LA GRAMINOLA – NÚMERO 25 – 17 DE MAYO DE 2018


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Ya sabéis que la base de la revista es dar un pequeño repaso con las novedades que presentaban las listas de éxitos que he ido confeccionando desde hace cincuenta años. Cada nuevo número empezamos por la lista actual de cada semana y a continuación seguimos viajando hasta las listas de hace 50, 40, 30, 20 y 10 años. Todos los éxitos de la música desde el año 1967 irán apareciendo por aquí.

Junto a las listas distintas secciones a cada cual más recomendable. En “Los Pioneros” rememoramos la música y los artistas que inspiraron a todos los que vinieron después. Nuestro póster, a doble página en el centro desmenuza cada semana un disco que fue, es y será muy grande. En la sección “También es Música” le damos cabida a esas canciones y esos artistas que a su manera también han tenido protagonismo, en muchas ocasiones de manera inesperada. Y la contraportada es el colofón con noticias de actualidad musical, efemérides y música española.

Echándole un vistazo a la portada de cada día os podéis hacer una idea del contenido de la revista. Junto a cada fotografía hay un texto que contiene un link que te lleva directamente a la página en cuestión, pero yo os recomiendo ir por orden, ir leyendo desde el principio al final porque la música lo merece. Y recordad que siempre estaré abierto a cualquier crítica, consejo, sugerencia o petición que vosotros, Graminoleños, me hagáis.

 

NUESTRA PORTADA

 

¿Cómo es posible que con tan sólo tres nuevas entradas en la lista de actualidad los protagonistas sean once? La respuesta en la sección dedicada al ránking graminoleño que muestra la música que ahora triunfa.

 

 

La sección de “Los Pioneros” nos trae un auténtico 5 estrellas. Un artista que vivió muy deprisa y que protagonizó una serie de escándalos que terminarían convirtiendo su carrera en más corta de lo que merecía. Eso sí, imprescindible su figura para entender lo que es el rock & roll. Todos a disfrutar con la música del inimitable Jerry Lee Lewis. Pata negra del bueno.

 

 

La música de los 60 nos llega en exclusiva de uno de los grupos que mejor entendieron la evolución que experimentaba la música en aquel momento. Son Steppenwolf y nos dejan un clásico entre los clásicos. De 10.

 

 

En tiempos tan eurovisivos no podía faltar un tema vinculado al festival en el número de hoy. El canario José Vélez está obsesionado con que bailemos un vals al protagonizar en exclusiva la lista de los 70.

 

 

El póster central de “La Graminola” de hoy desmenuza al detalle el álbum de debut de esa excepcional banda que son Texas. Muy buena música en un disco que es sin ningún lugar a dudas el mejor de su carrera. ¡Cuanto se echa de menos esa manera de hacer buen pop-rock! porque después de esto nada ha vuelto a ser como antes.

 

 

 

La música de los 80 nos demuestra que en ocasiones el alumno termina superando al maestro. En esta ocasión el alumno sería el inigualable Tino Casal que nos dejaría una joya hecha música con su tremenda versión de Eloise. Os cuento toda su historia.

 

 

La lista de los 90 también está protagonizada por uno de los grandes de nuestro país que también nos abandonó prematura y trágicamente, el señor Antonio Vega.

 

 

El repaso a las listas de otros tiempos se cierra esta semana con uno de los grupos más destacados del rock estadounidense en los últimos años. Ellos son Kings of Leon.

 

 

La sección de “También es Música” nos trae tres canciones que tuvieron cierto éxito y que eran los temas centrales de tres series televisivas emitidas en nuestro país, como por ejemplo la inolvidable “Orzowei” que durante varias semanas nos entretenía a primera hora de las tardes de los domingos.

 

 

Llega el momento del final con una última página de auténtico lujo, como siempre. En esta oportunidad los protagonistas son Johnny Guitar Watson, Kylie Minogue y RH+.

 

 

 

LA LISTA DE LA GRAMINOLA

La lista graminoleña de actualidad de esta semana nos trae nada más y nada menos que tres nuevas entradas, aunque sus protagonistas son bastantes más hasta llegar a un número de once, ya que priman las famosas colaboraciones entre distintos artistas que tanto se llevan en los tiempos que vivimos. Además, el título de la primera de estas novedades parece premonitorio ya que es “1, 2, 3” y por él vamos a empezar.

El título de esta canción no sé si viene dado porque 3 son los protagonistas que la recrean o si obedece a que está estructurada en tres partes en las que se combinan uno detrás de otro tres estilos que están rompiendo en la actualidad, es decir, reggaetón, latino y rap. Un tres en uno como se suele decir.

Esta canción sirve como adelanto de lo que va a ser el segundo trabajo de la mexicana Sofía Reyes y para la ocasión ha contado con uno de los artistas mas representativos del reggaetón como es el norteamericano de ascendencia portorriqueña De la Guetto y uno de los reyes del hip-hop de actualidad y asiduo desde hace unos cuantos años a nuestras listas como es Jason Derulo. El resultado es una amalgama de estilos interpretada en español e inglés con muchas pretensiones pero que ofrece más de lo mismo. Veremos cuales son sus resultados en el ránking graminoleño.

La segunda entrada de esta semana es la única que está protagonizada por un solo artista y habrá que seguirla con bastante atención durante las próximas fechas ya que la responsable es la cantante que ocupa el puesto más alto del ránking desde hace 17 semanas acompañada de Young Thug. Estoy hablando de la cubana de nacionalidad estadounidense Camila Cabello.

En esta ocasión nos regala (por decir algo) un tema más tranquilo, una balada que habla de lo adictivo que puede llegar a ser el amar a otra persona, con un sonido … como os diría yo … raro, creo que la palabra más adecuada es raro. No se puede hacer predicciones en esto de la música de hasta donde puede llegar este tema, pero me da a mí la impresión que tan alto como con “Havana” no va a ser posible. En definitiva una canción más que no pasará a la historia.

Pero la palma en cuanto a colaboradores se la lleva la tercera entrada en la lista que estrenábamos el pasado domingo 13 de mayo de 2018 ya que en ella participan tres solistas y un grupo formado por cuatro integrantes, ahí es nada. Por cierto también es el tema de mayor calidad de las tres entradas de esta semana, aunque lo cierto es que el listón no estaba colocado demasiado alto ni mucho menos.

Los protagonistas principales son los británicos Piers Agget, Kesi Dryden, Amir Amor & DJ Locksmith quienes juntos dan cuerpo a una de las bandas de música electrónica más aclamada en la actualidad en el Reino Unido y que responde al nombre de Rudimental. Junto a ellos colaboran los también británicos Jess Glynne, una cantante por la que beben los vientos por tierras británicas, y el prácticamente debutante Dan Caplen. Pero la auténtica guinda al pastel la pone uno de los raperos más prestigiosos de los Estados Unidos como es Macklemore, inmerso en distintos proyectos tras su separación ¿definitiva? de su habitual colaborador Ryan Lewis.

Todos juntos han dado cuerpo a un tema titulado “These Days” con el que están arrollando en el Reino Unido, ofreciendo un sonido plagado de distintos giros y que no suena mal del todo. Como ya digo no se convertirá en un clásico pero promete buenos números en nuestra lista. Con ella finalizamos el repaso de esta semana. Tampoco ha sido tan grave ¿no?

 

LOS PIONEROS

Si hablamos de pioneros del rock en su estado más puro, de manera inmediata nos viene a la mente la figura del gran rey, la figura de Elvis Presley. Pero si hubo un artista que estuvo muy cerca de convertirse en una seria alternativa a Elvis, ése es el protagonista de la sección pionera de esta semana. Un cantante que lo tenía todo para convertirse en el número uno indiscutible del mundo del rock & roll y al que le pasaría factura sus continuos escándalos que irían diluyendo su carrera poco a poco. Estoy hablando del a pesar de todo grandísimo Jerry Lee Lewis.

Es difícil condensar en tres canciones lo que él aportó al mundo del rock & roll, pero las tres composiciones que vienen hoy a la revista creo que son las más significativas de su carrera y nos ayudaran a conocer todo lo que fue, todo lo que hizo, todo lo que se equivocó.

WHOLE LOTTA SHAKIN’ GOIN’ ON

Desde muy joven mostraría su faceta más polémica. Contrajo matrimonio por primera vez cuando tan sólo contaba con 16 años de edad, operación que repetiría hasta en siete ocasiones antes de cumplir las 30. Uno de esos matrimonios sería el que originaría su caída definitiva como veremos más adelante. Su precocidad no solamente la mostró a la hora de contraer matrimonio sino que también en el mundo de la música ya que a muy temprana edad empezó a componer sus propias canciones y a tocarlas al piano. Ingresó en una escuela religiosa para tocar música exclusivamente de este ámbito y terminaría siendo expulsado por interpretar canciones religiosas a ritmo de boogie. Genio y figura.

Su manera de tocar el piano eclipsando totalmente al sonido de las guitarras, le llevaría a ser conocido bajo el apodo de “The Killer” (El Asesino) y no pasaría desapercibido para las casas discográficas que de manera inmediata se fijarían en él. La publicación de su primer sencillo, a la postre su primer gran éxito estaba al caer.

Corría el año 1957 y un sello discográfico le propuso grabar un clásico de Big Maybelle que pensaban que encajaba a la perfección con la manera de tocar y cantar de Jerry. Éste introdujo sus propios arreglos apoyándose en su frenética manera de tocar el piano y como resultado obtendría una canción prácticamente nueva que se convertiría en su carta de presentación a lo grande. Se trata de la irrepetible “Whole Lotta Shakin’ Goin’ On”.

 

GREAT BALLS OF FIRE

A partir de ese momento su carrera estaba lanzada y todos sabían que iba a convertirse en uno de los artistas más conocidos del mundillo del rock en aquella época. No pasaría desapercibido absolutamente para nadie. A finales de aquel año 1957 llegaría el momento culminante de su carrera con la publicación de su canción más emblemática, el mayor éxito de su carrera que iba a convertirse en uno de los más grandes clásicos del rock & roll y que ocasionaría un nuevo escándalo en una de sus actuaciones en directo. Vayamos por partes.

Como muchos ya os habréis imaginado me estoy refiriendo a la mítica “Great Balls of Fire”, una canción que se convertiría en un número uno absoluto a nivel mundial y que mostraría al Jerry Lee Lewis más enérgico, intenso y rockero. A todo esto habría que añadir posiblemente también el calificativo de “polémico” ya que en una actuación en vivo provocaría un tremendo escándalo con su comportamiento, convirtiéndose en una de las historias más alucinantes que el mundo del rock haya vivido. Os la cuento.

Jerry fue invitado como telonero a un concierto de Chuck Berry que por aquel entonces era una de las más destacadas figuras del rock. Él afirmaba que estaba al mismo nivel que Berry y no estaba dispuesto a ser su segundo plato por lo que decidió reventar el espectáculo. Para ello, mientras actuaba e interpretaba “Great Balls of Fire” encandilando a todos los asistentes, sacó una botella de coca-cola llena de gasolina, la rocío sobre el piano y le prendió fuego, originando un tremendo alboroto. Por si fuera poco, tras terminar su “labor” exclamaría “A ver si supera esto el negro ése”. Desde ese mismo instante sería conocido como “The Killer” y su comportamiento fuera de los escenarios sería tan popular como su música.

 

HIGH SCHOOL CONFIDENTIAL

Escándalos al margen, su carrera iba ascendiendo meteoricamente y se había convertido ya en una de las referencias del rock a nivel internacional. Sus discos se vendían de manera espectacular y sus actuaciones en vivo no defraudaban a nadie. Llegaría entonces el momento de dar el salto al mundo del cine, algo que por aquel entonces era bastante habitual entre las grandes figuras de la música, sobre todo del rock & roll.

La película en cuestión llevaría el título de “High School Confidential”, se estrenaría a principios del año 1958 y obtendría un grandísimo éxito. Ni que decir tiene que su banda sonora también triunfaría a lo grande logrando unas considerables ventas, gracias sobre todo al tema central de esta película, otro de los grandes clásicos de su carrera. Lo que no podía imaginarse Jerry es que éste iba a ser su último gran éxito porque un nuevo escándalo iba a terminar llevándoselo por delante.

Jerry contraería matrimonio a finales del año 1958 con la hija de un primo suyo, algo no demasiado bien visto pero aceptado aunque fuera a regañadientes. El gran problema radicaba en que la chica tenía únicamente 13 años de edad, por lo que el escándalo saltó de manera inmediata. En Estados Unidos, sobre todo en el sur, eran bastante habituales en aquella época los matrimonios entre jóvenes de muy corta edad, por lo que más o menos pudo sortear la situación sin que repercutiera en exceso en su carrera, pero en Europa en general y en el Reino Unido en particular no pensaban de igual forma.

Para seguir promocionando su carrera, Jerry viajó a Inglaterra acompañado de su mujer y cuando trascendió que ésta tenía 13 años de edad se ocasiona un tremendo alboroto. Su popularidad cae en picado, apenas vende un puñado de entradas para sus conciertos que tienen que ser cancelados y es acusado de escándalo público siendo tachado de pederasta, su carrera empieza a desmoronarse en ese preciso instante. Envuelto en una tremenda polémica suspende su gira europea y regresa bastante abatido a los Estados Unidos, donde su éxito también empieza a resentirse.

A partir de ese momento sus discos apenas se venden, le resulta muy difícil que nadie le contrate para actuar en directo y su caché desciende considerablemente. Su sello discográfico intenta rehabilitarle con la publicación de un nuevo disco pero fracasa estrepitosamente. Por si fuera poco, su segundo hijo fallece de manera trágica cuando solamente cuenta con 3 años de edad y Jerry cae en una profunda depresión adentrándose en el mundo de las drogas y el alcohol. Su final es ya más que una evidencia.

Escándalos aparte, la figura de Jerry Lee Lewis es fundamental dentro de la historia del rock & roll. Muchos piensan que de haber sabido llevar su carrera de otra manera podría haberle hecho sombra como líder absoluto del rock al mismísimo Elvis, pero su carácter indomable y su comportamiento errático le pasarían factura hasta terminar destruyéndole. Con el paso del tiempo su figura terminaría siendo reconocida debidamente y en el año 1989 se estrenaría una película titulada “Great Balls Of Fire” protagonizada por Dennis Quaid y Winona Ryder que narra de manera bastante veraz todas sus andanzas. Una película muy recomendable para disfrutar de buena música y conocer la vida de un auténtico pionero.

 

LISTA DE LOS AÑOS 60

Comenzamos ya el repaso habitual a las listas de otros tiempos, a ese vistazo nostálgico a otras músicas, a otras canciones. Ya os aviso que en el número de hoy he tenido que ir improvisando sobre la marcha ya que en alguna de las listas no se produjo ninguna nueva entrada, como sucede con la relativa a los años 60, así que he intentado buscar alguna canción que encaje perfectamente en las fechas de las que nos ocupamos.

La lista que estrenábamos el 13 de mayo de 1968 no presentaba ninguna novedad destacable, por lo que me he permitido ofreceros como compensación una de las canciones más representativas de aquel año que además es una de las canciones más emblemáticas de la música de los años 60, en gran medida por una maravillosa película que se estrenaría al año siguiente. Además, de algún modo puede colocarse sobre ella la etiqueta de “pionera”. Me explico.

La canción a la que me estoy refiriendo no es otra que “Born To Be Wild”, del grupo canadiense Steppenwolf, un grandísimo clásico de la historia de la música que está considerado como el auténtico precursor de lo que poco después iba a ser el heavy metal. Se publicó aquel año 1968 pero su éxito más absoluto lo obtendría un año después cuando fue incluído como tema central de la banda sonora de la mítica película “Easy Rider”, protagonizada por Dennis Hooper y Peter Fonda, siendo adoptada inmediatamente como un auténtico himno por el ambiente “motero”. Una grandísima canción que curiosamente no formaría nunca parte de la lista graminoleña. Un auténtico misterio, una considerable injusticia.

 

LISTA DE LOS AÑOS 70

Nos trasladamos ahora al año 1978, concretamente hasta el 13 de mayo, para hacernos eco de la única entrada que presentaría la lista graminoleña que se estrenaba ese mismo día. Una canción interpretada por un artista español que se encontraba en su mejor momento y que representaría a España en el Festival de Eurovisión de ese año.

Hacía ya algunos años que el canario “José Vélez” había adquirido una gran popularidad en nuestro país y su música triunfaba tanto en España como en Latinoamérica. Era uno de nuestros artistas más reconocidos y además su simpatía le había convertido en uno de los preferidos del público. Por todos estos motivos no es de extrañar que fuese el elegido para representar a España en Eurovisión, era una apuesta bastante segura.

La única condición que impondría para aceptar la invitación sería que el vídeo promocional se grabara en su Gran Canaria natal algo que se llevaría a cabo sin mayores problemas. De este modo, “Bailemos un Vals” se convertiría en otro de los éxitos de su carrera. Una canción con un compás muy similar al de un vals tradicional que nos representaría en Eurovisión y que nos dejaría ese famoso estribillo que decía aquello de “voulez vous dancer avec moi? ¿Quieres que bailemos un vals?

En su participación eurovisiva lograría un honroso noveno puesto, excepcional posición si la comparamos con los resultados que se han obentido en los últimos años. En nuestra lista también lograría unos resultados bastante aceptables, acompañándonos durante 24 semanas para llegar a ocupar el puesto número 15 como mejor registro.

 

EL ÁLBUM DE LA SEMANA

Hoy viajamos hasta Escocia. Y si hablamos musicalmente de Esocia hay que ir a Glasgow. Y si hablamos del Glasgow musical hay que hablar de nuestros protagonistas de hoy, un grupo que ha sido más profeta lejos de sus fronteras, sobre todo en España y alrededores, pero que con el paso del tiempo ha visto reconocida su calidad también en su país natal. Estoy hablando de Texas.

Así pues, el póster central de “La Graminola” del número de hoy está protagonizado por su álbum de debut, en mi modesta opinión el mejor de toda su carrera y en el que se encuentran las canciones de mayor calidad que nunca hayan sido capaces de componer e interpretar. Su título es “Southside” y ya os digo yo que después de él ya nada volvería a ser igual.

Corría el año 1988 cuando Ally McEarline conocía a una joven de dieciocho años llamada Sharleen Spiteri y de manera inediata se decidió a crear su propia banda, atraído por su forma de cantar. De esta manera, junto con el hermano de Ally, John, a los que se sumarían Eddie Cambell, Mykie Wilson y Stuart Kerr darían forma a un grupo que llamarían Texas, nombre escogido por la admiración que sentían hacia ese clásico del cine titulado “París-Texas”.

Sharleen abandonaría su trabajo como peluquera para volcarse con su carrera musical junto a sus chicos y tan sólo un año después, en 1989 aparecería en el mercado su primer trabajo, titulado “Southside”. Se trata de un álbum con una manera de hacer música sencilla, sin estridencias, sin efectos especiales, simplemente sus instrumentos sonando como ellos sabían tocarlos y la voz atrayente de Sharleen, no hacía falta más.

La canción elegida como primer sencillo, que serviría como carta de prensentación, sería “I Don’t Want A Lover”, y se convertiría en su primer gran éxito y uno de sus temas más populares. A mí me encanta. Ese comienzo con una guitarra que parece quejarse para dar paso a la batería, iniciar en plan suave e ir subiendo poco a poco la intensidad según avanza la música … Mejor deleitemonos escuchándolo.

La uniformidad del sonido de todas las canciones que configuran este álbum es otra de las características más marcadas del mismo. Las guitarras muestran una pureza excepcional y la combinación entre las eléctricas y las acústicas ofrecen un sonido inconfudible y junto a ellas la batería siempre acompaña con una gran intensidad. Pero si hay algo que destaca sobremanera sobre todo lo demás es la voz de Sharleen, dulce siempre e intensa cuando el ritmo lo requiere.

Esta constante se pone de manifiesto también en el segundo tema que aparece en el disco. Una canción con el mismo ritmo, con la misma intensidad y con un sonido que a mí personalmente me conquistó desde el primer momento en el que lo escuché. Se trata de “Tell Me Why”, otra gran canción.

Salvando las distancias, en este primer disco su sonido puede asimilarse al de uno de los grandes como son The Pretenders. Además, al igual que Crissie Hynde eclipsaba al resto de su grupo, Sharleen Spiteri hacía lo propio, por lo que muy pronto se convertiría en la auténtica imagen de la banda y en la principal protagonista de su carrera.

Su versatilidad a la hora de interpretar era más que evidente siendo capaz de moverse con los temas más contundentes, en los que el resto del grupo más brillaba, como en los medios tiempos y las baladas. Como muestra sirva el botón del tercer tema del álbum, una balada con un marcado estilo de blues en la que Sharleen pone su voz al servicio del sentimiento más marcado. Otra grandísima canción titulada “Everyday Now”.

Antiguamente era bastante habitual que en cada disco se incluyera al menos un tema instrumental. Muchos lo consideraban como un auténtico relleno y por este motivo con el paso del tiempo esta construmbre se iría perdiendo, pero lo cierto es que estas composiciones no estaban exentas de calidad y en la mayoría de las ocasiones servían para que el protagonismo del resto de los miembros del grupo mostraran sus credenciales y su talento. Sinceramente yo las echo de menos en los discos que se publican en la actualidad, salvo contadas excepciones.

La canción que da título al álbum es una de estas composiciones. En apenas dos minutos de duración, los componentes masculinos de la banda desarrollan todos sus argumentos para mostrarle al público la calidad con la que eran capaces de desenvolverse con sus instrumentos. Una canción con un sonido a blues sureño de toda la vida en el que las guitarras lo llenan todo.

Lo más curioso del caso es que su éxtio en el Reino Unido sería bastante relativo, ya que si bien el álbum al completo sí que logró unos buenos resultados en cuanto a ventas, los sencillos que fueron apareciendo en el mercado, a excepción de “I Don’t Want a Lover” no llegaron demasiado arriba en las listas de éxitos de su Escocia natal y alrededores.

Sin embargo, en el resto de Europa, sobre todo en el sur y de manera más clara en nuestro país, su popularidad iría en aumento y sus canciones llamaría poderosamente la atención del público, convirtiéndose en una de las más claras revelaciones del año, logrando unas ventas bastante superiores a las obtenidas en el Reino Unido, por lo que no es de extrañar que nuestro país fuese uno de sus preferidos a la hora de ofrecer sus actuaciones en directo.

Otra de las canciones que obtendría el favor del público español sería “Prayer for You”, una canción que a mí me parece una genialidad, con un sonido marcado por la guitarra acústica y en la que Sharleen exprime la dulzura de su voz como nunca.

En este álbum nos encontramos un sonido bastante cercano al rock, como ya digo y salvando las distancias me recordaba a los primeros discos de The Pretenders. Desgraciadamente, poco a poco fueron adentrándose más en el terreno del pop abandonando sus raíces más rockeras, motivo por el cual, y sin despreciar lo más mínimo el resto de sus trabajos, “Southside” es el disco que más me gusta, y aunque he de reconoceros que tengo su discografía al completo, pienso que como este álbum no hay otro.

Sin duda alguna es el más completo de toda su trayectoria y su sonido muestra una frescura que en sus siguientes discos perderían de alguna manera. Cuando me compré el disco lo exprimí hasta el máximo y escuchar canciones de la calidad de “Thrill as Gone” una y otra vez merecía mucho la pena.

En líneas generales el disco recibiría muy buenas críticas y algunas de las canciones que en él se incluyen tienen una calidad excepcional. Eso es lo que sucede con la que en mi opinión es la mejor composición de todo el disco, pese a no haber sido elegida para ser publicada como sencillo.

Me estoy refiriendo a “Fight the Feeling” una canción que muestra un característico riff electrico que sería una especie de hilo conductor durante todo el álbum, prensentando un sonido bastante identificable, un sonido que podría calificarse como “made in Texas”. Un canto a la superación y a luchar contra las adversidades que a mí personalmente me encanta.

Como estamos pudiendo comprobar, Sharleen se mueve a la perfección tanto en el terreno de las baladas como a la hora de aportar su voz a las canciones más intensas, habilidad que iría puliendo con el paso del tiempo mostrándonos un falsete que en este primer trabajo brilla por su ausencia. Su figura iría madurando en el futuro haciéndose cada vez más grande hasta el punto de terminar dando la impresión de que Texas eran ella misma y cinco músicos que la acompañaban.

Cuando Sharleen interpretaba los temas más lentos, cuando se adentraba en el terreno de las baladas era cuando exprimía al máximo su manera de interpretar, mostrando su capacidad para imprimir a su manera de cantar un sentimiento que convertía esas composiciones en algo único. En este aspecto destaca sobremanera en una sencilla canción de amor titulada “Fool for Love”.

Sé que la coletilla de “me encanta” la estoy utilizando mucho a la hora de ir describiendo la música que compone este disco, pero es que se trata de uno de mis preferidos de siempre. Aunque todavía estábamos en un panorama musical lleno de creatividad, las ideas empezaban a escasear y el sonido que triunfaba empezaba a ser repetitivo, algo que se rompía con este maravilloso “Southside”.

Una de las cosas que más me gustaba de su sonido era la manera en la que eran capaces de combinar la guitarra acústica con la eléctrica, creando un clímax único y dotando de originalidad a la mayoría de sus canciones. Eran capaces de mostrarse contundentes y emotivos al mismo tiempo y eso no estaba al alcance de muchos. Por lo que se vería más adelante tampoco lo estaría al de ellos mismos con la evolución que irían mostrando su estilo con el paso de los años, pero ésa es otra cuestión.

En este sentido, “One Choice” es el tema que mejor muestra esa especie de fusión acústico-electrica que es prácticamente la seña de identidad de este su álbum de debut.

Llega el momento de rematar la faena, llega el final de fiesta con la canción que cierra el disco. Para ello nos ofrecen un tema pausado, lento y romántico como si quisieran despedirse de la manera más dulce posible dejándonos con ganas de más.

Se trata de una balada que cuenta con una introducción instrumental de 40 segundos de duración, para mayor lucimiento de la parte masculina de la banda, a la que Sharleen le da cuerpo con su voz más dulce y melódica. Un baladón de los de pañuelo titulado “Future is Promises” con el que ponen un auténtico broche de oro a su primer larga duración y al póster central de “La Graminola” del número de hoy.

Con esta carta de presentación se pusieron en órbita pero lamentablemente su sonido tan intenso y personal iría dando paso a otro más comercial y cercano al pop. La discográfica propone y dispone en estos casos y aunque su popularidad iría en aumento y los resultados de sus siguientes trabajos fueron excepcionales, de algún modo perderían esa “autenticidad” que habían mostrado con “Southside”. Con el paso del tiempo llegarían los experimentos y la bajada a los infiernos, pero ésa es otra historia.

 

LISTA DE LOS AÑOS 80

Tras nuestra doble página central, continuamos con el repaso a las listas de otras décadas y para ello viajamos hasta la que se estrenaba el 15 de mayo de 1988 que presentaba como grandísima novedad la entrada en lista de una de las canciones más importante de finales de los 80 en lo que al pop español se refiere. Su protagonista es el inimitable y único Tino Casal.

Pero para contar como es debido la historia de esta canción hemos de ponernos en antecedentes. Corría el año 1984 cuando la gira promocional de su álbum “Hielo Rojo” estaba llegando a su fin. En una de sus actuaciones en directo, Tino sufriría una torcedura en su tobillo que le provocaría un fuerte esguince. Pese a las recomendaciones médicas de tratarse y guardar reposo, él se automedicaría a base de calmantes y antinflamatorios sin dejar de seguir subiéndose al escenario durante dos meses más.

Como no podía ser de otra manera, la lesión fue a más y terminaría sufriendo una necrosis que casi le cuesta la vida. De hecho recibiría incluso la extrema unción, aunque afortunadamente, por esta vez, iba a burlar a la muerte consiguiendo recuperarse, aunque muy lentamente, teniendo que ir en silla de ruedas durante una buena temporada y con secuelas importantes que le llevaría a partir de ese momento a tener que utilizar un bastón, algo que él, una vez más, utilizaría como adorno de sus indumentarias y se convertiría en una de sus señas de identidad a partir de ese instante.

Muchos aprovecharían esa larga convalecencia para darle por acabado artísticamente. En el mundo de la música, si no se te ve, si no se te escucha, si no se sabe nada de ti terminas por “caducar”, pero Casal demostraría de la pasta de la que estaba hecho e iba a reinventarse para volver, y a lo grande, al primer plano del panorama musical español.

Bajo la producción de Julián Ruiz, Tino se marcharía a Londres para grabar un nuevo disco, centrándose en lograr la mayor perfección en uno de sus temas que iba a ser el gran atractivo del mismo y que se iba a convertir en un grandísimo éxito y en una de las mejores canciones de finales de los 80 en nuestro país, alcanzando también cierto éxito a nivel internacional.

Para esta gran ocasión, Casal contaría con la colaboración de la mismísima London Philarmonic Orchestra junto a la de ese genio de la producción que llevaría a la cima del éxito a The Alan Parsons Project llamado Andrew Powell. Con semejantes colaboradores y con un Casal que se encontraba en un momento de voz verdaderamente espectacular nacería su versión del clásico de Barry Ryan de 1968 “Eloise”.

El éxito que cosecharía con esta canción sería descomunal. Tino había puesto toda su energía en este tema hasta el extremo de que tardaría nada más y nada menos que seis semanas en terminar su grabación, ya que quería que quedara perfecta, algo que finalmente conseguiría.

Normalmente, cuando algún artista versiona un tema de otro el original siempre está por encima. En esta ocasión no sería así, ya que la versión de Casal sería considerada como muchísimo mejor que el original, hasta el extremo de que en el Reino Unido le propondrían publicar una versión en inglés y el propio Barry Ryan reconocería la gran calidad de la versión.

Los británicos quedaron cautivados con los registros a los que el asturiano fue capaz de llegar con esta canción, así que volvió a meterse en el estudio de grabación para llevar a cabo la versión en inglés. Lo cierto es que el bueno de Casal estaba capacitado para muchas cosas, pero los idiomas no eran lo suyo y su vocalización en inglés era bastante floja, por lo que tras intentarlo durante unas semanas, finalmente decidió declinar la oferta y volver a España donde se había convertido ya en uno de los referentes musicales del momento.

En nuestra lista permanecería durante 34 semanas llegando a alcanzar el puesto número 1, como no podía ser de otra manera. Ésta sería la última ocasión en la que disfrutaríamos de su música en las listas graminoleñas ya que en septiembre de 1991, cuando regresaba de una noche de fiesta en una de las discotecas de moda del modernismo madrileño, el coche en el que viajaba se empotraba contra una farola y Tino fallecía de camino al hospital sin que el  personal sanitario pudieran hacer nada para salvar su vida.

 

LISTA DE LOS AÑOS 90

Como estamos pudiendo comprobar, las listas graminoleñas que estamos analizando en el número de hoy no están siendo demasiado pródigas en cuanto a novedades se refiere, tónica que continúa con la que se estrenaba el 17 de mayo de 1998 que registraba también una única nueva entrada, protagonizada de igual forma que la lista de los 80 por uno de los grandes artistas de nuestro país que también fallecería de forma trágica. Estoy hablando del indispensable Antonio Vega.

Habían transucrrido cuatro años desde la publicación de su anterior trabajo y no por falta de creatividad sino más bien por falta de salud, ya que en esos tiempos los problemas con las adicciones de Antonio le estaban llevando a un camino sin salida que terminaría llevándoselo por delante. No es de extrañar entonces que sus habituales seguidores estuviesen encantados de que aquel año 1998 saliese al mercado un nuevo álbum bajo el título de “Anatomía de una Ola”.

Nos encontramos ante uno de sus discos más tranquilos e intimistas, con un sonido acústico bastante marcado al que el propio Antonio calificaba como un auténtico mar de sonido en el que cada una de las canciones que lo integran es una ola, una de las cuales alcanzaba la playa de nuestra lista donde permanecería durante 24 semanas para llegar al top 16.

La canción en cuestión es “Mi Hogar en Cualquier Sitio”, un tema con la habitual sensibilidad que siempre la ha dado Antonio a sus canciones con unos arreglos de guitarra verdaderamente espectaculares. Buena música, como siempre.

 

LISTA DEL NUEVO MILENIO

Siguiendo las líneas marcadas en el día de hoy por las listas graminoleñas, la que se estrenaba el 11 de mayo de 2008 tampoco presentaba ninguna nueva entrada que llevarnos a los oídos, así que aprovechando la coyuntura voy a darme el gustazo de ofreceros una canción que triunfaba en aquella época de una banda estadounidense que a mí me parece de lo mejorcito que corre por ahí y que tras nueve años en la carretera por fin rompieron a lo grande convirtiéndose en profetas en su tierra.

Me estoy refiriendo a Kings of Leon, un grupo formado por los hermanos Caleb, Nathan y Jared Followill y su primo Mattheww Gollowill y que toman su nombre del del padre y el abuelo de los tres hermanos que se llaman Leon. Como vemos absolutamente todo queda en casa.

Llevaban publicando discos desde el año 1999 y aunque en el Reino Unido y parte de Europa sí que estaban cosechando el favor del público, en los Estados Unidos no eran capaces de conectar con el público debidamente. Las cosas cambiarían en el año 2008 con la aparición en el mercado de su cuarto álbum titulado “Only By The Night” que les convertiría en una de las bandas más aclamadas de aquel año en Norteamérica lanzándoles definitivamente al éxito.

Se trata de un grandísimo disco con muy buenas canciones entre las que destaca “Use Somebody”, un auténtico lujo de una de las grandes bandas norteamericanas de los últimos tiempos.

 

TAMBIÉN ES MÚSICA

La semana pasada dedicábamos esta sección a tres actores que triunfaron en su momento en destacadas series televisivas. Pues bien, aprovechando este hilo conductor, en el número de hoy no vamos a abandonar el mundo de la televisión que tantas y tantas veces se vincula estrechamente con el de la música. En esta ocasión vamos a ocuparnos de los temas centrales de tres series de bastante éxito en distintas épocas que se hicieron bastante populares aunque su simpleza fuese más que evidente. Así pues, nuevamente la sección que se encarga de esa “otra música” se adentra en la televisión.

Para empezar viajamos hasta los años 70, concretamente hasta el año 1978, para recordar el tema central de una serie basada en una novela escrita por Alberto Manzi titulada Orzowei. Esta canción se haría bastante popular en gran medida a que sería obra de un dúo italiano especializado en bandas sonoras de películas y que desde hacía algunos años se había encargado también de poner música a algunas series televisivas producidas en su país.

Este dúo estaba formado por los hermanos Guido y Maurizio de Angelis y artísticamente se hacían llamar Oliver Onions. Bastante populares en el panorama cinematográfico italiano, dos años atrás habían logrado un rotundo éxito con el tema central de otra serie, “Sandokan”, y en el año 1978 repitirían fórmula con “Orzowei” haciendo muy popular aquello de “Corre muchacho ya, no te detengas más”. Éramos unos tiernos niños y nos conformábamos con muy poco para ponernos a cantar y bailar, ¿no creéis? Por cierto, os dejo la versión en italiano ya que la versión en español no la he encontrado.

Seguimos nuestro recorrido de hoy por la música de algunas series televisivas de éxito con uno de esos casos en los que la audiencia la respalda de tal modo, en gran medida de manera sorprendente, que permanece en antena durante prácticamente diez años, concretamente entre 1977 y 1986. Una de esas series familiares y simplonas que se emitían por televisión española los sábados por la tarde y cuyos personajes adquirieron una tremenda popularidad. Estoy hablando de “Vacaciones en el Mar”.

El capitán Stubing y su hija Vicky, la Directora Julie McCoy, el camarero Isaac, el Doctor Adam Bricker y el Sobrecargo Smith son los nombres de los protagonistas de esta serie que vista desde el transcurso del tiempo resulta un tanto … como diría yo … empalagosa, aunque cuando permaneció tanto tiempo en antenta y con una cuota de popularidad y seguimiento tan grandes algo tendría, digo yo.

Está claro que si cada semana durante diez años escuchas una y otra vez el tema central de esta serie, que sonaba siempre al principio del correpondiente capítulo en su cabecera de presentación, esa canción termina convirtiéndose en una de las que conforman la banda sonora de tu vida. El tema en cuestión corría a cargo de un cantante norteamericano llamado Jack Jones que al parecer tenía bastante aceptación en los Estados Unidos, aunque por aquí, a excepción de por esta canción, era un perfecto desconocido.

Así que aquí os dejo para vuestro deleite este “Love Boat” que al igual que la serie resulta un tanto … empalagoso. Demasiada dulzura para mi paladar.

Para quitarnos tanta dulzura vamos a cerrar la sección de esa otra música del número de hoy con otro tema central de una serie televisiva bastante más reciente y, sobre todo, de bastante más calidad, ya que con el paso de los años el nivel de estas canciones ha subido de manera más que evidente.

La mayor calidad se refleja tanto en la serie en sí como en su tema central. Se emitió en nuestro país entre los años 2003 y 2007 y sin ser una serie rompedora ni convertirse en un clásico sí que es cierto que logró buenos índices de audiencia. Su título: “The O.C.” que no quiere decir otra cosa que “Condado de Orange”.

La música de cabecera de esta serie correría a cargo de una banda denominada “Phantom Planet” que un año antes del estreno de la misma había publicado un álbum bajo el título de “The Guest” y entre las canciones que lo integraban estaba este “California” que se convertiría en el mayor y único éxito verdaderamente reseñable de su carrera. Después de esto poco más, pero creo que la canción merece bastante la pena.

Estos son solamente tres de los numerosos temas que podrían venir a esta revista en esta sección relacionados con las bandas sonoras de series televisivas. Como habréis comprobado hay de todo, como en botica, por lo que será habitual que retomemos de vez en cuando el tema, unas veces para disfrutar de buena música, que la hay y otras … vosotros ya me entendéis.

 

LA ÚLTIMA DE LA GRAMINOLA

Vamos ya con la página más atípica de la revista ya que normalmente las despedidas suelen ser tristes, pero en nuestro caso son despedidas para disfrutar de buena música y endulzarnos los oídos hasta dentro de siete días que volvemos. Así pues, todo el mundo a disfrutar de las tres últimas canciones que “La Graminola” nos ofrece a continuación.

EFEMÉRIDE

 

La efeméride de hoy viene de la mano del que puede considerarse precursor del funk y del rap, el a veces estrafalario y siempre genial Johnny Guitar Watson, genio y figura durante toda su carrera.

 

 

Nos encontramos ante un personaje peculiar donde los haya pero que además se convirtió en figura esencial para entender la evolución que la música fue experimentando a partir de los años 70. Un guitarrista excepcional pero que terminó siendo abducido por el personaje que representaba y adquiriendo más popularidad por sus extravagancias que por su música, que era buena, muy buena.

Durante sus primeros tiempos, finales de la década de los 50 y toda la década de los 60, se convirtió en uno de los referentes del blues y el soul que se hacía en los Estados Unidos. Su manera de tocar la guitarra, su creatividad y su capacidad de improvisar colocaron a Johnny Guitar Watson en uno de los niveles más altos de la música de aquella época.

Con la llegada de los 70, atraído por el auge que la música disco estaba logrando en esos instantes, decidiría darle un giro total a su carrera, convirtiéndose en uno de los símbolos más significativos del funk, transformando no solamente su música sino que también su imagen y su forma de comportarse, convirtiéndose en un auténtico showman con un aspecto marcadamente chulesco, con dientes dorados, sombreros de ala ancha, llamativos y coloridos trajes, gafas de sol y anillos y cadenas de oro gigantescos.

Justo en ese instante llegaría su época dorada y de mayor éxito hasta el punto de que su capacidad de constante innovación le llevaría a convertirse en el auténtico precursor, el auténtico pionero del rap. Con la llegada de los 80 poco a poco empezó a perder fuelle, al igual que la música disco, pero nos dejaría muchos momentos brillantes como por ejemplo este “Superman Lover”, posiblemente su tema más reconocido, con el que rendimos el merecido homenaje para conmemorar el vigesímo segundo aniversario de su muerte.

 

LA EDAD DE ORO DE LA MÚSICA ESPAÑOLA

 

Empezaron a todo trapo y apuntaban buenas maneras, pero las discrepancias entre los miembros del grupo terminarían por acabar con ellos. Se hacían llamar RH+ y solamente uno de ellos tendría continuidad y éxito.

 

 

En la historia de la música española ha sido bastante habitual que surgieran grupos y solistas que de entrada lograrían un considerable éxito para de manera inmediata desaparecer del mapa, algo que durante los primeros años de la década de los 80 sucedería bastante a menudo en nuestro país. El caso de RH+ es bastante curioso, porque si bien su carrera fue bastante efímera, los mimbres eran bastante buenos y uno de sus componentes lograría el éxito definitivo poco después con su propio grupo.

Javier Vargas fue el fundador del grupo tras haber formado con anterioridad otra banda mientras realizaba el servicio militar aunque sin demasiado éxito. Antes de la aparición de RH+, Javier había formado parte del grupo de acompañamiento del mismísimo Miguel Ríos como guitarrista, pero necesitaba más, necesitaba su propio grupo y lo por fin lo lograría.

De esta manera nacerían RH+, un grupo de corte claramente rockero y que con su irrupción parecía que podían tener recorrido. Su carta de presentación llegaría en el año 1983 con la canción “Transparente Maniquí”, que se convertiría en todo un éxito. Sin embargo, las discrepancias entre los miembros del grupo sobre el estilo que querían trabajar les llevaría a separarse tras publicar tan solo dos discos. Eso sí, uno de esos miembros, Nacho Campillo, poco después lograría el éxito con su propia banda, Tam Tam Go.

 

NOVEDAD

 

Kylie Minogue está de vuelta y acaba de publicar nuevo disco. En él sorprende a propios y extraños con un sonido renovado con el que hace una pequeña incursión en el mundo del country sin abandonar sus habituales registros de música para bailar. Un disco diferente a todo lo que ha hecho durante su carrera. Un disco que cuanto menos llama la atención.

 

Acaba de salir al mercado el último disco de estudio, y ya van 14, de la australiana Kylie Minogue, una de las artistas femeninas del planeta pop con mayor prestigio y recorrido, quien siendo ya una ilustre veterana sigue codeándose con las artistas más jóvenes que han ido surgiendo con el paso de los años. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero puestos a comparar creo que Kylie las supera a casi todas ellas.

La australiana no para de reinventarse y sin perder sus habituales señas de identidad de música concebida principalmente para bailar, en esta oportunidad ofrece un álbum titulado “Golden” en el que el toque country está muy presente. De esta manera, su sonido eminentemente electrónico no se pierde pero da un ligero giro hacia tonos más cercanos al pop y unos arreglos de guitarra con el genuino sabor del country. Un disco bastante original y recomendable, incluso para los que no sean demasiado fans de Kylie.

El primer sencillo del álbum muestra bien a las claras las modificaciones experimentadas ofreciendo un sonido bastante original que podría denominarse country-dance. Se trata de “Dancing”, un tema en el que el sonido de la guitarra lleva el mando al principio para terminar rompiendo con un reconocible sonido electrónico que invita a bailar y a disfrutar de la música. Un magnífico retorno a la actividad musical de la siempre admirada Kylie Minogue.

Las críticas que ha recibido este disco han sido en general bastante generosas, hasta el punto de decir que “Dancing” es una de las mejores composiciones de su carrera. Exagerado o no, lo cierto es que en esta ocasión Kylie nos ha sorprendido a todos con un sonido bastante especial.

Esto ha sido todo por hoy. Hemos tenido buena y variada música y en siete días renovaremos el repertorio en el siguiente número de “La Graminola”.

Hasta entonces, Graminoleños.

JUAN JOSÉ GOMARIZ

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LA GRAMINOLA – NÚMERO 24 – 10 DE MAYO DE 2018


Puedes seguirnos también desde FACEBOOK, donde os espero a todos con los brazos abiertos, en el siguiente enlace: LA GRAMINOLA. LA REVISTA MUSICAL QUE SE LEE Y SE ESCUCHA. Desde aquí puedes saborear más contenidos y más música.

Ya sabéis que la base de la revista es dar un pequeño repaso con las novedades que presentaban las listas de éxitos que he ido confeccionando desde hace cincuenta años. Cada nuevo número empezamos por la lista actual de cada semana y a continuación seguimos viajando hasta las listas de hace 50, 40, 30, 20 y 10 años. Todos los éxitos de la música desde el año 1967 irán apareciendo por aquí.

Junto a las listas distintas secciones a cada cual más recomendable. En “Los Pioneros” rememoramos la música y los artistas que inspiraron a todos los que vinieron después. Nuestro póster, a doble página en el centro desmenuza cada semana un disco que fue, es y será muy grande. En la sección “También es Música” le damos cabida a esas canciones y esos artistas que a su manera también han tenido protagonismo, en muchas ocasiones de manera inesperada. Y la contraportada es el colofón con noticias de actualidad musical, efemérides y música española.

Echándole un vistazo a la portada de cada día os podéis hacer una idea del contenido de la revista. Junto a cada fotografía hay un texto que contiene un link que te lleva directamente a la página en cuestión, pero yo os recomiendo ir por orden, ir leyendo desde el principio al final porque la música lo merece. Y recordad que siempre estaré abierto a cualquier crítica, consejo, sugerencia o petición que vosotros, Graminoleños, me hagáis.

 

NUESTRA PORTADA

 

La única novedad que presenta la lista de actualidad es realmente un regreso ya que se trata de una canción que ya nos ha acompañado antes durante prácticamente nueve meses. Su responsable no es otra que Julia Michaels.

 

 

 

La sección de “Los Pioneros” nos trae la cuarta y última entrega protagonizada por The Beatles con esos trabajos publicados antes del año 1966. En esta ocasión disfrutaremos de los temas de otro de sus grandes discos: “Beatles For Sale”.

 

 

 

Mantuvieron un bonito duelo por ser los más aclamados del público británico primero y europeo después durante la década de los 60 y protagonizan dos de las cuatro entradas dela lista de aquella década. Ellos son Tom Jones y Cliff Richard. Además aprovechamos para conocer la historia de una peculiar Lady y nos damos un paseo por el muelle de la bahía. Grandísimas canciones para recordar la década de los 60.

 

 

 

La lista de los años 70 está protagonizada en exclusiva por uno de los grupos más representativos del glam-rock. Son The Sweet y nos traen su auténtica obra maestra.

 

 

El álbum de la semana nos llega desde Suecia con muy buena música pop. Es bastante reciente, concretamente del año 2014, y sus protagonistas responden al nombre de The Sounds. Muy recomendable.

 

 

Estrenamos número uno en la lista de los años 80 y disfrutamos de dos nuevas entradas, una de las cuales la protagoniza un extraño proyecto y la otra este señor de aquí al lado: el siempre inimitable Joe Cocker.

 

 

 

¿Qué tiene que ver el Mundial de Fútbol del año 1998 con una de las canciones que aparecen en “La Graminola” en el día de hoy? La respuesta la encontraréis en la sección dedicada a la lista de éxitos de la década de los 90, aunque creo que no es difícil hacerse una idea.

 

 

 

La lista del nuevo milenio llega con la música de Mónica Naranjo, una artista con gran carácter como muestra en la historia que rodea a la canción que entraba en nuestro ránking en la primavera del año 2008. Genio y figura.

 

 

 

 

La sección más especial de “La Graminola” tiene aire de serie televisiva norteamericana. Y es que sus tres protagonistas son tres actores de éxitos y cantantes ocasionales … o algo así. Mejor lo leéis y los escucháis para entenderlo, os aseguro que no tiene desperdicio.

 

 

Nos conquistó en los 90 y ahora protagoniza la novedad de la semana: Lisa Stansfield. Junto a ella vienen a nuestra contraportada 10CC y Ángeles del Infierno. Gran cierre.

 

 

 

LA LISTA DE LA GRAMINOLA

Parece mentira que cada nueva semana, cuando confecciono la lista de actualidad de “La Graminola”, lo primero que miro es si hay nuevo reggaetón o no, y cuando no lo hay, como sucede esta semana, me alegro sobremanera. Todo esto lo digo desde el respeto a los artistas que abrazan este estilo y a sus millones de seguidores, pero no puedo evitar sentir cierta tristeza al escuchar una y otra vez el mismo soniquete, interpretado por distintos artistas con diferentes letras pero siempre el mismo ritmo. En fin, que esta semana tenemos una única nueva entrada y se trata de una balada, disfrutémosla.

En realidad no se trata de una nueva entrada propiamente dicha ya que es un tema que debutó en nuestra lista favorita en el mes de junio pasado y nos abadonó hace un par de meses tras 37 semanas con nosotros, pero de manera sorprendente ha logrado reengancharse el pasado sábado. Esto no hace si no confirmar mi afirmación sobre la falta de talento y creatividad que triunfa en nuestros días. Las listas no se renuevan como antes y son muchas las ocasiones en las que las mismas canciones entra una y otra vez en las listas de éxitos, no es una novedad en los tiempos musicales que vivimos.

La protagonista de esa entrada es la norteamericana Julia Michaels, quien a pesar de contar con tan sólo 24 años de edad se había convertido en poco más o menos que en la compositora de cabecera de los jovenzuelos que triunfan por ahí, como por ejemplo Justin Bieber, Demi Lovato, Selena Gómez, Nick Jonas e incluso la más veterana Britney Spears. Cansada de componer únicamente para otros se decidió el año pasado a hacerlo para ella mismo y los resultados han sido más que satisfactorios.

El motivo de saltar del mundo de la composición al de la interpretación ha sido en mayor medida provocado por la historia que cuenta este “Issues”, una balada en la que lo da todo para contar con pelos y  señales la historia de la ruptura sentimental con su novio. En su primera etapa ha estado en lista 37 semanas ¿Cuáles serán sus numeros en esta segunda?

 

LOS PIONEROS

Durante las últimas tres semanas, el protagonismo de esta sección ha recaído en exclusiva en el que posiblemente haya sido el grupo más importante de la historia de la música moderna, The Beatles. La labor de John, Paul, George y Ringo es fundamental para entender la evolución que mostró la música a partir de ese instante y fueron fuente de inspiración para la inmensa mayoría de artistas y grupos, tanto del rock como del pop, que fueron viniendo después.

Hoy vamos a cerrar los cuatro capítulos que hemos dedicado como auténticos pioneros de la música a los cuatro de Liverpool con la música que crearon antes del año 1966 momento en el cual echaron a andar las listas de éxitos de “La Graminola”. El resto de su música seguirá apareciendo por aquí cuando vayamos repasando las listas de los años 60 como hacemos cada semana. Así pues vamos a cerrar el círculo con el último disco previo a nuestras listas, otro de los imprescindibles como fue “Beatles for Sale”.

La actividad del grupo era frenética y Lennon y McCartney apenas daban abasto para componer nuevas canciones a la velocidad que les marcaba la casa discográfica. Por si fuera poco, sus giras eran continuas y su tiempo escaseaba, motivo por el cual tuvieron que plegarse a las exigencias de su sello discográfico y hacer algo que odiaban, introducir en su cuarto álbum algunas versiones de otros artistas.

En menos de dos años que llevaban de carrera, “Beatles For Sale” era el cuarto disco que publicaban y lo hacían solamente tres meses después del anterior, por lo que es comprensible que tuvieran que ceder en esta ocasión en lo relativo a las versiones y de las 14 canciones que formaban parte del álbum, solamente ocho sería nuevas composiciones propias, algunas de las cuales, vienen hoy a “La Graminola” para hacernos disfrutar, como siempre, a lo grande.

NO REPLY

No sé si sería una casualidad o, por el contrario, un fiel reflejo del estado de ánimo de los cuatro, pero este disco se presentaba con unas letras un tanto más sombrías de lo habitual y con una música, versiones al margen, bastante más calmada y menos intensa de la que mostraron en sus tres primeros trabajos. Posiblemente fuese un poco de todo ya que al agotamiento que empezaban a notar por lo deprisa que marchaba todo habría que sumar el malestar que sentían por tener que incluir en el disco material de otros artistas.

Lo que estaba claro es que su hiperactividad les estaba empezando a pasar factura tanto en lo que al cansancio físico se refería como a lo relativo a sus voces, motivo por el cual tuvieron que cambiar sobre la marcha algunas decisiones a la hora elegir quien llevaba la voz principal en algunas de las canciones del disco, como sucedería con la que posiblemente sea la más destacada de todo el álbum.

Se trata de “No Reply”, la canción que además abre el disco, en la que en un primer momento Lennon debería haber cantado los tonos más altos y debido a lo dañada que tenía la voz en el momento de su grabación tuvo que ceder esos honores a McCartney. De cualquier manera, el resultado final nos ofrecería una magnífica canción, una más.

 

I’M A LOSER

Si en su anterior álbum, “A Hard Day’s Night”, el peso de Paul superó de alguna manera al de John, en esta ocasión las tornas cambiarían, siendo éste último el que llevaría mayor protagonismo a la hora de componer. De hecho, “Beatles For Sale” está considerado como el álbum de The Beatles más marcado por la manera de entender la música de Lennon. Eso sí, os recuerdo que fuera quien fuera de los dos el compositor de las canciones, los créditos que aparecían en el disco señalaban que eran los dos al unísono.

Por este motivo no es de extrañar que otra de las canciones más destacadas del álbum sea obra también del talento compositor de Lennon. Se trata de una composición en la que se nota cierta influencia por la música de Bob Dylan, del que siempre se había declarado un ferviente admirador, ofreciendo en esta ocasión un sonido bastante cercano al folk, con una melodía también bastante más calmada próxima a un medio tiempo.

Se trata de “I’m a Loser”, otro de los grandes clásicos de su carrera, además de la última ocasión en la que Lennon “abusa” del sonido de su armónica, algo bastante habitual en sus primeros tiempos y que a partir de este instantes utilizaría muy esporádicamente.

Vamos ya con la tercera y última canción que he elegido para presentar este cuarto álbum de su carrera, posiblemente el tema más importante del mismo, de manera un tanto inesperada, habida cuenta de que les costó bastante dar con el tono que ellos buscaban con motivo de mostrar un sonido un tanto más experimental de lo habitual.

Lo curioso del caso es que después de siete horas seguidas metidos en el estudio de grabación, el resultado final no les acababa de gustar del todo, pese a lo cual decidieron incluirla en el disco. Posiblemente habían despositado muchas espectativas en esta composición ya que en un primer momento su intención era que fuese el tema principal y el que diese título a su segunda película, algo que finalmente no se produciría debido a las dudas que tenían sobre este tema.

La canción en cuestión no es otra que “Eight Days a Week”, y a pesar de la poca confianza que tenían en ella se convirtió en el sencillo más vendido del disco llegando al número uno en el Reino Unido y varios países europeos más. Hasta cuando ellos creían no estar tan inspirados eran capaces de ofrecer grandes momentos.

Aquí debería haber finalizado la sección “pionera” del día de hoy, pero dado que es el último capítulo dedicado a The Beatles en esta faceta, no he podido resitir la tentación de incluir un tema más de aquella época y que encaja a a la perfección como despedida de lujo a unos artistas tan grandes como ellos.

Su frenética actividad de esos primeros años no se conformaba con publicar cuatro álbumes en 20 meses y realizar giras continuas sino que daba tambien para publicar sencillos al margen de sus trabajos de larga duración, algo muy habitual en aquella época en el funcionamiento de la industria discográfica. A finales de aquel año 1964 publicarían un single con el que obtendrían un grandísimo éxito, con una letra ideal para cerrar la sección de hoy y en el que se incluye una peculiar variante.

La coletilla de “fueron los primeros en …” se ha utilizado una y otra vez para contar la carrera de The Beatles, justificando de manera notable su condición de “pioneros”. Pues bien, con la canción con la que vamos a cerrar los cuatro capítulos que les he dedicado en las últimas semanas volverían a ser innovadores. Os cuento.

La canción en cuestión es “I Feel Fine”, una composición de Lennon llena de optimismo, creatividad y ritmo en la que por primera vez en la historia de la música (aquí está la coletilla) un grupo de rock utilizaba el sonido de un acople de amplificador para introducir la música. Fue un sonido que surgió por casualidad durante la grabación al inclinar John la guitarra sobre el amplificador y decidieron incorporarlo de inmediato, convirtiéndose en una de las introducciones musicales más conocidas de la historia del pop-rock.

Ahora sí, aquí ponemos punto y final a la “época pionera” de The Beatles, aunque posiblemente sea más correcto decir que es un punto y seguido ya que sus canciones van a seguir protagonizando “La Graminola” durante muchas semanas más, bastante antes de lo que podemos imaginarnos … y hasta ahí puedo leer.

 

LISTA DE LOS AÑOS 60

Comenzamos ya el viaje a traves de los tiempos para deleitarnos con la música de distintas épocas. Para empezar repasamos la lista que se estrenaba el 6 de mayo de 1968 que presentaba nada más y nada menos que cuatro nuevas entradas. Nos encontramos ante una de esas semanas mágicas ya que todas y cada una de las incorporaciones que tuvieron lugar ese día son grandísimos clásicos de la historia de la música y sus intérpretes auténticos mitos. Preparaos pues para disfrutar a lo grande.

Hay ocasiones en las que las distintas secciones de la revista pueden entrelazarse entre sí por distintos motivos y en esta ocasión sucede así. La sección de “Los Pioneros” ha estado protagonizada por The Beatles y que mejor comienzo al repaso de las listas de otras épocas que seguir con la música de los chicos de Liverpool, ya que, efectivamente una de las entradas del día llevaba su sello. Ya os había comentado yo que iban a seguir apareciendo por aquí y mucho antes de lo que nos imaginábamos.

Se trata de otro de esos sencillos que publicaron al margen de sus discos de larga duración y que tan buenos resultados solían darles. En esta ocasión es una auténtica genialidad ya que se inspiran en el sonido que siempre caracterizó a ese grandísimo pionero que fue Fats Domino, por lo que el piano cobra un tremendo protagonismo. Por si fuera poco incluye un solo de saxo al final que le da un aire retro todavía más pronunciado. Estoy hablando de “Lady Madonna” , una grandísima canción que nos acompañaría durante 36 semanas para situarse en el puesto 6 como mejor resultado.

Para que nos hagamos una idea de la trascendencia que tenía todo lo que ellos hacían, basta decir que de esta canción haría su propia versión el mismísimo Fats Domino. Creo que no es necesario hacer más comentarios.

La segunda entrada de aquella semana tiene aire “eurovisivo” por los cuatro costados. Y es que en aquella época participar en el festival de Eurovisión, no digamos ya obtener el triunfo, era un pasaporte abierto al éxito, no como ahora que salvo contadas excepciones la mayoría de los ganadores de cada edición terminan pasando con más pena que gloria por el panorama musical internacional.

De todos es sabido que la triunfadora de la edición del año 1968 fue Massiel con el famoso “La La La”, trayéndose el primer premio para España por primera vez en la historia del festival. El gran derrotado de esa edición sería Reino Unido, cuya si bien acabaría segunda a pesar de ser la gran favorita, se resarciría de tal decepción convirtiéndose en un tremendo éxito a nivel mundial, incluyendo nuestro país donde sus resultados sobrepasaron con creces los conseguidos por nuestra compatriota. En esta ocasión el segundón terminó siendo el verdadero triunfador.

Supongo que nuestros lectores más veteranos ya sabrán que me estoy refiriendo a Cliff Richard y ese tremendo éxito que fue “Congratulations”, una canción que se convertiría en un auténtico bálsamo para el cantante inglés. No atravesaba su mejor momento ni profesional ni personalmente hablando ya que acababa de separarse del grupo que le había acompañado durante tanto tiempo en su carrera, los maravillosos “The Shadows”. Inmerso en un estado de ánimo bastante delicado, se refugió en la religión convirtiéndose al cristianismo y viendo una posibilidad de remontar con su participación en Eurovisión aceptó el reto. En un primer momento, al no conseguir la victoria final, su depresión fue en aumento pero con la repercusión que su canción tuvo a nivel internacional terminaría por iniciar su remontada. Era de justicia.

El éxito que cosecharía este tema fue brutal para aquella época y España no fue una excepción ya que tuvo mucha mayor repercusión que el propio “La La La”. De hecho en nuestra lista permanecería durante 41 semanas llegando a ocupar el número uno, registros a los que no llegaría nuestra Massiel. Vamos, aquello de “los últimos serán los primeros”.

Ya os he comentado al principio que las cuatro entradas de la lista sesentera son cuatro auténticos lujos y dentro de ellas la que viene a continuación me parece auténtica pata negra, tanto por su intérprete como por la canción  en sí, ambos igual de brillantes.

Nos encontramos ante una canción que adquirió la calificación de mítica ya no solamente por su calidad sino porque es uno de esos casos que se dan de vez en cuando de temas que logran un tremendo éxito y se convierten en la canción más emblemática de un determinado artista tras su fallecimiento. Y es que el malogrado Otis Redding no pudo ser testigo de la trascendencia que adquiriría esta cancion y del éxito arrolador que lograría, algo que ha perdurado hasta la actualidad ya que se trata de una composición que se mantiene de actualidad incluso en nuestros días.

Otis estaba considerado como “El Rey del Soul”, honor que compartía con Sam Cooke, cuando en el año 1967 falleció en un accidente de aviación. A finales del año siguiente se publicaría esta tremenda canción que es “(Sittin’ On) The Dock of the Bay” que le encumbraría como un auténtico mito. En nuestra lista permanecería 19 semanas para alcanzar el top 19, pero a nivel internacional se convertiría en un clásico entre los clásicos con esos inolvidables silbidos.

Como estamos comprobando el nivel de la música que nos trae la lista graminoleña de los 60 es bastante elevado. Pues por el mismo precio os voy a ofrecer una cuarta canción que también se integraba en el ránking aquel día, otro tremendo clásico, de la mano de otro monstruo de la música, aún en activo, con una letra que en la actualidad habría levantado mucha pero que mucha polémica.

El galés Tom Jones se encontraba en aquel instante en uno de los mejores momentos de su carrera. Su manera de interpretar, su descomunal voz y su físico le habían convertido en uno de los cantantes de mayor éxito del momento, por algo era conocido como “El Tigre de Gales”. En el año 1968 publicaba una de las canciones más reconocidas de toda su trayectoria cuya letra narraba una historia que desgraciadamente está muy de actualidad en nuestros días.

La canción llevaba título de mujer y narraba la historia de un marido despechado que engañado por su mujer terminaba apuñalándola. Como vemos es un claro caso de violencia de género y sospecho que si esta canción se publicase en nuestros días alguna que otra campaña en su contra se habría desatado. Al margen de esto, no cabe ninguna duda de que “Delilah” es una grandísima canción y la interpretación que Jones en ella realiza es simplemente descomunal, tanto como los resultados que obtuvo en nuestra lista en la que se instaló durante 59 semanas alcanzando como no podía ser de otra manera el puesto más alto durante algunas de ellas.

Hay situaciones dentro del mundo de la música que parecen inexplicables aunque no hacen otra cosa que demostrar lo grande que es. En la década de los 90, más de 20 años después de su grabación, los aficionados del equipo de fútbol inglés del Stoke City la adoptarían como una especie de himno no oficial y hoy en día siguen cantándola durante los partidos de su equipo. No veo el nexo lógico que esta situación pueda tener pero como ya digo estos hechos son los que convierten a la música en algo indispensable.

 

LISTA DE LOS AÑOS 70

El repaso a la lista de los 70 no es tan pródigo en cuanto a cantidad pero sí en lo referente a calidad con respecto a lo que acabamos de disfrutar de la lista de los 60. Nos ocupamos de la que se estrenaba el 6 de mayo de 1978 que presentaba una única nueva entrada pero también de una calidad excepcional. He de advertiros una cosa, el grupo que la protagoniza es una de mis auténticas debilidades por lo que no voy a ser capaz de ser objetivo.

El grupo al que me refiero es “The Sweet”, banda británica encabezada por el vocalista Brian Connolly y el guitarrista Andy Scott que se convirtió en uno de los referentes de lo que dio en denominarse “glam-rock” y que unía un inconfundible estilo en el que la fuerza de las guitarras con un sonido ronco y áspero lo llenaba todo a una imagen impactante para aquello tiempos con pelos de colores, maquillaje en los rostros, mallas apretadas, plataformas y laca, mucha laca. Ya os digo, me vuelve loco este grupo y me encanta el glam-rock.

La canción que entraba en nuestra lista aquel 6 de mayo de 1978 es una auténtica joya. Un tema que se alejaba un tanto de su musica habitual, introduciendo un sonido más maduro y con mayor presencia de los teclados, manteniendo la misma armonía coral que siempre habían mostrado. Su título es “Love Is Like Oxygene” y en mi opinión es la mejor composición de toda su carrera y una de las mejores de la década de los 70. En ella Connolly modula su voz como nunca, con unos acordes suaves y calmados en unos registros nunca antes escuchados en ninguno de sus anteriores temas.

Por si fuera poco grabaron dos versiones distintas de este tema, una de las cuales dura casi siete minutos y tiene una parte instrumental central que me parece excepcional. Es la que os pongo a continuación porque creo que merece la pena.

Sus resultados en la lista sería bastante normalitos: 17 semanas de permanencia y top 22, muy por debajo de lo que realmente merece porque para mí es y será siempre un auténtico número uno y el riff de guitarra del principio considera que ya es parte de la historia de la música moderna.

 

EL ÁLBUM DE LA SEMANA

Ya sabéis que de vez en cuando me doy un capricho a la hora de elegir el disco que va a protagonizar el póster central de cada semana. Además, en algunas ocasiones los que siguen “La Graminola” habitualmente, los más jóvenes claro está, me han comentado que tengo que poner más música de actualidad. Pues bien, en el número de hoy voy a matar dos pájaros de un tiro porque el álbum de la semana llega de la mano de un grupo que a mí particularmente me encanta y que fue publicado hace tan sólo cuatro años. Vienen de Suecia, se hacen llamar “The Sounds” y en el año 2014 publicaron el que es hasta el momento su último disco, “Weekend”.

The Sounds son un grupo sueco que lleva más de diez años haciendo buena música y que está formado por Johan Bengtsson, Jesper Anderberg, Félix Rodríguez, Fredrik Nilsson, Tim Palmer y la extratosférica vocalista femenina Maja Ivarsson, una mujer que nunca ha dejado indeferente a nadie tanto en lo estrictamente musical como en otros aspectos vinculados a su aspecto y demás circunstancias vinculadas a este extremo … vosotros ya me entendéis.

Desde que aparecieron en escena en el año 199, este grupo siempre me cautivó principalmente por su sonido, muy cercano a la “new wave” de los años 80 y dada su estrucutra, una vocalista femenina, rubia, estilizada, atrevida, sexy, y cinco músicos masculinos acompañándola, de manera inmedianta me recordaron a los míticos Blondie, salvando las distancias, claro está.

En el año 2014 aparecía en el mercado este disco que mostraba sus habituales señas de identidad, música enérgica a ritmo de guitarra, en la que la voz de Maja invita a bailar, aderezada con algún medio tiempo y un par de baladas muy previsibles, pero todo ello con una interpretación muy profesional y de calidad, algo que muestran de manera inmediata con el tema que abre el disco cuyo título lo dice todo: “Shake Shake Shake”. Así que ya sabéis a moverse todo el mundo al ritmo que marca el rompedor estribillo de esta composición.

Las comparaciones son odiosas pero sus similitudes con los citados Blondie son bastante evidentes, lo que nos lleva a calificar a Maja Ivarsson como la Debbie Harry del nuevo siglo. Muchos pensaran que es algo exagerado, pero lo cierto es que el carisma de la primera no tiene nada que envidiar a la segunda y el aspecto provocativo de ambas es bastante similar. La propia Maja se ha ocupado siempre de alimentar estos comentarios afirmando que su fuente de inspiración ha sido, es y será la señora Harry.

Otra de las características habituales de este grupo es la intensidad con la que se desenvuelven en sus actuaciones en directo. Saben como meterse al público en el bolsillo desde el primer momento y la principal artífice de esta capacidad es la propia vocalista quien con su itensidad, su ritmo y su manera de moverse sobre el escenario, sin ningún recato a la hora de enseñar todos y cada uno de sus encantos, termina por conquistar a todos los asistentes a sus conciertos.

Por este motivo, muchas de sus canciones estan dirigidas precisamente a hacer vibrar al público en sus conciertos, como esta “Take It the Wrong Way”, en el que muestran una intensidad instrumental bastante grande, santo y seña del grupo durante toda su carrera.

Como suele suceder en la mayoría de los casos en cualquier artista que se precie, las vivencias personales suelen pasar factura y las letras de muchas de sus canciones muestran el momento personal o la situación anímica en la que cada uno se encuentra en el momento de componerlas. La manera de entender la vida de Maja siempre ha sido bastante peculiar, lo que le ha ocasionado algunos problemas en determinados momentos, por lo que que mejor manera para hacer examen de conciencia que con la letra de otra de las canciones de este disco.

La familia de Maja nunca encajó demasiado bien que se dedicase al mundo de la música y su condición reconocida por ella misma de bisexual no ayudó demasiado a que su relación fuera fluida. Con el paso de los años parece que la cantante ha ido madurando dándose cuenta de algunos errores que ha cometido y encuentra la manera de pedir perdón en la letra de “Hurt the Ones I Love”, un tema calmado en el que muestran una estructura poco uniforme lo que le da empaque suficiente como para ser considerado uno de los mejores momentos que ofrece el álbum.

Una de las curiosidades del disco es el ritmo que posee el tema que da título al álbum. Lo normal que que cuando un grupo hace mayoritariamente música intensa y bailable y su repertorio está dominado por esta manera de hacer música, los temas que coinciden con los títulos de sus discos mantengan estas señas de identidad. Sin embargo, ellos han alternado esta tendencia habitualmente y en esta oportunidad nos ofrecen una balada a la hora de dar cuerpo a “Weekend”, la siguiente canción de este trabajo.

Nos encontramos con una balada, terreno en el que también se mueven a la perfección, con una lastimera historia de desamor en la que la mezcla del sonido de las guitarras con los teclados vuelve a retrotraernos al sonido de 30 años atrás. Será por este motivo por el que me gusta tanto su música.

Si hay algo que me gusta de este grupo es la forma en la que son capaces de encajar sus melodías según mejor le vaya a cada canción. Son capaces de ser eléctricos e intensos así como más acústicos y relajados, atreviéndose asimismo a combinar ambos aspectos en algunos casos. En este sentido, la canción que viene a continuación me parece que es la mejor de todo el álbum, una de esas canciones que si se hubiese publicado en los años 80 a buen seguro que se habría convertido en un grandísimo éxito a nivel internacional.

Se trata de una canción que lleva el título de “Great Day” en la que la guitarra acústica tiene un peso bastante grande, alternando su sonido con un contraste de bajo y el resto de la sección de guitarras. Si a esto le sumamos una melodía ideal para bailar, una letra optimista y la voz más acariciante que Maja pueda ofrecernos, obtenemos un resultado excepcional.

Al igual que ha sucedido en sus anteriores discos, The Sounds nunca se han preocupado en exceso por darle a éstos una estrucutra compacta en lo que al orden de las canciones se refiere. No les ha preocupado en ningún momento mantener ningún tipo de uniformidad o conexión entre sus composiciones, ocupándose única y exclusivamente de presentarnos su música tal como es, sin mayores pretensiones. Esta especie de “sencillez” sea posiblemente otra de las causas por las que me gustan tanto.

Os cuento esto porque supongo que os habréis dado cuenta de que las canciones van surgiendo en el álbum una tras otra sin conexión alguna entre ellas. Ellos componen, tocan, graban y publican la música que les gusta hacer y que tan bien saben hacer, sin más. De esta manera, pasamos de un tema con una melodía más pausada y acústica a otra más potente y eléctrica, y lo mejor de todo es que ellos logran que a pesar de ello todo encaje.

Con todo lo que os estoy comentando os imaginaréis que la canción que viene a continuación rompe totalmente con lo que mostraba la anterior. Se trata de “Outlaw” y muestra un sonido intenso con las guitarras eléctricas dándolo todo y una letra más agresiva en la que nos narran la historia de una rebelde, la historia de una fuera de la ley. El aspecto más punk de The Sounds, que también lo tienen, se hace más que evidente en esta oportunidad.

Los que no conocierais la música de este grupo y los estéis descubriendo en este momento supongo que os habréis percibido todas y cada una de sus señas de identidad. La más marcada es sin lugar a dudas su sonido bastante influido por la música de la década de los 80 (volvemos a caer en la comparación con Blondie) pero hay otras que también pueden considerarse como marca de la casa.

El mayor peso del grupo es evidente que lo lleva su cantante, Maja Ivarsson, auténtica líder e imagen más representantiva de la banda, pero los cinco hombres que la acompaña no son meros espectadores, meros acompañantes como sucede en muchos grupos en el que el carisma de su solista, sobre todo si es femenina, termina tragándose al del resto. Estos cinco chicos son muy buenos tocando y en cada canción lo ponen de manifiesto.

En cualquiera de las canciones del disco los chicos muestran su mejor cara, pero uno de los temas en el que mejor brillan mostrándo su habitual compenetración es “Too Young To Die” otro de los temas recomendables del disco, aunque ahora que lo pienso creo que realmente todos lo son.

A continuación llega otro corte más con unas señas de identidad bastante similares. Podría decirse que es el tema que más y mejor condensa lo que es el sonido de “The Sounds”, mucha guitarra, melodía fácil, letra sencilla y todo ello aderezado con la música de los teclados.

Éste es el sonido que presenta “Emperor”, la canción que según manifiestan los propios miembros del grupo pasa por ser la mejor de todas. Yo no sé si será cierta esta afirmación tan subjetiva, pero lo cierto es que suena de manera espectacular.

Las canciones van surgiendo una tras otra y nos vamos acercando poco a poco al final del álbum. Al contrario de lo que suele suceder en la mayoría de los casos, para cerrar el disco han reservados tres de los mejores temas del mismo, tres de las canciones más originales y trabajadas. Podría decirse que han querido ofrecer un fin de fiesta espectacular y lo cierto es que lo consiguen sobradamente.

Para empezar con la traca final, nos ofrecen la canción más compleja y más trabajada de todo el álbum. Yo diría incluso que es la composición más elaborada de toda su carrera con la que muestran todo su repertorio a la hora de tocar produciendo continuos cambios de estilo. Es algo parecido a la canción que incluyeron en su anterior trabajo “Crossing the Rubycon” que bajo el título de “My Lover” es mi preferida de todas.

La espectacular canción lleva el título de “Panic” y es una especie de “minisinfonía” con arreglos orquestales, constantes cambios en sus estructura y un sonido que recuerda constantemente al tecno de los 80. Para mí es una auténtica joya.

Siguiendo con la parte más creativa que nos ofrecen justo al final del disco llega otro tema en el que muestran nuevamente su versatilidad. Cuando un grupo de las características de The Sounds logra el éxito y abrirse su pequeño camino en el panorama musical internacional es bastante complicado no caer en la tentación de componer temas que se parecen muchísimo unos a otros y terminar por hacer siempre la misma canción. Ese riesgo con ellos no existe porque saben ofrecer cosas nuevas en cada disco e incluso cosas diferentes dentro de cada uno de ellos.

En este sentido, “Animal” muestra también una gran versatilidad, acercándose al glam-rock (nuevamente guiños a los 70 y 80), utilizando el siempre artificio atractivo de los efectos de silbidos y consiguiendo que el bajo le robe cierto protagonismo en esta oportunidad a las guitarras. Una composición que también va rompiendo y cambiando continuamente con un inicio con bastante ritmo, un descenso de intensidad hasta llegar prácticamente a un medio tiempo y volver a crecer de manera exponencial con el estribillo. Una cosa está clara, escuchando su música nunca vamos a aburrirnos y si los disfrutamos en directo mucho menos.

Llega entonces el momento de cerrar el disco y lo cierto es que saben hacerlo bastante bien. Para poner la guinda a ese delicioso pastel que es “Weekend”, Maja y los suyos nos regalan una de esas canciones que se cantan a todo cantar en cualquier garito que ponga su música y que se esperan casi con ansia en sus conciertos. Un tema de los de saltar, cantar y bailar en sus actuaciones en vivo.

Para ello vuelven a deleitarnos con una parte instrumental al principio en la que se lucen todos los miembros del grupo y dar paso a una de las canciones más intensas de todo el álbum, con una letra que habla de la juventud y de la rebeldía y que como ya digo es ideal para poner al público en éxtasis en cualquiera de sus conciertos. Su título es “Young and Wild” y es un magnífico colofón a un disco que a mí personalmente me encanta.

Hasta aquí llega el disco que ha protagonizado la página central de la revista esta semana. En otros tiempos, un grupo como éste se habría convertido poco menos que en un fenómeno de masas y, sin embargo, en nuestros tiempos goza de cierta popularidad pero su música no es de la más promocionada. Una vez más nos encontramos ante la sinrazón de la industria discográfica actual. Y no voy a comentar más que enseguida me enciendo y me deprimo.

Ahora solamente queda esperar la publicación de su siguiente disco, que ya están tardando porque han pasado cuatro años y no he vuelto a saber nada al respecto, porque sería una auténtica pena que un grupo como éste, con una música como la que hacen se pierda tan pronto por el camino.

 

LISTA DE LOS AÑOS 80

Seguimos nuestro camino y continuamos el habitual recorrido a través de la música de otros tiempos y lo hacemos sin cambiar demasiado de tercio ya que acabamos de disfrutar de un disco de hace tan sólo cuatro años pero que muestra un sonido muy ochentero y vamos ahora a disfrutar del repaso que siempre hacemos a la lista de la década de los 80. Todo se resume en que vamos a continuar con buena música.

Vamos a situarnos en la lista graminoleña que se estrenaba el 8 de mayo de 1988, la cual nos traía dos nuevas entradas además del cambio en el número uno. Tras 3 semanas de ocupar la cima de nuestro ránking, Sting y su “We’ll Be Together” dejaban paso a un tema del que ya os he hablado hace no mucho con motivo de su entrada en la lista y que se hacía con el número 1 ascendiendo nada más y nada menos que desde el puesto número 7, algo bastante poco habitual, ya que normalmente el asalto a la cima suele lograrse desde posiciones más cercanas.

El nuevo número uno desde ese día sería la maravillosa versión que “Pet Shop Boys” realizarían de “Always On My Mind”, el gran clásico de Elvis Presley. Os refrescaré un poco la memoria para recordaros que en el año 1987, con motivo del décimo aniversario del fallecimiento del Rey del Rock, la cádena televisiva inglesa ITV le rendiría un merecido homenaje mediante la emisión de un programa especial titulado “Love Me Tender” y en el que distintos artistas de actualidad realizarían distintas versiones de los mayores clásicos de Elvis. En dicho programa Pet Shop Boys ofrecerían una versión tan grande de “Always on my Mind” que inmediatamente sería grabada y publicada como sencillo, colocándose en los puestos de privilegio de las listas de éxitos de todo el mundo, incluida la graminoleña como estamos comprobando.

Además del cambio de número uno, la lista de aquel 8 de mayo presentaba dos nuevas entradas, una de ellas de auténtico lujo y la otra … la otra no sabría muy bien como calidicarla ya que se trataba de un proyecto encabezado por uno de los críticos musicales más prestigiosos de aquella época y que todavía sigue dando muestras de su sapiencia musical. Pero vayamos por orden.

La primera de las entradas estaba protagonizada por una de las voces más emblemáticas de aquella época. Su voz rasgada, ronca y potente a la vez y su sensibilidad a la hora de cantar le habían hecho acreedor al honorífico título de “El blanco que cantaba con voz de negro” y por aquella época se encontraba en uno de los mejores momentos de su carrera una vez superada su adicción al alcohol. Estoy hablando del grandísimo Joe Cocker.

Acababa de publicar su disco “Unchain My Heart”, en el que la mayoría de las canciones que en él se incluían eran versiones de otros artistas interpretadas a su manera, territorio en el que se ha movido siempre a la perfección recondando la tremenda versión que haría de “With a Little Help From My Friends” de The Beatles. Sin embargo, la canción que entraba en lista la semana de la que nos estamos encargando era un tema nuevo escrito por Dart Hartman con el que volvería a demostrar su maestría a la hora de interpretar canciones con sentimiento.

Se trata de una balada romántica a más no poder que interpretada con su voz rasgada se transforma en un momento estelar. Su título es “A Woman Loves a Man” y nos acompañaría en lista durante 24 semanas para alcanzar el puesto número 2 como mejor registro. Grande Cocker, como siempre.

La segunda entrada de la semana viene de la mano de un proyecto muy peculiar y singular que se sacó de la manga uno de los periodistas musicales más prestigiosos de nuestro país. Estoy hablando de Julián Ruiz, por aquel entonces una de las estrellas de “Los 40 Principales”, quien ya había tomado contacto con la música realizando labores de producción para distintos artistas. En esta oportunidad decidiría dar el salto al otro lado de la barrera y ser parte activa del asunto.

Para este proyecto contaría con la colaboración estelar de Tino Casal en labores de composición, el teclista que siempre le acompañaba, Javier Losada, y el guitarrista de Azul y Negro, Joaquín Montoya, recayendo las labores de vocalista en Losada y el propio Julián Ruiz. El proyecto en cuestión llevaría el nombre de “Norte Lamber”.

La única canción de este proyecto que tendría cierto reconocimiento sería “Jingo Apache”, tema compuesto por Casal y que serviría como carta de presentación y cierre, ya que después de este intento no habría más en lo que a este proyecto se refiere ya que pocos años después Ruiz lo volvería a intentar y en esta ocasión con más éxito con “El Bosco”.. Sus resultados serían bastante discretos, como no podía ser de otra manera, permaneciendo en lista durante 8 semanas para alcanzar el top 25.

 

LISTA DE LOS AÑOS 90

Continuamos nuestro viaje graminoleño en el tiempo para situarnos ahora en el 10 de mayo de 1998 y hacernos eco de la única entrada que presentaba la lista aquel día, una canción de un artista latino que estaba subiendo como la espuma en aquel momento y que está íntimamente ligada con el mundo del deporte, más concretamente con el del fútbol.

El portorriqueño Ricky Martin se había convertido en una de las estrellas emergentes latinas apenas un par de años antes con su famosa “María” y desde ese instante iba a convertirse en una figura destacada de la música y asiduo a nuestras listas incluso en nuestros días. Acababa de publicar su disco “Vuelve”, con el que repetiría grandes resultados, en el que se incluía la canción que colocaba en la lista aquel 10 de mayo moviéndose en unos terrenos muy similares a los de sus anteriores éxitos.

Esta canción llevaba el título de “La Copa de la Vida” y se beneficiaría de la tremenda promoción que significó que se covirtiera en la canción oficial del Mundial de Fútbol que se celebró ese mismo año en Francia, por lo que no es de extrañar que se convirtiera en una de las triunfadoras de aquel verano. En nuestra lista también lo sería ya que nos acompañaría durante 44 semanas y llegaría alcanzar el número 1.

 

LISTA DEL NUEVO MILENIO

Toca ya cerrar el repaso semanal a las listas graminoleñas de otras épocas con la única novedad que presentaba la que se estrenaba el 4 de mayo de 2008. Una canción de una artista española de tremendo carácter, considerada como una de las auténticas divas de nuestra música y que ha terminado convirtiéndose en un personaje mediático de la televisión por formar parte del jurado de distintos concursos relacionados con la música. Supongo que ya os estaréis imaginando que hablo de Mónica Naranjo.

El tema que ingresaba en la lista de aquel día tiene una historia detrás de él con bastante miga. Vería la luz en el año 2008 aunque se trataba de una canción compuesta en 2006 pero que tuvo que ser aparcada, junto con el resto de canciones que iban a conformar su disco “Tarántula” debido a las discrepancias que Mónica mantuvo con su casa discofráfica. El mundo de la música se encontraba en una tremenda crisis en cuanto a ventas con la piratería en su máximo apogeo y su sello quería apostar sobre seguro con un disco más comercial y vendible, mientras que ella quería publicar un álbum más innovador, de mayor calidad y sin preocuparle si vendía más o menos. Simplemente quería hacer la música que le apetecía, sin más.

Tanto ella como su casa discográfica no cedieron en ningún momento en sus pretensiones, motivo por el cual el disco quedó aparcado y en su lugar se publicaría un recopilatorio bajo el título de “Colección Privada”. Dos años después, ya en 2008, con nuevo sello discográfico, Mónica publicaría por fin el álbum como ella quería y de él se extraería como primer sencillo “Europa”, según los entendidos en la materia una de las mejores canciones de su carrera, con la que nos acompañaría en la lista graminoleña durante 27 semanas para alcanzar el puesto 18 como mejor registro.

 

TAMBIÉN ES MÚSICA

La sección más original de “La Graminola” se adentra en el día de hoy en el mundo de las series de televisión. Pero no, no se trata de bandas sonoras de series televisivas, tema que ya abordaré próximamente, sino que se trata de actores de televisión que alcanzaron una tremenda popularidad y aprovechando el tirón decidieron probar suerte en el mundo de la música. Os advierto que alguna sorpresa os váis a llevar ya que la calidad de alguno de ellos es bastante buena, aunque la de algún otro no esté a tanto nivel.

Viajamos hasta el año 1987, momento en el cual el primer protagonista de hoy publicaba su primer disco de los tres que sacaría al mercado en su corta carrera discográfica. Por aquel entonces triunfaba en televisión con una serie que en España se convirtió en un tremendo éxito y que llevaba el título de “Luz de Luna”, siendo acompañado en el papel de protagonista por la actriz Cybill Shepherd. Estoy hablando del mismísimo Bruce Willis.

Lejos de encontrarnos con un capricho de actor que se viene arriba, este primer álbum, titulado “The Return of Bruno”, posee una gran calidad ya que Willis supo rodearse de muy buenos músicos para grabarlo. Gente de la talla de Booker T. Jones, Ruth Pointer (The Pointer Sisters) o The Temptations le arroparon en este trabajo en el que el actor pone voz a algunos clásicos del sello “Mowtown” con unos resultados bastante más que dignos.

Entre las canciones del disco se encuentra una versión de “Respect Yourself”, clásico del año 1971 del grupo The Staple Singers, que se convirtió en su canción más destacada y el mayor éxito que Willis lograría como cantante, colocándose en los primeros puestos de las listas de éxitos de su país y convirtiéndose en uno de los sencillos más vendidos del año 1987 en el Reino Unido. En resumen podría decirse que nos econtramos ante una grata sorpresa.

Bruce Willis publicaría todavía dos discos más, aunque ninguno obtendría la repercusión que su álbum de debut. A partir de ahí su carrera discográfica quedó abandonada definitivamente ya que de la televisión dio el salto al cine para convertirse en una de las estrellas más populares de Hollywood, volcándose desde ese momento en su prolífica y exitosa carrera como actor.

Vamos con el segundo actor que intentó aderezar su carrera como tal con el capricho de introducirse en el mundo de la música. Se trata de un caso bastante similar al que acabamos de ver: década de los 80, éxito absoluto y gran popularidad con una serie televisiva que arrasaba en todo el mundo y corto recorrido como cantante. Su nombre es Donnie Wayne Johnson, pero todos le conocemos como Don Johnson.

Si hay una serie televisiva de los 80 que de manera inmediata nos viene a la cabeza, ésa es “Miami Vice”, o lo que es lo mismo, “Corrupción en Miami”, y si hay un personaje que adquirió una tremenda popularidad dentro de ella, ése es Sonny Crockett, papel que interpretaba el propio Don Johnson. Pues bien, los paralelismos con la trayectoria de Willis son más que evidentes porque él también intentaría abrise un hueco en el panorama musical del momento y sus resultados sería bastante parejos, aunque si yo he de escoger me quedo con Bruce.

Johnson únicamente publicaría dos discos, el segundo sin ninguna trascendencia, y con su álbum de debut, titulado “Heartbeat” y publicado en el año 1986, lograría unos buenos resultados de ventas a ambos lados del Atlántico, en gran medida por aquello de la novedad y por la admiración que el público en general le profesaba en aquel momento. El tema que da título al álbum es el más destacado de ese trabajo y puede considerarse como el primer y único éxito dentro de la música de Don Johnson.

Vamos ya con el tercer y último actor de hoy que se adentró en el mundo de la música y vamos a hacerlo con un caso bastante peculiar, ya que se trata del que es posiblemente el de menor calidad de los tres que protagonizan la sección de hoy pero también es el más prolífico de todos, ya que ha publicado hasta 15 discos llegando incluso a sacar al mercado dos álbumes en un mismo año. Misterios que tiene el mundo de la música.

Eso sí, comparte con los dos anteriores popularidad televisiva, además por partida doble porque protagonizó dos de las series de mayor éxito en televisión, una de la década de los 80 y otra de los 90. Estoy hablando del muy peculiar David Hasselhoff, protagonista de las series “El Coche Fantástico” y “Los Vigilantes de la Playa” y, aunque parezca mentira, prolífico cantante. Sorpresas te da la vida.

La calidad de su música es … la verdad es que no sabría calificarla, pero lo que está claro es que si ha sacado al mercado desde el año 1985 la friolera de 15 discos, algo tendrá que a mí se me escapa. Como botón de muestra voy a ofreceros el que fue el primer sencillo de su primer álbum, titulado “Night Rocker”, una versión de un tema que interpretaron en su día The Everly Brothers”.

La canción en cuestión lleva el título de “Let It Be Me” y está interpretada a dúo con la también actriz Catherine Hickland, apareciendo esta canción en alguno de los episodios de la serie “El Coche Fantástico”, todo queda en casa.

El mundo de la música está repleto de artistas vinculados al mundo del cine que se han visto tentados por lograr también reconocimiento por su talento musical, aunque en la inmensa mayoría de las ocasiones sus resultados han sido bastante discretos. Lo que acabamos de ver y escuchar son tres ejemplos pero hay muchos más casos similares, así que en algún momento habrá que retomar el tema. Por cierto, una opinión personal: por muy incalificables que puedan ser las carreras musicales de estos tres actores prefiero cualquiera de ellas al reggaetón ¿Qué pensáis vosotros?

 

LA ÚLTIMA DE LA GRAMINOLA

Siempre se dice que las despedidas son tristes pero en nuestro caso no lo son porque vienen cargadas sin excepción de buena música y tan sólo hay que esperar siete días para reencontrarnos. Así que despedimos el número de “La Graminola” de hoy con una sonrisa de oreja a oreja y los oídos bien abiertos.

 

EFEMÉRIDE

 

Graham Gouldman, que fuera vocalista de 10CC cumple 72 años. Está ya hecho todo un mocito y para celebrarlo disfrutamos de su voz y de la buena música que hicieron todos los miembros del grupo.

 

Una de mis bandas preferidas de la década de los 70 es sin ninguna duda 10CC. Siempre me han parecido un espectacular grupo con unas composiciones llenas de calidad y un sonido que me encanta. Aprovechando la coyuntura, esto es que un 10 de mayo de 1946 vino al mundo su vocalista principal, Graham Gouldman, nuestra contraportada va a deleitarnos con una de sus mejores canciones, más concretamente con mi canción preferida.

Junto a Eric Stewart, Kevin Godley y Lol Creme fundaría el grupo en el año 1972 y desde el primer momento dieron cuenta de su profesionalidad y de la calidad de su forma de hacer música, logrando unos cuantos éxitos de esos que pueden considerarse como auténticos himnos de la época. Por cierto, los dos últimos formarían años después un dúo que a mí personalmente me fascinaba, Godley & Creme y que nos dejarían una maravilla en forma de canción como es “An Englishman in New York”, pero ésta es otra historia.

En el año 1978 se publicaba el álbum “Bloody Tourists” en el que se incluía mi canción preferida de esta banda. Se trata de un tema que narraba vivencias propias que el grupo había “sufrido” durante unas vacaciones en las Islas Barbados, aunque a algunos pueda parecerles algo disparatado. Se trata de “Dreadlock Holiday”, una canción a ritmo de reggae que me encanta.

 

LA EDAD DE ORO DE LA MÚSICA ESPAÑOLA

 

La música española de hoy va de heavy metal, con uno de los grupos más grandes de la época dorada del rock duro español: Ángeles del Infierno.

 

La mágica década de los 80 mostró una versatilidad y variedad nunca antes vista en cuanto a estilos musicales, por lo que el nivel que se llegó a alcanzar a nivel internacional fue espectacular. No se quedaría atrás el panorama musical español que empapándose continuamente de lo que se hacía fuera de nuestras fronteras comenzó a abrirse camino en estilos nunca antes trabajados por grupos españoles. El ejemplo más claro es el heavy metal, así que hoy vamos a disfrutar de uno de los temas emblemáticos de uno de los mejores grupos de rock duro de nuestro país.

Me estoy refiriendo a Ángeles del Infierno, una banda de heavy metal que irrumpió como un relámpago desde Lasarte (Guipúzcoa) en el año 1978 y que prontó dio muestras de que iban a a hacer algo grande, llegando a ser teloneros en sus conciertos en España de grupos de la talla de AC/DC, Motorhead o Saxon, ahí es nada.

Su momento culminante llegaría en el año 1984 cuando publicaron “Pacto con el Diablo”, su álbum de mayor éxito considerado por los críticos especializados como uno de los discos más grandes de heavy metal que jamás se haya hecho en España. Lo cierto es que el listón lo pusieron tan alto con este trabajo que fue imposible igualar sus resultados por lo que poco a poco fueron perdiendo fuelle en gran medida también por el retroceso que este estilo fue desarrollando desde mediados de la década de los 90.

Entre las canciones de ese disco se encuentra “Maldito Sea Tu Nombre”, un auténtico himno del heavy metal español y que les situaría a otro nivel dentro del rock en español. Un grandísimo grupo, una grandísima canción.

 

NOVEDAD

 

Rompió en los 80, intenton mantenerse en los 90 y con el nuevo siglo parecía haber desparecido de la circulación. Sin embargo ha sabido retornar y reinvertarse una de las auténticas damas de la música británica, la indispensable Lisa Stansfield. Tiene nuevo disco recién estrenado y nos hacemos eco de ello.

 

 

Tras pasar por el grupo The Blue Zone, Lisa Stansfield irrumpió en el panorama musical internacional en el año 1989 como un auténtico ciclón convirtiéndose en una de las artistas más aclamadas por la crítica gracias a ese descomunal disco que es “Affection”, con el que arrasó en todo  el mundo. Su debut en solitario fue todo un acontecimiento siendo considerada como una de las artistas emergentes con mayor progresión en aquel instante.

Como ha sucedido tantas y tantas veces, su álbum de debut fue tan espectacular que ya no fue capaz de reeditar el éxito con él conseguido. Hiciese lo que hiciese a partir de ese momento, y lo que hizo fue también bastante bueno, de manera inmediata era comparado con “Affection” y terminaba pareciendo que no tenía suficiente nivel. Pese a que siguió publicando discos de manera periódica, su repercusión fue decreciendo paulatinamente. Quizás toco techo demasiado pronto.

En el año 2004 desapareció de la circulación y aunque no hubo anuncio oficial todo el mundo dio por hecho que se había retirado definitivamente pero la sorpresa llegría en el año 2014 con su inesperada reaparición y la publicación desde entonces de tres discos. El tercero nos llega ahora bajo el título de “Deeper” y acaba de ser publicado recién salido del horno.

El primer sencillo de este disco lleva el título de “Billionaire” y nos muestra a la Lisa Stansfield de siempre, interpregando con su plácida y dulce voz a ritmo del soul más fresco y actualizado con mayor madurez y profesional si cabe. Un disco que no venderá millones de copias pero que a buen seguró estará entre los mejores trabajos del año.

Lujo y encanto para despedir el número de “La Graminola” de hoy, pero ya sabéis que en apenas siete días estoy otra vez con vosotros. Por cierto, cómo pasa el tiempo, la semana que viene publicaré el número 25 desde que el blog tiene formato de revista, pero lo mejor de todo es que nos queda todavía mucho camino por recorrer.

Hasta la semana que viene, Graminoleños.

JUAN JOSÉ GOMARIZ