LA GRAMINOLA – NÚMERO 13 – 22 DE FEBRERO DE 2018


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Ya sabéis que la base de la revista es dar un pequeño repaso con las novedades que presentaban las listas de éxitos que he ido confeccionando desde hace cincuenta años. Cada nuevo número empezamos por la lista actual de cada semana y a continuación seguimos viajando hasta las listas de hace 50, 40, 30, 20 y 10 años. Todos los éxitos de la música desde el año 1967 irán apareciendo por aquí.

Junto a las listas distintas secciones a cada cual más recomendable. En “Los Pioneros” rememoramos la música y los artistas que inspiraron a todos los que vinieron después. Nuestro póster, a doble página en el centro desmenuza cada semana un disco que fue, es y será muy grande. En la sección “También es Música” le damos cabida a esas canciones y esos artistas que a su manera también han tenido protagonismo, en muchas ocasiones de manera inesperada. Y la contraportada es el colofón con noticias de actualidad musical, efemérides y música en directo.

Echándole un vistazo a la portada de cada día os podéis hacer una idea del contenido de la revista. Junto a cada fotografía hay un texto que contiene un link que te lleva directamente a la página en cuestión, pero yo os recomiendo ir por orden, ir leyendo desde el principio al final porque la música lo merece. Y recordad que siempre estaré abierto a cualquier crítica, consejo, sugerencia o petición que vosotros, Graminoleños, me hagáis.

 

NUESTRA PORTADA

 

La novedad que presenta la lista de actualidad de “La Graminola” viene de la mano de Clean Bandit y Julia Michaels, música electrónica con arreglos bastante originales.

 

 

La sección de Los Pioneros de hoy se nos viste de modernismo con uno de los grupos que mejor ha sabido interpretar y promocionar el auténtico rock & roll, los genuinos Racey.

 

 

 

La lista de los años 60 presente tres nuevas entradas, siendo la principal de ellas la protagonizada por Tom Jones. Completan el trío de ases Miriam Makeba con sus aires africanos y nuestra María Ostiz.

 

 

 

 

Los protagonistas de la lista setentera son una pareja de hermanos que adquirieron una tremenda popularidad por aquella época, Los Amaya. No se puede entender la historia de la música española de los 70 sin ellos, sin las tremendas gafas de Delfín y sin su mítico “Vete”.

 

 

 

 

El álbum de la semana es un auténtico lujo, por su música de lujo y por venir de la mano de un grupo de lujo liderado por un cantante de lujo. Os invito a disfrutar de “The Game” y de la genialidad de los chicos de Queen. Lo dicho, un auténtico lujo.

 

 

 

La revista siempre trae buena música pero cuando se adentra en la década de los 80 ya es única. El repaso a la lista de esa mágica década llega con un nuevo número uno protagonizado por Pet Shop Boys y con nuevas entradas en las voces de The Communards y Duncan Dhu. Mucha magia hecha música.

 

 

 

La lista de los 90 nos trae también cambio en el número uno. En esta ocasión una rockera como Meredith Brooks asalta el liderato de la lista graminoleña a pesar de la polémica que desató en Estados Unidos la letra de “Bitch”, que no estaba hecha para todos los paladares. Una vez más se repite la historia: cuanto más veto, más éxito.

 

 

 

La lista del nuevo milenio llega con una única entrada pero de las buenas. Uno de los dúos más destacados del pop español de los últiimos tiempos que esperemos que algún día vuelvan. Muchos añoramos a Pereza.

 

 

Algunos son capaces de hacer rock duro con instrumentos de juguete. Otros nos preguntan que si sabemos lo que pasa cuando les dicen que les quieren y otros se convierten en los reyes del “bakalao”. Para entender bien lo que os cuento imprescindible que leáis y escuchéis la sección de “También es Música” del número de hoy.

 

 

La contraportada viene muy muy psicodélica, ya que nos damos un paseo por la música de uno de los himnos de este estilo. No falta un espectacular tema en directo, de los buenos, y la novedad de la semana que nos trae una eterna luchadora de la música de por aquí.

 

 

 

LA LISTA DE LA GRAMINOLA

Ya sabéis que es de obligado cumplimento comenzar nuestra revista con la lista de actualidad que estrenamos cada domingo. La del pasado 18 de febrero presenta úna única entrada que llega de la mano de una cantante estadounidense muy joven y de un trío británico de música electrónica que se ha convertido en uno de los grupos de referencia de este estilo. Vamos con ella.

Grace Chatto, Jack Patterson y Luke Patterson, o lo que es lo mismo, Clean Bandit son uno de los grupos de referencia y más originales de la música electrónica internacional, habiendo logrado muy buenas críticas y numerosas ventas hasta el momento. Su manera de hacer este tipo de música, con tonos más relajados y ayudándose mucho de la percusión y de elementos de música clásica les ha convertido en únicos en su especie y en uno de los grupos más originales del momento.

En esta ocasión han contado con la colaboración de la cautantora norteamericana Julia Michaels, que con tan solo 24 añitos ya se codea con la élite a la hora de poner voz a las composicones más bailables del momento. Tras componer para otros artistas decidió dar el paso de componer para ella misma y el éxito conseguido por su tema “Issues” la ha colocado en el mapa, convirtiéndose en una de las cantantes con mayor proyección del momento.

La colaboración entre ambos ha dado lugar a “I Miss You”, la canción que entra en la lista de esta semana y que promete tener un largo recorrido en ella. La combinación de la música electrónica al estilo “Bandit” y la melosa voz de Julia ofrece un magnífico resultado.

 

LOS PIONEROS

Las tres próximas semanas la sección de “Los Pioneros” se va a apartar un tanto de la estructura que ha venido mostrando hasta ahora. Que no se alarme nadie que la música que aquí vamos a escuchar va a seguir siendo “pionera” por los cuatro costados, pero lo que va a cambiar profundamente es que sus intérpretes van a variar considerablemente y las canciones van a tener un toque más moderno de lo habitual. Me explico más claramente.

A finales de los 70 y principios de los 80, dentro de la gran variedad musical que se pudo disfrutar en aquellos momentos, emergió un movimiento “revival” en la que muchos artistas recuperaron bien el sonido, bien las canciones de aquellos primeros éxitos del auténtico rock & rollo de finales de los 50 y principios de los 60. Esa va a ser la música que hoy y las dos próximas ediciones de “Los Pioneros” van a ofrecernos y os aseguro que merecerá mucho la pena escucharla, porque los dos grupos y el solista que van a oficiar de maestros de ceremonia nos dejaron momentos inolvidables.

Lo más habitual es que estos intérpretes versionaran grandes éxitos de otros artistas de aquella época, pero en ocasiones ofrecían nuevas canciones con el sonido de entonces. Los británicos Racey, los protagonistas de hoy, alternaron ambas opciones y dejaron unas cuantas canciones propias que hubieran firmado cualquiera de los “padres del rock”. Comencemos sin más dilación.

LAY YOUR LOVE ON ME

El grupo se formaría en el año 1976, estando integrado por Richard Gower, Phil Furdson, Pete Miller y Clive Wison, y en sus primeros tiempos se lo currarían como tantos y tantos otros artistas ofreciendo actuaciones en directos en algunos bares y recintos de muy poco aforo. Sin embargo, su manera de hacer música y sus buena compenetración vocal además del gran ritmo de sus canciones pronto les daría la oportunidad de grabar algunos temas en una discográfica.

Su primer sencillo no obtendría demasiado éxito pero no desfallecieron y cuando publicaron el segundo conseguirían revertir la situación y alcanzar esa notoriedad por la que tanto habían peleado. El tema en cuestión llevaría el título de “Lay Your Love On Me”, una composición propia pero con sonido de principios de los 60 que habría firmado cualquiera de los grupos que triunfaron en aquella época. Lo mejor de todo es que esto no había hecho más que empezar.

 

SOME GIRLS

Casi sin solución de continuidad les llegaría su siguiente éxito, con otra canción que seguiría paso por paso las premisas que les habían lanzado a adquirir cierta popularidad y cierto reconocimiento. Como os he comentado al principio ese “efecto revival” que estaba calando en el panorama musical internacional estaba llevando a triunfar a un buen puñado de artistas que se movían en esas aguas. Ellos simplemente fueron capaces de coger la ola buena y subirse a ella.

El mismo año 1979, el de su despegue, saldría al mercado un nuevo sencillo, nuevamente una composición propia, pero que ahondaba todavía más en el sonido de los 60. Recuerdo que yo solamente tenía 13 años cuando la publicaron pero muy pronto me llamaron la atención y podría decirse que gracias a ella los conocí y empecé a preocuparme por su música. El tema en cuestión lleva el título de “Some Girls” y desde la primera nota invita a bailar puro rock & roll.

Está claro que la música de rock que los auténticos pioneros ofrecieron era tan grande que nunca iba a pasar de moda. Sus influencias eran tales que cuando aparecía una banda capaz de ofrecer nuevas canciones con el sonido de entonces con un buen nivel, su éxito estaba garantizado y Racey lo hacían a la perfección. Su forma de cantar, sus coros, su música y hasta su imagen eran sus auténticas señas de identidad “pionera”.

RUNAROUND SUE

Cuando un grupo ofrece música con sonido añejo, por mucho que se empeñe en hacerlo a base de nuevas composiciones, más tarde o más temprano cae en la tentación de versionar algunos de los clásicos de la música que les inspira y ellos no iban a ser una excepción, dejándonos una grandísima interpretación con una versión de un tema ya grande desde el principio.

Lo cierto es que cuando decidieron versionar supieron escoger a la perfección. Hace unas semanas pasaron por esta misma sección “Dion & The Belmonts” y sería uno de sus grandes éxitos el elegido para la ocasión. Una canción a la que supieron darle más contundencia aún de la que tenía el original cuyo título es “Runaround Sue” y que terminó por convertirse en el mayor logro de toda su carrea. He de reconoceros que este tema es una de mis grandes debilidades y disfrutó desaforadamente cada vez que la escucho. Me encanta ese principio solo con voces y el estallido que lo interrumpe.

Los tentáculos pioneros eran tan largos que lograban atrapar a cualquiera que se expusiera a su sonido. Racey fueron capaces de triunfar con nuevas canciones pero con el sonido de siempre y cuando se lanzaron a versionar sus resultados eran tan buenos que casi hacían propios esos clásicos de la historia de la música.

La semana que viene esta sección estará protagonizada por un solista que en aquella misma época lograría un gran éxito a base de recordarnos lo buena que era la música que hicieron los pioneros. No faltéis, merecerá la pena leerla … y escucharla.

 

LISTA DE LOS AÑOS 60

Ya está aquí el repaso de las listas graminoleñas de todos los tiempos y como siempre, de avanzadilla viene el que recoge las canciones más contundentes y exitosas de la década de los 60. Hoy nos vamos a situar en el día 18 de febrero de 1968 para disfrutar de las tres nuevas entradas que registró la lista ese día.

La primera de ellas nos la obsequia uno de los artistas que más éxito cosechaba por aquella época y que ha sabido mantenerse en la cresta de la ola a pesar del transcurrir del tiempo. Me estoy refirendo a Tom Jones, conocido popularmente como “El Tigre de Gales”, uno de esos gigantes del mundo de la música y que es considerado una auténtica institución en los Estados Unidos donde le respetan y admiran a partes iguales.

Su carisma era indiscutible. Poseedor de una gran voz era capaz de dotar sus interpretaciones de una clara sensualidad, por lo que no es de extrañar que fuera uno de los cantantes preferidos por el público femenino. Cuando se ponía romántico no había nadie que le superase, como puede comprobarse en “I’m Coming Home”, la balada que colocaba en la lista aquel 18 de febrero.

Su popularidad en España en aquellos tiempos era muy grande, por lo que era de esperar que con esta canción lograr buenos números. Yo diría incluso que muy buenos ya que permanecería en lista durante 50 semanas, algunas de ellas ocupando nada más y nada menos que el número uno. El tigre rugió de verdad en el año 1968.

Vayamos ahora con la segunda entrada de la semana. Hay cantantes que trascienden mucho más allá de la música y eso es lo que sucede con la protagonista de la siguiente canción. Si eres cantante, de color y sudafricana, lo más normal es que no hayas tenido una vida fácil y que tu activismo antiaparheid haya sido una de las situaciones más habituales en tu vida. Eso es lo que le sucedería a la inolvidable Miriam Makeba.

También conocida como “Mamá África”, tuvo que salir de Sudáfrica por su activismo y tras varios cambios de país acabaría en Estados Unidos gracias a la mediación de otro de los grandes de la época, Harry Belafonte. Desgraciadamente, sus continuas actividades antiaparheid provocarían que tuviera que marcharse de Norteamérica instalándose definitivamente en Guinea.

Con todas estas premisas, ni que decir tiene que la mayoría de las letras de sus canciones trataban de tremas políticos, sobre todo de la defensa de los derechos humanos y de la igualdad entre blancos y negros en su país. Sin embargo, el mayor éxito de su carrera lo lograría con una canción que se apartaba totalmente de esas características, convirtiéndose en uno de los temas más populares de la banda sonora de la música de los 60, el inolvidable “Pata Pata”.

La traducción de “Pata Pata” viene a ser “Toca Toca” y además era un baile que se había hecho muy popular en los suburbios de Johannesburgo, por lo que sin ser un tema político seguía haciéndole un guiño a los más desfavorecidos de su país. Permanecería en lista durante 39 semanas alcanzando el top 5.

La tercera y última entrada en lista nos la trae una jovencísima cantante asturiana que empezaba a abrirse camino en el mundo de la música y que ya gozaba de cierta popularidad. Se trata de María Ostiz, que debutaba en nuestro ránking aquel día.

En aquel momento solamente contaba con 23 años de edad, pero su melosa voz ya había calado en el público. Una mujer sencilla y una artista discreta que con una música de las mismas características fue convirtiéndose en una de las voces femeninas más elogiadas de la época. Su debut llegaría de la mano de este “No Sabes Como Sufrí”, con el que finalizamos el repaso de la lista de los años 60. Con esta canción permanecería en lista 24 semanas alcanzando el puesto 14 como mejor posición.

 

LISTA DE LOS AÑOS 70

Avanzamos hasta los años 70 y nos situamos en la lista que se estrenaba hace ahora cuarenta años. Concretamente el 18 de febrero de 1978 en el que se producía una única entrada que significaba el debut graminoleño de una pareja de hermanos que adquirieron por aquel entonces una gran popularidad y un gran éxito con la canción que viene a continuación.

Los hermanos José y Delfín Amaya se convirtieron en el principio de su carrera en uno de los más claros exponentes de lo que se dio en denominar “rumba catalana” pese a que el primero nació en La Coruña y el Segundo en Oviedo. Cuando eran muy niños se trasladaron a vivir a la Ciudad Condal y se vieron contagiados de manera inmediata con esa manera de rumbear. Su nombre artístico era “Los Amaya”.

Sus primeros escarceos pues mostraron música de rumba, pero se cruzaría en su camino Tony Ronald, que por aquel entonces era una de las figuras más destacadas del panorama musical en nuestro país, y comenzó a producirles y a componerles canciones más románticas y alejadas de sus inicios rumberos. Mano de santo, oye.

Gracias a Ronald, en el año 1978 iban a lograr el mayor éxito de toda su carrera con una melancólica canción cuya letra hemos escuchazo hasta la saciedad: “vete, me has hecho daño, vete, con tus mentiras, vete, lejos de aquí”. Pues sí, la canción que colocaron en la lista esa semana es su casi emblemático “Vete”, con la que permanecerían en ella durante 45 semanas quedándose a las puertas del número 1, teniendo que conformarse con ocupar el top 2. Todo un clásico setentero de nuestro país.

 

EL ÁLBUM DE LA SEMANA

Ya estaban tardando en aparecer por aquí. Era cuestión de tiempo que John Deacon, Roger Taylor, Brian May y el inigualable, inimitable, inmortal, insuperable … Freddie Mercury, o lo que es lo mismo Queen protagonizaran el póster de algún número de “La Graminola”. A buen seguro que no será la última vez que nos visiten en esta sección, pero como hay que empezar por alguno de sus discos vamos a irnos hasta el año 1980, momento en el que publicaron  el que a mí personalmente más me gusta, el espectacular “The Game”.

Venían de publicar su aclamado “Jazz” y de alguna manera decidieron romper con el estilo de ese álbum y sorprender a su público. Y lo lograron con creces ya que “The Game” se convertiría en el primer trabajo de su carrera que lograba colocarse en el número uno de ventas a ambos lados del Atlántico.

En un primer momento el álbum iba a llevar el título de “Play the Game”, como el tema que lo abre, pero finalmente decidirían acortarlo hasta el conocido “The Game”. La primera canción del disco ya deja bien claro las variantes que iban a introducir en su sonido y nos regalarían una impresionante balada en la que nuevamente las capacidades vocales el grupo quedaron puestas de manifiesto.

Esta composición creada por el propio Mercury sorprendió a propios y extraños porque por primera vez introducían en uno de sus temas algunos aspectos de los que siempre habían renegado: los efectos especiales y el sonido de sintetizadores. La canción empieza con el sonido de los platos de la batería grabados al revés, lo que provoca un sonido similar a los efectos especiales que siempre hemos escuchado en las películas de ficción, pero lo que más llamaría la atención sería la utilización de teclados electrónicos.

Siempre habían renegado de la utilización de sintetizadores en la música, pensaban que eran artificiales y que la música pregrabada y similares le quitaba emoción. Simplemente para ellos no existían pero curiosamente cambiaron de repente de opinión logrando una combinación única hasta ese momento pero utilizada a partir de ese instante de manera constante. Lo mejor de todo es que lo hacían encima con la canción que abría el disco y que iba a ser el primer sencillo. Eso era atrevimiento y la jugada les salió a la perfección.

Por si fuera poco, el disco continúa con otra canción que puede considerase especial y que de alguna manera sirve de introducción a la tercera canción del álbum que terminó siendo la “composición estrella”. La canción en cuestión es espectacular y a pesar de no haber sido publicada como sencillo se convirtió de manera inmediata en uno de sus clásicos. Estoy hablando de “Dragon Attack”.

La canción tiene su historia. Mientras grababan el disco, May decidió juntar algunas partes de temas que finalmente habían sido desechados y como si una especie de cirujano se tratase, con ellas dio forma a un tema nuevo. Introdujo unos arreglos de guitarra con ese sonido “pesado” como solamente él era capaz de conseguir y como guinda les añadió unos pequeños toques de funk, resultando una canción espectacular. De hecho gracias a esta canción se terminó acuñando la denominación de “funk metal” para canciones con un sonido similar como la que llega a continuación.

Como estáis comprobando, cada canción de este espectacular disco tiene alguna historia detrás, pero la más peculiar posiblemente sea la de la que iba a significar el mayor éxito del álbum. Una canción compuesta por Deacon en la que esos toques funk dan paso casi a un sonido discotequero. Quizás esta manifestación sea exagerada, pero lo cierto es que esta composición fue bailada hasta la saciedad en las discotecas de todo el mundo, suponiendo un nuevo número uno en su carrera.

Supongo que muchos ya os habréis dado cuenta de que me estoy refiriendo a “Another One Bites the Dust”, una canción que en un primer momento se había planeado interpretarla con el acompañamiento del mismísimo Michael Jackson, aunque finalmente no se llevaría a cabo. Lo curioso del caso es que aparecería como el cuarto sencillo del disco cuando no estaba previsto que así fuera ya que Mercury pensaba que se alejaba en demasía de lo que su público de siempre pedía. Sin embargo, cambiarían de opinión cuando el propio Jackson la escuchó en uno de sus conciertos y les convenció para que la publicaran como single, logrando unas ventas descomunales y llegando al número uno de las listas de todo el mundo.

Cualquier detalle que analicemos del disco nos lleva a una única conclusión: habían roto con todo lo hecho hasta ese instante. Incluso su imagen cambiaría de una manera icónica ya que iba a ser la primera vez en la que Mercury luciría su inconfundible bigote. Lo curioso del caso es que esa imagen, que se convertiría en icónica a partir de ese momento, no aparece en la portada en la que seguimos encontrando al Mercury sin ningún tipo de pelo en su cara. No sé si fue una estrategia planeada con anterioridad o simplemente surgió así, pero lo cierto es que le da aún un aire todavía más rompedor.

Sin duda alguna nos encontramos ante el disco más versátil de su carrera hasta ese momento, en el que se mostraban más variantes y en el que se jugaba con distintos estilos. Posiblemente ésta fuese la causa por la que lograran batir todos sus registros de ventas y llegar al número uno tanto en Europa como en Estados Unidos, ya que con los distintos “palillos” que tocaron en este álbum llegaron a un público más numeroso que de alguna manera los descubrió y empezó a considerarles como una de sus bandas favoritas.

No quiere esto decir que su sonido habitual, el que habían mostrado hasta ese instante en todos sus discos hubiese sido desterrado, ni muchísimo menos. Simplemente habían evolucionado y lo habían hecho con mucho acierto. Como prueba de que seguían siendo el grupo de siempre basta con escuchar “Need Your Loving Tonight”, uno de los temas más rockeros y más cañeros del disco que recuerdan al sonido de sus anteriores trabajos.

Esta canción en un primer momento no iba a ser publicada como sencillo, pero finalmente se convertiría en el quinto en aparecer en el mercado, por un lado por la gran aceptación que estaba teniendo el ákbyn en todo el mundo y el gran éxito que cosechaba este tema en las actuaciones en directo de su gira, y por otro porque quisieron hacerle un pequeño guiño a sus seguidores de siempre, que pese a los cambios seguirían siéndole fieles.

A continuación llega otro de los momentos estelares del disco con una canción que había sido publicada como sencillo casi un año antes de que apareciera en el mercado el álbum al completo, mostrando bien a las claras que las cosas estaban cambiando. De hecho terminó siendo como una especie de prueba del algodón, si esta canción obtenía buenos resultados estaba claro que el público acogería de buen grados las modificaciones que tenían previstas introducir en “The Game”. La prueba terminó siendo muy satisfactoria.

Me estoy refiriendo a “Crazy Little Thing Called Love”, una espectacular canción con un trepidente ritmo “rockabilly” que conquistaría al público, a la crítica y al éxito en el mismo momento en que salió al mercado. No sonaban como Queen, no parecían Queen, pero eran Queen. No hacía falta decir nada más. Después de disfrutar de esta maravillosa canción os doy algunos detalles acerca de ella.

Os comentaba antes que una de las características que mostraría el grupo a partir de la publicación de “The Game” era el cambio de look de Mercury que desde ese instante luciría su inconfundible y característico bigote. Si os fijáis bien en el vídeo de “Crazy Little Thing Called Love” aparece todavía sin el mostacho. No hay trampa ni cartón, como os cuento esta canción se publicó como una especie de anticipo casi un año antes de la salida al mercado del álbum al completo, momento en el cual todavía no había decidido dejar crecer ese conocido bigote.

Tras la publicación de esta canción como sencillo, todavía en el año 1979, y dado la gran acogida que tuvo entre el público, se embarcaron en una minigira por el Reino Unido de unos veinte conciertos que a pesar de su corta duración se convertiría en uno de los momentos claves de su carrera ya que Mercury mostró en ese instante su tremenda capacidad vocal. Podría decirse que con este tema y con esta pequeña gira nacería el mito, nacería esa leyenda que es Freddie Mercury.

Las principales labores de composición a lo largo de la carrera del grupo han recaído en mayor medida en el talento de Mercury y, en su defecto, en el de Brian May, pero en cada nuevo álbum los otros dos miembros del grupo siempre conseguían que algún tema compuesto por ellos mismos fuese incluido en el disco. En esta ocasión habría sus más y sus menos con la inclusión de una de las canciones compuestas por Roger Taylor.

Este último había compuesto una canción titulada “Rock It (Prime Jive)” y de ella se realizarían dos grabaciones, una en la que él mismo la interpretaba y otra en la que esa labor recaía sobre Mercury. Hubo sus más y sus menos sobre cual de las dos versiones incluir en el álbum y al final se tomaría la salomónica decisión de que cada uno de ellos cantasen una parte, correspondiéndole a Mercury la primera, con un comienzo un tanto más relajado, y a Taylor la sengunda, momento en el que rompe. El resultado final fue excepcional.

La figura de Roger Taylor nunca ha sido lo suficientemente valorada. Entró en el grupo gracias a que era amigo de May y conocía a Mercury de algunas actuaciones antes de formar la banda, por lo que se convirtió en una especie de nexo de unión entre los dos miembros más carismáticos de la banda. Su opinión siempre fue respetada y en más de una ocasión sus decisiones, sus consejos y sus acciones salvarían situaciones bastante delicadas.

La siguiente canción del disco nos trae el momento más singular, yo diría que incluso extraño, de todas las que en él se incluyen. Ya nos ha quedado claro que con este álbum rompieron muchos esquemas, pero con esta canción en concreto esos esquemas saltarían por los aires.

Se trata de “Don’t Try Suicide” una canción con continuos altibajos en cuanto a la intensidad de su sonido, con un marcado compás de bajo y un estilo que podría denominarse rock con toques de swing o swing con toques de rock. Vamos que mejor lo escucháis y os hacéis una idea.

Con esta canción da la impresión de que se les fue un tanto la mano a la hora de innovar y evolucionar, y que conste que no lo digo de manera crítica o despectiva sino todo lo contrario. Una cosa estaba clara, ya se habían ganado el respeto de todo el mundo ya que por rara o inusual que pudiera resultar alguna de sus composiciones, el público y la crítica las aceptaba como cualquier otro de sus temas más cláisicos. Ya eran grandes antes de “The Game” pero a partir de ese instante iban a convertirse en gigantes.

Como se puede comprobar, en este disco la participación de todos los miembros del grupo tiene más trascendencia que en ocasiones anteriores. El protagonismo de Mercury es el mayor, claro está, pero sus tres compañeros de fatigas aportan en distintos momentos su granito de arena incluso a la hora de cantar. Por este motivo no podía faltar una canción en la que la voz cantante, nunca mejor dicho, la llevase Brian May.

Se trata de “Sail Away Sweet Sister”, una emotiva balada protagonizada casi totalmente por May ya que él es el que la canta y además nos deleita con uno de sus habituales y espectaculares solos de guitarra. En esta ocasión el protagonismo de Mercury queda en un segundo plano, limitándose a cantar unas pocas líneas. Se trata de uno de los temas que más suena a los Queen de sus comienzos.

Nos vamos acercando al final del disco y previamente al apoteósico final al que asistiremos en breve con la canción que cierra el disco, llega la segunda composición aportada por Deacon, una canción que se queda a medio camino entre el sonido que habían mostrado hasta ese instante y el que estaban mostrando con este nuevo trabajo.

Se trata de “Coming Soon” un tema con la potencia de la guitarra de May habitual, con la voz de Mercury en estado puro pero con algunos momentos en los que sus coros y su sonido le hacen algún guiño al pop y en el que se incluyen bastantes momentos instrumentales. Quizás sea la canción más floja de todo el álbum pero ya la querrían para ellos muchos artistas.

Hay maneras y maneras de cerrar un disco. Unos apuestan por hacerlo con un tema instrumental, otros por una canción de relleno, algunos por una canción grabada en directo, hay muchas formas de hacerlo. Pero ellos optarían por otra opción distinta: hacerlo con una de las mejores composicones del disco y con otro de sus grandes clásicos.

Lo haría con una canción que había sido publicada como gran anticipio del álbum cuatro meses antes de que éste saliera al mercado. Una composición de May que muestra el sonido más duro y contundente de todo el disco. Una obra maestra titulada “Save Me”.

Esta canción contaría con un videoclip promocional en el que por primera vez en la carrera del grupo se introducían partes de animación. Esta peculiaridad, la maravillosa interpretación de Mercury y la grandísima instrumentación del resto del grupo supondrían un apoteósico broche de oro a un álbum que es una auténtica joya.

Años después, concretamente en 2010, Brian May se apoyaría en esta canción para crear una Organización denominada “Save Me Trust” que lucha desde entonces por los derechos de los animales silvestres y la prohibición de su caza. Si los animales fueran capaces de entender la música estarían doblemente agradecidos por esta canción: por la campaña en sí y por su espectacular sonido.

Y hasta aquí llega el análisis que hemos hecho de esa maravillosa obra que es “The Game”. Está claro que existe un antes y un después tras la grabación de este disco, aunque ese mismo año 1980 caerían en la tentación de ponerle música a una película, “Flash Gordon”, sumergiéndose totalmente en el mundo de los sintetizadores y abriendo una etapa un poco delicada en su carrera aunque afortunadamente supieron rectificar y retomar la senda correcta.

 

LISTA DE LOS AÑOS 80

Tras nuestro espectacular póster de hoy cambiamos de tercio y retomamos el repaso a las listas graminoleñas de décadas pasadas, centrándonos en primer lugar en la que estrenábamos el día 21 de febrero de 1988, de la que vamos a disfrutar con tres de las canciones que la integraban. Dos nuevas entradas y, sobre todo, un nuevo número uno que asaltaba el trono que había ocupado durante 6 semanas Desireless con su “Voyage Voyage”. van a poner sonido a la década de los 80 en el día de hoy.

El nuevo número uno nos lo regalan un dúo procedente del Reino Unido que se convirtió en santo y seña de la música de finales de los 80 y principios de los 90. Entender la historia musical de esa época sin Neil Tennant y Chistopher Lowe, o lo que es lo mismo Pet Shop Boys, es totalmente imposible. Con su música bailable, original y llena de sonido de teclados nos dejarían un buen puñado de himnos de esos años entre los que se incluye la canción que viene a continuación.

Se trata de “It’s a Sin”, una canción incluida en su álbum “Actually” cuya letra es una ácida crítica hacia la educación que se impartía en uno de los centros de educación católica más populares de Inglaterra, situado en Newcastle, que se llama “St Cuthbert’s High School”. Compuesta por Tennant incluye numerosas expresiones en latín y lo cierto es que no deja títere con cabeza, además de ser pecado.

Como os podéis imaginar, la canción levantaría bastante polémica la cual se vería acrecentada cuando un DJ llamado Jonathan King les acusó de plagiar la famosa composición de Cat Stevens titulada “Wild World”, llegando el asunto hasta los tribunales. Sin embargo la polémica sería totalmente gratuita ya que la sentencia sería favorable al dúo y el asunto caería en el olvido. Lo que no caería en el olvido sería este imprescindible tema que triunfaría a lo grande en toda Europa y en nuestras listas nos visitaría durante 50 semanas alcanzando en su momento el número 1.

Dejamos pues el cambio de número uno de la lista de aquel 21 de febrero de 1988 para centrarnos ahora en las dos nuevas entradas que presentaba, ambas dos grandes clásicos de la época. La primera nos llega de un grupo que tiene unas características prácticamente idénticas con Pet Shop Boys. También son un dúo, británicos, con un vocalista y un teclista y una música de un estilo muy parecido. Únicamente les diferenciaba que el recorrido de los que nos visitan a continuación fue bastante corto ya que permanecerían juntos solamente cuatro años.

Tras abandonar Bronski Beat, Jimmy Somerville uniría sus fuerzas con Richard Coles para dar forma a The Communards, un dúo que en sus pocos años de existencia lograría un tremendo éxito dejándonos grandes himnos de la música ochentera. Una de sus facetas más marcadas fue sin duda alguna la de versionar grandes clásicos de la música de los 70 con los que lograron un éxito más que rotundo.

Una de esas versiones sería “Never Say Goodbye”, una canción grabada originalmente por The Jackson 5 en el año 1971 pero que alcanzaría gran popularidad tres años después versionada por Gloria Gaynor. Reversionada en el año 1988 por The Communards repetería prestaciones, acompañándonos en la lista durante 30 semanas y alcanzando el puesto número 6 como mejor posición.

Apenas un año después de la publicación de “Red”, el álbum en el que se incluía esta canción, su andadura como dúo llegaría a su fin ya que su relación cada vez era mas insostenible. A partir de ese momento Jimmy Somerville iniciaría su carrera en solitario con la que seguiría alcanzando grandes éxitos.

Para terminar el repaso de las novedades que presentaba la lista ochentera de hoy, nos quedamos en nuestro país para disfrutar con uno de los mejores grupos de nuestra música, por aquel entonces todavía trío, que se encontraban en uno de sus mejores momentos. Estoy hablando de Duncan Dhu.

Acababan de publicar su tercer álbum bajo el título de “El Grito del Tiempo” y como primer sencillo aparecería “En Algún Lugar”, una canción que se convertiría en una de las preferidas de los asistentes a sus conciertos, cuya letra está escrita de forma metáforica y habla de la pobreza y de las decisiones erróneas que provocan que tengamos que dejar atrás muchos de nuestros sueños. Con ella permanecerían en la lista 29 semanas alcanzando el top 6.

Durante la grabación de “El Grito del Tiempo” surgirían las primeras tensiones en el seno del grupo que de alguna manera serían la semilla que supondría la posterior salida de Juan Ramón Viles, quedando desde ese momento la banda formada únicamente por Mikel Erentxun y Diego Vasallo. El gran responsable de estas diferencias sería Paco Trinidad, productor del disco. Él decidiría que los chicos de Duncan Dhu únicamente grabaran sus voces y que la música corriera a cabo de músicos de estudio. Pese a que la calidad del sonido que presenta el álbum es excepcional y obtuvo unos grandes resultados en cuanto a ventas, ésta sería la última oportunidad en la que Trinidad colaboraría con ellos.

 

LISTA DE LOS AÑOS 90

La lista noventera de hoy, la que aparecía el día 22 de febrero de 1998, únicamente presentaba una novedad destacable, pero de bastante importancia porque suponía el cambio en el liderato de la clasificación, puesto que abandonaban Dover y su “Serenade” tras cuatro semanas. Ese día daban paso a una artista de esas que se denominan “One Hit Wonder” o lo que es lo mismo, una cantante de un único éxito.

Meredith Brooks llevaba varios años ofreciendo su música en clubes nocturnos pero sin mayor trascendencia. Sin embargo, en el año 1997 la suerte le sonreiría y un empresario discográfico la escucharía interpretar una canción que pensó podía ser un rotundo éxito, ofreciéndole de esta manera grabar su primer disco cuando contaba 29 años de edad. La oportunidad había tardado mucho en llegar pero por fin lo había hecho.

El álbum llevaría el título de “Blurring the Edges” y la canción que hoy alcanza el número uno el de “Bitch”, título que le acarrearía ciertos problemas. Se trata de una canción descarnada con un intenso sonido de guitarra y una letra que reivindica la igualdad de las mujeres con respecto a los hombres de una forma brutal y corrosiva. No en balde Meredith es una ferviente feminista.

El título de la canción, que traducido significa “zorra” en su afección más despectiva, ya me entendéis, no encajaría en todos los paladares de la sociedad norteamericana, llegando algunas emisoras a omitirlo cuando emitían este tema en antena refiriéndose a el como “la canción de Meredith Brooks”. Ello no fue impedimento para que lograra unas ventas espectaculares y un éxito total, algo que terminaría pasándole factura ya que al quedar fijado el listón demasiado alto no volvería a lograr resultados parecidos.

Nos encontramos ante uno de esos casos en los que el primer éxito que obtiene un artista es tal que termina engulléndolo literalmente.

 

LISTA DEL NUEVO MILENIO

Vamos a despedir ya el repaso semanal a las listas graminoleñas con otro dúo. Una pareja de cantantes madrileños que se convirtieron en muy poco tiempo en uno de los grupos de referencia y de los más elogiados del panorama musical español. Dos auténticos monstruos que durante los diez años que estuvieron juntos no pararon de dejarnos buena música. Estoy hablando de Pereza.

Formado por José Miguel Cornejo “Leiva” y Rubén Pozo se curtieron tocando en garitos nocturnos hasta que les llego su gran oportunidad. En el año 2007 publicaban el disco que les catapultaba hasta el estrellato, titulado “Aproximaciones”, y en el que se incluyen varias de sus canciones más significativas, entre las que se encuentra la que tuvo entrada en la lista del 17 de febrero de 2008.

Se trata de “Estrella Polar”, la última canción que colocarían en nuestras listas y que permanecería en ella durante 35 semanas alcanzando el top 9. Como venía siendo habitual hasta ese momento, a la hora de grabar el disco y, por consiguiente está canción, ellos tocan absolutamente todos los instrumentos aunque eso cambiaría a partir de ese momento ya que para sus siguientes trabajos contaría con la ayuda de buenos músicos de estudio.

En el año 2011, justo cuando se cumplía su décimo aniversario juntos, dedicieron dejarlo de forma amistosa, habiendo publicado varios discos en solitario de ese momento, siendo Leiva el que ha conseguido mayores éxitos. Afortunadamente nunca han cerrado la puerta a un posible regreso, así que esperemos con ansia a que su retorno no tarde en producirse.

 

TAMBIÉN ES MÚSICA

La sección más divertida de “La Graminola” de hoy llega con dos auténticos disparates en forma de canción que lograron un inesperado e increible éxito con unas letras demenciales y una música que se salía de lo normal. De hecho una de ellas se convertiría en un auténtico himno de las noches discotequeras de toda España. Para compensar un poco, terminaremos con una curiosidad de la mano de uno de los mejores grupos del rock de los últimos tiempos y que recientemente han pasado por Madrid. Comencemos sin más dilación y poneos todos los oídos de escuchar música para … vosotros decidís para que.

Retrocedemos hasta el año 1985 para encontrarnos con un artista muy peculiar que con un disparate de canción lograría no pasar desapercibido y no dejar a nadie indeferente. La canción en cuestión mezclaba el español con el inglés y los ritmos flamencos con el rap. Aunque parezca mentira la mezcla funcionó comercialmente y este joven cantante alcanzaría una enorme popularidad.

Este joven atendía al nombre de Eugenio Navarro pero artísticamente era conocido como Laín. Su mayor éxito sería precisamente esta canción, cuyo título ya lo dice todo: “A-rri-qui-taun”. Puedo garantizaros a los que no la conozcáis y a los más jóvenes que su letra la repetíamos en cualquier situación hasta la saciedad, en español y en inglés:

“¿Sábes lo que pasa cuando dices que me quieres? / You know what happen when you tell me you love me?”. Lo dicho, un disparate más que también es música.

Si os parece disparatado que este tema lograra un considerable éxito, esperad a la melodía que viene a continuación, porque aunque no os lo creáis en el año 1991, momento en el que fue publicada, se convirtió en el maxisingle más vendido de la historia en España y batió todos los records habidos y por haber.

Seguimos en España  y avanzamos un poco en el tiempo para situarnos en el año 1991, momento en el que estaba en su máximo apogeo una manera de hacer música que puede considerarse como la precursora de los ritmos electrónicos que triunfan en la actualidad y empezaban a surgir las figuras de algunos DJs que cobraban cierta popularidad. Era la época del “Bakalao” y el artista que nos visita a continuación podría considerarse su auténtico rey.

Muchos os habréis dado cuenta de que estoy hablando de Chimo Bayo, un DJ valenciano que puso patas arriba a todas las discotecas españolas a base de un ritmo electrónico, cansino, repetitivo y una letra muy peculiar que se convertiría en un auténtico estandarte de cualquier noche de marcha que se preciara.

La canción en cuestión no es otra que “Así me Gusta a Mí” que todos los de mi generación e, increiblemente, los de las que han ido llegando a continuación hemos berreado alguna vez. Ese “Exta sí, exta no”, así pronunciado con x es una de las frases de la historia de la música para bailar de nuestro país y el “uh ah” del principio un auténtico grito de guerra.

“Chiquitan chiquititan tan tan que tun pan pan que tun pan que tepe tepe pan pan pan que tun pan que pin”. Impagable letra de un personaje muy peculiar que se define a sí mismo como Patrimonio de la Humanidad. Sin palabras y sin aliento me he quedado.

Recientemente nos ha obsequiado con otra faceta desconocida hasta el momento, la de escritor. Ha publicado una novela cuyo título muestra su filosofía de vida: “No Iba a Salir y Me Lié”.

Para poner el punto final a la sección disparatada de hoy vamos con una peculiar versión de uno de los más grandes temas del rock duro de la mano de uno de los mejores grupos de la historia del trash-metal. Original hasta decir basta, genial de principio a fin, peculiar sin ningún lugar a dudas.

Jimmy Fallon es un popular presentador televisivo estadounidense que conduce el programa “The Tonight Show Starring Jimmy Fallon” que se emite de lunes a viernes en la cadena NBC. En su programa es habitual que invite a grandes figuras de la música con las que interpreta versiones de sus temas más emblemáticos con un grupo formado por él mismo que atiende al nombre de “Jimmmy & The Roots”. Hasta aquí todo muy normal, lo que sucede es que la gran peculiaridad que tiene su banda es que únicamente utiliza instrumentos de juguete. Supongo que empezáis a daros cuenta del motivo de que esta canción haya acabado en esta sección.

Un buen día, los chicos de Metallica visitaron el programa y como no podía ser de otra manera terminaron ofreciendo una versión muy “juguetera” de una de sus canciones más emblemáticas. El resultado obtenido con esta versión de “Enter Sandman” fue espectacular ya que cuando hay talento hasta con tambores y trompetillas de juguete se pueden crear grandes versiones.

En una semana … más disparates.

 

LA ÚLTIMA DE LA GRAMINOLA

Llegamos ya al momento de la despedida, pero lo hacemos como siempre con muy buena música para que el sabor de boca (y de oídos) sea el mejor posible. Tres nuevas melodías ocupan nuestra contraportada de hoy.

EFEMÉRIDE

 

El momento para el recuerdo de esta semana nos hace viajar hasta el 22 de febrero de 1994, momento en el que fallecía el que fuese violinista de Jefferson Airplane, una de las bandas más significativas del rock psicodélico. Nos dejaba “Papa” John Creach, víctima de un ataque al corazón. Desde aquí recordamos una de sus canciones más destacadas.

 

 

La segunda parte de la década de los 60 fue una época muy productiva e innovadora en el mundo de la música. El movimiento hippie traería consigo distintas maneras de hacer música pero todas ellas con el mismo mensaje: la paz, el amor libre y el consumo de drogas. Esta segunda premisa terminaría creando un nuevo estilo de componer e interpretar que rompía todos los esquemas y que muy pronto caló entre los más jóvenes de aquella época. Estoy hablando de la psicodelia o rock psicodélico.

El protagonista de nuestra efeméride de hoy, John Creach, fue miembro de una de las bandas más representativas de este estilo, Jefferson Airplane, y por este motivo puede considerarse uno de los auténticos “padres de la psicodelia”. No cabe duda de que su vida fue intensa pero bien aprovechada.

La canción más destacada y representativa de este grupo, que con el paso del tiempo adoptaría el nombre de Jeffersson Starship”, lleva el título de “White Rabbit”, una de las primeras canciones que habla sin tapujos del consumo de drogas alucinógenas, tema que se volvería muy recurrente en la música de aquellos años. Una música envolvente y por momentos desafinada que llega acompañada de una metáforica letra con la que nos invitan a seguir los pasos del conejo blanco.

 

MEJOR EN DIERCTO

 

Los más grandes siempre dejan momentos grandes en sus conciertos. Hoy nos deleitamos con AC/DC, grandes entre los grandes sobre un escenario.

 

Hay bandas que cuando salen de gira agotan de manera inmediata las entradas para todos sus conciertos. AC/DC es uno de esos grupos que no necesitan presentación a la hora de subirse en un escenario. Su música es excepcional, intensa y demoledora, pero cuando la interpretan en vivo cualquier calificativo que podamos aplicarles se queda corto. Como muestra vaya el botón que tuvo lugar en el año 2009 en Argentina.

Ese año grabaron el primer disco en directo de su carrera y como era de esperar lo dieron todo, como siempre, y aún más ya que la ocasión lo requería. Fueron tres conciertos los que ofrecieron en el Estadio Monumental de Buenos Aires que darían lugar a ese majestuoso álbum en vivo titulado “Live At River Plate”. Basta un dato para que nos hagamos una idea de lo que allí vivieron los argentinos: en las tres noches en las que actuaron asistirían a sus conciertos la friolera de 200.000 personas. Las imágenes que vamos a ver a continuación lo dicen absolutamente todo, son impresionantes.

Uno de los momentos más esperados de cada concierto, y en su caso no iba a ser diferente, es el inicipo del espectáculo, siempre ofrece una situación excepcional. En esta oportunidad lo haría al ritmo de uno de sus clásicos, “Highway to Hell” y ya os digo que es para que se te ponga la piel de gallina. El escenario vacío en un principio pero ya se escucha la gitarra de Angus Young sacar esa música como solamente él sabe hacerlo, se apagan las luces, empieza a salir un humo rojo del escenario que de repente se torna blanco para dar la bienvenida a la figura de Angus que emerge desde las profundidades, descamisado, con sus clásicos cuernos y arrancando las primeras notas de la mítica canción. Que empiece el espectáculo.

 

NOVEDAD

 

Una de las artistas más importantes y reconocidas internacionalmente de nuestro país publica el próximo 2 de marzo un nuevo disco. “Que Corra el Aire” es el último trabajo de “Luz Casal”, con un sonido que va a sorprender a muchos y que lleva como siempre en ella la etiqueta de imprescindible y recomendable.

 

 

Lejos quedan los comienzos de la carrera de Luz Casal en los que ofrecía una música rockera y cañera hasta decir basta. De hecho llegó a salir de gira con Miguel Ríos y Leño, demostrando que cuando se ponía los pantalones de cuero ajustados y la voz de cantar rock muy pocos eran capaces de igualarla. Con el paso del tiempo su música se ha ido haciendo más madura y melódica demostrando la gran artista que siempre ha llevado dentro. Aun reconociendo que a mí me gusta más su etapa de abrazar el rock he de reconocer que es una de las cantantes más importantes de España.

Pero no solamente nos encontramos ante una artista como la copa de un pino, ya que su personalidad es otra de sus señas de identidad, así como su capacidad de lucha y superación. No se arrendó lo más mínimo cuando le diagnosticaron un cáncer de mama y supo plantarle cara y derrotarlo para volver a cantar más fuerte, más sensible, más artista.

En este nuevo disco Luz se maneja en variados registros recondando por momentos, aunque sea de pasada, aquella música intensa de sus comienzos. De momento conformémonos con escuchar este “Que Corra el Aire” como anticipo de lo que está por llegar. Para saborear el resto habrá que esperar apenas quince días.

Nosotros no tendremos que esperar quince días, ya que en tan sólo siete estaremos de regreso con más música y más historias graminoleñas. Os espero a todos.

Hasta entonces, Graminoleños.

JUAN JOSÉ GOMARIZ

 

 

 

 

 

 

 

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LA GRAMINOLA – NÚMERO 12 – 15 DE FEBRERO DE 2018


Puedes seguirnos también desde FACEBOOK, donde os espero a todos con los brazos abiertos, en el siguiente enlace: LA GRAMINOLA. LA REVISTA MUSICAL QUE SE LEE Y SE ESCUCHA. Desde aquí puedes saborear más contenidos y más música.

Ya sabes que la base de la revista es dar un pequeño repaso con las novedades que presentaban las listas de éxitos que he ido confeccionando desde hace cincuenta años. Cada nuevo número empezamos por la lista actual de cada semana y a continuación seguimos viajando hasta las listas de hace 50, 40, 30, 20 y 10 años. Todos los éxitos de la música desde el año 1967 irán apareciendo por aquí.

Junto a las listas distintas secciones a cada cual más recomendable. En “Los Pioneros” rememoramos la música y los artistas que inspiraron a todos los que vinieron después. Nuestro póster, a doble página en el centro desmenuza cada semana un disco que fue, es y será muy grande. En la sección “También es Música” le damos cabida a esas canciones y esos artistas que a su manera también han tenido protagonismo, en muchas ocasiones de manera inesperada. Y la contraportada es el colofón con noticias de actualidad musical, efemérides y música en directo.

Echándole un vistazo a la portada de cada día os podéis hacer una idea del contenido de la revista. Junto a cada fotografía hay un texto que contiene un link que te lleva directamente a la página en cuestión, pero yo os recomiendo ir por orden, ir leyendo desde el principio al final porque la música lo merece. Y recordad que siempre estaré abierto a cualquier crítica, consejo, sugerencia o petición que vosotros, Graminoleños, me hagáis.

 

NUESTRA PORTADA

 

La lista que repasa cada semana los temas de actualidad cuenta con dos nuevas canciones que nos acompañan desde el pasado domingo. Una llega de la mano de Alan Walker y dos colaboradores muy especiales y la otra de uno de los jóvenes cantantes españoles que ha adquirido gran popularidad, Pablo López.

 

 

No todo lo que rodea al surf-rock es “Beach Boys” … pero casi, aunque hay más artistas que les ayudaron a introducir en el mercado este tipo de música. En la sección de “Los Pioneros” viajamos hoy hasta California para impregnarnos de la música que se hacía por allí a principios de los 60.

 

 

No muy lejos de aquellas fechas en las que el surf-rock triunfaba en Estados Unidos, por estos lares dos ilustres cantantes, por aquel entonces muy jóvenes, encandilaban al público femenino. La lista de los 60 nos ofrece la música de Raphael y Richard Anthony.

 

 

Diez años después la lista graminoleña de los 70 que repasamos en el número de hoy mostraba como mayor novedad la entrada de una canción de uno de los artistas de mayor éxito por aquella época. Era guapo, tenía un pelazo de lujo y encandilaba a todas con su romanticismo. Su nombre: Pablo Abraira, uno de los artistas más populares de los 70.

 

 

 

 

El póster central de esta semana está protagonizado por un grupo español que mereció llegar más arriba de lo que lo hizo. A ritmo de buen rock & roll, Gatos Locos nos ofrecen música en estado puro con su mejor disco: “Cruce de Caminos”.

 

 

 

 

La lista ochentera de esta semana presenta una única entrada pero de auténtico lujo, de la mano de ese grandísimo artista que fue Joe Cocker. Nadie desgarraba al cantar su voz como él lo hacía.

 

 

 

Dos son las novedades de la lista de los 90. Revólver=Carlos Goñi y Mónica Naranjo son sus protagonistas.

 

 

 

La lista del nuevo siglo en su primera década todavía no estaba invadida por el reggaetón, lo que celebramos con la belleza natural de Nelly Furtado y el hip-hop a la española de Dogma Crew.

 

 

 

La sección más disparatada de la revista nos trae hoy la música más loca que os podáis imaginar. No tengo calificativos suficientes para sus protagonistas. Mejor lo véis y lo escucháis vosotros mismos.

 

 

La contraportada es el punto y final al número de hoy pero no es definitivo. En una semana volvemos con más música. Como siempre nos despedimos con música para el recuerdo, una actuación en vivo y una novedad recién salida del horno, todo bastante recomendable.

 

 

 

LA LISTA DE LA GRAMINOLA

La lista que recoge todos los éxitos de actualidad viene esta semana con dos nuevas entradas, ninguna de ellas de reggaetón, lo cual es de agradecer. Un tema de música electrónica con tres protagonistas de tres nacionalidades diferentes y uno de los cantautores españoles de mayor progresión en los últimos tiempos son los que animan un poco la lista que acabamos de estrenar el pasado 11 de febrero. Vamos con ellas.

El productor noruego Alan Walker triunfó a lo grande hace unos cuantos meses con ese espectacular “Faded” e intenta repetir éxito contando de nuevo con la colaboración de una voz femenina muy joven y que aprovecha la cresta de la ola de su hermana para intentar abrirse camino en el mundo de la música. Junto a ellos, la ayuda del DJ británico Digital Farm Animals da cuerpo a una canción que cuenta con las habituales premisas de este tipo de música.

La voz femenina no es otra que Noah Cyrus, hermana de Miley Cyrus, que con tan sólo 18 añitos ya hace sus pinitos en esto de la música. Solamente hace falta desear que no siga el camino de escándalos que protagonizó su hermana mayor en los inicios de su carrera. Papá Billy Ray seguro que se lo agradecerá.

La segunda entrada de la semana viene de la mano de un joven cantautor español que en los últimos tiempos ha adquirido gran popularidad y logrado grandes ventas con sus discos, especialmente con el recientemente publicado, de título “Camino, Fuego y Libertad”. Estoy hablando de Pablo López.

Pablo es un producto de Operación Triunfo, ya que participó en el concurso en la edición del año 2008 quedando en una meritoria segunda posición. Sin embargo su camino no fue tan fácil como el de otros artistas que pasaron por OT ya que a él no le llegaría el éxito de manera inmediata ni su promoción fue la adecuada. Tras varios años de seguir luchando por triunfar le ha llegado el reconocimiento merecido con este último trabajo.

El primer sencillo de este álbum lleva el título de “El Patio”, una emotiva canción en la que nos cuenta como con el paso de los años ha perdido ese niño que llevaba dentro y que tanto echa de menos. Ésta es la segunda y última entrada de la semana, veremos cual es su recorrido.

 

LOS PIONEROS

La semana pasada dedicábamos esta sección en exclusiva a esos pioneros de lujo que fueron The Beach Boys, referentes de muchos de los grupos que fueron llegando después y, sobre todo, uno de los máximos representantes de lo que se dio en llamar “surf rock”. Pues bien, hoy vamos a ahondar más en este estilo descubriendo a otros artistas que también plantaron sus raíces para que el árbol fuera creciendo. Aquí os dejo tres grandes clásicos de esta añorada manera de hacer música.

DICK DALE & THE DEL-TONES / MISIRLOU

Junto a The Beach Boys, el guitarrista Dick Dale y su grupo The Del-Tones son los máximos exponentes del surf-rock. Dale está considerado como el auténtico padre de este estilo y el que enseñó a muchos otros como tenían que hacer música para lograr los favores del público.

Pero si había algo que le diferenciaba del resto de los integrantes de este estilo era su manera de tocar la guitarra. Nos encontramos ante uno de los guitarristas más virtuosos de la historia, con una manera de tocar que estaba al alcance de muy pocos. No en balde está considerado como uno de los mejores guitarristas del rock.

Esta manera única y tan peculiar de tocar se aprecia claramente en “Misirlou”, su canción de mayor éxito y que muchos reconoceréis porque formó parte de la banda sonora de esa espectacular película de Quentin Tarantino que es “Pulp Fiction”.

 

THE ASTRONAUTS / BAJA

Os habréis dado cuenta de que muchos de los grupos vinculados al surf-rock de aquella época realizaban musica instrumental, por lo que no es de extrañar que la banda que viene a continuación también se moviera en estas aguas.

Se puede considerar a The Astronauts como otro de los grupos de mayor influencia en este tipo de música. Con un sonido inconfundible en el que las guitarras lo llenaban todo lograron bastante éxito tanto en Estados Unidos como fuera del continente, siendo su tema más popular “Baja”.

Si os fijáis bien en la portada del disco os daréis cuenta de que está escrita en japonés, y es que a los nipones les encantaba el “surf-rock” y acogieron la música de The Astronauts con auténtica pasión llevándoles al número uno una y otra vez. Para que os hagáis una idea de la repercusión que allí tuvieron os diré que vendieron por aquellas tierras más discos que los mismísimos Beach Boys.

 

JAN & DEAN / THE LITTLE OLD LADY FROM PASADENA

Para terminar la sección de “Los Pioneros” de hoy, dedicada al “surf-rock”, vamos con un dúo cuya manera de compenetrarse con sus voces se asimilaba mucho a la de The Beach Boys, siendo considerados incluso por algunos sectores de la crítica como unos simples imitadores de los hermanos Wilson. Lo cierto es que el parecido era muy grande pero con pequeños matices que les diferenciaban y, curiosamente, la relación entre ambos grupos fue de verdadera amistad.

Jan Berry era el alma-máter del grupo ya que él componía y arreglaba todas las canciones, mientras que Dean Torrence era el gran vocalista que con su manera de cantar en falsete logró que el sonido de Jan & Dean triunfara a lo grande.

Como ya os digo muchos intentaron enfrentarles con The Beach Boys, pero lejos de conseguirlo lo que lograron es que la colaboración con ellos fuera muy estrecha, actuando juntos en vivo frecuentemente y cediéndose los unos a los otros canciones constantemente. De cualquier manera, los mayores éxitos del dúo fueron conseguidos con temas de su propia cosecha como por ejemplo “The LIttle Old Lady From Pasadena”, la canción que a mí personalmente más me gusta.

El ascenso de su carrera fue meteórico, pero un triste suceso iba a tirar todo por tierra. Cuando se encontraban en su mejor momento, en la cumbre, Jan sufrió un accidente de coche permaneciendo en coma durante unos días. Afortunadamente pudo recuperarse pero con graves secuelas ya que sus facultades sensoriales se verían afectadas, teniendo que volver a aprender a hablar e incluso a caminar. Lamentablemente su carrera finalizaría en ese momento.

Aquí dejamos por hoy la sección pionera de “La Graminola” dedicada al surf-rock. Supongo que algunos de vosotros echaréis en falta tal o cual grupo, pero tranquilos porque en algún momento retomaremos el tema. Prometido queda.

 

LISTA DE LOS AÑOS 60

Iniciamos ya el repaso de las listas de distintas épocas que realizamos cada semana y viajamos hasta el 11 de febrero de 1968 cuya clasificación graminoleña nos deparaba dos grandes novedades de la mano de dos grandes artistas, uno francés, que asaltaba el número uno, y otro español. Distinta nacionalidad pero igual carisma y éxito.

Después de dos meses ocupando el puesto más alto de la clasificación, los chicos de Los Bravos cedían esa posición tan privilegiada a un cantante francés, aunque nacido en Egipto por circunstancias de la vida, que se había hecho un hueco entre los artistas más privilegiados del momento y que con una espectacular versión de una obra mágica iba a cosechar el mayor éxito de su carrera.

se trata de Richard Anthony quien en el año 1968 lanzó una versión con letra del famoso “Adagio” del “Concierto de Aranjuez” obra del talento del maestro Rodrigo. Siempre resulta complicado ponerle letra a composiciones tan maravillosas de música clásica, pero Anthony lograría conquistar al público con este “Aranjuez Mon Amour”, logrando el mayor éxito de toda su carrera y vendiendo millones de discos por todo el mundo.

La canción permanecería en lista durante 55 largas semanas, ocupando durante 11 de ellas el primer puesto. Para que nos hagamos a la idea del éxito que Anthony lograría con ella basta con comentar que mucha gente llegó a pensar que esa canción inspiraría al Maestro Rodrigo para componer su famoso concierto. Ver para creer.

Nos quedamos en España para disfrutar de la única entrada que se produjo en la lista de aquel 11 de febrero, con una canción basada en una leyenda mexicana, interpretada por uno de los artistas más importantes de la música melódica de nuestro país y un auténtico número uno en aquella época, aunque en esta ocasión tendría que conformarse con llegar al top 2 después de 43 semanas con la canción que viene a continuación. Estoy hablando de Raphael.

El éxito que estaba teniendo en aquellos tiempos era tremendo y su manera de cantar y de moverse sobre el escenario, de sobra conocida por todos, es auténtica historia de nuestra música. La canción en cuestión es “Llorona” y como podemos comprobar que la interpreta con la pasión que ha mostrado a lo largo de toda su carrera.

La leyenda de La Llorona es muy popular en México, aunque circulan dos versiones sin quedar demasiado claro cual de las dos es la real. La más aceptada tradicionalmente es la de una indígena mexicana que inició un romance con un caballero español en la época del descubrimiento y tras tener tres hijos con él vería como la abandonaba para casarse con una noble española, lo que la llevaría a ahogar a los tres niños en un río y posteriormente suicidarse. La otra versión, la que con el tiempo ha tenido más visos de ser realidad, cuenta la historia de una mujer que desesperada vagaba por su pueblo llorando la pena que la embargaba mientras intentaba encontrar a sus tres hijos desaparecidos. Sea cual sea la real, a Raphael le vino de perlas la existencia de esta leyenda.

 

LISTA DE LOS AÑOS 70

Saltamos diez años hacia adelante y continuamos el repaso semanal a las listas, situándonos también en el 11 de febrero aunque en esta ocación del año 1978, para ocuparnos de la única entrada que tendría lugar aquel día. Una canción de uno de los intérpretes más populares y de éxito de aquellos tiempos y que se encontraba en uno de los mejores momentos de su carrera.

Estoy hablando de Pablo Abraira, quien un año antes había logrado un tremendo éxito con los dos primeros sencillos de su carrera en solitario y que ahora intentaba repetir la jugada aunque con un resultado ligeramente inferior. Lejos quedaban ya sus primeros tiempos en el mundo de la música cuando con el grupo Grimm, en el que coinciría con Pedro Ruy Blas, interpretaba música de blues.

Esa semana colocaba en lista este “Pólvora Mojada”, con el que nos acompañaría durante 32 semanas alcanzando como mejor registro el puesto número 7.

No sé si calificarlo de casualidad o premonición porque esa misma semana abandonaba la lista el tema “Don’t Cry For Me Argentina” en la voz de Julie Covington, tema central del musical “Evita”. Algunos años después, el propio Abraira interpretaría el papel del Che Guevara junto a Paloma San Basilio en la versión española de la obra. Vosotros juzgáis si avisamos a Iker Jiménez o no.

 

EL ÁLBUM DE LA SEMANA

El póster central de “La Graminola” está dedicado a un grupo patrio, procedente de Barcelona, que a ritmo de rockabilly nos ha dejado a lo largo de su carrera grandes canciones. En esta ocasión nos centramos en el año 1991, momento en el que publicarían su mejor trabajo, un disco que a mí me encanta y que conservo como oro en paño en vinilo. En él se incluyen unas cuantas joyitas de las que vamos a disfrutar hoy. Ellos son Gatos Locos y el disco “Cruce de Caminos”.

Barcelona siempre ha sido un auténtico paraíso para los rockers de nuestro país. Desde allí han ido surgiendo infinidad de grupos vinculados al rockabilly que durante la década de los 80, sobre todo desde los tiempos de “La Movida”, y principios de los 90 nos hicieron disfrutar a lo grande. El máximo referente sin duda alguna es Loquillo, pero alrededor de él y sus Trogloditas surgirían otras bandas, algunas de las cuales dejaron muy buena música. De entre ellos Gatos Locos son mis favoritos.

Fernando Lavado, Jordi Llobet, Germán Charles y Santi del Campo se convirtieron desde el momento en el que formaron el grupo en los “Stray Cats” españoles, ofreciendo rockabilly del bueno, con unas canciones intensas de esas que invitaban a bailar casi desesperadamente al calor de unas cervezas. Pronto la crítica y el público se percatarían de que había grupo para disfrutar de buen rock & roll.

Cuando en el año 1991 publicaron “Cruce de Caminos” ya habían adquirido cierta popularidad, pero este disco sería su trabajo definitivo consiguiendo unas ventas jamás antes logradas y colocando varias de las canciones que lo integraban entre las más escuchadas en radiofórmulas y similares. Simplemente escuchando el tema que abre el disco y que le da título ya nos damos cuenta inmediatamente de que se acerca un auténtico torbellino.

Sus primeros tiempos podría decirse que fueron más puristas en cuanto a su estilo, pero la entrada en el grupo en el año 1989 de Juan Carlos Baena y Julio Cano les daría el salto de calidad que necesitaban para convertirse en una de esas bandas que terminaban por gustar a todos, fueran más o menos rockeros, mayores o menores seguidores del pop.

El disco estaba producido por uno de los productores de moda de aquella época, Paco Trinidad, y eso era sinónimo inmediato de éxito. Él supo ver que dándole algunos toques más duros por aquí, otros más cercanos al pop por allí y su habitual talento a la hora de buscar buenos arreglos a las canciones, el salto cualitativo y cuantitativo que podían dar era muy grande. Y en verdad lo fue.

De esta manera el sonido del disco, aunque básicamente es lo que podría denominarse “rockabilly al estilo de los 90”, muestra ciertas variantes en algunas de sus canciones, como sucede en “O Te Quedas O Te Vas”, un tema en el que las guitarras suenas con más potencia de lo habitual en ellos.

Como ya os cuento, desde el primer momento pudo comprobarse que no se trataba de un grupo más, de una de esas bandas que inician su andadura con muchas ilusiones pero que terminan siendo engullidas por la amplia competencia con la que iban a encontrarse. El hecho de que un artista vinculado a su estilo totalmente consagrado se convirtiera en una especie de padrino para ellos sería por así decirlo la definitiva “prueba del algodón”.

Y es que el mismísimo Carlos Segarra, líder indiscutible de una de las bandas que reinaban en las tierras del rockabilly español como eran Los Rebeldes, les ayudaría en diferentes ocasiones a componer sus canciones, echándoles una mano en sus primeros tiempos llevándoselos de teloneros. Como suele suceder en estos casos muchos quisieron infrentar a ambos grupos en una hipotética e imaginaria lucha por ser los mejores en su estilo, pero como vemos la realidad era muy distinta.

No es de extrañar entonces que en muchas ocasiones sus canciones pudieran haber sido interpretadas perfectamente por el grupo de Segarra, aunque existía un matiz que les diferenciaba claramente: la voz de Segarra era desgarrada e intensa, mientras que la de Lavado era más estilizada e inflexiva. Sea com fuere, canciones como “Sopla el Viento” merecen mucho la pena.

Como veréis la música que ha sonado hasta el momento lleva una velocidad vertiginosa y un ritmo espectacular para momentos de ánimo y diversión. Eso no quiere decir que no haya algún tema más tranquilo y romántico, de esos para bailar agarrados, aunque una vez más con cierta diferenciación con respecto a lo que ofrecían en estos casos el resto de bandas que se movían en sus mismas aguas.

La balada por excelencia de este álbum es sin lugar a dudas “Mil Razones” y muestra un sonido dulce y tranquilo en el que destacan sobremanera las voces superpuestas de todos los miembros del grupo, lo que la otorga un aire muy especial. Normalmente cuando un grupo de rockabilly crea una balada, ésta suele transportarnos a la década de los 50 y 60 con aquellas maravillosas canciones en las que la sección de viento y metal lo acaparaban todo. Sin embargo, Gatos Locos se desmarcan un tanto de esta tendencia ofreciendo su acercamiento más claro al pop que a otra cosa.

Hasta ahora estamos comprobando que el disco no tiene desperdicio alguno y que cualquiera de sus canciones tiene una calidad excepcional. No es de extrañar que este disco llegara a ser el más vendido en España durante algunas semanas. Habían dado un gran salto, enorme, gigantesco.

Eso no quita para que haya algún que otro tema que obtuviera menos aceptación, algo nada extraño si lo analizamos en profundidad. “En el Laberinto” es la composición que más se aparta del resto de las melodías ya que tiene un ritmo bastante más elevado, un tono más alto y unas guitarras más crudas e intensas. No se trata de una mala canción, ni muchísimo menos, pero sí que es cierto que para algunos no terminaba de encajar en el álbum. Aun pudiendo estar de acuerdo con esta manifestación, creo que es una buena canción. Además, romper de vez en cuando no está nada mal.

He de pediros disculpas por la calidad del sonido de esta última canción pero es que no he sido capaz de encontrar nada mejor. La otra opción era no ponerla y finalmente he pensado que mejor que figure aquí aunque sin poder apreciar en condiciones su sonido a prescindir de ella.

Muchos estaréis pensando que muy bien, que el disco es bueno, que la música tal, que el sonido cual … pero echaréis de menos alguna otra canción que tuviera poder suficiente como para terminar de atraer al público. Pues esta viene a continuación. Supongo que también estaréis pensando el motivo de que haya tardado tanto en aparecer por aquí y yo os lo explico gustosamente.

En aquella época todavía se publicaban discos de vinilo, de hecho ya os he comentado que ése es el formato que yo tengo, y éstos tenían su cara A y su cara B. Por ese motivo era muy habitual que cada una de las caras empezara siempre con una de las canciones de mayor tirón entre el público, motivo por el cual el que yo considero auténtico tema estrella del álbum llega ahora al ser el que abría la cara B. Explicado queda.

Se trata de “Corro Hacia Ti”, una espectacular canción que se convirtió de inmediato en una de las favoritas de sus seguidores y probablemente la mejor del álbum. La intensidad de su ritmo es palpable y tanto las voces como los instrumentos suenan con una gran calidad.

Casi sin solución de continuidad, la canción que sigue marca un ritmo muy similar y de algún modo podría considerase como una prolongación. En ella Lavado muestra todo su poderío y toda su energía a la hora de cantar. Otra gran canción.

Me estoy refiriendo a “O Te Quedas O Te Vas”, una canción que tiene de todo. Su inicio es tranquilo, con la voz de Lavado arropada únicamente por unas tenues notas de guitarra. Posteriormente entra la batería para dar paso a todo el grupo y ofrecernos auténtico rock & roll, con un buen solo de guitarra incluido. Sin duda alguna nos encontramos ante una de las mejores canciones de su carrera.

Os habréis dado cuenta de que el análisis del “álbum de la semana” de hoy esta basándose única y exclusivamente en el aspecto musical, así sin más. Sencillamente música y nada más. No se puede profundizar más que en este aspecto ya que jamás han dado un escándalo, jamás han manifestado enfrentamientos ni comportamientos oscuros y sus letras son sencillas, en las que se habla de amor, desamor, diversión … sin más pretensiones. Ellos no querían involucrar ni concienciar a nadie, únicamente buscaban hacer lo que más les gustaba y divertir al público.

Quizás éste fuera el principal motivo por el que el disco tuvo tanta aceptación. Ofrecía únicamente diversión y música para bailar y escucharla disfrutando, sin tener que profundizar lo más mínimo en letras metafóricas o similares. Cantaban y contaban historias cotidianas en las que los jóvenes se veían reflejados como en “Noche y Día”, otra canción fabricada para que el ritmo no bajara lo más mínimo. Me encanta esta canción.

Como os comentaba hace un momento, el álbum tiene su cara A y su Cara B y en ambas mantiene una estructura bastane similar. El primer tema de cada una de ellas es una canción estrella, publicada como sencillo y de enorme éxito, convirtiéndose en clásicos de su carrera. Los temas que siguen tienen un ritmo trepidante y repleto de buen rock. Así que ahora toca, como sucede en la cara A, un tema más calmado: la gran balada de la cara B.

Nuevamente el amor es el tema central de la letra de esta balada. Una bonita historia cantada con sentimiento y que nos deja otro momento grande. Así que saboreemos sin más este “Dos Locos”.

Poco a poco nos vamos acercando al final del disco y ellos pensaron que era el momento de volver a acercarse a lo que mejor saben hacer: ese especial sonido que circula entre las carreteras del rockabilly y el country rock. Sé que de tanto repetirlo puede estar perdiendo su verdadero significado, pero no puedo evitar decir que me encanta.

Me estoy refiriendo a “No Verás”, otra canción única y exclusivamente para disfrutar. Música sin más … nada más y nada menos.

Como suele decirse en estos casos, “por causas ajenas a nuestra voluntad …” no os puedo poner la canción que cierra el disco. La he buscado por activa y por pasiva y no aparece por ningún sitio. Solamente he localizado un par de versiones de poca calidad, una de ellas de Pignoise que es para matarlos y que creo que no hacen justicia a su música, así que he preferido obviarla. Espero que sepáis perdonarme.

La canción de la que os hablo lleva el título de “Nada que Perder” y ofrece nuevamente rock & roll, resultando una especie de declaración sobre lo que significó para ellos publicar este disco. Hicieron lo que les apetecía y muy bien, por lo que realmente no tenían nada que perder.

Hoy os ofrecido en la página central de “La Graminola” un disco que es muy probable que la mayoría de vosotros no conocieseis, pero a mí me parece un gran trabajo. No sé cuantas veces lo habré escuchado y en cuanto suenan las primeras notas de muchas de sus canciones me retrotraen a muy buenos momentos. Sinceramente pienso que en la actualidad los grupos españoles no hacen ya música como ésta y es una auténtica pena.

 

LISTA DE LOS AÑOS 80

Retomamos el recorrido semanal por las distintas listas graminoleñas y nos instalamos en la que se estrenaba el bonito día de los enamorados del año 1988, momento en el cual entraba en lista una única canción, un espectacular tema interpretado por uno de los monstruos de la música de aquella época.

Él es el británico Joe Cocker, quien publicaba un álbum por aquel entonces compuesto por versiones de grandes clásicos de la música de todos los tiempos. Un álbum que llevaría el título de “Unchain My Heart” y que tendría un sabor único gracias a esa voz rota, firme, desgarrada que él siempre tuvo. No en balde era conocido como “el blanco de la voz de negro”. Verdaderamente era único.

Como no podía ser de otra manera, el primer sencillo y tema principal del álbum sería el que le da título al trabajo al completo, una canción del año 1961 escrita por Bobby Sharp y cuya versión original correría a cargo del grandísimo Ray Charles. Esta versión del bueno de Ray sería excepciónal, pero la que nos ofreció Cocker en el año 1988 no le iba a la zaga. La introducción del piano, ese bajo del principio, su voz quebrada de principio a fin y unos espectaculares coros femeninos la convierten en mágica.

Lo que son las cosas, un artista consagrado como él y una canción de tanta calidad como ésta solamente permaneció en lista durante 8 semanas, alcazando como mejor registro el puesto 33. Curiosidades del mundo de los rankings musicales … y de la industria discográfica y sus promociones.

 

LISTA DE LOS AÑOS 90

Avanzamos diez años en el tiempo y abordamos las dos novedades en forma de entrada que presentaba la lista que se estrenaba el 15 de febrero de 1998 con dos grandes artistas españoles que se encontraban en aquella época en su mejor momento. Una masculina, uno de mis preferidos, y otra femenina, un auténtico fenómeno mediático incluso en nuestros días.

Carlos Goñi es Revólver y Revólver es Carlos Goñi. Aunque siguen siendo considerados un grupo lo cierto es que desde hace mucho tiempo la realidad es muy distinta ya que Goñi lo es todo y sabe rodearse en cada momento de grandísimos músicos tanto para grabar sus discos como para realizar sus giras. De lo que no cabe ninguna duda es que él es uno de los mejores artistas patrios de los últimos tiempos.

Su éxito en aquella época era rotundo y acababa de publicar su segundo disco grabado en directo de manera totalmente acústica titulado “Básico 2”, en el que interpretaba las mejores canciones de sus dos últimos discos de estudio y un par de temas nuevos, entre los que se incluía el que colocaba en lista aquel día, con la que nos acompañaría durante 21 semanas alcanzando el puesto 17.

En ella Goñi muestra esa amargura que tantas y tantas veces acompaña las letras de sus canciones narrando tanto vivencias propias como de terceros. Su título es “El Peligro” y viene a decirnos que la vida nos proporciona muchos sinsabores pero que siempre hay que ser consecuente con uno mismo, mirar hacia adelante y continuar nuestro camino. Revólver en estado puro, Carlos Goñi en estado puro.

La segunda entrada de aquella semana supuso el debut en la lista de un auténtico torbellino. De una gran artista, demasiado expuesta en los últimos tiempos en mi manera de entender, que supuso uno de los grandes acontecimientos musicales del aquella época y que irrumpió de una manera brutal y casi exagerada. Estoy hablando de Mónica Naranjo.

Su potente voz y la manera de interpretar sus canciones había pasadado desapercibida al iniciar su carrera un par de años atrás en nuestro país, motivo por el cual decidió emigrar a México para iniciar allí su nueva etapa como cantante. “La Pantera de Figueras”, así es como se la conoció en sus primeros tiempos, arrasó en tierras mexicanas y eso daría un vuelco radical a su carrera. Era solamente el principio.

De vuelta a España sacaría al mercado su segundo disco, titulado “Palabra de Mujer”, y aparecería por primera vez en televisión en el programa “Sorpresa Sorpresa”, interpretando “Desátame”. Su interpretación sería tan grande que prácticamente de la noche a la mañana se convertiría en un fenómeno mediático, logrando unas ventas descomunales de su álbum con el que llegaría al número uno tanto en México como en nuestro país.

Esta canción solamente sería el principio de una carrera repleta de éxitos, con la que permanecería en lista durante 35 semanas alcanzando el top 4. Su popularidad crecería a partir de ese instante como la espuma, aunque en los últimos tiempos su éxito eminentemente musical ha decrecido un tanto, posiblemente por sus continuas apariciones televisivas formando parte de jurados de distintos programas de nuevos talentos. Su carácter y su forma de comportarse en ellos de alguna manera la ha pasado factura.

 

LISTA DEL NUEVO MILENIO

Viajamos ahora hasta el día 10 de febrero de 2008 para cerrar el repaso semanal a las listas graminoleñas. En esta oportunidad serán dos los temas que disfrutemos, las dos nuevas entradas de aquel día. Una llega de la mano del hip-hop español. La otra de una mágica mujer, una auténtica preciosidad con una voz bastante peculiar que lograría un grandísimo éxito en aquella época pero de la que hace tiempo no sabemos casi nada. Vamos con ellas.

Ha sido bastante habitual en el mundo de la música que de repente, con mayor o menor recorrido, un grupo de destacados artistas hayan protagonizado proyectos juntos al margen de sus carreras, bien en solitario, bien con sus grupos, para dar cuerpo a lo que se dió en denominar “macrobandas”. Pues la que viene a continuación podría considerarse una de ellas al estilo del nuevo siglo, mas que nada porque se trata de una serie de raperos que decidieron dar forma a una peculiar formación.

Su nombre es “Dogma Crew”, y desde Sevilla acojería en su seno a DJ Lazer, Hijo Pródigo, Legendario, Demonio, Puto Largo y Zonah, llegando su momento de mayor gloria precisamente en el año 2008 con la publicación de su disco “La Octava Plaga”.

La canción que entraba en lista aquella semana pasa por ser su tema más representativo. Lleva el título de “Nacen de la Bruma” y permanecería en ella durante14 semanas alcanzando el puesto 26. En ella muestran sus señas de identidad, ya que no son un grupo de hip-hop al uso, con un sonido y unas letras más oscuras y en ocasiones terroríficas de lo habitual en este tipo de música.

La segunda entrada de aquella semana llega desde Canadá, de la mano de una artista que se encontraba en el mejor momento de su carrera gracias a su emparejamiento musical con uno de los productores de moda de aquella época. Ella no es otra que Nelly Furtado y el gran responsable del tremendo éxito de su álbum “Loose”, publicado a finales del año anterior, es el señor Timbaland.

La historia se ha repetido una y otra vez en distintas épocas y con distintos protagonistas. De repente surge la figura de un talentoso productor que logra un gran éxito con algunos de los artistas con los que trabaja y se covierte poco más o menos que en el productor de moda y de cabecera del momento y todos quieren encerrarse en el estudio de grabación con él. Eso es lo que le sucedería a Timbaland durante la segunda mitad de la primera década del nuevo siglo.

Nelly Furtado lograría un disco redondo gracias a él y un tremendo éxito con el tema más destacado del mismo, “Say It Right”, una canción con todas las señas de identidad habituales en el productor que se permite hasta regalar un pequeño acompañamiento y aparecer en el correspondiente videoclip. Durante 43 semanas nos acompañaría en la lista alcanzando el puesto número 4 como mejor registro.

La voz de Nelly siempre ha sido un tanto peculiar, pero ella siempre ha tenido el acierto de saberla encajar a la perfección en las canciones que interpretaba. Además poseía un físico espectacular, con una mirada de esas que te seducen a las primeras de cambio. Ese poder de seducción no lo ha perdido, pero sí que es cierto que en los últimos tiempos se ha descuidado un poco y los kilos han ido apareciendo. Sin duda alguna su vida más tranquila y un tanto alejada de los focos ha tenido mucha culpa de ello.

 

TAMBIÉN ES MÚSICA

La sección que semanalmente nos trae esas formas tan “originales” de hacer música y que en muchas ocasiones rozan el disparate viene cargada hoy de canciones a las que es muy difícil calificar pero que en su momento lograron un gran éxito. No sé si es demasiado cruel decir que afortunadamente su “reinado” fue muy corto y a la misma velocidad que subieron a la cima terminaron desapareciendo, pero creo que nos libramos de una buena por este motivo. Eso sí, que levante la mano el que no haya cantado nunca el estribillo de estas canciones.

Para empezar nos vamos a situar en el año 1975 y “deleitarnos” con el tremendo éxito que cosecharia una canción interpretada por un grupo formado por cuatro amigos que se conocieron en la Universidad y que tenían unas ganas locas de divertirse. El nombre que adoptarían lo dice absolutamente todo: Desmadre 75.

Para que os hagáis una idea de cual era su objetivo y sus señas de identidad os diré que uno de los integrantes del grupo atendía al nombre de José Julián Monzón, que no era otro que el hermano del Gran Wyoming. Puedo aseguraros que los genes de ambos son idénticos.

Su imagen ya desvelaba lo que iban a ofrecer. Siempre actuaban vestidos o con un pijama o con unos calzoncillos de esos antiguos que unían en una pieza camiseta y pantalón. Además siempre cubrían sus cabezas con sombreros de copa y en su mano portaban habitualmente un paraguas. Nunca el nombre de una banda había sido mejor escogido que en su caso.

Solamente les faltaba escoger bien su canción de presentación y ésta les llegaría por sorpresa gracias a las labores compositoras del segundo grupo que nos acompaña en la sección de hoy, pero eso os lo cuento en un momento. La canción que les daría a conocer, y de que manera, llevaría el título de “Saca el Güisky Cheli” e iba a convertirse en la auténtica canción del verano del año 1975. Ver para creer.

Esta canción fue compuesta por un trío de artistas que ya han pasado por esta sección en otra oportunidad. Un grupo formado por tres ex-componentes de uno de los grupos españoles de folk de los años 70 que dieron un vuelco total a su carrera sumergiéndose en las aguas de la música más disparatada y bebiendo las mieles de lo que ellos dieron en denominar “rock paleto”.

Julio Seijas, Honorio Herrero y Luis Gómez Escolar habían formado parte del grupo Aguaviva, y cuando éste se disolvió decidieron continuar juntos pero haciendo música única y exclusivamente para divertirse. En un primer momento se conformaron con componer para otros artistas como los propios Desmadre 75 o Los Golfos, pero finalmente decidieron dar el salto e interpretar sus propias creaciones.

Ataviados como auténticos paletos lograrían una tremenda popularidad gracias a un tema que incidía en todos los tópicos habidos y por haber por aquella época del “tipical spanish” y lograrían un éxito inusitado y hasta insultante gracias a “Hay Que Lavalo”, una canción burra hasta decir basta y que por mucho que la critiquemos e intentemos desprestigiarla todos los que somos de mi quinta la hemos cantado en más de una ocasión. Sigo sin ver manos levantadas con respecto a la pregunta que hacía al principio de la sección.

Siempre se ha dicho que una imagen vale más que mil palabras … pues eso.

Para acabar con los disparates del número de hoy viajamos hasta Asturias, de donde era un compositor y arreglista que trabajó con muchos artistas, unos serios como Los Ilegales y Los Suaves, y otros no tan serios como Zapato Veloz, que se daría un pequeño capricho publicando un disco interpretado por él mismo para el que optó por música vinculada a la segunda opción que os acabo de exponer, la menos seria.

Su nombre era Pedro Bastarrica, y digo era porque lamentablmente falleció en el año 2001, y alcanzaría cierta popularidad gracias a un tema cuya disparatada letra hablaba de los problemas que tenía con una de sus conquistas femeninas cuyas emanaciones corpóreas no sabía si se acercaban más al cabrales o al camembert. El título de este disparate era “Olor Corporal”.

A pesar de que pueda parecer que Bastarrica fue un personaje prescindible dentro de la música española no hay nada más alejado de la realidad. En el año 1981 abriría el primer estudio profesional de grabación en Asturias por el que desfilarían para grabar sus discos la flor y nata de los músicos de aquella tierra. Como veréis, hasta la música más disparatada tiene su punto de genialidad. Por eso siempre os digo que estas canciones también son música.

 

LA ÚLTIMA DE LA GRAMINOLA

Toca despedirse y como siempre la rúbrica del número de hoy es excepcional. Tiempo para recordar, tiempo para disfrutar de la música en vivo y tiempo para escuchar algún tema recién salido del horno. Terminamos como siempre a lo grande.

EFEMÉRIDE

 

 

El 15 de febrero de 1969 alcanzaba por primera vez el número uno en los Estados Unidos un grupo que está considerado como uno de los padres del funk. Su nombre Sly & The Family Stone.

 

 

Sin duda alguna el auténtico “Rey del Funk” es el señor James Brown, pero “Sly & The Family Stone” fueron la primera banda que introduciría variantes a este estilo mezclándolo con el rock, la psicodelia e incluso el soul. Fueron una de las primeras bandas formada por miembros tanto de raza negra como blanca y esta circunstancia abriría este tipo de música a un público más numeroso ya que hasta aquel entonces el funk estaba prácticamente reservado para el público de color.

Su trascendencia fue tal que tuvieron el honor de actuar en el mítico festival de Woodstock y según manifiestan los que estuvieron allí, su actuación fue una de las más destacadas y de las más celebradas por el público asistente. Calidad les sobraba por los cuatro costados.

Al tratarse de una banda multirracial, algo nunca visto hasta aquel momento, las letras de sus canciones abordaban sobre todo temas relativos a la igualdad de derechos tanto raciales como de género, algo que pusieron de manifiesto en “Everyday People”, la canción con la que alcanzaban por primera vez el número uno en las listas de ventas aquel 15 de febrero de 1969.

 

MEJOR EN DIRECTO

 

El concierto homenaje a Freddie Mercury del año 1992 da para mucho y dejó grandísimos momentos como éste que protagonizaron Elton John y Axl Rose. Irrepetible.

 

 

El  20 de abril del año 1992, pocos meses después del fallecimiento de Freddie Mercury, tuvo lugar un concierto tributo a su persona del que ya hemos saboreado algún momento único de la mano de George Michael. A buen seguro que seguiremos viviendo actuaciones de aquel día porque casi todas fueron memorables, pero si hay una para poner la piel de gallina esa es la que ofrecieron Elton John y el inimitable, para lo bueno y para lo malo, Axl Rose, vocalista de Guns ‘N’ Roses.

El tema que interpretaron juntos aquel día fue “Bohemian Rhapsody” y su puesta en escena fue sencillamente sublime. Recuerdo que estuve viendo en directo a través de la televisión el concierto entero y cuando viví en mi casa este momento sentí una sensación de emoción total. He de reconoceros que esa sensación la sigo viviendo cada vez que vuelvo a contemplar la escena.

De todos es sabido que “Bohemian Rhapsody” es una obra maestra, una auténtica sinfonía que va ofreciendo distintos momentos a cada cual más insuperable. Con los otros tres miembros de Queen siempre en el escenario, asistimos al inicio pausado de esta maravilla con Elton John susurrando acompañándose por su eterno piano. Posteriormente asistimos a la parte más espectacular, esa en la que los cuatro miembros del grupo hacen alarde de su compenetración y capacidad vocal, momento en el que se proyectan sobre el escenario las imágenes del videoclip que forman parte del legado de la historia de la música. Pero lo mejor está por venir, cuando de repente la música rompe con un estridente sonido de guitarras, momento en el que las detonaciones de fuegos de artificio rodean el escenario para dar la bienvenida a Axl Rose que aparece surgiendo de la nada llenándolo todo con su voz. Ya os digo, simplemente sublime.

 

NOVEDAD

 

Mucho ha llovido desde que Fall Out Boy iniciaron su trayectoria, pero han sabido adaptarse a los nuevos tiempos en cada momento y seguir vivitos y coleando. Acaban de publicar su último álbum bajo el título de “Mania” y aunque no vayan a ser los más vendidos ni llegar al número uno de ninguna lista nos ofrecen un puñado de buenas canciones.

 

En el año 2001 Patrick Stump, Pete Wentz, Joe Trohman y Andrew Hurley dieron cuerpo a una banda denominada Fall Out Boy que intentaría moverse con éxito en las aguas del pop-rock, algo bastante complicado para los tiempos que corren. Sin embargo, la calidad de sus composiciones lograría calar en el público y sin ser un fenómeno de masas sí que se convertirían en una banda muy reconocida en los Estados Unidos.

Tras más de quince años de carrera, con un buen número de altibajos y sobresaltos, siguen al pie del cañón y con algo de retraso acaban de publicar su nuevo disco, titulado “Mania” con el que siguen demostrando que su capacidad de adaptación a las nuevas tendencias es bastante grande.

El primer sencillo lleva el título de “Young and Menace” y en él se muestran más fantásticos de lo habitual tanto en el argumento de su letra como en el estilo musical. Sin abanonar el pop-rock de siempre introducen arreglos electrónicos y toda esa parafernalia que tanto triunfa en la actualidad. Ya sabéis, renovarse o morir.

Con esta novedad hemos llegado al final de la revista de hoy. Espero que haya sido de vuestro agrado y mientras llega el momento de publicar el siguiente número ya conocéis mi recomendación: no paréis de escuchar música.

Hasta entonces, Graminoleños.

JUAN JOSÉ GOMARIZ