GREASE


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Hola Graminoleños.

El mundo de la música y el del cine van cogiditos de la mano como hemos podido comprobar en muchísimas ocasiones. Para los que sois de mi generación, para los nacidos en las decadas de los 60 y de los 70, hay una película que sin lugar a dudas marcaría un antes y un después en cuanto al cine musical. Una de esas películas que habremos visto en un sinfín de ocasiones y con la que seguimos vibrando al escuchar su banda sonora. Esa película es “Grease”.

Todos nos sabemos de memoria sus canciones, todos conocemos sus diálogos, todos recordamos perfectamente y al milímetro cada una de sus coreografías, pero lo cierto es que es una película que está llena de anécdotas y noticias que quizás no sean conocidas por todos. Pues bien, en el artículo de hoy de “La Graminola” vamos a intentar contaros todo lo que rodeó al rodaje de esta película que hasta la llegada de “Mamma Mía” fue el musical cinematógrafico de mayor recaudación de la historia. Empecemos a llenarnos de brillantina.

“Grease” nacería en forma de musical en el año 1971 de la mano de Jim Jacobs y Warren Casey, produciéndose su estreno en un pequeño teatro de Chicago. El éxito cosechado en su puesta de largo les llevaría a estrenarlo en Broadway tan sólo un año después, convirtiéndose en uno de los musicales preferidos por el público norteamericano. Su salto al cine era cuestión de tiempo.

Sería en el año 1978 cuando de la mano del director Randal Kleiser “Grease” llegaría al cine convirtiéndose en la película musical del año y batiendo todos los records habidos y por haber en recaudación. Además de inmediato se convertiría en una de las películas de referencia de la juventud de aquella época, tanto por su música como por sus personajes.

La canción que abre la película y que toma su título, sería intepretada por Frankie Vallie, el que fuera líder del grupo The Four Seasons” y es una de las canciones nuevas que no pertenecía al musical teatral. Su compositor sería el mismisimo Barry Gibb y de inmediato se convertiría en una de las dos canciones de la banda sonora que llegaría al número uno en Estados Unidos.

Curiosamente las opiniones de los críticos especializados fueron bastante malas. Calificaron la película de insufrible, con una música deplorable, unos actores nefastos y unos número musicales carentes de originalidad. Vamos que se lucieron, porque la película caló de inmediato en todo el mundo y reventó taquillas allá donde se estrenaba. Su música se oía una y otra vez en las emisoras de radio y todos querían ser Danny o Sandy, imitando sus movimientos y sus coreografías.

Una de las caractéristicas que más llamaría la atención sería la forma de caminar que tenían los protagonistas masculinos, los famosos Thunder Birds. Pues bien, todo tiene una explicación. Resulta que Jeff Conaway, que interpretaba a Kenickie, el inseparable amigo de Danny Suko (John Travolta), era más alto que este último por lo que para que no se notara demasiado al director se le ocurrió la idea de que caminara de esa manera tan especial.

La película está repleta de momentos espectaculares como el que nos ofrecen los Thunder Birds y las Pink Ladies por separado indagando sobre las vacaciones de verano que vivieron Danny y Sandy sin saber lo cerca que estaban de reencontrarse, a los compases de “Summer Nights”.

De los actores que se eligieron para actuar en la película, únicamente Olivia Newton John tenía experiencia como cantante y, curiosamente, fue la que más dudo en tomar parte en la película. Con anterioridad el papel de Sandy había sido ofrecido a diferentes actrices, entre la que se encontraba Carrie Fisher, la Princesa Leia en la saga de “La Guerra de las Galaxias”. Tras muchas dudas, la capacidad de convicción de John Travolta conseguiría que Olivia se decidiera a interpretar a Sandy.

Una de las cosas que más llamaría la atención es que aunque los protagonistas de la películas eran estudiantes de instituto, todos los actores superaban con creces la edad que deberían tener esos protagonistas. El caso más llamativo sería el de Stockard Channing, que interpretaba el papel de Rizzo, que superaba incluso la treintena.

La rivalidad entre Rizzo y Sandy es patente durante toda la película. El personaje de la primera estaba basado en Marilyn Monroe y el de la segunda en Sandra Dee, lo que llevaría a uno de los momentos de lucimiento de Stockard interpretando el tema “Look At Me I’m Sandra Dee”.

Hay bastantes cosas que cambian en la película con respecto a la obra teatral original. En unas ocasiones canciones o coreografías y en otras pequeños detalles. En esta canción hay un momento en el que se hace referencia a Elvis Presley. Esta referencia se introduciría sobre la marcha ya que durante el rodaje de la película se produciría el desgraciado acontecimiento del fallecimiento del “Rey del Rock”, que estuvo muy cerca de intervenir en la película pero eso os lo cuento un poco más adelante.

Olivia Newton John tuvo sus momentos de lucimiento en solitario. El más especial sería mientras interpretaba la canción “Hopelessly Devoted To You”. Esta canción sería incluída en el ultimo momento y la escena se rodaría cuando la película ya estaba terminada. Curiosamente, y a pesar de haber estado muy cerca de no ver la luz, este tema sería nominado al Oscar a la mejor canción, aunque finalmente no lograría ganar la estatuilla que iría a parar a manos de Donna Summer por su “Last Dance” de la película “Por Fin Es Viernes”.

Una de las escenas más espectaculares de la película es sin duda alguna cuando los chicos están intentando preparar su coche para la carrera. Es el momento del baile más imitado y más recordado de toda la película al ritmo de “Grease Lightning”. ¿Quién de los de mi quinta no ha meneado ese brazo de derecha a izquierda y de arriba a abajo como hacia Travolta? Sin duda alguna es mi momento preferido.

Esta escena y esta canción tienen su historia. Jeff Conaway había interpretado en el teatro el papel de Kenicky, y en la obra teatral esta canción la interpretaba él y el mando de la coreografía la llevaba él ya que le correspondía a este personaje el protagonismo al ser el que iba a disputar la carrera. Sin embargo, Travolta en cuanto vio la coreografía de la escena se enamoró de ella y decidió que tenía que ser él el protagonista. Una vez más, su capacidad de convicción le haría salirse con la suya y aunque hubo algún roce entre los dos actores no repercutió lo más mínimo en el rodaje.

En la película hay colaboraciones muy especiales. La más llamativa quizás sea la de Frankie Avalon, otro de los cantantes veteranos y que triunfaría en la época en la que la película está ambientada, que interpretaría al Ángel de la Guarda de Frenchie, interpretada por Didi Conn, en la canción “Beauty School Dropout”.

La intención incial era que quien interpretase el papel de angelito fuese el mismísimo Elvis Presley, pero su repentino fallecimiento acabaría con esa posibilidad y el bueno de Avalon pasaría un pequeño mal momento cuando fue elevado a las alturas ya que sufría de vértigo y lo pasó bastante mal durante el rodaje de la escena.

La banda sonora no solamente cuenta con la música de las distintas escenas en las que los actores realizan las correspondientes coreografías sino que también cuentan con algunas colaboraciones muy especiales. Me estoy refiriendo a canciones que suenan en segundo término bien en la cafetería, bien antes de iniciar el baile o en situaciones similares. Vamos con dos de ellas que creo que son dignas de mención.

Louis St. Louis, un curtido y veterano músico colaborador habitual tanto en la obra teatral como en la película, aporta un par de canciones de su propia cosecha. Una de ellas es la titulada “Rock & Roll Party Queen” y es sonido puramente Grease.

La otra gran colaboración llega de una artista que a mí particularmente me encanta. Una de las cantantes norteamericanas triunfadoras en la década de los 50 y los 60 con los primeros albores del rock & roll. Hablo de Cindy Bullens que nos deja joyas como “Freddy My Love” o mi preferida “It’s Raining On Prom Night”, una preciosa balada.

Pero posiblemente la colaboración más especial llega en el momento del concurso de baile que se celebran en el Instituto. La música que los alumnos de Rydell High bailan una detrás de otra corre a cargo de un grupo consagrado en Estados Unidos y en el resto del mundo llamado Sha Na Na, aunque en la película toman el nombre ficticio de “John Casino & The Gamblers”.

De sus gargantas y de sus instrumentos saldrían clásicos del rock & roll como “Blue Moon” de Billy Eckstine, “Tears On My Pillow” de Little Anthony & The Imperials, “Hount Dog” de Elvis Presley (como véis muy presente en toda la película) o su particular y espectacular versión del tema de Danny & The Juniors titulado “Rock & Roll Is Here To Stay”.

La grabación de las escenas del baile fue el momento más duro que los actores y el resto del equipo tuvieron que soportar. Estas escenas fueron rodadas en el gimnasio del Instituto en verano, una vez finalizadas las clases, con todas las ventas cerradas y sin aire acondicionado ninguno, lo que llevaría a que algunos de los que allí se encontrarán sufrieran pequeños desmayos. Se agradecen esos sufrimientos porque todas esas escenas quedaron espectaculares.

Eso sí, el momento culiminante del baile, la escena principal de ese instante de la película vendría de la mano del tema titulado “Born To Hand Jive”, en el que Danny comienza bailando con Sandy y termina haciéndolo con Cha Cha di Gregorio tras una habilidosa maniobra.

John Travolta se convirtió en todo un símbolo tras esta película. Podríamos decir que su personalidad eclipsaría a la del resto de los actores y actrices que intervinieron en la película. De hecho, algunos de sus compañeros de reparto hablarían de que cuando él rodaba lo llenaba absolutamente todo. Tras darse a conocer como Tony Manero en “Fiebre del Sábado Noche”, el personaje de Dany Suko le lanzaría definitivamente al estrellato.

Después le tocaría, a base de mucho esfuerzo, demostrarle a todo el mundo que no era únicamente una cara bonita y que detrás de ella había un grandísimo actor. De cualquier modo siempre podemos contemplar sus momentos de lucimiento en la película como su interpretación de una de sus baladas más exitosas, “Sandy”.

Como os comentaba al principio, las críticas de los “entendidos” fueron atroces al principio aunque con una pequeña excepción. A la mayoría de ellos la aportación de Stockard Chaning en su pape de Rizzo era de lo poco que podía salvarse de la película y, por consiguiente, en su opinión el momento estelar musicalmente hablando de Grease vendría de su mano.

El momento en concreto es su interpretación de la canción “There Are Worse Things I Could Do” y ciertamente interpretar a una adolescente de 18 años cuando en realidad se tiene 33 tiene un mérito tremento. Bravo por Stockard.

Al personaje de Sandy hubo que introducirle algunos cambios para la versión cinematográfica. En la versión teatral se trataba de otra estudiante más del instituto, de nacionalidad norteamericana. Sin embargo, el acento australiano de Olivia Newton John llevaría consigo que en la película Sandy fuese una alumna de intercambio de esa nacionalidad.

Su dulce voz volvería a brillar con luz propia en la interpretación de “Look At Me I’m Sandra Dee (reprise)” tras la carrera de coches en el canal. Por cierto, el rodaje de esa carrera sería otro de los momentos más duros y delicados de la película ya que las condiciones higiénicas del agua estancada que allí había no eran las más adecuadas y algunos de los miembros del equipo cogerían alguna pequeña infección.

Poco a poco vamos llegando al final de la película y lo hacemos con los dos últimos números musicales que vienen prácticamente entrelazados y son un auténtico broche de oro. Un final simplemente espectacular.

Para empezar llegaría el momento en el que Sandy cambia totalmente de imagen para recuperar a Dany. Para este número a Olivia Newton John le dieron carta blanca para que luciera un aspecto explosivo y sería ella la que decidiría embutirse en sus famosos pantalones de cuero negro. Unos pantalones que le estaban tan ajustados que terminaron reventando y para poder utilizarlos tuvieron que cosérselos a la ropa interior.

Curiosamente, “You’re The One That I Want” estuvo muy cerca de no ser incluida en la película ya que a su director no le gustaba lo más mínimo, la odiaba. Finalmente se convertiría en el segundo número uno de las listas norteamericanas, la canción preferida por la mayoría de sus fans y el verdadero momento estelar de Grease. Deleitemos a nuestros oidos y a nuestros ojos.

Sin solución de continuidad llega el número final en el que todos los participantes en la película interpretan una canción que se convierte en un pequeño tributo al rock and roll de la época, además de un canto a la amistad. Estoy hablando de “We Go Together”.

Este número se rodó aprovechando que durante el rodaje una feria de verdad pasó por allí y es un maravilloso punto y final a la película. Expresiones como “rama lama ding dong”, “sha na na na”, “boogdie dee boogdie dee”, “change change change de boop duap” o el famosísimo “Uambabuluba balam bambu” que aparecen en esta canción son expresiones de algunos de los clásicos del rock de los 50 y los 60.

De cualquier manera, lo que está claro es que Grease fue un fenómeno de masas en su momento y gracias a que sus canciones nunca han pasado de moda y a los distintos momentos en los que se ha ido llevando al teatro en todo al mundo han llevado consigo que hoy en día continúe muy presente en el panorama musical. Os puedo asegurar que es la película que más veces habré visto en mi vida de la misma manera que estoy convencido que todavía la veré muchas más.

Unos años después, concretamente en 1982, se intentaría reeditar el disco con el estreno de “Grease 2”, pero la película protagonizada por una jovencísima Michelle Pfeiffer y en la que solamente Didi Conn (Frenchie) repetía de la película original, sería un estrepitoso fracaso.

Siempre se ha especulado con una tercera película pero en la que participaran los artistas originales. De hecho, el correspondiente guión se les hizo llegar hace algunos años tanto a John Travolta como a Olivia Newton John, pero nunca se han decidido a dar el paso. Además, con el fallecimiento de Annette Charles (Cha Cha di Gregorio) y Jeff Conaway (Kenicky), las cosas ya no serían igual.

En fin, espero que hayáis disfrutado como yo recordando buenos tiempos de la mano de la brillantina más famosa de la historia y nos vemos de nuevo en unos días. Eso sí, como siempre recordad visitar a nuestras chicas de “Esencia de Trementina” que me consta que a pesar de su juventud también son fans de “Grease”.

https://esenciadetrementina.wordpress.com/

Hasta la próxima, Graminoleños.

JUAN JOSÉ GOMARIZ

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5 pensamientos en “GREASE

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  2. Pingback: VÁMONOS AL CINE | LA GRAMINOLA

    1. graminola Autor de la entrada

      Muchas gracias Antonio. A mí también me ha traido grandes recuerdos. Y es que creo que esta película nos marcó claramente en muchos sentidos a los de nuestra generación.

      Un abrazo más grande todavía.

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