LA GRAMINOLA – NÚMERO 55 – 13 DE DICIEMBRE DE 2018


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Ya sabéis que la base de la revista es dar un pequeño repaso con las novedades que presentaban las listas de éxitos que he ido confeccionando desde hace cincuenta años. Cada nuevo número empezamos por la lista actual de cada semana y a continuación seguimos viajando hasta las listas de hace 50, 40, 30, 20 y 10 años. Todos los éxitos de la música desde el año 1967 irán apareciendo por aquí.

Junto a las listas distintas secciones a cada cual más recomendable. En “Los Pioneros” rememoramos la música y los artistas que inspiraron a todos los que vinieron después. Nuestro póster, a doble página en el centro desmenuza cada semana un disco que fue, es y será muy grande. En la sección “También es Música” le damos cabida a esas canciones y esos artistas que a su manera también han tenido protagonismo, en muchas ocasiones de manera inesperada. Y la contraportada es el colofón con noticias de actualidad musical, efemérides y música española.

Echándole un vistazo a la portada de cada día os podéis hacer una idea del contenido de la revista. Junto a cada fotografía hay un texto que contiene un link que te lleva directamente a la página en cuestión, pero yo os recomiendo ir por orden, ir leyendo desde el principio al final porque la música lo merece. Y recordad que siempre estaré abierto a cualquier crítica, consejo, sugerencia o petición que vosotros, Graminoleños, me hagáis.

 

NUESTRA PORTADA

 

Hasta tres novedades presenta la lista de esta semana. Dos nuevas entregas de lo de siempre y la colaboración Harris-Smith.

 

 

La sección de “Los Pioneros” nos trae el segundo capítulo que le dedicamos a los auténticos reyes del glam-rock como fueron T.Rex con el señor Marc Bolan a la cabeza. Nos traen tres nuevos éxitos de los muchos que cosecharon durante su carrera hasta la desgraciada desaparición de su líder.

 

 

En la lista de los años 60 de esta semana tenemos cambio en el número uno y una nueva entrada que nos llega de la mano de un venezolano que adquirió una tremenda popularidad al cantarle a un famoso árbol frutal. Se trata de Henry Stephen que en el verano del año 1968 puso a todo el mundo a bailar al ritmo de aquella canción que decía lo de “mi limón, mi limonero, entero me gusta más”.

 

 

 

Una de las mejores voces femeninas que ha dado nuestro país protagoniza en exclusiva la música de los 70 de esta semana. Paloma San Basilio nos dejaba el primer gran éxito de su carrera que le serviría para dar el salto definitivo hasta el estrellato.

 

 

El álbum de la semana es un disco excepcional. Un grandísimo recopilatorio que recoge grandes clásicos del rock de finales de los 60 y principios de los 70 y que salió al mercado de la mano de un late-night televisivo repleto de polémica y de situaciones cómicas que triunfó a lo grande hace ya unos cuantos años. Un disco que convierte el número de hoy en indispensable.

 

 

Seguimos con lujo en la música de los 80. Bon Jovi, Pet Shop Boys y U2 mantienen el listón del número de hoy muy alto con tres de sus canciones más representativas.

 

 

El pop de La Rabia del Milenio es el protagonista de la lista de los años 90 de esta semana. Un grupo con pocas pretensiones pero con sus pequeños momentos de gloria.

 

 

Para que veamos que también existen “girl-bands” y que hay vida después de Spice Girls, el sonido del nuevo milenio corre esta semana a cargo de The Pussycat Dolls.

 

 

El disparate de esta semana corre a cargo de No Me Pises Que Llevo Chanclas, los reyes del “Agropó”, que nos dejan tres regalos en forma de canción con el denominador común de la diversión y la locura.

 

 

La página final del número de hoy nos vuelve a traer buena música y de distintos estilos. El incalificable Ted Nugent, el siempre genial Mark Knopfler y los chicos de aquí al lado, Polanski y el Ardor, se encargan del fin de fiesta esta semana.

 

 

 

LA LISTA DE LA GRAMINOLA

Esta semana tenemos tajo desde el primer momento ya que la lista de actualidad de “La Graminola” nos trae tres nuevas entradas. Mucha cantidad y poca calidad ya que dos de ellas son más de lo mismo y la única que se puede salvar es la que abordaremos en último lugar para dejar un sabor de boca menos amargo. Así que empecemos cuanto antes porque los malos tragos mejor que sean rápidos.

Para empezar vamos con una triple colaboración en la que intervienen dos de los artistas vinculados a la música urbana de nuestros días y un productor y DJ que está empezando a hacerse un nombre en el panorama musical de nuestro país. Ellos son C. Tangana, Becky G y Alizzz.

Como os podéis imaginar tampoco hace falta extenderse mucho más. Simplemente decir que el tema que colocan en la lista de esta semana lleva el título de “Booty”, que tiene el soniquete de siempre y que es una loa al culo. Así, sin más.

En unos registros bastante parecidos se mueve la segunda entrada que se producía en la lista que estrenábamos el pasado 9 de diciembre de 2018, aunque con alguna pequeña variante y un sonido algo más “soportable”.

En esta oportunidad nos trasladamos hasta Puerto Rico de donde proceden los dos artistas que nos ofrecen una nueva colaboración con ritmo latino reggaetonero pero con un tono un tanto menos pronunciado que por lo menos no hace tanto daño a los oídos. Se trata de Luis Fonsi y Ozuna, dos de los cantantes del momento, aunque pueda parecer mentira.

Como adelanto al nuevo álbum del mediático Luis Fonsi, algún día alguien me lo tendrá que explicar, llega una composición dedicada a las mujeres titulada “Imposible” que a pesar de llegarnos en estas fechas tiene sabor a verano por los cuatro costados.

Vamos ya con la tercera y última nueva entrada que registra la lista de actualidad de esta semana que nos lleva hasta el Reino Unido, de donde proceden los dos artistas que han decidido unir sus fuerzas para ofrecernos una canción que mejora con creces lo que hemos vivido hasta ahora, aunque lo cierto es que el listón no estaba colocado demasiado alto.

Calvin Harris se ha convertido en uno de los productores y DJs más prestigiosos del momento. Trabajar con él es sinónimo de éxito y su manera de mezclar y crear sus composiciones con un ritmo bastante cercano a la música más bailable de los 80 le han llevado a cosechar éxito tras éxito y que los cantantes británicos de mayor popularidad se mueran de ganas por trabajar con él.

En esta oportunidad el agraciado es el inglés Sam Smith una de las mejores voces del panorama musical europeo en la actualidad. Un joven que irrumpió de una manera meteórica hace unos años demostrando ser capaz de llegar a unos registros casi inimaginables que está considerado por la crítica especializada de su país como el equivalente masculino a la maravillosa Adele.

Su colaboración ha dado como resultado este “Promises” con el que muestran una compenetración casi sorprendente y un sonido que nos retrotrae a los mejores tiempos de la música disco.

Cuando alguien tiene talento vale para un roto y un descosido. Está claro que donde mejor se desenvuelve Sam Smith es en el terreno de las baladas y los medios tiempos, pero gracias al manejo tan perfecto que tiene de su espectacular voz es capaz de adaptarse a cualquier tipo de música. Muchos deberían de aprender de él.

 

LOS PIONEROS

La semana pasada le dedicábamos la sección de “Los Pioneros” a los verdaderos artífices del nacimiento del glam-rock como fueron T.Rex con el excelso Marc Bolan a la cabeza. Ya os comenté que son una de mis debilidades y por ello iba a dedicarles dos capítulos dentro de la sección. Así pues como lo prometido es deuda, aquí os ofrezco tres nuevas canciones procedentes del talento de Bolan y os cuento algo más de su historia que como casi todos sabréis acabaría de manera trágica.

 

METAL GURU

Os comentaba la semana pasada que con la publicación en el año 1971 de “Electric Warrior” el glam rock se convirtió en una auténtica referencia. Es imposible entender la existencia de este estilo sin ese álbum, pero apenas un año después iba a salir al mercado el trabajo definitivo dentro de la carrera de T.Rex. Un descomunal disco, más trabajado, con mejores arreglos y más creativo si cabe que asentó definitivamente el glam dentro del panorama musical del momento.

Este disco llevaría el título de “The Slider” y sería el trabajo que les llevaría definitivamente al estrellato. Con él demostrarían bien a las claras que lo que habían creado no era flor de un día y sentarían las bases para que muchos otros grupos vinculados no solamente al glam-rock se basaran en la música que contiene para realizar su música. Muchos de los grandes artistas del hard-rock de la época reconocen que este disco les inspiró sobremanera para componer sus canciones.

Sin embargo, la fiesta no pudo ser completa ya que si bien en el Reino Unido y de inmediato en el resto de Europa, triunfaron a lo grande, en los Estados Unidos su repercusión sería menor. Daba la impresión de que en Norteamérica el tema del glam-rock no acababa de convencerles, aunque poco tiempo después, con la desaparición de Marc Bolan, se desataría un seguimiento casi desmesurado por su obra, algo que ha sucedido tantas y tantas veces en el mundo de la música.

Una de las canciones más destacadas de este álbum es un tema emblemático dentro de su carrera. Una canción cuya letra nos enseña como entiende Bolan la existencia de Dios. Un Dios muy particular al que le dedica una espectacular canción titulada “Metal Guru”.

 

20TH CENTURY BOY

El siguiente tema que quiero ofreceros en el día de hoy es otro de los grandes clásicos del grupo y en el que empieza a notarse cierta evolución, mostrando algunos cambios bastantes significativos en la estructura de la banda. A estas alturas de la película ya nadie dudaba de que el grupo era realmente el proyecto de Bolan y sus ganas de llegar al máximo de gente posible le hacían introducir continuamente variantes en su música para convertirse en la estrella que quería ser.

En el año 1973 Bolan publicó en un primer momento un par de sencillos introduciendo estas variantes a modo de experimento para comprobar como reaccionaba el público y de esta manera saber que camino debía seguir el nuevo álbum que estaba al caer. El grupo siguió creciendo en cuanto a miembros e introduciría por primera vez un coro femenino liderado por la que se convertiría en su pareja sentimental, la cantante Gloria Jones. Este coro recibiría el nombre de “The Cosmic Choir” y le daría un toque especial a la música del grupo. El contraste de sus voces dulces y aclaradas con el sonido pesado del glam-rock resultó ser una combinación espectacular.

Además, a partir de ese instante sus actuaciones en vivo dieron un salto cualitativo importante, no ya en sí por la labor de las chicas sino porque para aumentar la intensidad de su sonido siempre introducían a algún guitarrista más para que sus canciones sonaran más eléctricas. El elegido solía ser un virtuoso de este instrumento como era Jack Green que pasaría de realizar labores de apoyo a convertirse un miembro más del grupo.

Una de las canciones estrella con esta nueva composición sería “20th Century Boy” que mostraría otra de las grandes modificaciones adoptadas como era incluir una introducción guitarrera con una potencia descomunal. Además, la parte coral de las nuevas componentes del grupo aquí destaca sobremanera. No en balde esta composición es otro de los grandes clásicos de Bolan y los suyos.

A partir de este instante la figura de Bolan crecería incluso demasiado. El grupo pasaría a denominarse Marc Bolan & T.Rex y el exceso de ego le llevaría a realizar algunos trabajos por debajo del nivel alcanzado hasta ese momento. Llegaría la decadencia, la depresión y el refugio en el alcohol, aunque gracias a la ayuda de su novia conseguiría posteriormente redirigir su rumbo y volver a ofrecer buena música.

 

CHILDREN OF THE REVOLUTION

He querido dejar para el final una de las canciones que a mí particularmente más me gustan. Se trata de un tema que define a la perfección lo que era el glam-rock y la pura esencia de T.Rex. Una canción con un ritmo avasallador y contundente, con una sección de guitarras impresionante y unos coros en la parte del estribillo que la hacen única.

Este tema sería publicado como sencillo en el año 1972 y contaría con dos colaboradores de auténtico lujo para su grabación. Los teclados correrían a cargo de “Elton John” y para añadir más contundencia si cabe a su sonido se introduciría una segunda batería de la que se encargaría el mismísimo Ringo Starr. Estaba claro que ya estaban jugando en primera división.

La canción de la que estoy hablando es una de las más duras y contundentes de la carrera de T.Rex y cuando era interpretada en sus actuaciones en vivo llevaban a cabo una versión que sobrepasaba los doce minutos y que ponía al público literalmente patas arribas. Una descomunal composición como es “Children of the Revolution”.

Tras una temporada de poca creatividad y el alcohol rondando por su cerebro, Bolan retomaría la actividad como era debido y seguiría dejando grandes clásicos de la historia del glam-rock. Sin embargo, a finales de 1977 la tragedia se cruzaría en su camino de manera fatal.

Él era un enamorado de los coches, aunque no tenía permiso de conducir ya que al mismo tiempo le daban bastante miedo. Una tarde, viajando en automóvil junto a su novia Gloria Jones, que era la que conducía, un defecto en uno de los neumáticos provocaría que la conductora perdiera el control del coche y terminaran chocando contra un árbol. Gloria saldría ilesa pero, desgraciadamente, Bolan fallecería en el acto. Desaparecía una de las figuras más importantes de la historia de la música moderna cuando no contaba ni treinta años de edad, alcanzando desde ese mismo instante la categoría de auténtico mito.

La muerte de Marc Bolan supondría la disolución inmediata de T.Rex. A ninguno del resto de los componentes del grupo se le pasaría siquiera por un momento por la cabeza la posibilidad de intentar seguir sin él. Todos eran conscientes que la banda dependía casi en exclusiva del cantante y con su trágica desaparición el mejor tributo que podían ofrecerle era la de cerrar definitivamente su trayectoria.

Con el paso de los años, T.Rex adquiriría la categoría de banda maldita, ya que Bolan no sería el único integrante del grupo que fallecería de manera trágica. Steve Peregrin Took fallecería en el año 1980 atragantado con una cereza tras un masivo consumo de alcohol y drogas a los que estaba enganchado. Mickey Finn, que se convertiría en músico de sesión tras la desaparición del grupo, fallecería en el año 2003 también víctima de su alcoholismo. Por su parte, en el año 1981 se produjo el fallecimiento de Steve Currie en las mismas circunstancias que las del de Marc Bolan, tras un accidente de tráfico.

Con maldición o sin ella, lo que está claro es que T.Rex y, sobre todo Marc Bolan, fueron fundamentales para que el rock evolucionara de la manera que lo hizo. Sin ellos, sin Bolan, la música sería menos música.

 

LISTA DE LOS AÑOS 60

Es hora de iniciar el repaso que cada semana le damos a las listas graminoleñas de otras épocas. Como siempre comenzamos por los años 60 y nos situamos en el 9 de diciembre de 1968 para poder disfrutar del cambio en el número uno y de una nueva entrada con mucho sabor. Así pues, comenzamos a recordar.

Durante 18 semanas nos había acompañado en lo más alto de la lista esa tremenda canción que es Delilah de ese monstruo que es Tom Jones. Ese día llegaba el momento del relevo y los destinatarios eran un grupo español que por su calidad podríamos considerar como uno de los más grandes que haya dado nunca nuestra música. Estoy hablando de Los Canarios.

Como os podéis imaginar la canción no es otra que “Get On Your Knees”, un tema que siempre me ha llamado la atención por esa espectacular sección de metal y la voz de Teddy Bautista en todo su esplendor. Un número uno muy justo que duraría siete semanas. Una canción para disfrutarla de principio a fin.

La única entrada que reflejaba la lista graminoleña de aquel día era el debut de un artista venezolano poseedor de una voz descomunal y que iba a presentarse en sociedad en nuestro país con un tema desenfadado, jovial y muy comercial que iba a convertirse por sorpresa en la auténtica canción del verano del año 1968. A partir de ahí podría decirse que todo le vendría rodado.

Henry Stephen iniciaría su andadura artística convirtiéndose en una de las grandes referencias del rock & roll en Venezuela al frente del grupo Impala con el que alcanzaría bastante popularidad. Sin embargo, sería cuando inició en el año 1968 su carrera en solitario cuando el éxito le abrazaría con todas sus fuerzas, convirtiéndole en uno de los artistas más destacados de su país y dándole un grandísimo empujón en su proyección internacional, primero en Iberoamérica y poco después en nuestro país.

Como ha sucedido en tantas ocasiones, la casualidad, o la fortuna sí se quiere, jugaría un papel muy importante. En un primer momento grabó la canción que colocaba en nuestra lista con el objeto de que fuese su carta de presentación pero su casa discográfica no lo vio claro y se decantó por que el sencillo que saliera al mercado incluyera otra canción titulada “Débora”. Afortunadamente para Henry, la composición inicialmente elegida figuraría en el lado B de ese disco.

En la fiesta que se organizó para la presentación del primer sencillo de su carrera, al DJ que llevaba los mandos se le ocurrió la idea de darle la vuelta al single y poner también la cara B del mismo. Para sorpresa de todos, la canción que figuraba como segundo plato tuvo una aceptación desproporcionada y de inmediato se convirtió en el primer gran éxito de la carrera de Henry Stephen. Por cierto, que no os he dicho que esta canción no es otra que “Limón Limonero” y que permaneció en nuestra lista durante 37 semanas para alcanzar el top 3.

Esto sería solamente el principio ya que a partir de este instante iría encadenando un éxito tras otro pero dando un considerable giro a su carrera convirtiéndose en un artista más vinculado a la música melódica apoyándose en su tremenda voz.

 

LISTA DE LOS AÑOS 70

Pasamos ya a repasar la correspondiente lista graminoleña de la década de los 70 y para ello nos situamos en el 9 de diciembre de 1978. Parece que el número de hoy va de debutantes porque la única entrada que reflejaba dicha lista aquel día viene de la mano de una cantante poseedora de una descomunal voz que colocaba por primera vez una de sus canciones en nuestro ránking y se convertía desde ese momento en una de nuestras artistas más destacadas en el panorama musical español y latinoamericano. Estoy hablando de Paloma San Basilio.

Dio sus primeros pasos en el mundo de la televisión presentando el programa “Siempre en Domingo” y en el año 1975 daría el paso al mundo de la música, demostrando la tremenda potencia de su voz, sus dotes para el baile y su capacidad de emocionar al cantar. Su popularidad iría subiendo como la espuma y en el año 1978 llegaría su primer gran momento.

En ese instante publicaba un álbum grabado en directo en el Teatro Monumental de Madrid que se convirtió en uno de los discos del año. Entre las canciones que se incluían en el mismo se encontraba una que sería grabada a continuación en su versión de estudio y que iba a suponer su primer gran éxito a nivel comercial y el espaldarazo definitivo a su carrera.

Esta canción es “Beso a Beso, Dulcemente” y con ella nos acompañaría durante 21 semanas para alcanzar el top 14. Desde ese instante su caché crecería considerablemente y su carrera sería sinónimo de elegancia y calidad.

 

EL ÁLBUM DE LA SEMANA

Hay ocasiones en las que de la manera más inesperada surge un recopilatorio que incluye una colección de canciones tan descomunales que se convierte de inmediato en un auténtico superventas. Lo más curioso del caso es que el disco que va a protagonizar el póster central de la revista de esta semana surgió de uno de los programas más polémicos de la historia de la televisión de nuestro país.

El programa al que me refiero se estrenó en el año 1995 y supuso un auténtico BOOM en la televisión española. Dirigido y presentado por Pepe Navarro no rehuyó jamás la polémica y nos dejó una serie de imágenes y personajes que se convirtieron en auténticos iconos de los años 90. Pero hoy no toca hablar ni del programa ni de esos personajes, lo que toca es hablar de esa impresionante música que se incluía en ese doble álbum y que va a protagonizar nuestra doble página central ésta y la próxima semana.

Este recopilatorio aparecería en el mercado en el año 1998 y llevaría el mismo título que el del programa, “Esta Noche Cruzamos el Mississippi”, y en él se incluyen auténticas obras maestras de la historia de la música que sonaban cada noche durante la emisión del mismo. Navarro era polémico hasta decir basta pero también demostraba que le gustaba la buena música. Así pues entre hoy y la semana que viene vamos a disfrutar de grandes éxitos que bien podían aparecer en la sección de “Los Pioneros” y que nos van a hacer vibrar a lo grande.

 

ESTA NOCHE CRUZAMOS EL MISSISSIPPI (DISCO 1)

 

DEEP PURPLE / SMOKE ON THE WATER

Empezamos a lo grande, porque si hablamos de Ian Gillan, Ritchie Blackmore, Jon Lord, Roger Glover e Ian Paice lo hacemos de una de las bandas más grandes que haya dado nunca el mundo del rock. Mencionar su nombre es llamar la atención del que lo escucha de manera inmediata. Mencionar a Deep Purple siempre tendría que hacerse puestos todos de pie.

Nos situamos en el año 1975 cuando el grupo se trasladó hasta Montreux al objeto de grabar en el famoso casino de la ciudad el que iba a ser su nuevo disco y que iba a recibir el título de “Machine Head”. En la ciudad se celebraba en aquel momento una festival y la noche en la que llegaron actuaban Frank Zappa and the Mothers of Invention. No dudaron ni un solo instante que su actividad nocturna iba a consistir en asistir a ese prometedor concierto.

Durante el concierto, alguien del público lanzó una bengala al aire que fue a impactar en el techo del casino con tan mala fortuna que empezó a quemarse, provocando un tremendo incendio del que fue un verdadero milagro que nadie resultase gravemente perjudicado. Así de repente, Gillan y los suyos se quedaron sin el escenario donde iban a grabar su tan esperado nuevo álbum.

La situación era bastante complicada pero tras múltiples gestiones encontraron otro local donde grabar el álbum. Se trataba de un conocido teatro situado en el centro de la ciudad en el que únicamente pudieron grabar una de las canciones. El motivo era que ese habitáculo no estaba insonorizado debidamente por lo que cuando comenzaron a hacer sonar sus guitarras y la batería los vecinos montaron en cólera y de inmediato avisaron a la policía. Vivieron una situación bastante caótica ya que mientras ellos tocaban la melodía, los tramoyistas sujetaban las puertas para que la policía no irrumpiera y pusiera fin a la grabación, algo que finalmente terminó sucediendo.

Esta canción no es otra que el mítico “Smoke on the Water” que cuenta con el riff de guitarra más mágico, conocido e imitado de la historia de la música, gracias a la destreza de ese genial guitarrista que es Ritchie Blackmore. El título se le ocurriría a Gillian cuando desde la habitación del hotel, situado justo al lado de un lago, contemplaba al fondo el humo que todavía salía desde el casino.

En un primer momento, la canción estrella del álbum iba a ser “Never Before”, una gran composición que fue editada como primer sencillo, pero cuando el público escucho en directo por primera vez “Smoke on the Water” la recibirían como lo que es, una descomunal canción que se ha convertido en la auténtica banda sonora del rock & roll de todos los tiempos.

 

BORN TO BE WILD / STEPPENWOLF

Como habéis podido comprobar hemos empezado a todo trapo y con una canción mítica obra de un grupo verdaderamente único, pero ya os advierto que todo lo demás está a la misma altura. Como muestra de lo que os comento basta con disfrutar de la segunda canción que aparece en el primer disco del recopilatorio que hoy estamos analizando.

Para ello nos trasladamos hasta Canadá de donde procedía el grupo que protagoniza la segunda joya del álbum. Se trata de Steppenwolf, otro grupo fundamental para entender la historia del rock. Con John Kay a la cabeza y junto a Larry Byrom, Goldy McJohn, Jerry Edmonton y Nick St. Nicholas, pusieron patas arriba el mundillo del rock en el año 1968 con una canción que se convirtió en la primera semilla de lo que iba a ser poco después el heavy metal. Una canción excepcional vinculada además al mundo del cine como luego os contaré.

La canción en cuestión fue compuesta por Mars Bonfire, nombre artístico de Dennis Edmonton, hermano de Jerry Edmonton, cuando formaba parte del grupo Sparrow, verdadero antecedente de la formación definitiva de Steppenwolf, quienes tomaron su nombre de la famosa obra literaria de Herman Hesse titulada “El Lobo Estepario”. En un primer momento la compuso como una balada y se la ofreció a distintos grupos sin éxito. Finalmente John Kay la acogería en su seno, la transformaría adecuadamente y terminaría convirtiéndose en uno de los auténticos himnos de la historia del rock.

Como todos os estaréis imaginando me estoy refiriendo a “Born To Be Wild”, todo un icono de la música de rock y considerada como el pistoletazo de salida del heavy metal. De hecho en su letra se utiliza la expresión “heavy metal thunder” de donde tomaría su nombre este contundente estilo. Una canción que habla de la libertad y de la juventud que es un clásico de la historia de la música.

El éxito de esta canción vendría dado en gran medida por su inclusión como el tema central de la banda sonora de la película estrenada al año siguiente titulada “Easy Rider”, protagonizada por Dennis Hooper y Peter Fonda. Desde ese instante se convirtió en una especie de himno oficial para los “moteros” de todo el mundo y todavía 50 años después continúa sonando en un sinfín de eventos deportivos.

 

FREE / ALL RIGHT NOW

En muchas ocasiones, el lograr un éxito a nivel comercial excepcional lejos de ser definitivo en cuanto a lo positivo termina siendo una especie de losa que no todos son capaces de superar. Esto es lo que le sucedería a la grandísima banda que viene a continuación con la tercera canción que aparece en el recopilatorio. Su éxito fue tan descomunal que terminaría convirtiéndose de algún modo en su auténtica sentencia de muerte.

Nos trasladamos a continuación hasta Inglaterra de donde procedía un tremendo grupo que respondía al nombre de Free. Una banda que se dio a conocer cuando sus miembros apenas contaban 15 años de edad y que estaba formado por cuatro auténticos monstruos de la música que fueron dejándonos unos discos extraordinarios. Sin embargo, si le preguntas a cualquier aficionado a la música medianamente entendido sobre ellos recordará de inmediato la canción que viene a continuación pero seguramente no recuerde mucho más de su carrera, cuando sus trabajos eran verdaderas joyas. Cosas del mundo del rock.

Y es que encontrarnos con un bajista de la calidad de Andy Fraser, un virtuoso de la batería como Simon Kirke o un guitarrista tan grande como Paul Kossoff es algo excepcional. Si a eso le únimos la impresionante voz de Paul Rodgers, uno de los personajes más grandes que a mi manera de entender ha dado la historia del rock y sorprendentemente infravalorado, nos encontramos con una banda con una calidad que no está al alcance de muchos.

El momento definitivo de su carrera, para lo bueno y para lo malo, les llegaría en el año 1970 con la publicación de un álbum titulado “Fire and Water”, en el que se incluía una canción que iba a convertirse en uno de los grandes himnos del rock de todos los tiempos.

Este disco es de una calidad grandísima, pero las canciones que lo integran quedarían claramente eclipsadas por el mítico “All Right Now”, todo un clásico del rock, con el que lograrían el mayor éxito de su carrera y unos resultados de ventas que por aquella época solamente estaban al alcance de los más grandes. Otra despampanante composición que forma parte de este mágico recopilatorio que hoy analizamos.

El listón lo colocarían tan alto con esta canción que terminaría llevándoselos por delante. A pesar de que todavía publicaron algunos discos más, con la misma calidad de siempre, todos esperaban un nuevo “All Right Now” y éste no acababa de llegar. Desgraciadamente sus ventas comenzaron a decaer y terminaron sumidos en una profunda depresión que les llevaría a dejarlo momentáneamente. Kossof caería en las garras de las drogas y aunque algún tiempo después retomarían su actividad, su creatividad y su química juntos parecía que había acabado, lo que les llevaría a su definitiva disolución. Por cierto, no es la última ocasión en la que Paul Rodgers va a deleitarnos con su voz en el número de hoy. Avisados quedáis.

 

LYNYRD SKYNYRD / SWEET HOME ALABAMA

Si a Free puede considerársele como una banda maldita o, cuanto menos, con mala suerte, el grupo que viene a continuación supera con creces estas consideraciones. Se trata de una banda formada por cinco compañeros de instituto que a base de buen rock sureño fueron convirtiéndose en uno de los grupos más destacados de la música norteamericana de la década de los 70, alcanzando la categoría de míticos gracias a una de sus canciones y, sobre todo, a la trágica desaparición de algunos de sus componentes.

Ronnie Van Zant y sus cuatro mejores amigos del instituto, Gary Rossington, Allen Collins, Bob Burns y Larry Junstrom daría cuerpo en el año 1964 a Lynyrd Skynyrd, un grupo que tomaba su nombre de uno de sus profesores de gimnasia que les trajo por el camino de la amargura y que atendía al de Leonard Skinner. El grupo fue creciendo con el paso de los años y cuando en él entraron Billy Powell, Leon Wilkeson, Artimus Pyle, Ed King y Steve Gaines darían el salto de calidad definitivo para convertirse en uno de los grupos más aclamados de la época.

Durante su carrera se convirtieron en una especie de niños malos del rock de aquella época ya que eran constantes sus enfrentamientos con la prensa y las peleas entre sus miembros, pero el talento que tenían era tan grande que todo se les terminaba perdonando. Su gran momento llegaría en el año 1974 con la publicación de un álbum titulado “Second Helping”, en el que se incluía su canción más emblemática y que les iba a convertir en auténticas estrellas.

Esta canción fue escrita en contestación a dos composiciones de Neil Young, concretamente “Southern Man” y “Alabama”, en las que criticaba claramente la actitud racista que mostraban los habitantes del sur de Estados Unidos en aquella época. Lynyrd Skynyrd le criticarían abiertamente con una canción que terminaría por convertirse en poco más o menos que el himno oficioso de Alabama y que es utilizado desde entonces para publicitar turísticamente esta localidad. Como todos os podéis imaginar estoy hablando de ese clásico que es “Sweet Home Alabama” con uno de esos riffs inconfundibles que son parte de la historia del rock.

Desde ese momento no se bajarían de la cresta del éxito, aunque en Europa les costaría un poco más conquistar al público. Sus discos en el Viejo Continente no tenían demasiada aceptación pero cuando llegaron por primera vez de gira por estas tierras y ofrecieron los contundentes conciertos que siempre regalaban la cosa cambiaría radicalmente, convirtiéndose de hecho en una de las bandas más grandes del rock durante los 70.

Lamentablemente, todo saltaría por los aires en el año 1977 cuando sufrieron un accidente aéreo durante uno de sus traslados en una de sus giras. En él fallecerían Ronnie Van Zant y Steve Gaines junto a algunos miembros de apoyo de su equipo y aunque intentaron recuperarse y seguir adelante con Johnny Van Zant, hermano de Ronnie, como nuevo vocalista, ya nada sería igual.

 

THE VEVET UNDERGROUND / SWEET JANE

Creo que a estas alturas de nuestro póster central ya nadie tiene ninguna duda sobre que el gusto musical del señor Navarro es excepcional. Pues como suele decirse, todavía no habéis visto y escuchado casi nada ya que van a seguir apareciendo grandes clásicos de la música y momentos únicos dentro de su historia, como el que nos regala la banda, mítica banda, que viene a continuación.

Cuando se unen dos talentos tan grandes como el de Lou Reed y John Cale, les añades una figura icónica como fue la modelo y cantante alemana Nico y todo ello viene aderezado con las labores de mánager del mismísimo Andy Warhol está claro que, cuanto menos, su obra no va a dejar indiferente a nadie. Esto es lo que consiguieron esa excepcional banda que fue The Velvet Underground.

Cierto es que nunca fueron unos superventas y que durante los años en los que permanecieron juntos recibieron bastantes críticas ya que eran muchos los que no acababan de entender su manera de hacer música, por no hablar de las ampollas que levantaban algunas de sus letras en las que trataban abiertamente temas como la violencia, el sadomasoquismo o la homosexualidad. Sin embargo, con el paso de los años han ido recibiendo el reconocimiento que merecían y están considerados como una de las bandas más grandes de la historia y auténticos referentes para la música que vino después.

En el año 1970 publicaron un álbum titulado “Loaded” que para muchos, entre los que me incluyo, es una auténtica obra maestra. En él se incluye una canción compuesta por Lou Reed que pasa por ser uno de los éxitos más grandes de su carrera y que él mismo seguiría interpretando en sus conciertos cuando inició su carrera en solitario. Otra auténtica joya que contiene este recopilatorio y que lleva el título de “Sweet Jane”.

Como no podía ser de otra manera y como ha sucedido tantas veces a lo largo de la historia de la música, el ego y el talento de Reed y Cale eran tan grandes que era cuestión de tiempo que surgieran diferencias entre ellos que les llevarían a disolver el grupo en el año 1973, iniciando ambos sus respectivas carreras como solistas en las que continuaron demostrando la pasta de la que estaban hechos.

 

TEN YEARS AFTER / LOVE LIKE A MAN

Seguimos deleitándonos con la excepcional música que nos trae hoy nuestro póster central y nos situamos en el año 1970 viajando de nuevo hasta el Reino Unido de donde procedía el grupo que viene a continuación. Otra espectacular banda liderada por un artista poseedor de un grandísimo talento llamado Alvin Lee y que respondía al nombre de Ten Years After.

Como ha sucedido en tantas ocasiones, les costó ser profetas en su tierra. Todos y cada uno de sus discos iban logrando un tremendo éxito en los Estados Unidos pero no acababan de calar del todo en el público británico, que parecía estar en aquella época a otras cosas. Su manera de hacer música, rock con claras ascendencias de blues, no acabó de convencer a los paladares del público de su país, aunque hubo alguna que otra excepción como la canción que nos ocupa a continuación.

En el año 1970 salía al mercado un álbum titulado “Cricklewood” en el que se incluía el tema que iba a convertirse en el más representativo de su carrera y que iba a llegar al número 1 en el Reino Unido por primera y única vez en su trayectoria. Se trata de “Love Like a Man”, una espectacular canción que cuenta con una maravillosa introducción de guitarra y cuya intensidad va in crescendo según van pasando los minutos. En ella demuestran de manera muy clara que eran unos músicos impresionanes.

Las casas discográficas siempre han buscado promocionar la música de sus artistas intentando llamar la atención del público con algunos “artificios”. Con la llegada de los 80 y la grabación de videoclips todo cambió profundamente, pero hasta ese instante era más complicado sorprender a los consumidores de música. Con la publicación de este sencillo, Ten Years After lograrían llamar la atención con una curiosa estrategia.

Los discos sencillos en vinilo que se publicaban se reproducían en los tocadiscos a 45 revoluciones por minuto. Pues bien, en la cara B de este sencillo se incluiría una versión en vivo de “Love Like a Man”, sin previo aviso, que tenía que ser reproducida a 33 revoluciones por minuto, formato usado únicamente para los larga duración. Puede parecer extraño que esta maniobra pudiera sorprender al público gratamente, pero situándonos en el contexto de la época se entiende mucho mejor.

 

BAD COMPANY / CAN’T GET ENOUGH

Cuando hemos disfrutado del tema “All Right Now” del grupo Free os comentaba que no iba a ser ésa la última oportunidad en la que íbamos a deleitarnos con la voz de Paul Rodgers en el número de “La Graminola” de esta semana. Pues bien, llega el momento de volver a escuchar su manera explosiva de cantar, en esta oportunidad con una música mucho más contundente que es la que realizaría con el grupo que fundaría en el año 1974 poco tiempo después de la definitiva disolución de su anterior banda.

Rodgers iba a formar una auténtica superbanda cuando unió sus fuerzas con su compañero de Free, Simon Kirke, al que se sumarían Mick Ralphs, excomponente de Mott the Hoople, y Boz Burrell, exmiembro de King Crimson. Con estos mimbres el cesto resultante no podía ser más que excepcional y con él Rodgers y Kirke lograrían el éxito y el reconocimiento general que les faltó en su anterior proyecto.

En esta ocasión su sonido se endurecería bastante, abrazando un estilo bastante cercano al hard-rock que en aquel momento estaba empezando a hacerse con el mercado musical a nivel internacional. La potencia de la voz de Rodgers encajaba a la perfección para interpretar este tipo de música y el virtuosismo y la experiencia de sus compañeros de viaje era el acompañamiento ideal para triunfar a lo grande como lo hicieron.

El grupo tomaría el nombre de Bad Company y se inspirarían para ello en el título de una película del oeste del mismo título que en nuestro país se estrenaría como “Pistoleros en el Infierno”. Muchos serían los éxitos que cosecharían juntos pero el más significativo llegaría precisamente en el año 1974, convirtiéndose en la canción más representativa de toda su carrera.

Se trata de “Can’t Get Enough” en la que todos brillan en sus funciones demostrando que el nivel que tenían era verdaderamente excepcional. Un sonido duro, potente, definitivo, atrayente, espectacular …

 

THE TROGGS / WITH A GIRL LIKE YOU

Entre las bandas que figuran en el recopilatorio hay de todo, como en botica, pero si hemos de buscar una con una tremenda originalidad y versatilidad en su manera de hacer música esa es la que viene a continuación. Me estoy refiriendo a The Troggs.

Su importancia es vital dentro de la historia de la música ya que están considerados como los verdaderos precursores del “Garage-rock” y, sobre todo, del “Punk-rock”. Artistas como Iggy Pop o The Ramones nunca han escondido su admiración por ellos ni que supusieron una gran fuente de inspiración para crear su música. Sin embargo, escuchando todo lo que nos fueron ofreciendo a mí me costaría trabajo encasillarles en un único estilo.

Ellos mismos siempre se consideraron un grupo de rock, pero sí que es cierto que tenían ciertas reminiscencias de lo que sería el punk que aparecería a principios de los 70 ya que sus sesiones de grabación se hacían eternas porque era bastante habitual que acabaran en peleas entre sus miembros. Eso por no hablar la cantidad de amigos que dejarían en los hoteles en los que se hospedaban en sus giras, ya me entendéis.

Muchos podréis pensar que su música sería ruidosa y contundente, pero lo cierto es que eran unos muy buenos músicos capaces de hacer buen rock al mismo tiempo que moverse en el terreno del pop, como hicieron con  la canción que viene a continuación, otra auténtica joya.

Se trata de “With a Girl Like You”, un tema que no suena puramente a rock & roll, que tiene un estribillo inconfundible y que en el año 1966 sorprendió gratamente a propios y extraños viniendo a demostrar que eran capaces de moverse en distintos terrenos con una tremenda soltura.

Para que os hagáis una idea de los distintos estilos que eran capaces de dominar os diré que suya era la potentísima “Wild Thing” así como esa preciosidad de balada que es “Love Is All Around”. Con eso queda todo dicho.

 

GRATEFUL DEAD / SUGAR MAGNOLIA

Si estamos saboreando buena música de distintas bandas que vivieron sus momentos de gloria principalmente a finales de los 60 y principios de los 70 no podía faltar la que viene a continuación. Grande entre las grandes, puso patas arriba los criterios y las formas de entender la música hasta ese momento. Además contaría en sus filas con uno de los guitarristas más grandes que haya dado el mundo de la música. Me estoy refiriendo a Grateful Dead.

En sus primeros tiempos fueron considerados como los grandes abanderados de la psicodelía, pero fueron tantas las variantes que fueron incluyendo a lo largo de su carrera que no exagero lo más mínimo si os digo que podríamos considerarles como la banda por excelencia, habiendo mostrado distintas etapas durante toda su trayectoria adentrándose en el folk, el rock, el country e incluso el jazz.

Pueden considerarse unos auténticos innovadores y lo cierto es que su manera de componer y tocar no se parecía a la de ninguna otra banda de la época. Más allá de moverse en distintos estilos, rompieron todos los esquemas con la estructura que le daban a sus canciones, ya que eran constantes los giros que daban en las mismas habiendo ocasiones en las que podía considerarse que en una misma canción podíamos encontrarnos tres o cuatro distintas.

La canción que se incluye en el recopilatorio data del año 1970 y se incluía en su álbum “American Beauty”, uno de sus discos publicados en su época más cercana al country. Se trata de “Sugar Magnolia”, una composición en la que la guitarra del inconfundible Jerry García hace de las suyas y en la que se puede comprobar esa manera tan suya de estructurar sus creaciones. Dentro de la canción se incluye en la parte final una especie de coda titulada “Sunshine Dream” que con el paso del tiempo se convertiría prácticamente en una canción aparte y que daría mucho juego en sus actuaciones en vivo.

Su influencia sobre otros artistas fue grandísima ya que fueron tantos los estilos en los que se movieron que se convirtieron en una especie de dogma de fe para los grandes grupos que surgieron a principios de los 70. Además, sus conciertos eran espectaculares ya que no había dos iguales. Cuando realizaban sus giras iban improvisando en cada una de sus actuaciones por lo que podría decirse que cada concierto era único.

Esta circunstancia provocaría que se formara un grupo de fanáticos admiradores del grupo que tomarían el nombre de “Deadhunters” y que los seguirían por toda Norteamérica sin perderse ni uno solo de sus conciertos durante muchos, muchísimos años. Evidentemente, sin Grateful Dead la música habría sido muy distinta, habría sido menos mágica.

 

LOVE / ALONE AGAIN OR

Continuamos el recorrido por este majestuoso recopilatorio con una de mis canciones preferidas del mismo ( y mira que es difícil afirmar esto cuando todas las composiciones que en él aparecen son auténticas joyas). Se trata de un tema bastante original que procede de un grupo que comercialmente hablando no obtuvo unos resultados demasiado espectaculares pero que dejaron su impronta como músicos y unos discos excepcionales. Se trata de los norteamericanos Love.

Este grupo tuvo una trayectoria bastante convulsa. Hemos de situarnos en el contexto de la época. Hablamos de finales de los 60 y principios de los 70, con el fenómeno hippie en su máximo esplendor y, por consiguiente, con el consumo de drogas bastante arraigado entre los jóvenes y, sobre todo, en la mayoría de las bandas que triunfaban en aquella época. Love no serían una excepción.

El grupo tendría que sufrir durante su andadura la constante lucha de egos que mantenían sus dos auténticos líderes. Fue fundado por Arthur Lee, quien desde el primer momento se convirtió en el compositor de referencia de sus canciones, pero el talento de Bryan MacLean, primer miembro que reclutaría, era tan grande que poco a poco le fue comiendo terreno hasta que llego un momento en el que el duelo que mantenían por ser el líder de la banda se hizo insostenible.

Pese a todos estos problemas, su música era excepcional y eran capaces de sacar lo mejor de sí mismos cuando estaban medianamente centrados. La canción que figura en el recopilatorio es un tema acústico que engancha desde el primer momento con una introducción de guitarra antes de cada una de sus estrofas verdaderamente espectacular, que irradia ambiente hippie por los cuatro costados. Se trata de la mágica y magistral “Alone Again Or”.

Esta canción tiene varias curiosidades detrás. Fue incluida en el tercer disco de estudio del grupo, titulado “Forever Changes”, a pesar de que había sido compuesta por MacLean años atrás para su álbum de debut, aunque finalmente no fue de la partida ya que mostraba un sonido demasiado experimental con la aparición incluso de un mariachi. Debidamente retocada se convertiría en el mayor éxito de la carrera de Love y en uno de los grandes clásicos de finales de los 60.

La otra peculiaridad es que su versión definitiva fue creada en el momento más delicado que atravesaba el grupo ya que las disputas entre Lee y MacLean eran constantes hasta el punto de que la grabación del álbum estuvo a punto de tener que realizarse con músicos de estudio. Afortunadamente la situación se reconduciría y el álbum sería grabado como Dios manda, aunque la fecha de caducidad del grupo estaba ya más que decidida.

Por cierto, a título anecdótico, Arthur Lee está considerado como el primer cantante negro hippie de la historia incluso por delante del mítico Jimi Hendrix. Nota de sociedad.

 

THE ANIMALS / DON’T LET ME BE MISUNDERSTOOD

Llega el momento del cierre de este primer disco del recopilatorio y, por consiguiente, el momento de rematar la faena del póster central de esta semana. Como no podía ser de otra manera el broche de oro es una auténtica joya. Una auténtica obra maestra que nos llega de la mano de una banda descomunal como fueron The Animals con el señor Eric Burdon a la cabeza.

No estamos hablando de un grupo cualquiera, no. De hecho fueron el primer grupo británico tras The Beatles en lograr un número uno en las listas de éxitos los Estados Unidos y su impronta en el mundo del rock fue más que evidente. Muchas fueron las formaciones que presentaron a lo largo de su carrera pero en mi modesta opinión su mejor época fue la de sus principios, cuando el grupo estuvo formado por Eric Burdon, Alan Price, Chas Chandler, Hilton Valentine y John Steel.

La canción con la que despedimos la doble página central de “La Graminola” de esta semana es uno de sus grandes clásicos, aunque se trata de un tema que no es verdaderamente suyo. Me explico. Se trata de una composición que fue dirigida a Nina Simone para ser incluida en su álbum “Broadway Blues Ballads”.  Ésa es la versión original de esta canción y en ella Simone nos ofrece su habitual puesta en escena con una interpretación llena de sensibilidad y un ritmo pausado con acompañamiento orquestal y gran presencia del sonido de arpa.

Sin embargo, como en tantas oportunidades ha sucedido, debidamente modificada por Burdon y los suyos lograría un éxito y una repercusión todavía mayores. La canción en cuestión no es otra que “Don’t Let Me Be Misunderstood”, que con un sonido más cercano al soul y un ritmo bastante más trepidante se terminaría convirtiendo en uno de los grandes clásicos de la historia del rock.

La lucha de egos tan habitual en el mundo de la música escribiría un nuevo capítulo en The Animals, ya que Alan Price siempre intentó disputarle el liderazgo de la banda a Eric Burdon. En este caso no había ninguna duda ya que el talento y personalidad de éste último superaba con creces al de su compañero que además abandonaría el grupo de manera precipitada ya que tenía un tremendo miedo a volar y cuando salían de gira era incapaz de subirse a un avión, algo que se convertiría en la excusa ideal para que dejase de formar parte de la banda.

Tras su época dorada y algunas crisis, el grupo trasladaría su sede de operaciones a los Estados Unidos y pasaría a denominarse Eric Burdon & The Animals, pasando a realizar una música más experimental y psicodélica con la que lograrían llamar la atención del público pero con menos tirón que antes, lo que provocaría que su recorrido llegase a su fin en el año 1968.

En fin, que hemos llegado al final de la sección de “El Álbum de la Semana” del número de hoy habiendo disfrutado de una música excepcional se mire por donde se mire. Lo mejor de todo es que este recopilatorio es doble y la semana que viene el póster central de nuestra revista favorita va a volver a vestirse de etiqueta con música de idénticas características. Que no cunda el ansia, solamente tendréis que esperar siete días.

 

LISTA DE LOS AÑOS 80

Retomamos ya el repaso a las listas graminoleñas de otros tiempos y para ello nos situamos en el 11 de diciembre de 1988. Un gran momento sin ningún lugar a dudas porque la lista que estrenábamos aquel día nos traía nada más y nada menos que tres nuevas entradas que nos llegaban de la mano de tres magníficas bandas que se encontraban en un momento excepcional de sus carreras. Tres grandes clásicos de la música de finales de los 80. Vayamos con ellas y abrid bien los oídos porque son tres grandes canciones.

Para empezar vamos con un poco de música de sintetizadores de la mano de uno de los dúos más representativos de este estilo. Se trata de Pet Shop Boys que ese año publicaban un peculiar y original álbum titulado “Introspective” en el que se incluía la canción que colocaban en nuestra lista aquel 11 de diciembre de 1988.

Con este álbum sorprenderían a propios y extraños ya que introducirían unos arreglos nunca utilizados antes por el dúo y le darían a algunas de las canciones que en él se incluían unos pequeños toques latinos que llamarían poderosamente la atención. Vamos, aquello de renovarse o morir y en este sentido Lowe y Tennant han sabido reinventarse continuamente.

Este álbum cuenta además con una peculiaridad bastante notable. En aquella época era bastante habitual, sobre todo en los discos que publicaban los artistas que hacían música bailable, que se publicaran los larga duración con las canciones originales en su interior y que posteriormente fueran apareciendo en el mercado sencillos debidamente remezclados, con una duración bastante superior, ideales para bailar, los famosos maxisingles de aquellos tiempos. Pues bien, en “Introspective” se seguiría el camino inverso ya que en su interior aparecen versiones llenas de ritmo que superan los seis minutos de duración y como sencillos fueron apareciendo versiones más cortas con el fin de que pudieran ser emitidas por las emisoras de radio sin mayores problemas. Lo que os decía, reinventarse o morir.

Una de las canciones estrella de este álbum sería “Domino Dancing”, el tema que entraba en nuestra lista en aquel momento, y con el que nos acompañarían durante 43 semanas para alcanzar el top 2. Otro de los grandes clásicos de su carrera.

Con esta canción obtendrían unos resultados en cuanto a ventas y a posicionamiento en las listas de éxitos tanto británicas como norteamericanas algo más discretos de lo habitual. Al respecto ellos manifestarían que el tecno-pop como lo entendíamos hasta ese instante había muerto y que con la llegada de los 90 todo iba a cambiar. No les faltaría razón ya que de algún modo este estilo evolucionaría poco a poco hacia lo que hoy entendemos como música electrónica, cambio al que ellos supieron adaptarse a la perfección.

Cambiamos radicalmente de registro con la segunda entrada que presentaba la lista que estamos analizando ya que nos adentramos en el terreno del hard-rock. Lo que no cambia es el carisma de la banda que la protagoniza ni el nivel de la canción de la que vamos a disfrutar. Eso sí, para ellos atravesamos el charco y viajamos hasta los Estados Unidos.

Bon Jovi se encontraban en un momento espectacular en su carrera. Tras el éxito logrado con el álbum que les encumbró como una de las bandas de rock duro más populares del momento, “Sleepery When Wet”, podría decirse que se la jugaban con su siguiente trabajo ya que había muchos que pensaban que su éxito iba a ser flor de un día y que su carrera no iba a volver a depararles unos resultados ni tan siquiera similares a los obtenidos un par de años antes. Los que así pensaban estaban bastante equivocados.

Era tal la euforia que vivían y el momento creativo en el que se encontraban que en un primer momento pensaron publicar un doble álbum ya que tenían grabadas nada más y nada menos que 17 canciones, pero finalmente su casa discográfica les convencería de que eso podía ser contraproducente y que lo mejor era sacar al mercado un único disco en el que figuraran las mejores composiciones de esas 17. Sabia decisión.

Así pues, ese año 1988 vería la luz “New Jersey”, un disco que saldría al mercado con la idea de que iba a ser la prueba del algodón con la que comprobar si el futuro del grupo era prometedor o iban a ser otra de esas bandas que se quedan muy pronto en el camino. Afortunadamente para todos, este disco repetiría los resultados obtenidos con su anterior trabajo y les situaría definitivamente como una de las bandas de rock más importantes del momento y que aún en nuestros días continúa llenando estadios en sus giras.

La canción elegida como primer sencillo sería “Bad Medicine” en la que repetían la fórmula exitosa de las canciones incluidas en su anterior trabajo. Apoyo de sintetizador, sonido potente, la voz de Jon Bon Jovi intensa como siempre y la guitarra de Richie Sambora poniendo los pelos de punta. Un nuevo éxito que sumar a los que ya habían logrado y un avance de lo que estaba por venir.

La estructura final de esta canción me encanta. Por un momento parece que llega a su final y los instrumentos van dejando de sonar o lo hacen en segundo plano mientras Jon dice “no puedo más”. Sin embargo, sus compañeros le piden todavía un pequeño esfuerzo e interpretan con toda intensidad de nuevo el estribillo. Espectacular. Así debieron pensar también por estos lares ya que esta joya nos acompañaría en nuestra lista durante 40 semanas para alcanzar el top 5.

Cerramos ya el repaso que le estamos dando a la lista graminoleña que estrenábamos aquella semana de diciembre de 1988 y lo hacemos a lo grande. Podría decirse aquello de “no hay dos sin tres” porque si las dos primeras canciones que hemos disfrutado son excepcionales y nos las han traído dos grandes bandas, la que viene a continuación no le anda a la zaga. Así que trasladémonos hasta Irlanda y degustemos una nueva gran canción de finales de los 80.

Muchos os habréis imaginado de inmediato que si hablamos de un grupo que procede de Irlanda lo más lógico es que sea U2 y no os habréis equivocado lo más mínimo. Aquel año publicaban un doble álbum bastante peculiar, no demasiado bien tratado por la crítica, pero que a mí me vuelve loco. Su título: “Rattle and Hum”.

Este disco contiene temas nuevos y algunas versiones grabadas en vivo de algunos de sus grandes éxitos y cuenta con algunas colaboraciones bastante especiales. El tema que colocaban en nuestra lista aquella semana era el primer sencillo que publicaban de este disco y os puedo asegurar que se trata de una grandísima canción.

Se trata de “Desire”, una trepidante composición con un inconfundible inicio en el que Bono emite un “yeah” como si de un gemido se tratase y de inmediato da paso a la guitarra de The Edge en todo su esplendor. Una de las canciones nuevas de este disco que se convirtió en habitual en todas sus giras y que enganchaba al público claramente, con la que nos acompañarían durante 33 semanas para alcanzar el top 7.

Con repasos a las listas graminoleñas como el que acabamos de realizar me entran ganas pedirle a los Reyes Magos este año que a no mucho tardar el que realizamos de la lista de actualidad de nuestros días vuelva a tener la calidad y la magia de siempre. Por pedir que no quede.

 

LISTA DE LOS AÑOS 90

Damos el penúltimo salto en el tiempo de esta semana en lo que al repaso de las listas graminoleñas de otros tiempos se refiere para abordar la única nueva entrada que presentaba la lista que estrenábamos el 13 de diciembre de 1998. Una canción de un grupo barcelonés que nos mostraba el pop que se hacía en nuestro país en aquellos tiempos.

Este grupo recibía el nombre de La Rabia del Milenio y el gran responsable de su existencia era un joven llamado Cisco Sala que abrazaría un sonido pop bastante simple con unas canciones sin demasiadas pretensiones que solían hablar del amor y del desamor.

Su puesta en escena en el panorama musical de nuestro país llegaría ese año 1998 gracias al mundo de la publicidad, ya que la marca de refrescos Pepsi elegiría como sintonía para una campaña publicitaria una de las canciones que se Iincluían en su ópera prima de título homónimo. Probablemente de no haber sido po que esta canción sonó hasta la saciedad en televisión no habrían podido darse a conocer como lo hicieron, por lo que tendrán que estar muy agradecidos a esta marca de refrescos.

La canción en cuestión llevaría el título de “Quiero Vender Mi Pasado” y de algún modo mostraba que, sin ser mala su música, su recorrido tampoco iba a ser de los que dejaran huella. En nuestra lista la dejarían durante 19 semanas para alcanzar el puesto 19 como mejor registro.

Viendo que las cosas no acababan de salir como ellos querían tardarían tres años en publicar un nuevo álbum, acortando su nmbre hasta simplemente La Rabia, con nueva formación y en él endurecerían claramente su sonido con unas guitarras más potentes y sonoras, dejándonos para el recuerdo, entonces sí, una canción como “Delgadito”. Pero esa es otra historia que os contaré algún día.

 

LISTA DEL NUEVO MILENIO

Toca ya finalizar el repaso semanal a las listas de otras épocas y lo hacemos como siempre con la del nuevo milenio. Para ello nos situamos en el 13 de diciembre de 2008 y comprobamos que la única entrada que se producía aquel día era un tanto cansina ya que se trata de la cuarta oportunidad en la que los raperos Falsalarma colocaban en nuestra lista su tema “Mar de Dudas”. Como esta canción ya os la he puesto anteriormente hasta en tres ocasiones creo que no es necesario repetir. Eso sí, a cambio os ofrezco uno de los temas que triunfarían aquel año y que no lograron entrar en nuestra lista.

La elección de este tema no obedece a que sea una genialidad o que venga de la mano de un grupo histórico. He elegido a The Pussycat Dolls porque pegaron fuerte durante tres años en el panorama musical internacional y por la curiosa manera en la que se produciría su formación. Lamentablemente para ellas, su recorrido sería bastante corto ya que el exceso de protagonismo de una de sus componentes haría que todo se fuera al traste.

Este grupo se formó en un primer momento como una especie de compañía de teatro burlesco, pero en el año 1995, visto el potencial que mostraban algunas de sus componentes, todas ellas mujeres, darían el salto al mercado discográfico convirtiéndose en una “girl-band” que iba a calar bastante hondo en el público norteamericano tanto por su música como por su manera de desenvolverse. Vamos que todas ellas tenían un físico descomunal.

Únicamente publicarían dos discos y del segundo de ellos, titulado “Doll Domination” y publicado en el año 2008, se extraería como sencillo este “When I Grow Up” que muestra en esencia lo que fue este grupo. Esta canción fue ofrecida inicialmente a Britney Spears, pero ésta declinó el ofrecimiento.

El recorrido de ese grupo sería de tan sólo tres años. Una de sus componentes, Nicole Sherzinger, acaparó tanto protagonismo que provocaría el recelo de sus compañeras de viaje con unos fuertes enfrentamientos que acabarían con su andadura juntas. Nicole iniciaría entonces una carrera en solitario con la que ha ido logrando cierta repercusión, aunque su grado más alto de popularidad lo alcanzaría mientras fue pareja sentimental del pilot de fórmula 1 Lewis Hamilton. Con eso está dicho casi todo.

 

TAMBIÉN ES MÚSICA

Tarde o temprano tenían que aparecer por aquí. Si hablamos de esas otras maneras de hacer música, de una forma divertida, casi disparatada, de entender lo que es hacer música, los andaluces No Me Pises Que Llevo Chanclas tienen que formar parte de nuestra particular colección sí o sí.

Así pues vamos a saborear tres de sus temas más representativos, aunque lo cierto es que tienen muchos más, ya que cualquiera de las canciones que han incluido en sus trabajos suenan a auténtico disparate. Disfrutemos entonces de esa música que nos arrancará a buen seguro, por lo menos, una pequeña sonrisa.

 

¿Y TÚ DE QUIÉN ERES?

Este grupo es original hasta decir basta y no solamente por la música que realizan. Su manera de crearse ya indica bien a las claras lo que iban a ofrecer en el futuro. Unas vacaciones, Pepe Begines, alma máter de esta formación, y un grupo de amigos con sus respectivas novias viajaron hasta Conil de la Frontera y por las noches era habitual que Begines cogiera su guitarra, comenzara a improvisar y sus amigos le siguieran con unos coros no menos improvisados. En un momento de euforia alguien comentó que podían formar una banda y el entusiasmo generalizado convertiría ese deseo en una auténtica realidad.

Con estos mimbres no parecía que pudieran llegar muy lejos, pero la suerte les sonreiría cuando en el año 1989 aparecieron en un programa del Canal Sur de Andalucía que presentaba Emilio Aragón denominado “Saque Bola”. En él interpretarían el que iba a convertirse en el primer éxito de su carrera y la canción con la que iban a presentarse en sociedad, dando muestras de lo que iban a ofrecer a partir de ese instante.

Esta canción no es otra que “¿Y Tú de Quién Eres?, el que puede considerarse como primer disparate de su carrera, aunque como veremos en breve no es ni mucho menos el más grande.

Para que nos hagamos una idea de lo que calarían en el público andaluz desde su aparición televisiva, os diré que en el año 1992 el grupo al completo presentaría un programa en la televisión autonómica andaluza titulado precisamente “¿Y Tú de Quién Eres? en el que además de ofrecer su música daban rienda suelta a su lado más cómico y disparatado.

 

CONTRABANDO DE SANDÍAS Y DE NARANJAS PODRÍAS

El éxito logrado con su irrupción en el panorama musical de nuestro país les llevaría a publicar un nuevo disco al año siguiente. De esta manera, en el año 1990 aparecía en el mercado “Buenos Días Te Lo Juro” en el que seguían mostrando las aguas en las que iban a moverse. Si la fórmula funcionaba, para que cambiarla.

Su manera de entender la música se movería siempre en el terreno del pop pero incluyendo siempre algún toque especial que iba desde el ska hasta el reggae, pero siempre con el denominador común de hacer canciones con mucho ritmo y unas letras llamativas y simpáticas. De hecho alardearían de crear un nuevo estilo musical que ellos denominaban “Agropó”.

Con todas estas premisas, el éxito estaba garantizado y con este segundo álbum lograron un considerable número de ventas. La manera de cantar de Begines, con su deje andaluz, el ritmo trepidante de sus canciones y la comicidad con la que siempre se manejaban les estaban convirtiendo en uno de los grupos más populares del momento.

En esta línea se movería ”Contrabando de Sandías y de Naranjas Podrías”, “agropó” en estado puro y otra de esas canciones que no faltaban en cualquier sesión nocturna de garitos un fin de semana cualquiera del año 90.

 

EL CANARIO

Es un tanto difícil entender el nivel de éxito que este grupo alcanzó durante la primera parte de la década de los 90, pero lo cierto es que en Andalucía se convirtieron en un auténtico fenómeno de masas hasta el punto de que fueron uno de los grupos que actuó en directo en la ceremonia de inauguración de la “Expo 92 de Sevilla”. Con esto queda todo dicho, aunque pueda parecer exagerado.

Durante todos estos años continuaron publicando nuevos trabajos obteniendo muy buenos resultados de ventas con todos ellos, haciendo populares un sinfín de canciones que venían marcadas por esas letras divertidas y originales. Eso sí, entre todas ellas destaca sobremanera la que viene a continuación y que va a cerrar la sección de “También es Música” de esta semana.

Cualquier banda que se precie, por muchos éxitos que haya cosechado a lo largo de su carrera, siempre tiene un tema que se convierte en su auténtica seña de identidad y si se trata de grupos que se mueven en el terreno que pisaba No Me Pises Que Llevo Chanclas con más razón todavía.

Hablo de una de esas canciones que se convierten en un auténtico himno y que todos hemos cantado alguna vez cuando hemos salido de jarana. En su caso sería incluida en el álbum publicado en el año 1994 bajo el título de “Perdonen las Disculpas” y su letra es inconfundible con aquello de “Ay que pena me da que se me ha muerto el canario”. Efectivamente estoy hablando de la mítica “El Canario”.

Como vemos, de todo hay en la viña de la música y hay grupos que han realizado toda su carrera a lomos del caballo del disparate y les ha ido muy bien tanto en lo que a popularidad se refiere como comercialmente hablando. En este sentido, No Me Pises Que Llevo Chanclas pueden considerarse como auténticos abanderados de esas canciones que también son música.

 

LA ÚLTIMA DE LA GRAMINOLA

Pasito a pasito hemos llegado a la contraportada de esta semana y como siempre nos trae música variada y toda ella representativa de distintos momentos de nuestras vidas. Es sí, la novedad vuelve a ser un auténtico lujo.

 

EFEMÉRIDE

 

La efeméride de esta semana viene de la mano de un cantante que durante su época de máximo apogeo se mostró bastante asalvajado y asilvestrado y ahora se ha convertido en una persona formal y defensor de causas nobles. Nosotros le disfrutaremos en su esencia más dura. Se trata de Ted Nugent, que hoy cumple años, y del que vamos a recordar alguno de sus logros y disfrutar de la espectacular versión que haría de uno de los mejores clásicos del rock de los 60.

 

El protagonista de la efeméride de esta semana es un personaje muy peculiar. Nació un 13 de diciembre de 1948 bajo el nombre de Theodore Anthony Nugent, aunque todos le conocemos bajo el nombre de guerra de Ted Nugent, un artista de esos que irrumpió como un auténtico ciclón y que en la actualidad ha protagonizado un cambio radical en cuanto a su forma de entender la vida. Será la edad … o los estragos de las drogas, quien sabe.

Desde el año 1965 formaría parte de un grupo denominado “The Amboy Dukes” con el que dejaría asentado el estilo en el que se iba a mover toda su carrera, es decir, el hard rock más potente que podamos imaginar. Tras diez años de recorrido con esta banda, en 1975 iniciaría su carrera en solitario con la que se haría un nombre dentro del rock internacional tanto por su música como por su manera de comportarse.

Durante su carrera se caracterizaría por la gran cantidad de excesos que cometería contra su cuerpo, ya me entendéis, y por realizar una música dura y potente que se veía apoyada por un aspecto cercano al hombre de las cavernas cuando actuaba en directo, momento en el que aparecía sobre el escenario vestido única y exclusivamente por unas pieles que tapaban solamente lo que era mejor no mostrar.

Uno de los momentos más recordados de su carrera llegaría con la versión que realizaría de un clásico del rock como es “Land of a Thousand Dances”, tema versionado hasta la saciedad y que alcanzó gran popularidad gracias a la versión que realizaría en su día Wilson Pickett. Sobre esta canción os contaré la curiosidad de que el famoso “na na na na” que se convirtió en su seña de identidad no figuraba en su versión original. Todo obedecería que cuando fue versionada por el grupo Cannibal & the Headhunters en el año 1965, a su vocalista se le olvidó la letra en medio de la grabación e improvisó con esa expresión. A su casa discográfica les gustó tanto esta situación que decidiría mantenerla en el sencillo que salió al mercado y se quedaría institucionalizada para sucesivas versiones, entre las que destaca la realizada por Nugent que vestido en plan cavernícola y berreando ese “na na na na”  seguro que provocó más de un susto en el personal.

En los últimos años se ha convertido en un activista político ultraconservador que defiende, entre otras cosas, el libre uso de armas de fuego en los Estados Unidos, en plan fundamentalista, así como la lucha contra el consumo de drogas y alcohol. Quien le ha visto y quien le ve.

 

LA EDAD DE ORO DE LA MÚSICA ESPAÑOLA

 

 

Un grupo con una carrera muy corta pero que nos dejó uno de los himnos de “La Movida Madrileña”. Nos visitan hoy en la contraportada Polanski y el Ardor, con una canción mítica para los de mi generación.

 

 

Llega el momento de degustar la música hecha en nuestro país y de nuevo nos situamos en la época dorada de “La Movida”, tiempo glorioso de nuestra música. Viajamos concretamente hasta el año 1981 para recordar el momento de gloria que viviría un grupo muy prometedor pero que se quedó en el camino casi al mismo tiempo de ver la luz. Me estoy refiriendo a Polanski y el Ardor.

Este grupo se movió en las aguas del punk-rock y presentaba unas actuaciones en vivo de una intensidad tremenda. Gracias a resultar ganadores de un concurso de rock promovido por la Diputación Provincial de Madrid tuvieron la oportunidad de grabar un EP con el que se darían a conocer y con el que lograrían un éxito inesperado incluso por ellos mismos.

Dentro de ese EP se incluía su canción más representativa y de mayor éxito. Uno de los auténticos himnos de “La Movida Madrileña” que a un trepidante ritmo guitarrero y con una letra un tanto caótica les convirtió de la noche a la mañana en uno de los grupos más populares del momento. Se trata de ese inconfundible “Ataque Preventivo de la URRS”.

Es curiosa la manera en la que esta banda terminó por desaparecer apenas dos años después de darse a conocer. Su popularidad fue creciendo y la intensidad de sus directos era tan grande que el público más joven se volvía loco por su música. El problema radicaba en que normalmente ellos iban de teloneros de otros grupos que se veían eclipsados por sus actuaciones hasta el punto de que empezaron a dejar de contar con ellos como aperitivo de sus conciertos.

Esta situación originaría que su casa discográfica pusiera algunas pegas a la hora de sacar al mercado algún disco más, en gran medida por el veto que impusieron algunas otras bandas, motivo por el cual terminaron engullidos de manera casi inmediata, convirtiéndose en un grupo más de los que tendrían un intenso pero fugaz recorrido en el mundo de la música española.

 

NOVEDAD

 

Un auténtico lujo la novedad que os ofrezco esta semana. A pesar de ser ya un gran veterano, a Mark Knopfler no se le ha olvidado ni mucho menos seguir haciendo buena música. Acaba de publicar un nuevo álbum y en breve estará de visita en nuestro país. Un disco muy recomendable y para vivirlo en directo mucho más. “Down the Road Wherever” es su título.

 

Hay artistas que se han ganado la reputación de que cada vez que sacan un nuevo álbum al mercado todos dan por hecho que se trata de un gran disco. Mark Knopfler, a sus 69 años de edad (que mayores vamos siendo todos), hace ya mucho tiempo que se ha ganado ese derecho, pero es que además en su caso más que un derecho es una realidad porque cada uno de sus nuevos discos ofrece una calidad descomunal.

El exlíder de Dire Straits acaba de publicar un nuevo álbum bajo el título de “Down the Road Wherever” en el que vuelve a dar muestras de su elegancia y virtuosismo a la hora de tocar la guitarra. Su talento para componer no ha decrecido lo más mínimo a pesar del transcurso de los años y como siempre ha sabido rodearse de grandísimos músicos que le dan a este nuevo trabajo un sonido único.

En esta ocasión nos encontramos a un Knopfler que habla como nunca de las cosas cotidianas e incluso hace un guiño a sus viejos amigos de los Dire en una de sus composiciones. Yo sigo suspirando por que algún día fueran capaces de volver a reunirse y darse el gusto de tocar otra vez juntos. Y si grabaran un nuevo disco … se me hacen los oídos agua.

El primer sencillo que se ha publicado de este disco lleva el título de “Good On You Son” y suena a Knofpler en estado puro con una calidad excepcional que vuelve a demostrar que la mejor música de la actualidad la siguen haciendo los artistas más veteranos. Sin duda alguna, uno de los mejores discos publicados en este año 2018 que está cerca de acabar.

Da gusto finalizar de esta manera el número de “La Graminola” de hoy. La semana que viene, más y mejor.

Hasta entonces, Graminoleños.

JUAN JOSÉ GOMARIZ

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LA GRAMINOLA – NÚMERO 54 – 6 DE DICIEMBRE DE 2018


Puedes seguirnos también desde FACEBOOK, donde os espero a todos con los brazos abiertos, en el siguiente enlace: LA GRAMINOLA. LA REVISTA MUSICAL QUE SE LEE Y SE ESCUCHA. Desde aquí puedes saborear más contenidos y más música.

Ya sabéis que la base de la revista es dar un pequeño repaso con las novedades que presentaban las listas de éxitos que he ido confeccionando desde hace cincuenta años. Cada nuevo número empezamos por la lista actual de cada semana y a continuación seguimos viajando hasta las listas de hace 50, 40, 30, 20 y 10 años. Todos los éxitos de la música desde el año 1967 irán apareciendo por aquí.

Junto a las listas distintas secciones a cada cual más recomendable. En “Los Pioneros” rememoramos la música y los artistas que inspiraron a todos los que vinieron después. Nuestro póster, a doble página en el centro desmenuza cada semana un disco que fue, es y será muy grande. En la sección “También es Música” le damos cabida a esas canciones y esos artistas que a su manera también han tenido protagonismo, en muchas ocasiones de manera inesperada. Y la contraportada es el colofón con noticias de actualidad musical, efemérides y música española.

Echándole un vistazo a la portada de cada día os podéis hacer una idea del contenido de la revista. Junto a cada fotografía hay un texto que contiene un link que te lleva directamente a la página en cuestión, pero yo os recomiendo ir por orden, ir leyendo desde el principio al final porque la música lo merece. Y recordad que siempre estaré abierto a cualquier crítica, consejo, sugerencia o petición que vosotros, Graminoleños, me hagáis.

 

NUESTRA PORTADA

 

Ya está aquí. Era cuestión de tiempo que Rosalía protagonizara una de las nuevas entradas en la lista de actualidad. Lo hace esta semana y con ello eclipsa a Beret.

 

 

La sección de “Los Pioneros” se desdobla esta semana de alguna manera porque en ella abordaremos el primero de los dos capítulos que vamos a dedicarle al máximo pionero del glam rock como es el mítico Marc Bolan. Con su grupo T.Rex revolucionaron la música y se convirtieron en auténtica referencia de los que abrazarían poco después el rock en su estado más duro.

 

 

Esta semana el protagonismo de la música de los 60 recae en exclusiva en una de las grandes divas del soul que nos ha dejado recientemente. Aretha Franklin, como siempre, lo llena absolutamente todo.

 

 

La lista dedicada a los 70 nos vuelve a traer dos temas relacionados con la música disco que arrasaba en aquel momento. Por un lado nos visitan Boney M, en un gran momento, y por otro debutan La Bionda, un dúo que puede considerarse como pionero.

 

 

El póster central de la revista de esta semana se viste de etiqueta para degustar debidamente uno de los grandísimos discos que nos dejo la década de los 80. The Alan Parsons Project tocarían techo con un descomunal álbum que nos envolvió realmente a todos. Disfrutaremos a lo grande con la música que contiene este magnífico “Eye in the Sky”.

 

 

La lista de los años 80 que analizamos en el día de hoy no presenta ninguna nueva entrada por lo que el protagonismo recae sobre Ilegales, que en aquel instante acababan de publicar su disco más original y trabajado titulado “Chicos Pálidos Para la Máquina”. En él se incluye una espectacular canción de la que podéis disfrutar en la correspondiente sección.

 

 

El protagonismo de la lista de los 90 recae sobre dos de los grandes como son U2 y George Michael. Este último, además, pasa factura con un polémico videoclip.

 

 

Hasta tres novedades presenta la lista del nuevo milenio de esta semana. Todas ellas procedentes de artistas españoles aunque con distintas trayectorias y transcendencia. Amaia Montero, Andy  y Lucas y Loquillo aportan su granito de arena.

 

 

El protagonista de la sección de “También es Música” es un auténtico desconocido pero ya os digo que pone el listón del despropósito casi inalcanzable. Procede de Perú y os cuento algo de él y de su manera de ¿cantar? en inglés.

 

 

Son ya unos veteranos y ellos nos traen la novedad de la semana. Suede están de vuelta y se hacen ver en nuestra contraportada junto a Everything But the Girl y Palmera.

 

 

 

LA LISTA DE LA GRAMINOLA

Comenzamos el recorrido por el número de “La Graminola” de esta semana como lo hacemos siempre, dando cuenta de las novedades que presenta la lista de actualidad de la revista. En esta ocasión tenemos dos nuevas entradas que se mueven en los terrenos habituales aunque con algunas ligeras variantes que las convierten al menos en originales. Las dos proceden de nuestro país y una de ellas se ha convertido ya en un auténtico terremoto mediático, difícil de comprender en mi opinión, pero esa es la realidad. Vayamos con ellas.

Para empezar vamos con un sevillano que en los últimos tiempos está pegando fuerte y que ha adquirido gran popularidad gracias a la promoción que él mismo realiza de sus trabajos a través de la plataforma YouTube. En eso por lo menos el chico se lo curra ya que, de momento, no tiene detrás el apoyo de ninguna discográfica multinacional pudiendo decirse que es como Juan Palomo. Su nombre artístico es “Beret”.

Su fuente inicial fue el rap, siempre ha manifestado ser un gran admirador del trabajo de SFDK, pero no ha podido resistir las tentaciones del mundillo del trap para terminar haciendo mayormente lo que se da en denominar “música urbana”. Estos son los derroteros por los que se maneja en la canción que forma parte de nuestra lista desde el pasado día 2 de diciembre. Un tema titulado “Lo Siento” que si bien tiene el soniquete habitual presenta un ritmo algo más pausado que hace que se salga un poco de lo normal.

La segunda entrada que registra nuestra lista esta semana se veía venir. Ya os había avisado hace un par de semanas que se nos venía encima un auténtico huracán en forma de joven cantante que está rompiendo todos los esquemas y se ha convertido en uno de los acontecimientos musicales más mediáticos de este año que está a punto de acabar. Como muchos os estaréis imaginando me estoy refiriendo a Rosalía.

Esta chica apuntó maneras desde bien joven. Sin ir más lejos participaría con tan sólo 15 años de edad en el talent-show televisivo “Tú Sí Que Vales” en el que ya dio muestras de lo bien que se manejaba sobre un escenario. A partir de ese momento iría creciendo artísticamente hasta convertirse en una de esas artistas que verdaderamente nacen de pie y que gracias a su manera de hacer música logran el favor generalizado de la crítica especializada, del público español y, lo que es más sorprendente, del norteamericano, lo que la ha convertido en una de las figuras emergentes nacionales con mayor proyección del momento.

Su meteórica ascensión a los altares no ha estado exenta de alguna que otra polémica. Su fusión del flamenco con el trap no ha gustado demasiado a los más puristas del estilo hispano por excelencia, a lo que hay que sumar que a la hora de cantar lo hace con un profundo acento andaluz a pesar de que ella es de Barcelona, algo que le ha ocasionado algunas críticas, en ocasiones desmesuradas.

Polémicas al margen, lo que está claro es que se ha convertido en una de las artistas nacionales a seguir dado que su proyección internacional crece cada vez más. Acaba de publicar su nuevo álbum bajo el título de “El Mal Querer”, con el que está arrasando, en el que sigue ofreciendo flamenco fusionado con los estilos más populares del momento y como muestra valga este “Malamente”, el tema que coloca en la lista de esta semana y al que le auguro un largo recorrido.

Sé que una vez más voy a ir a contracorriente y no seré yo quien dude del talento y el arte de esta chica, pero me parece desproporcionado el éxito y la aclamación generalizada que está recibiendo. Esperemos que no se trate de un producto más de márquetin que no tardando mucho pase de moda. En ese caso, más dura será la caída.

 

LOS PIONEROS

He de reconoceros que uno de los estilos musicales que más me gustan es el que va a protagonizar la sección de “Los Pioneros” del número de hoy. Soy un auténtico enamorado de todo lo que rodea al glam-rock. Y si de este tipo de música hablamos, hay que retrotraerse al momento en el que este peculiar sonido se convirtió en toda una tendencia y para ello hay que centrarse en la figura de T. Rex y, por supuesto, de ese mito en el que se convirtió Marc Bolan.

Me encanta el glam-rock y me encanta todo lo que rodea a la figura de Bolan, auténtico pionero de este sonido que posteriormente abrazarían gente como Sweet, Slade o el mismísimo David Bowie. Dada la importancia y la trascendencia que tendría dentro del mundo de la música, esta semana y la próxima será la música de T. Rex la que protagonice esta sección, así que poneros los cinturones de seguridad porque vienen curvas (nunca mejor dicho como podréis comprobar la semana que viene cuando rematemos la faena).

 

RIDE A WHITE SWAN

El grupo se fundó en el año 1967 e inicialmente llevaría el nombre de Tyrannosaurus Rex. Bolan crearía este proyecto junto a su buen amigo Steve Peregrin Took y en un primer momento su música se movería en terrenos muy distintos a los que les llevarían a la cúspide. El folk-rock e incluso el rock psicodélico eran sus señas de identidad en aquellos primeros tiempos, por lo que habría que esperar tres años para que llegara el momento en que se produciría su evolución hacia el glam-rock y su eclosión definitiva.

En el año 1970 se produciría el gran cambio. Bolan dejaría de lado la guitarra acústica para centrarse en la eléctrica introduciendo además un tono grave y pesado que iba a convertirse en santo y seña de una nueva manera de entender la música. Para ello acortaría el nombre del grupo que quedaría en el definitivo y conocido T. Rex e incorporaría nuevos músicos a su proyecto. De esta manera Howard Kaylan y Mark Volman, miembros del grupo The Turtles, colaborarían sobre todo en el aspecto coral, mientras que Steve Currie y Bill Legend se incorporarían al grupo como miembros de pleno derecho.

En ese momento publicaron el álbum “T. Rex” en el que mostraban bien a las claras su evolución, aunque se incluían todavía algunas canciones vinculadas al sonido con el que dieron sus primeros pasos. Fue una especie de prueba del algodón para medir el impacto que podía tener en el público el nuevo sonido y lo cierto es que las canciones que sonaban más duras, más potentes, con ciertos toques de hard-rock, fueron las más aceptadas tanto por el público en general como por la crítica especializada.

La canción más destacada de este disco sería “Ride a White Swan” que de alguna manera iba a convertirse en el primer tema de glam-rock de la historia y el que mostraría el camino a seguir por Bolan y sus compañeros de viaje a partir de ese instante. Un sonido vibrante y contundente que conquistó a propios y extraños.

Bolan ya estaba decidido de antemano a seguir por este nuevo camino, pero cualquier tipo de duda que pudiera haberle asaltado en algún momento quedaría disipada de inmediato con el tremendo éxito que logró con esta composición. Podría decirse que desde ese instante era ya oficial el nacimiento del glam rock. Y lo mejor estaba por venir.

 

HOT LOVE

Tras esta primera toma de contacto, sería en el año 1971 cuando Bolan y su renovado grupo darían el salto definitivo hacia el glam-rock con la publicación de su álbum más emblemático. Un disco que está considerado como el verdadero catecismo de este estilo y en el que se basaron todos los que lo hicieron suyo en los siguientes años. Un disco imprescindible para entender la historia de la música, la figura de Bolan y al glam-rock en general.

Este álbum llevaría el título de “Electric Warrior” y podemos considerarlo como uno de los discos más innovadores de la música moderna. En primer lugar por su música, con ese sonido de guitarra tan contundente, pesado e inconfundible que caracterizaría desde ese instante a T. Rex, que mostrarían como mayor innovación la introducción de una batería al completo a la hora de interpretar su música. Por otra parte nos mostraría otra de las grandes facetas que caracterizaría tanto a Bolan y los suyos como al resto de artistas que se vincularían al glam-rock. Y es que si dentro de lo que fue el glam-rock la música fue importante, la imagen estaría al mismo nivel y por primera vez Bolan presentaría maquillaje en su cara y una forma de vestir inconfundible en la que se basarían los artistas que vendrían detrás de él. Está claro, si hay un disco innovador dentro de la década de los 70 ése es “Electric Warrior”.

En este disco se incluyen grandes canciones, pero entre ellas destacan dos sobremanera. La primera de ellas es la que os ofrezco a continuación, auténtica pionera en cuanto a imagen se refiere de lo que iba a significar la carrera de T. Rex a partir de ese instante y que sería presentada en televisión con una puesta en escena que sorprendería a propios y extraños y que marcaría un antes y un después.

La canción que interpretaron aquel día poco más o menos que se convirtió en un auténtico himno del glam-rock y no es otra que “Hot Love”, que acompañada de Bolan y los suyos con maquillaje en su cara y ropa de satén brillante con mucho colorido termino convirtiéndose en un auténtico icono de la música de los 70.

 

GET IT ON

Pero si hay una canción que identifica bien a las claras tanto la carrera de T. Rex como al glam-rock en general ésa es la que viene a continuación y con la que vamos a cerrar la sección pionera de esta semana. Un auténtico himno y una de las canciones más grandes del mundo del rock. Una auténtica pasada.

Con esta canción podría decirse que dieron el gran salto hacia el estrellato pero también supondría el fin de la relación que Bolan y su inseparable Pilgrine habían mantenido durante tanto tiempo. Todo saltaría por los aires porque este último no estaba de acuerdo con el giro que estaban tomando los acontecimientos, aunque como pudo comprobarse de inmediato el que tenía razón era Bolan.

Pilgrine no había visto con buenos ojos el giro en cuanto a estilo que estaba tomando el grupo ni que éste hubiese visto incrementado sus miembros. Él quería seguir haciendo el folk de sus primeros trabajos y abandonar ese estilo más eléctrico y contundente que presentaba “Electric Warrior”. Evidentemente iba a contracorriente y podría decirse que la gota que colmó el vaso sería la canción a la que me estoy refiriendo ahora.

Bolan no escatimaría esfuerzos para grabar esta composición y para ello contaría con músicos de grandísimo prestigio. El saxo correría a cargo de Ian McDonald  de King Crimson y de los teclados se encargaría Rick Wakeman de Yes. Estaba claro que con gente de tanto talento no podía salir otra cosa que no fuera una tremenda genialidad.

Se trata de un tema excepcional y con un inconfundible riff de guitarra. Una de esas canciones que te atrapan de inmediato nada más empezar a sonar sus primeras notas y en la que el sonido pesado de las guitarras y la voz susurrante de Bolan combinan a la perfección, con un acompañamiento de coros extraordinario para rematar la faena. Así pues, todos a disfrutar de ese temazo que es “Get it On”.

Como ya os cuento, Pilgrine no estaba cómodo con la situación. A pesar de que estaban logrando el éxito que nunca habían podido imaginar, su manera de entender la música era muy distinta y esta circunstancia le iría apartando paulatinamente de su amigo hasta que algún tiempo después terminaría abandonando la banda de manera traumática ya que nunca más se volverían a dirigir la palabra.

La figura de Bolan crecería de manera exponencial a partir de este instante, inventándose un personaje que él interpretaba en cada una de sus actuaciones y al que puso el nombre de “T. Rextacy”, llevando siempre un sombrero de copa y unos zapatos con unos tacones descomunales, además de su brillante maquillaje y sus vestimentas de satén. Una imagen icónica que iba a convertirle en una de las figuras más espectaculares e inconfundibles de la música de los 70.

Esto sería simplemente el comienzo. A partir de este momento el grupo seguiría evolucionando, seguiría cambiando, seguiría creciendo y… Esto os lo cuento la semana que viene porque el glam-rock va a seguir protagonizando la sección pionera de “La Graminola” con la inimitable música de T. Rex. Os espero a todos.

 

LISTA DE LOS AÑOS 60

Llega el momento de iniciar el repaso a las listas graminoleñas de otros tiempos y para empezar lo hacemos a lo grande. Nos situamos de inmediato en el 2 de diciembre de 1968 momento en el que se producía una única nueva entrada en la lista que se estrenaba aquel día, una canción grande donde las haya interpretada por una cantante descomunal se mire por donde se mire.

Como ha sucedido en tantas ocasiones, esta canción le llegaría a nuestra protagonista de una manera casual y casi festiva. Me explico. Un año antes, en 1967, Burt Bacharach creaba esta composición para la inigualable Dionne Warwick quien realizó, como siempre, una magistral interpretación y llevo la canción a la que me refiero a lo más alto de las listas de éxitos. Muchos pensaréis que con todas estas premisas no puede haber más historia porque sería muy difícil mejorar lo conseguido por ella, pero apenas un año después la realidad iba a decirnos lo contrario.

En el año 1968, Aretha Franklin estaba grabando las canciones que iban a ser incluidas en su nuevo álbum que iba a llevar el título de “Aretha Now”. En un pequeño descanso durante las sesiones de grabación, la gran diva y sus músicos y coristas de acompañamiento fueron improvisando algunas canciones de éxito de aquella época en plan festivo total. Entre ellas interpretaron el tema que un año antes Warwick había llevado a los primeros puestos de las listas de éxitos, que no es otro que “I Say a Little Prayer (For You)”. La versión que se sacó de la manga Aretha fue tan grande que de inmediato decidieron incluir esta canción en el nuevo álbum y grabarla debidamente.

El éxito que lograría Aretha sería muy superior al que logró la versión inicial de Warwick, haciendo prácticamente suya esta canción y convirtiéndola en uno de los clásicos más representativos de su carrera. En nuestra lista nos acompañaría durante 22 semanas para alcanzar el top 16.

 

LISTA DE LOS AÑOS 70

Avanzamos en el tiempo los diez años de rigor para disfrutar de un poco de música de finales de los 70. Nos situamos en el 2 de diciembre de 1978 para dar cuenta de las dos nuevas entradas que registraba la lista graminoleña que se publicaba aquel día. Hablando de esa época no es de extrañar que ambas estén vinculadas con la música-disco y sean dos auténticos clásicos de este estilo. Así pues a ponerse todo el mundo sus mejores galas para bailar desenfrenadamente.

Si hablamos de la música de finales de los 70 y nos centramos en la música-disco, está claro que uno de los grupos más representativos de este sonido es Boney M. Su música bailable, su imagen, su puesta en escena y la inconfundible y compulsiva forma de bailar de su componente masculino, Bobby Farrell les convirtieron en uno de los grandes referentes de la música en aquel entonces y la aceptación que les dispensó el público en toda Europa y, sobre todo, en nuestro país fue bastante grande, convirtiéndose en uno de los grupos más queridos y seguidos por el público español.

Aquel año publicaban su segundo larga duración bajo el título de “Nightflight to Venus” y con él iban a demostrar que el éxito logrado con su álbum de debut no era más que el principio de una exitosa carrera musical. Dentro de este disco se incluyen algunas de sus canciones más representativas entre la que destaca la que colocaban en nuestra lista aquel 2 de diciembre de 1978, un tema trepidante para bailar pero con un sonido y una letra bastante originales.

Se trata de “Rasputín”, una canción que habla precisamente de la figura del famoso político ruso y que para ambientarla debidamente cuenta con un llamativo principio en el que el sonido de la percusión viene acompañado de uno de los instrumentos más característicos de la cultura rusa como es la balalaica. Una canción concebida para bailar y que logró un tremendo éxito, acompañándonos en nuestra lista durante 34 semanas para alcanzar el top 5.

Aunque la letra de la canción habla bien a las claras de las andanzas del polémico político, su inspiración les llegó de la persona de un profesor que conocieron y que se manejaba en su profesión de una manera bastante turbia y ladina. De lo que no cabe ninguna duda es de que la canción hablaba claramente del verdadero Rasputín, hasta el punto de que fue prohibida en Rusia durante mucho tiempo, de tal modo que fue excluida de la edición rusa del álbum y no fue interpretada nunca en directo por el grupo en ninguno de sus viajes a este país. Con la censura hemos topado.

No abandonamos el territorio de la música-disco con la segunda entrada que se producía en la lista de la que nos estamos encargando, pero nos trasladamos ahora hasta Italia, de donde procede esta pareja de hermanos que triunfaron a lo grande durante unos cuantos años y que sin ellos saberlo estaban sembrando la semilla de lo que iba a ser la música para bailar en Europa con la llegada de la década de los 80.

Estoy hablando de Carmelo y Michelangelo Bionda, artísticamente conocidos como La Bionda, que debutaban en nuestra lista a lo grande con una canción sencilla pero con una intensidad considerable en la que el ritmo que marca el piano y el continuo coro femenino la convirtieron en una de las triunfadoras del verano de aquel año 1978. Un auténtico clásico de la música-disco de los 70.

Esta trepidante canción no es otra que “One For You, One For Me” y con ella adquirirían una tremenda popularidad y alcanzarían un rotundo éxito. En nuestra lista permanecerían 27 semanas alcanzando el puesto número 12 como mejor registro.

Durante cuatro años más, los dos hermanos continuaron cosechando grandes éxitos vinculados a la música-disco, hasta que en el año 1980 dieron un pequeño salto con la publicación de un sencillo titulado “I Wanna Be Your Lover” que se convirtió en el pistoletazo de lo que iba a ser el “Italo-Disco” que triunfaría a lo grande en los 80. A partir de ese momento su labor profesional se centraría sobre todo en labores de producción, estando detrás de un sinfín de composiciones que triunfaron haciéndonos bailar al estilo más italiano posible.

 

EL ÁLBUM DE LA SEMANA

Hacía tiempo que quería traer a este póster central un disco que me impresionó bastante desde que salió al mercado. Un álbum obra de un grandísimo dúo cuyos componentes poseen un talento descomunal y que en el año 1982 publicaron un trabajo con una música espectacular y todo rodeado de un halo muy especial, como os voy a ir contando a partir de este momento. El dúo del que estoy hablando no es otro que The Alan Parsons Project y antes de meternos en profundidad con el álbum que va a protagonizar el póster central del número de hoy es necesario hacer un poco de historia sobre sus antecedentes.

Su historia es bastante curiosa. El grupo está compuesto por Alan Parsons y Eric Woolfson y se formó en Londres en 1975. Sin embargo, es imposible entender su existencia sin la colaboración de Andre Powell, un arreglista que mejoraba todo lo que ellos iban componiendo. A todo esto había que sumar la colaboración de grandes músicos de estudio y distintos vocalistas en cada uno de los discos que fueron publicando.

Otra de sus grandes curiosidades era que ni Alan ni Eric eran “músicos” propiamente dichos. Me explico. Parsons era un técnico de sonido de bastante prestigio que había tenido la ocasión de trabajar con artistas como The Hollies, Pink Floyd o los mismísimos The Beatles. De hecho, dejaría su pequeña aportación en “Abbey Road” y en el vídeo de “Let It Be”, en el que todos recordaréis que aparecían los cuatro de Liverpool en una azotea tocando. Si os fijaís bien, podéis ver al bueno de Alan haciendo su trabajo. Tras la disolución del grupo trabajaría junto a Paul McCartney y sus Wings en sus primeros discos hasta dar el paso definitivo y ponerse al otro lado de la barrera creando su propio grupo.

En el año 1974 conocería a Eric Woolfson, pianista de sesión con el que iría coincidiendo en repetidas ocasiones y que por aquél entonces estaba trabajando en una composición basada en los famosos relatos de Edgar Allan Poe. Conectarían de inmediato y la idea de trabajar juntos iría tomando forma, hasta que un año después se uniría a ellos el que podría considerarse tercer extraoficial miembro del grupo, Andrew Powell.

Powell era un prestigioso arreglista que venía de trabajar con artistas de la talla de Kate Bush o Kansas y ayudaría a sus dos nuevos amigos a dar cuerpo a los discos que fueron publicando hasta convertirse en un “oficioso” tercer miembro del grupo, aunque nunca tuvo ese tratamiento de facto.

Desde ese momento irían publicando grandísimos discos, casi todos ellos concebidos de manera conceptual, en los que la parte instrumental siempre tenía un grandísimo protagonismo. En el año 1982 publicarían uno de los más aclamados y con el que romperían todos sus registros de ventas y que es el que viene a nuestro póster de esta semana. Así pues, todos a disfrutar de la tremenda música que nos regala este maravilloso “Eye in the Sky”.

 

THE ALAN PARSONS PROJECT / EYE IN THE SKY

Una de las cosas más llamativas que nos traería este álbum sería una imagen que aparecería en la portada y que se convirtió en uno  de los grandes iconos de la música de los 80. Se trata del “Ojo de Horus”, una imagen que simboliza el orden y la perfección y a la que se atribuyen poderes protectores, sanadores y purificadores. Una imagen que he de reconoceros que a mí siempre me resultó inquietante y después de conocer el contenido de las letras del disco todavía más.

Cuando el disco salió al mercado fueron muchos los que hablaban de que habían dado un giro a su carrera y que el conceptualismo de los trabajos que habían ido publicado era ya pasado. Consideraban que “Eye in the Sky” era una simple colección de muy buenas canciones para escucharlas sin mayores pretensiones, compuestas para triunfar a lo grande comercialmente hablando. Los que así pensaban estaban bastante equivocados.

Como iremos viendo, las letras de las canciones y el simbolismo de las imágenes que se contienen en la parte interior del álbum, recordemos que era la época del vinilo, son más que inquietantes y todo se resume de algún modo en que ese “ojo en el cielo” es el que todo lo vigila, el que todo lo organiza, ese “Gran Hermano” del que nos habló en su día Orwell. ¿Entendéis ahora por qué siempre me inquietó todo lo que rodea a este álbum?

El disco se abre con un tema instrumental espectacular titulado “Sirius”. Su inicio a ritmo de las notas de un sintetizador para romper a continuación con un inconfundible riff de guitarra se hizo tan popular que ha sido utilizado en multitud de ocasiones en eventos deportivos. Un tema que empieza a mostrarnos el enigma que el álbum esconde en su interior ya que éste es el nombre que los egipcios le daban a “La Estrella del Perro”, cuya simbología  señalaba que todo, absolutamente todo, giraba alrededor de ella.

Sin solución de continuidad llega la canción que da nombre al álbum y que enlaza con la que lo abre. Una canción que logró un éxito rotundo nada más salir al mercado y que se convirtió en uno de los grandes clásicos de The Alan Parsons Project. Es el tema central del disco y piedra angular de esa historia que esconde detrás.

Dado que en un primer momento la opinión generalizada era de que este disco no tenía la categoría de conceptual, se interpretó que su letra simplemente hablaba de desamor, de las sensaciones que alguien manifestaba cuando la persona amada se terminaba alejando. Sin embargo, contextualizándolo debidamente y considerando el álbum como todo en uno, su significado puede ser muy diferente.

La figura de ese “ojo” que todo lo vigila y que todo lo controla se manifiesta en su máxima expresión con esta composición, una auténtica genialidad en la que Eric Woolfson pone la voz, labor que como veremos más adelante comparte con otros vocalistas de auténtico lujo. Y es que si por algo se caracterizó el famoso proyecto de Parson y Woolfson es por contar con distintos vocalistas y músicos de estudio para grabar e interpretar las canciones de sus discos.

Interpretaciones al margen, de lo que no cabe ninguna duda es de que “Eye in the Sky” es una de las canciones más destacadas de la carrera de The Alan Parsons Project y uno de los temas más representativos de la música de los 80. Una auténtica joya.

A continuación viene la primera canción en la que las labores de vocalista principal no están desarrolladas por Woolfson, aunque éste sí que se encarga de los coros. El elegido para la ocasión es David Paton, un músico excepcional que formó parte de proyectos tales como Bay City Rollers o Camel. Como vemos sabían elegir perfectamente a sus colaboradores.

Nos encontramos ante otra enigmática canción escrita en sentido totalmente metafórico que habla de un misterioso hombre ciego que habita en la luna y que guiará los pasos de los niños que allí habitan. ¿Quién es ese hombre ciego realmente? Esa es la gran pregunta y se admiten todo tipo de interpretaciones tanto divinas como mundanas. Si esto no es un disco conceptual que venga ese ciego y lo vea.

La canción en cuestión lleva el título de “Children of the Moon” y muestra un excepcional sonido, con los teclados llevando el mando y unos espectaculares arreglos made in Andrew Powell que le dan una especie de aire magnánimo.

La luna sigue siendo de algún modo el hilo conductor con el siguiente tema que aparece en el disco. Sí que es cierto que hay que hilar muy fino para buscar una relación exacta con la canción que acabamos de disfrutar, pero una vez explicado debidamente todas las piezas encajan. Como os decía al principio, este disco es sublime en cuanto a su música e inquietante en cuanto a lo que nos cuenta.

Para la ocasión, Parson y Woolfson contaron con un nuevo vocalista de lujo. Se trata de Chris Rainbow, quien fallecería víctima del parkinson en el año 2015. Colaborador habitual en giras de grupos como Camel o Yes, consigue darle un aire muy especial a la canción que le encomendaron sus compañeros.

El título de esta canción es “Gemini” que, curiosamente era el nombre que llevaba el programa espacial norteamericano para ira a la luna que acabaría transformándose en el proyecto “Apolo”. La luna vuelve a cobrar protagonismo con una canción con un sonido que recuerda a la manera de entender la música de Brian Wilson y sus Beach Boys cuando ponían toda la carne en el asador para dar cuerpo a sus maravillosas baladas.

Para rizar el rizo con esta canción nos encontramos con una estructura bastante peculiar, ya que la mayoría de las palabras que forman parte de su letra están escritas en gerundio.

Cada una de las canciones de este disco escuchadas por separado pueden ser interpretadas de una manera, mientras que si lo hacemos en el contexto del álbum al completo la situación cambia radicalmente. De tal manera, un tema que en apariencia es una balada romántica sin más, puede transformarse en una enigmática manifestación.

Esta interpretación puede dársele perfectamente a la canción que aparece a continuación en el álbum. Cuando la escuchabas sin más, separada de todas las demás, daba la impresión de ser una simple balada que contaba la historia de alguien que ha vivido situaciones dolorosas. Sin embargo, si la escuchamos junto al resto de las canciones que conforman el álbum y en su orden correspondiente, nos encontramos con una persona que ha visto muchas cosas y que sufre por no poder contarlas. Nuevamente nos encontramos con enigmas sin resolver.

Lo que no cambiaba, se escuchara como se escuchara esta canción, era su calidad y la habitual sensibilidad con la que Woolfston interpretaba los temas en los que sobre él recaían las tareas de vocalista principal, sobre todo si se trataba de temas tranquilos, dulces y pausados como este “Silence and I”, con un acompañamiento orquestal que nos recuerda al mejor rock sinfónico que hayan podido hacer.

Hasta el momento, la música que nos está ofreciendo “Eye in the Sky” se está moviendo en terrenos calmados, pausados y de un ritmo poco intenso. Los arreglos orquestales y la profundidad de sus letras nos están mostrando un camino más cercano a las baladas y los medios tiempos, algo que rompe de manera contundente con el siguiente tema que aparece en el álbum.

Para la ocasión vuelven a cambiar de vocalista. Si lo que buscaban era contundencia, está claro que la elección de Lenny Zakatek como cantante principal para esta canción es la ideal. El que fuera líder del grupo González era popularmente conocido como “The Voice” y las razones eran más que evidentes. Siempre mostró una capacidad vocal considerable, pero posiblemente sería durante los 10 años en los que colaboró con The Alan Parsons Project cuando mostró sus mejores capacidades.

La canción que interpreta lleva el título de “You’re Gonna Get Your Fingers Burned” y es la más intensa, la de mayor ritmo y la más guitarrera de todo el disco. Un tema con un sonido más cercano al rock y en el que su letra se muestra un tanto amenazante. Ese protagonista del que hablamos y que ha visto tantas cosas que no acaba de contarnos podría acabar con sus dedos quemados. Advertido queda.

Nos encontramos en la parte más intensa del álbum. Tras un comienzo más pausado y melódico en el que de alguna manera nos han ido introduciendo en la historia que están narrando, hemos pasado a la acción con temas más contundentes como el que viene a continuación en el que nuevamente cambian de voz cantante.

El elegido en esta ocasión es Dave Terry, aunque como mejor era conocido artísticamente era por el nombre de Elmer Gantry, denominación que tomaba del personaje que Burt Lancaster interpretó en su día en la película del mismo nombre. Un cantante experimentado que había colaborado en su día con los mismísimos Fleetwood Mac y que solía darle a sus interpretaciones un toque de distinción e intensidad. Una nueva gran elección, sin duda alguna.

Por si fuera poco, la canción que a él le encomendaron es otro de los puntos culminantes del disco. Tras la que le da título es la que mayor popularidad alcanzó al ser también publicada como sencillo y lo llamativo de su título influiría para que se convirtiera en otro de los temas más identificativos de “Eye in the Sky”.

Se trata de “Psychobabble” que traducido literalmente significaría algo así como “balbuceo psicópata” y cuya letra habla del inquietante tema del control mental y los mensajes subliminales. Otra vuelta de tuerca más al relato que Alan y Eric nos están contando.

De todos es sabido que si hay un terreno en el que Alan y Eric se han desenvuelto a la perfección durante toda su carrera es en el de la música instrumental, por lo que no es de extrañar que en sus discos siempre se incluyeran temas de este tipo. A continuación llega el segundo que se incluye en este álbum y que adquirió una tremenda popularidad.

Nos encontramos ante una canción con un título indescifrable, y no es una casualidad que sea así, con un sonido vinculado totalmente al synth-pop que estaba triunfando a lo grande en aquella época y con el acompañamiento del bajo que le da un aire todavía más especial. No estamos ante una composición puramente tecno de los 80, pero muchos la consideraron así, habiendo sido incluida en varios recopilatorios publicados al respecto.

Estoy refiriéndome a “Mammagamma”, uno de los temas instrumentales más reconocibles de la carrera de The Alan Parsons Project, que adquirió gran popularidad en gran medida porque se llegó a publicar una remezcla en la que se unían en una sola composición los temas “Sirius/Eye in the Sky/Mammagamma”, algo bastante habitual en los comienzos de la década de los 80.

De lo que no cabe ninguna duda es de que no daban puntada sin hilo. Si la canción anterior, “Psychobabble”, hablaba del control de la mente con fines que sería mejor no conocer, el ritmo de “Mammagamma”, por no hablar de su título, es bastante repetitivo, siendo una técnica ideal para hacer un buen lavado de cerebro. ¿Veis como tengo razón al sentirme inquieto con este disco?

Poco a poco nos vamos acercando a la parte final del álbum y dejamos atrás la intensidad de los tres temas que acabamos de degustar para retomar un sonido más tranquilo con el que se va a relatar el final de esta inquietante historia.

Para empezar, Alan y Eric requieren nuevamente los servicios de Lenny Zakatek, por lo que ritmo pausado e intensidad vocal se dan la mano en una canción repleta de contrastes. Nos muestra un inicio tranquilo para reavivarse a continuación y ofrecernos unos coros espectaculares. Una grandísima composición.

Se trata de “Step By Step” una canción con la que su protagonista muestra una especie de declaración de intenciones.

Llega el momento de cerrar el disco y lo normal es que un álbum como éste lo haga a lo grande. En este aspecto no decepcionan en absoluto ya que nos van a ofrecer una de las mejores canciones de su carrera, en mi modesta opinión, con la que acaban de narrar la historia dejándonos sumidos en un tremendo suspense y con ganas de más, mucho más.

Para una canción de lujo había que elegir un vocalista de lujo, y el elegido para la ocasión iba a ser un cantante con una amplia experiencia en el mundo de la música y una voz muy característica capaz de emocionar como nadie. Estoy hablando de Collin Blunstone.

Collin fue durante varios años el vocalista del grupo The Zombies con el que nos dejó grandísimos momentos en la década de los 70. Un auténtico profesional que se involucraría con esta maravillosa canción hasta hacerla casi propia, hasta el punto de que años después publicaría un recopilatorio en el que recogía todos los éxitos de su carrera al que daría el mismo título, incluyendo como una de las composiciones estrella el punto y final a este sugestivo “Eye in the Sky”.

Esta canción lleva el título de “Old and Wise” y la interpretación de Blunstone es magistral, con esa voz dulce y melodiosa que siempre le caracterizó, ofreciendo un cierre majestuoso en el que el protagonista de la historia termina por rendirse. Si ha llegado a viejo ha sido por la sabiduría que ha adquirido con el paso del tiempo, siendo capaz de delimitar entre lo que se puede contar y lo que no. Un cierre espectacular en todos los sentidos para este gran álbum.

Como os comentaba al principio, este disco me cautivó desde el primer instante. Su música me atrapó de inmediato, pero las imágenes que mostraba me causaban siempre una sensación muy especial. La portada es bastante inquietante de por sí, pero las imágenes que incluye el álbum lo son todavía más. Os recuerdo que en aquella época no existían ni los cd, ni el mp3 ni soportes similares. Lo que se utilizaba era el mágico vinilo que solía traer en el interio de su cubierta fotos que en esta oportunidad aportaban bastante arte.

El “Ojo de Horus” aparece por todos lados, incluso dibujado en la frente de Alan y Eric y hasta sirve como emblema de lo que parecen ser empleados de una empresa de seguridad. Lo que os digo, todo muy inquietante a la par que atrayente.

Con historia subliminal o sin ella de lo que no cabe ninguna duda es de que este disco es una auténtica obra maestra. Claro que siendo obra del talento de Alan Parson y Eric Wolfston todo es más fácil.

 

LISTA DE LOS AÑOS 80

Retomamos el repaso a las listas graminoleñas de otras épocas y para ello nos situamos en el 4 de diciembre de 1988. Aquel día nuestra clasificación semanal no presentaba ninguna nueva entrada, por lo que os ofrezco como compensación una canción muy especial de uno de mis grupos españoles favorito como son Ilegales.

A finales de aquel año, Jorge Martínez y los suyos publicaban un nuevo disco en el que mostraban una cara un tanto diferente a la que encontrábamos habitualmente en sus trabajos. Sin perder su esencia de siempre y con las letras corrosivas que tantas ampollas causaban, incluían por primera vez en el grupo a un teclista y un saxofonista, mostrando un sonido más maduro y con más influencias que nunca.

Lo curioso del caso es que justo cuando intentaron llegar a más gente cosecharon los resultados comerciales más bajos. Está claro que el paladar de muchos no supo saborear debidamente la gran música que se incluía en “Chicos Pálidos para la Máquina”, un disco para escuchar detenidamente y con pausa, siendo ésta posiblemente la causa de que algunos de sus seguidores de siempre se vieran un tanto decepcionados o cuanto menos sorprendidos con los cambios.

La canción que se elegiría como sencillo promocional de este álbum mostraría bien a las claras las variantes que el grupo introducía en su música. Una canción escrita en tono pacifista como sólo Martínez es capaz de hacerlo y con un sonido que a mí me parece simplemente excepcional. Se trata de “Ángel Exterminador”, para mí una auténtica joya.

Cierto es que en sus siguientes discos retomarían la esencia sencilla de siempre, quedando este álbum como una especie de rareza dentro de su carrera. De cualquier modo, respetando todas las opiniones, la música que contiene este álbum ya la quisieran para sí tantos y tantos grupos vinculados al pop y al rock nacional.

 

LISTA DE LOS AÑOS 90

Nos situamos ya en la década de los 90. Lo hacemos concretamente en el día 6 de diciembre de 1998, momento en el que estrenábamos nueva lista en la que se producían dos entradas procedentes del Reino Unido y que nos llegaban de la mano de grandes e indiscutibles artistas que iban a colocar estas canciones en la zona noble de nuestro ránking. Vayamos con la primera y con la historia que trae tras de sí.

George Michael acababa de publicar un recopilatorio de grandes éxitos bajo el título de “Ladies & Gentlemen: The Best of George Michael”, y como no podía ser de otra manera, entre sus canciones se incluía algún tema inédito, como el que viene a continuación y con el que iba a levantar un considerable revuelo.

Seis meses atrás, Michael había vivido una situación bastante desagradable cuando fue sorprendido por un agente de la ley en California manteniendo relaciones sexuales con otro hombre en unos urinarios púbicos, siendo procesado y condenado por escándalo público. Esta situación traería consigo que hiciera pública su homosexualidad, algo que no había reconocido nunca hasta ese instante. Con la canción de la que nos ocupamos ahora se tomaría cumplida venganza.

Este tema inédito llevaría el título de “Outside” y en él realiza un ejercicio de desprecio hacia la falsedad de la sociedad que lleva a que muchos tengan que ocultarse sin poder mostrar como son realmente. Una composición con la que lograría un grandísimo éxito, algo que también se produciría en nuestra lista en la que permanecería durante 59 semanas alcanzando el puesto de honor en algunas de ellas.

La letra de la canción ya originó alguna que otra polémica, pero sería el videoclip el que levantaría ampollas, ya que en él recrearía de manera crítica e irónica el momento de su detención, burlándose del agente que la llevó a cabo. Por si fuera poco, algunas de las actrices porno más populares del momento como Rebeca Lord o Britanny Edwars participarían en él. Ni que decir tiene la cantidad de rasgaduras de ropa que provocó.

Desgraciadamente, esta situación sería el pistoletazo de salida que llevaría a Michael a sumergirse en una serie de adicciones que como todos sabemos ha terminado constándole muy caro. Una pena.

La segunda entrada que registraba la lista graminoleña de aquel 6 de diciembre de 1982 tenía muchos puntos en común con la que acabamos de disfrutar. En esta ocasión los responsables son un grupo, procedente también del Reino Unido, la canción también procedía de un recopilatorio de grandes éxitos y de igual manera logró unos resultados en cuanto a éxito bastante rotundos.

En esta oportunidad los protagonistas son los irlandeses U2 que acababan de sacar al mercado un disco de grandes éxitos titulado “The Best of 1980-1990”, en el que no faltaba la típica canción inédita que sirviera para promocionarlo debidamente, aunque en esta ocasión la cosa tenía truco ya que no se trataba de una canción totalmente novedosa sino más bien de una versión actualizada de una ya existente.

Esta canción fue incluida como cara B del maravilloso sencillo publicado en el año 1987 “Where the Streets Have No Name” de ese grandísimo álbum que es “The Joshua Tree”.  Se trataba de una canción que Bono dedicó a su esposa disculpándose por lo abandonada que la tuvo durante la grabación de este disco. Me estoy refiriendo a “Sweetest Thing”, una preciosa balada que nos acompañaría durante 52 semanas para alcanzar el top 2.

Para promocionar adecuadamente esta canción, su discográfica tendría la idea de distribuir unas pequeñas barras de chocolate con el mismo nombre que estaban envueltas como si de un disco sencillo se tratase. Con el paso de los años, estas barritas se han convertido en artículos de coleccionista por el que muchos han pagado cantidades verdaderamente desorbitadas.

 

LISTA DEL NUEVO MILENIO

Nos aprestamos ya a rematar la faena en lo que a repasar las listas graminoleñas de otros tiempos se refiere. Para ello nos situamos en el 30 de noviembre de 2008 y podamos conocer cuales eran las tres canciones que se incorporaban a la lista que se estrenaba aquel día, todas ellas con marcado acento español, aunque con estilos bastante distintos. Como hay tarea empezamos con ellas sin más dilación.

Para abrir boca nos encontramos con un esperado debut. La Oreja de Van Gogh había sido uno de los grandes triunfadores de los últimos tiempos y acababan de llevar a cabo un lavado de cara con la marcha del grupo de su vocalista Amaia Montero que a finales de ese año 2008 publicaba el primer disco en solitario de su carrera de título homónimo.

Había mucha expectación por conocer lo que Amaia podía ofrecernos en solitario y aunque si bien es cierto que con este primer álbum al margen de su grupo de siempre ofrecía en líneas generales un sonido muy parecido, el tema que se eligió como primer sencillo tendría un gran tirón porque de algún modo se apartaba de estas premisas.

Para empezar, Amaia nos ofrecía un medio tiempo nostálgico, con unos arreglos muy sencillos y la guitarra española marcando los tiempos, cuya letra nos mostraba una declaración de intenciones, aunque algunos quisieron ver una especie de mensaje crítico hacia los que habían sido sus compañeros de fatigas hasta hacía muy poco tiempo.

Su título era “Quiero Ser” y si por un lado nos decía las cosas que Amaia quería ser en lo relativo al amor, en algún momento apelaba a la libertad, lo que parecía ser una especie de reproche hacia sus antiguos compañeros ya que de todos es conocido que ella siempre quiso realizar más tareas de composición de las que le fueron permitidas. Con polémica o sin ella, lo cierto es que esta canción tendría una gran acogida entre el público español y en nuestra lista triunfaría a lo grande ya que permanecería en ella durante 48 semanas llegando a ocupar el número uno en algunas de ellas.

La segunda entrada que tenía lugar aquel 6 de diciembre de 2008 nos llegaba desde Cádiz, de la mano de un dúo que había alcanzado bastante éxito y adquirido gran popularidad aunque todos sabíamos que su recorrido no iba a tardar en ceder terreno a otros artistas. Quince años después de darse a conocer continúan en activo y publicando discos pero sin alcanzar ni de lejos los números de ventas que cosecharon con sus dos primeros discos. Me estoy refiriendo a Andy y Lucas.

Ese año publicaban un nuevo álbum bajo el título de “Con los Pies en la Tierra” y aunque seguían teniendo tirón sobre el público, sobre todo en el más joven, ya no atraían como antes. Cinco años después de su debut su estrella se empezaba a decaer, en gran medida porque ofrecían siempre el mismo tipo de música, sin ningún tipo de innovación y empezaban a sonar siempre igual.

Su música se basaba en hacer canciones románticas, en su mayoría baladas y medios tiempos, en las que solían adornarse con tonos aflamencados. No sería una excepción el tema que colocaban en la lista aquel día, “Tú Que Quires Que Yo Le Haga” que nos acompañaría durante solamente siete semanas para alcanzar el puesto 33 como mejor registro. Como veis unos números bastante discretos.

Por cierto, una maldad. Con el paso del tiempo Andy ha ido poniéndose fuertecito hasta parecer más bien el hombre que se comió a Andy. Será la madurez.

La tercera y última entrada que tenía lugar en nuestra lista graminoleña del nuevo milenio es un auténtico lujo, en mi opinión la mejor de las tres. No en vano nos la trae uno de nuestros mejores artistas y personajes más carismáticos de nuestra música como es Loquillo.

En el año 2008 publicaba su segundo disco en solitario una vez abandonada definitivamente su andadura con Trogloditas. Un álbum que tardaría más de tres años en tenerlo terminado pero que terminaría convirtiéndose en una auténtica joya. Como sucede en el panorama musical desde hace tiempo este disco no fue un gran superventas pero sí que puede considerarse como uno de los mejores discos nacionales de aquel año. Su título: Balmoral.

Además, Loquillo contaría con una colaboración muy especial en las tareas de composición de algunas de las canciones que se incluyen en este álbum ya que su antiguo compañero de correrías en Trogloditas, Sabino Méndez, demostraría que no había perdido ni un ápice de su talento, ofreciéndonos el lujo que es la canción que se eligió como primer sencillo del álbum.

Se trata de “Sol”, una espectacular canción con una gran letra y en la que Loquillo demuestra que no solamente es nuestro rockero de cabecera sino que es capaz de moverse a la perfección en otros terrenos. Por cierto, en el videoclip aparece totalmente vestido de negro, como debe ser, como siempre él ha querido.

La colaboración de Sabino Méndez en este álbum no es un tema menor. No solamente porque su talento como compositor, casi habría que decir como escritor de canciones, está al alcance de muy pocos, sino porque su relación se había visto bastante deteriorada en su camino juntos con Trogloditas. Está claro que los genios están llamados a entenderse siempre.

 

TAMBIÉN ES MÚSICA

Durante el último año, por la sección de “También es Música” hemos ido viviendo algunos momentos cuanto menos hilarantes, aunque en algunos casos podríamos calificarlos incluso de estrambóticos. Pues bien, si creías que lo habías visto todo estáis muy equivocados porque por pura casualidad ha llegado a mi conocimiento un personaje que estoy convencido va a provocaros auténticas carcajadas cuando contempléis su “arte” en los tres videoclips que os ofrezco esta semana.

Todo el mérito del descubrimiento de este espécimen recae sobre nuestro amigo Kim, que se ha convertido en un colaborador de lujo para esta revista con sus continuas y espléndidas aportaciones en la página que “La Graminola” tiene en Facebook. Así pues, gracias Kim porque gracias a ti vamos a pasar un momento único en la historia de nuestra revista y en esta particular sección.

Este señor procede de Perú y su nombre artístico en un primer momento era Tongo. Su especialidad eran las cumbias y en los primeros momentos de su carrera, tras probar con la formación de un par de grupos, se iría abriendo camino como solista, adquiriendo bastante popularidad en su país y logrando algunos éxitos comerciales, siendo el más significativo una canción que triunfó a lo grande en Perú titulada “La Pituca”.

Su popularidad iría creciendo y en el año 2001 tendría algunos problemas con la justicia de su país por temas políticos, momento en el cual le daría un giro a su carrera pasando a interpretar sus canciones en inglés y realizando una versión de “La Pituca” en ese idioma. Hasta ahí todo puede parecer normal, pero lo malo es que este hombre no tiene ni idea de inglés y su pronunciación es tremenda, hasta el punto de que calificó su manera de cantar en esta lengua como “Tonglish”.

A partir de ese momento cambiaría su nombre para pasar a denominarse “Le Tongué” y realizar versiones de grandes clásicos del rock y del pop internacional cantados con su peculiar estilo y con una pronunciación indescriptible. Os ofrezco tres ejemplos que os van a dejar con la boca abierta y que a buen seguro os van a arrebatar más de una carcajada.

 

SWEET CHILD OF MINE

Para empezar lo hacemos a lo grande. El tío se atreve con una versión de un tema de los mismísimos Guns ‘N’ Roses, el archiconocido “Sweet Child of Mine”. Para la ocasión se nos viste al más puro estilo Axl Rose con su famoso pañuelo en la cabeza y su melenón. Verdaderamente cuesta unos segundos reaccionar.

Yo no sé a vosotros la impresión que os darán las imágenes que aparecen en el vídeo pero a mí por su manera de cantar me recuerda a Cañita Brava y mira que el bueno de Axl Rose no es que tenga demasiado color, pero interpretado por este peruano parece que ha desteñido un poco.

 

HOTEL CALIFORNIA

Como ya os cuento, este hombre se atreve con todo. Cualquier clásico de la historia de la música tiene su lugar en un canal de YouTube que ha abierto y donde cuelga sus particulares videoclips con una escenificación que supera con creces las películas al más puro estilo “Torrente” y que lanza bajo la denominación de “Estreno Mundial”.

Por si fuera poco, los videoclips vienen adornados con los subtítulos de karaoke para interpretarlos a dúo con él. Lo mejor de todo es que lo que aparece en pantalla no es la letra en inglés sino literalmente lo que Le Tongué  va diciendo con lo cual la situación es más descacharrante todavía.

Todo esto lo podemos apreciar en otra de sus canciones estrellas, el “Hotel California” de “The Eagles” en el que nos deja expresiones tales como “guar smell of colitas”. Por si fuera poco, su versión dura casi ocho minutos así que más que el Hotel California parece una ciudad de vacaciones.

Supongo que con los dos primeros vídeos habréis alucinado a la vez que disfrutado a lo grande. Pues para cerrar con broche de oro la sección disparatada del número de hoy vamos con otro de los “estrenos mundiales” de nuestro amigo Tongo. Su manera de cantar es total, pero creo que la puesta en escena de sus interpretaciones lo es todavía más.

Para cerrar capítulo, nos ofrece su particular versión de “Zombie” de The Cranberries, para lo que se caracteriza como un faraón y simula tocar la guitarra de aquella manera. De verdad que es auténtico. Por cierto, ¿alguien sabría decirme que narices significa “andeiland cau sed”? Necesito un traductor de tonglish a español ya mismo.

El mundo de la música es infinito y cualquier excusa es buena para que algunos hagan lo que les plazca sin ningún sentido del ridículo. Ahora que lo pienso, casi prefiero a Tongo que a los chirriantes reggaetoneros de hoy en día. Al fin y al cabo él por lo menos nos hace reir.

 

LA ÚLTIMA DE LA GRAMINOLA

Hay que cerrar el chiringuito por hoy y lo hacemos con una contraportada con música de lo más variada. Tiempo para el recuerdo y tiempo para la actualidad en la última página de la revista de hoy.

 

EFEMÉRIDE

 

Como pasa el tiempo y sobre todo en el mundo de la música. Hoy celebramos el cumpleaños de uno de los miembros del dúo Everything But The Girl que nos dejaron muy buenos momentos en las décadas de los 80 y los 90. Se trata de Ben Watt que pasó de guitarrista y vocalista a ver los toros desde el otro lado de la barrera convirtiéndose en arreglista y DJ hasta adquirir el tremendo prestigio que tiene en todo el Reino Unido en nuestros días. Para la ocasión recordamos uno de sus temas más representativos.

 

Para celebrar la efeméride de esta semana viajamos hasta el año 1962 y nos situamos en Gran Bretaña. Tal día como hoy de hace 56 años nacía el componente masculino de uno de los dúos más interesantes del pop de los 80 y los 90 que de algún modo rompieron ciertos moldes. Él se llama Ben Watt y junto a Tracey Thorn formaron ese maravilloso dúo que respondía al nombre de Everything But The Girl.

Se dieron a conocer en el año 1982 y tuvieron una andadura de prácticamente 18 años durante los cuales fueron dejándonos muy buena música. Watt y Thorn se convirtieron en unos de los abandonaros del pop británico distinto, en el que dejaban a un lado sus pretensiones comerciales para realizar una música con influencias tales como el jazz en aras de lograr una mayor calidad y diferenciarse del pop que realizaban la mayoría de los grupos que se movían en este estilo en aquella época. La sencillez y la discreción fueron siempre sus banderas.

Fueron muchas las canciones que destacaron durante su andadura, pero sin lugar a dudas las más significativa sería “Missing”, incluida en el álbum publicado en el año 1994 bajo el título de “Amplified Heart” con la que se dejaron llevar de alguna manera ofreciendo un sonido más bailable de lo habitual.

Como ya os digo, una de sus pautas siempre ha sido la discreción hasta el punto de que no trascendió hasta bien llevado a cabo su recorrido que Ben y Tracey formaban pareja sentimental, algo que siguen manteniendo en nuestros días, por lo que su cese de actividad a partir del año 2000 no obedece a ningún tipo de crisis en su relación, simplemente a intentar llevar a cabo otras actividades. Sin ir más lejos Ben Watt es uno de los más reconocidos remezcladores británicos del momento.

 

LA EDAD DE ORO DE LA MÚSICA ESPAÑOLA

 

Solamente publicarían dos discos y únicamente triunfarían con una canción pero a cambio nos dejaron una de esas frases que se hicieron muy populares en cualquier conversación desenfadada de los años 80. Se hacían llamar Palmera y procedían de Santa Cruz de Tenerife.

 

La banda que protagoniza la música en español de nuestra contraportada nos hace viajar hasta las Islas Afortunadas ya que procede de Santa Cruz de Tenerife. Un grupo que tuvo un recorrido muy corto y no demasiado reseñable pero que a cambio nos dejó una canción que se convirtió en un gran éxito gracias a su título y su estribillo que además de pegadizo nos dejó una de esas frases que quedan para la posteridad.

Este grupo se formó en el año 1996 y atendía inicialmente al nombre tan peculiar de “El Eructo del Bisonte”. Sus miembros eran Dany Pacheco, Tomás Pacheco, Óscar Santana y Carlos Real. En el año 1980 se dieron cuenta de que no iban a ningún sitio con ese nombre y decidieron cambiarlo al definitivo de Palmera. La principal causa eran los equívocos que provocaba su primera denominación ya que muchos pensaban que se trataba de un grupo vinculado al punk más purista y sin embargo su territorio se movía por los derroteros del pop más normalito que pudiéramos encontrar.

Solamente sacarían al mercado dos discos. El primero pasaría desapercibido pero el segundo sería el que les haría alcanzar cierta popularidad. Llegaría en el año 1982 y su título era el mismo que el de la canción que nos iba a dejar una de las frases más populares de la década de los 80. Su título era “Las Llaves de la Moto” y decía aquello de “devuélveme las llaves de la moto y quédate con todo lo demás”. La de veces que habremos soltado esta expresión los que somos de mi generación.

A pesar de la popularidad que adquirieron con esta canción su recorrido se quedaría ahí, pudiendo considerarlos como un inequívoco caso de “one hit wonder”.

 

NOVEDAD

 

El fin de año está siendo prolífico en lo que se refiere a la publicación de grandes discos de artistas y grupos de los de siempre. Otro de los ejemplos es el álbum que acaban de sacar al mercado Suede una banda que una vez recentrada y recompuesta ha vuelto a demostrar que es capaz de hacer buena música pase el tiempo que pase. Un disco muy recomendable.

 

Como siempre vamos a cerrar el número de “La Graminola” con los lujazos que nos ofrece cada semana la sección dedicada a las novedades más recientes dentro del mundo de la música. En esta oportunidad nos llega de la mano de un grandísimo grupo, que ha contado con constantes altibajos durante su ya dilatada trayectoria, pero que sigue manteniendo intacto su talento a la hora de seguir haciéndonos vibrar a los que nos gusta la buena música. Ellos son los británicos Suede.

En sus primeros tiempos fueron considerados como una de las bandas más destacadas del britpop pero a mí personalmente siempre me dio la impresión de que eran bastante más que eso. Con Brett Anderson, su indiscutible líder, a la cabeza gracias a su inconfundible voz, fueron convirtiéndose en una de las bandas de referencias del pop internacional durante mucho tiempo, aunque en el año 2001 sufrieron un pequeño bache que les llevo a dejarlo aunque no definitivamente ya que diez años después regresarían a lo grande demostrando que el tiempo no había pasado por ellos.

Acaban de publicar un nuevo álbum bajo el título de “The Blue Hour” que viene a decirnos que están muy vivos y que son capaces de seguir evolucionando y reinventándose conforme van pasando los años y cambiando los tiempos. En esta ocasión se permiten el lujo de la colaboración de la Orquesta Sinfónica de Praga que le da un aire más magnánimo a muchas de sus canciones.

Con la aparición en el mercado de este álbum han publicado el tercer sencillo del mismo. Un tema titulado “Wastelands” que viene a demostrar aquello de que quien tuvo retuvo.

Durante algún tiempo la pareja que Brett Anderson formaba con Justine Frischmann, vocalista de Elastica, parecía abocada a un final trágico como hemos visto en otras ocasiones a lo largo de la historia de la música por motivo de los excesos y las drogas. Afortunadamente la situación sería superada y Anderson sigue dejándonos grandes momentos.

Hasta aquí llegamos hoy. En siete días más y mejor. Os espero a todos, Graminoleños.

JUAN JOSÉ GOMARIZ