corregidas una y otra vez y cuando parecía que todo iba a saltar por los aires, el cantante de U2 presentaría al grupo una de sus composiciones más personales que a la postre iba a convertirse en la canción que garantizaría su continuidad.

La canción en cuestión no es otra que “One”, considerada como la mejor composición que Bono haya realizado nunca y que iba a recuperar el entusiasmo y las ganas de trabajar todos juntos, solucionando todos los problemas que habían ido surgiendo.

Siempre se ha considerado esta canción como un tema de amor, aunque la realidad es muy distinta. Bono la compuso pensando en el egoísmo, la insolidaridad y los defectos del ser humano que piensa antes en sí mismo, en su propio bienestar que en otra cosa. Sea como fuere, está claro que gracias a esta canción siguieron adelante, pudiendo considerarse como la más importante de su carrera y la que les ayudaría a publicar por fin su siguiente trabajo.

Así las cosas, en el año 1991 saldría al mercado “Atchung Baby”, un disco inspirado en la no muy lejana caída del Muro de Berlín y que iba a suponer una reinvención del grupo en cuanto a estilo y un descomunal éxito a nivel de ventas y críticas.

El disco vendría cargado de buena música con un estilo marcado por la música electrónica que empezaba a emerger en el panorama internacional y con unos cuantos temas bastante bailables. Habían apostado fuerte, habían arriesgado mucho, pero iban a salir triunfadores del que se ha considerado como su disco más experimental.

Que las cosas habían cambiado se notaba claramente nada más escuchar el tema que habría el disco. Los teclados, hasta ahora bastante residuales, toman gran protagonismo y los sonidos pregrabados y electrónicos le dan un aire modernista a toda su música, como se aprecia en “Even Better Than The Real Thing”.

El disco recibiría unas críticas espectacularmente buenas, siendo considerado como una nueva obra maestra y el álbum con el que se convertirían ya de facto en una superbanda. El modernismo de su sonido, su sentido de la oportunidad y sus espectáculos en directo les iban a convertir en la banda número uno del panorama musical internacional.

Ni que decir tiene que se convertiría en uno de los discos del año, llegando al número uno en media Europa y en Estados Unidos, cosechando unas ventas de auténtico récord. Curiosamente, el disco que había estado cerca de no publicarse y llevárselos por delante iba a convertirse en el que les lanzara al más absoluto estrellato.

Los sencillos que iban publicándose se convertían en número uno de manera inmediata, destacando sobre todos ellos una canción con una grandilocuencia y una puesta en escena espectaculares. Se trata de “Who’s Gonna Ride Your Wild Horses”, una canción con un inicio muy especial que desemboca en un festival de música maravilloso.

Para aquel entonces la figura de Bono había crecido hasta cotas inimaginables. Se había convertido en una de las imágenes más populares del mundillo musical y uno de los líderes más absolutos musicalmente hablando. Ni ellos mismos podían imaginarse que la crítica especializada le considerara como uno de los artistas más importantes e influyentes del momento.

Además, su forma de cantar quedaba muy lejos de aquellos primeros tiempos cuando hizo la prueba para entrar en el grupo y lo hizo bastante mal. Había pulido su estilo, había formado su voz y era capaz de dejarnos registros inimaginables no hacía mucho tiempo.

Esta evidente mejora a la hora de interpretar puede apreciarse en otra de las canciones destacadas de este disco. Se trata de “The Fly”, una canción en la que Bono se atreve hasta con el falsete y que iba además a crear una especie de alter-ego para sus actuaciones en directo como os comentaré a continuación.

Con la publicación de “Atchung Baby” mostraron su modernismo e innovación a la hora de hacer música, pero por si fuera poco, en lo relativo a sus actuaciones en directo iban a convertirse en vanguardistas totales, utilizando todos los medios a su alcance, ayudándose de la tecnología y los efectos multimedia para crear unos espectáculos únicos e inigualables. Podía decirse que el mejor directo del mundo era el suyo e incluso gente que no estaba demasiado atraída por su música asistía a sus conciertos porque no había espectáculo igual.

La gira recibiría el nombre de “Zoo TV Tour” y en ella utilizarían pantallas gigantes en las que aparecía una especie de “otroyo” de Bono que recibía llamadas de móvil durante el espectáculo e interactuaba con el grupo. Esta imaginaria figura recibiría el nombre de “The Fly”. Explicado queda.

Una de las características habituales de la música de U2 venía siendo el incluir al menos una canción en sus discos que contaba con un apoyo coral muy marcado que le daba una gran espectacularidad. Esas canciones interpretadas en vivo se convertían en las más esperadas y aplaudidas. En este sentido, “Mysterious Ways” es la incluida en “Atchung Baby”.

Tras haber roto muchas barreras con este disco, el siguiente seguiría unas líneas muy similares en cuanto a estilo y no tardaría en llegar. Lo haría en el año 1993 bajo el título de “Zooropa” e iba a incidir en sus toques electrónicos y dance ya mostrados, aunque claramente más marcados todavía.

Las críticas hacia el disco fueron muy buenas, llegando a manifestar que se trataba del trabajo más innovador de su carrera y el que marcaría el futuro a la hora de hacer música en los años venideros. Curiosamente, el público no pensaría de igual forma ya que sus ventas decaerían considerablemente a pesar de alcanzar buenas cifras pero bastante por debajo de lo conseguido con sus tres últimos trabajos.

Si bien el álbum como concepto vendió menos, algunos de sus sencillos sí que lograron un rotundo éxito y gran aceptación entre el público, siendo la más representativa “Lemon”.

Como ya os cuento, el sonido techno y dance de este disco está todavía más marcado que en su anterior álbum, aunque sin descuidar en absoluto otra de las facetas que siempre han dominado a la perfección: las baladas.

En este aspecto, hay una canción que cumple todas las premisas de anteriores éxitos basados en ritmos lentos. Una interpretación vocal espectacular y con mucho sentimiento y el marcado sonido de guitarra y bajo. Podría decirse que “Stay (Faraway So Close)” es el tema que más encaja con el sonido que el grupo había mostrado durante la década de los 80.

El público siempre ha considerado este disco como el más raro y experimental de toda su carrera. La incursión tan pronunciada en el mundo de la música electrónica se veía en aquel momento como algo novedoso pero sin más. Con el paso del tiempo se darían cuenta de que ellos llevaban razón y supieron anticiparse a la música que iba a llegar y lograr su momento culminante con la entrada del nuevo siglo.

Y puestos a encontrar ciertas rarezas en este disco, la palma se la llevaría una canción que por el protagonismo casi único que cobra su parte vocalista encaja perfectamente con esta calificación. Me estoy refiriendo a “Numb”, la primera vez en la carrera del grupo en la que la parte vocal la lleva casi en exclusiva The Edge.

La canción tiene un ritmo casi aprisionador con el sonido de su guitarra distorsionada y The Edge entonando casi una letanía monótona y lastimosa que da como resultado una de las canciones más extrañas de toda su carrera a la par que original, cautivadora y atrayente.

El disco se cierra con otro momento excepcional y una pequeña incursión en un estilo que ya habían manejado en alguna otra ocasión y que parecía atraerles sobremanera. El contraste de una música casi electrónica de la mayoría de las canciones con este pequeño inciso country es más que evidente.

Además, para esta canción contarían con una colaboración de lujo. Si se habla de country hay que hablar del mítico Johnny Cash, y con él contarían en “The Wanderer”, una canción en la que más que colaborar él con el grupo parece que lo que se produce es la situación contraria, ya que es Cash el que protagoniza la parte vocalista central con la voz de Bono acompañándole en segundo término. De cualquier modo el resultado es espectacular.

Sus ventas habían decrecido notablemente, pero lo que no habían perdido era su tirón mediático en lo relativo a sus giras. En este aspecto seguían presentado unos espectáculos de luz y sonido únicos y sus conciertos eran esperados y aclamados en todo el mundo. El famoso personaje de The Fly se había transformado en esta ocasión en Mac Phisto, pero el lleno lo tenían asegurado y nadie salía insatisfecho después de haberles visto sobre el escenario.

La gira fue considerada como la mejor que nunca había ofrecido nadie hasta la fecha y duraría nada más y nada menos que dos largos años, por lo que al finalizar la misma decidieron tomarse un periodo de descanso. Necesitaban recuperar fuerzas y recuperar la inspiración para su siguiente proyecto.

Tardarían cuatro años en publicar su siguiente trabajo, pero mientras llegaba ese momento no permanecieron quietos manteniéndose en circulación con algún nuevo sencillo y un proyecto paralelo que resultaría un auténtico fracaso. Pero vayamos por partes.

Muchos estaréis echando de menos algo que suele suceder cuando un grupo llega a convertirse en un fenómeno de masas. Supongo que habréis caído en que me estoy refiriendo a una incursión en el mundo del cine. Pues bien, esa incursión iba a llegar durante su periodo de recuperación.

En el año 1995 se estrenaría la película “Batman Forever”, protagonizada por Van Kilmer, Jim Carrey, Tommy Lee Jones y Nicole Kidman, y para la ocasión les encargarían el tema central de su banda sonora, que no sería otro que “Hold Me, Thrill Me, Kiss Me”. Sea por que les echaban de menos o por cualquier otra razón, lo cierto es que sus fans les mostrarían una total fidelidad ya que el sencillo llegaría al número uno de las listas de éxitos.

El gusanillo del cine les entraría por las venas y en el año 1995 se embarcarían en un proyecto junto a Brian Eno en el que a pesar de poner todo su empeño no lograrían que llamara la atención del público en general.

Así pues, ese año publicarían un disco titulado “Original Soundtracks 1”, bajo el seudónimo de The Passengers, en el que se incluían una colección de canciones de bandas sonoras imaginarias.

El que el disco no fuese firmado como U2 ya sería una carga para que sus fans no se fijaran en él, pero si a eso le sumamos que la música que contiene está repleta de arreglos orquestales y no se parece en nada a lo que una banda de rock debería hacer se comprende su escaso éxito.

Únicamente se publicaría un sencillo de este disco, titulado “Miss Sarajevo”, y en él contarían con la colaboración estelar de Luciano Pavarotti. Creo que con esto está todo dicho.

Podría decirse que éste es el disco de cuya publicación siempre se arrepintieron. Aunque en un principio la experiencia fue satisfactoria y el trabajar con artistas con los que sería impensable haberlo hecho pudiera llenarles, lo cierto es que el poquísimo interés que levantaría les haría bastante daño. Sería el momento en el que Larry Mullen levantaría la voz y obligaría a sus compañeros a aceptar que el siguiente disco que publicasen iba a ser de rock, sin más.

Tendría que pasar todavía algún tiempo para que ese nuevo disco viera la luz, concretamente hasta el año 1997, momento en el que aparecería en el mercado “Pop”, un álbum que rock, lo que se dice rock, tiene bastante poco. Hacía tiempo que habían abandonado esa senda y no parecía que fuesen a retomarla, al menos de momento.

El sonido de este nuevo disco incide aún más si cabe en toques de música electrónica y los sintetizadores lo llenan todo. Se parece más a un disco para escuchar en las pistas de baile que para otra cosa. Quedaba claro que a estas alturas de la película U2 ya eran otra cosa.

El título del tema que abre el disco y que sería además el primer sencillo en publicarse ya es premonitorio: “Discotheque”. El videoclip no tiene desperdicio, sobre todo al final, en el que se permiten el lujo de realizar una parodia de uno de los grupos más míticos de la música disco: Village People.

Las ventas del nuevo disco volverían a ser espectaculares, recuperando el terreno perdido con anterioridad. Aunque su sonido había cambiado radicalmente, eran legión los que les seguían. Posiblemente algunos de sus fans de siempre habían ido abandonado el barco poco a poco pero los más jóvenes se sentían atraídos por una música plena de actualidad e ideal para bailar y divertirse.

Muy distinta era la opinión de os críticos, quienes se ensañaron especialmente con este disco, considerándolo como el más flojo de su carrera. Habían pasado muchos años entre su anterior trabajo y éste como para que hubiesen ofrecido algo más, algo distinto, algo especial y no lo hicieron. Por una vez, y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con ellos.

Lo que está claro es que si lo que uno persigue es un disco para bailar, esta es la mejor elección y canciones como “Mofo” son ideales para el fin perseguido. Pero para los que vibramos con pasión con los discos que publicaron en la década de los 80, la decepción sería nuestra compañera.

Una vez más las baladas iban a ser los temas que en general más éxito tendrían. Con su nueva manera de hacer música las canciones más “explosivas” tenían una aceptación menor, aunque en sus actuaciones en directo se vivían con una gran intensidad. Por el contrario, comercialmente hablando, los medios tiempos y las canciones más lentas solían ser las más vendidas como sencillos.

En este aspecto, “Staring at the Sun” es con diferencia, en mi modesto entender, la mejor canción de todo el disco.

Otra de las canciones de este disco adquiriría cierta popularidad por su relación con el mundo del cine, ya que formaría parte de la banda sonora de una ambiciosa película de ese año, aunque finalmente los resultados y las críticas de este largometraje no fueron los esperados.

Se trata de “If God Will Send His Angels”, un medio tiempo un tanto grandilocuente que encajaría a la perfección en la banda sonora de la película “City of Angels” protagonizada por Nicolas Cage y Meg Ryan.

He de reconoceros que este disco para mí fue una auténtica decepción. Su incursión en el mundo de la música electrónica ya me resultó difícil de digerir, pero en esta ocasión me pareció una redundancia innecesaria. Si he de utilizar un calificativo para definir este trabajo creo que el más apropiado sería “aburrido”.

De hecho, incluso una de las canciones más aclamadas de este álbum, “Please”, me resulta difícil de digerir. Lo dicho, un pequeño borrón en su carrera, siempre respetando opiniones contrarias, claro está.

Lo que no había cambiado nada, en lo que seguían consiguiendo unanimidad de elogios por parte de crítica y público era en lo relativo a sus giras. Seguían llenando allí donde actuaban y en esta ocasión viajarían por primera vez a Sudamérica donde iban a convertirse en el fenómeno musical del año por aquellas tierras.

Sería este el momento elegido para publicar la primera entrega de una serie de recopilatorios con los que hacer balance de algún modo de las dos etapas bien diferenciadas que el grupo había atravesado desde su creación.

Así pues, en el año 1998 saldría al mercado “The Best of 1980-1990”, un disco con todos los grandes éxitos de su primera etapa acompañados del inevitable en estos casos tema inédito para promocionar debidamente el álbum.

Junto a los éxitos de siempre se incluiría un tema inédito que llevaría el título de “The Sweetest Thing”, una canción con un ritmo pausado y que puede considerarse como una de las mejores que habían compuesto en los últimos años.

También se incluiría una versión mix de este tema, con un tono más electrónico y discotequero que sería muy bien recibido por sus fans más jóvenes, aunque yo me quedo con la versión original, como casi siempre..

Había mucha expectación por llevarse a las manos su siguiente disco. La publicación de este recopilatorio justo en el momento en el que recibieron las peores críticas de su carrera fue interpretada como una especie de cierre de capítulo y un punto de inflexión hacia otros derroteros musicales.

Pero para desvelar estas dudas habrá que esperar unos días, porque por hoy ya lo vamos a dejar. No os perdías el tercer y último capítulo dedicado a la carrera de U2 en el que asistiremos a una nueva reinvención y … Bueno que en unos días nos vemos.

Hasta entonces, Graminoleños.

JUAN JOSÉ GOMARIZ

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